Anguie tatiana herrera hernandez

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Anguie tatiana herrera hernandez

  1. 1. El mundo digital
  2. 2. El Digimundo mas conocido como Mundo Digital en la versión original), es un plano alternativo ficticio, creado para la franquicia Digimon. En los videojuegos, el anime y los mangas de Digimon, es un espacio virtual, creado por datos de computadora, ubicado en las redes de comunicaciones del planeta Tierra, y es el hábitat de las criaturas conocidas como "Digimon" o Monstruos Digitales. Se sabe que los humanos pueden acceder a este mundo a través de la red, por medio de la digitalización de la materia, con una webcam, el scanner de una multifunción o un monitor táctil. Los digimon también pueden cruzar hacia al Mundo Real o Mundo Humano como ellos llaman a la Tierra, sintetizando proteínas y lípidos para crear sus cuerpos físicos.
  3. 3. •Pues yo quiero alcansar con esto que nosotros no tenemos que dejarno llevar de la tecnologia o si no en un futuro van a terminar los robots controlandonos y pues yo no pienso que me controle un robot . •Tambien quiero lograr con este trabajo que los niños salgan al mundo de la naturaleza y al mundo real que no se queden en facebook chateando con el compañero si no que vaya caminando hasta la casa del amigo y hable con el y juegue pero que no se quede pegado a una pantalla. • pues que no dejen la tecnologia hay tambien hay que usarla pero no es para que le aga todo a uno si no calificando de 1 a 10 yo lo califico como 5
  4. 4. mundo digital
  5. 5. La presencia de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en la sociedad y en el sistema educativo es un dato innegable en los últimos años. Su impacto ha provocado una suerte de revolución en la economía, la política, la sociedad y la cultura, que transformó profundamente las formas de producir riqueza, de interactuar socialmente, de definir las identidades y de producir y hacer circular el conocimiento. Como lo señala Lev Manovich,1 aludiendo a los cambios provocados por la digitalización, a diferencia de lo que pasó durante el surgimiento del cine, hoy existe una conciencia extendida y planetaria sobre la importancia de esta revolución, aunque falte todavía una lectura de conjunto sobre sus códigos, procedimientos y modos de recepción de las audiencias, que pueda ver más allá de las particularidades de cada nuevo medio y nos permita entender la lógica de estos nuevos medios en el presente.
  6. 6. Muchos investigadores han señalado con insistencia que nuestras sociedades están sufriendo una mutación estructural que ha modificado las bases sobre las que se construyó la modernidad y, en particular, los principios bajo los cuales se organizan el conocimiento, el mundo del trabajo, las relaciones interpersonales, la organización de los mercados, así como las bases sobre las que se construye la gramática de la política y los ejes articuladores de la identidad (individual y colectiva) y los principios de construcción de la ciudadanía.1 Al mismo tiempo, se ha insistido en la idea de que todos estos procesos están vinculados, de una u otra forma, al giro tecnológico que caracteriza a esta época. Sin embargo, el problema está muy lejos de ser un tema técnico y se ubica en rigor en el centro de la escena cultural contemporánea.
  7. 7. venimos discutiendo un punto crucial referido a la dinámica industrial de nuestros países que involucra a la cultura y a la comunicación: la convergencia de empresas de servicios de telecomunicaciones provocó en los inicios de los noventa la formación de los grupos multimediáticos que no solo cambió el panorama empresarial de medios y tecnologías de la información, sino que además impactó de manera crucial en la educación y la cultura contemporáneas. Este fue un fenómeno mundial (y también muy latinoamericano) que vivimos de manera polémica cuando comenzaron a fusionarse las industrias de la televisión, la prensa gráfica, el cable y la TV satelital, las distribuidoras de servicios de Internet, la radio, las productoras y distribuidoras de música, etcétera. Pues bien, estos cambios en el perfil industrial y tecnológico de nuestros países que impactaron directamente en el mundo de la cultura también cambiaron el perfil de los consumos y del uso del tiempo libre de los ciudadanos. Si bien no hay un consenso generalizado sobre las características que están asumiendo nuestras sociedades, es posible enumerar una gran cantidad de cambios en todos los niveles de la vida social. Zygmunt Bauman utiliza una imagen que los resume bien: se trata de la “licuefacción acelerada de marcos e instituciones sociales” que funcionaron como articuladores de la modernidad (Bauman, 2005). Aun cuando nadie puede saber hacia dónde nos lleva exactamente esta mutación simbólica, es posible, de manera muy general, señalar que el modo en que se organizaron la política, la cultura, la base tecnológica de la economía, el orden jurídico y las instituciones que caracterizan a la modernidad está en crisis. Manuel Castells denominó muy tempranamente este fenómeno “proceso de desterritorialización” y le atribuyó, con razón, una importancia estratégica. El cambio de época incluye de manera fundamental la crisis de los territorios modernos, territorios que no se reducen a la geografía de un Estado nación, es decir a las fronteras materiales que fijaron los países, sino a sus instituciones, valores, creencias, ideologías y a los espacios públicos y privados que delimitaron el territorio político, social y de la intimidad familiar o personal.
  8. 8. •los desafíos pedagógicos ante el mundo digital - Virtual •Mundo Digital

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