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Reflexión pastoral 3 El Amor Verdadero

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Mensaje pastoral de Leogomez

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Reflexión pastoral 3 El Amor Verdadero

  1. 1. EEll AAmmoorr VVeerrddaaddeerroo Dentro del marco de Las Escrituras, Yahweh nos ha pintado un hermoso diseño de lo que debe ser su "Asamblea de Redimidos en Yahoshúa". Así lo podemos ver en Efesios 5:27 (RVR 2011) donde dice: “Para presentársela gloriosa para sí, una asamblea que no tuviese mancha ni arruga, ni cosa semejante; sino que fuese santa y sin mancha”. También vemos en Hechos 4:32 (DHH) Lo siguiente: “Todos los creyentes, que eran muchos, pensaban y sentían de la misma manera. Ninguno decía que sus cosas fueran solamente suyas, sino que eran de todos”. Por otra parte Yahoshúa manifestó su deseo para con sus discípulos al orar al Padre diciendo en: Juan 17:23 (VIN) “Yo en ellos y tú en mí, para que estén perfectamente unidos; para que el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado, como también me has amado a mí”. Así mismo, Pablo también expresó su deseo al decir en Romanos 12:9-10 “Ámense sinceramente unos a otros. Aborrezcan lo malo y apéguense a lo bueno. 10 Ámense como hermanos los unos a los otros, dándose preferencia y respetándose mutuamente. Con estas palabras el Autor Celestial, semejante a un Da Vinci, Van Gogh, o Dalí nos pinta una obra maestra, la cual podemos apreciar sobre el lienzo de la fe como ¡¡¡TODA UNA OBRA DE ARTE!!! Pero cuando miro hacia "nosotros", los que pretendemos conformar esa Asamblea, noto con vergüenza como dañamos su obra metiendo nuestro pincel de imperfecciones, cual graffiti urbano de rayones. Esto me hace recordar y comprender al Maestro Yahoshúa, cuando en Mateo 17:17 (MH-DuTillet-YA) “Entonces Yeshúa respondió y dijo: ¡Oh generación testaruda y perversa! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos?...” ¡¡¡Nuestro Padre Yahweh tenga misericordia de todos nosotros y perdone nuestras rebeliones!!! Estimados hermanos y amigos. En mi caminar por la senda de Yahweh durante todos estos años, me he encontrado con que una cosa es lo que hallamos en las páginas de la Escritura, y otra muy diferente es lo que muchas veces encontramos en la realidad de las asambleas, congregaciones y distintos grupos de hermanos en la fe. Y es hasta comprensible que esto suceda, porque en realidad solo somos seres humanos imperfectos; con un sin número de defectos, que estamos en proceso de transformación mediante la renovación de nuestro entendimiento. Tal como lo dice Pablo en Romanos 12:2. Esto es una realidad, pero no debe ser utilizado como excusa para seguir cometiendo los mismos errores del pasado, pensando o diciendo: “Yo soy así”. Estamos llamados a cambiar nuestra pasada manera de vivir, y a obedecer los mandamientos de Yahweh y las instrucciones mesiánicas y apostólicas. Tenemos que hacer morir nuestro ego y hacer vivir en nosotros la palabra viva y eficaz que puede transformar al hombre conforme a la semejanza y estatura de un varón perfecto. Ya está bueno de ofender, agraviar y herir a nuestros hermanos porque piensan distinto. Ya basta de creernos mejores o mayores que los demás. Tenemos que aprender a ser “mansos y humildes de corazón”. Es hora de aprender a amar sinceramente y no solo de apariencia. Esto es amar a todos por igual y no solo al que nos halaga, felicita o aplaude; sino también al que nos aconseja, exhorta, corrige o reprende. Muchas veces el amor está detrás de una palabra de reprensión más que en una palabra de aprobación. Quien te ama busca tu bien y no te aprueba cuando haces mal. Hebreos 12:6 (TLA) “Porque Yahweh corrige y castiga a todo aquel que ama y que considera su hijo”. En esto consiste el amor verdadero ¿Ahora comprendes quién te ama? Leogomez Año 2015 - Volumen 1 - Nº 3 Caracas, 25 de Abril

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