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NUESTRA ESCUELA MÉDICO MILITAR.
Tte. Cor. M.C. Gaspar-Alberto Motta-Ramírez1
M.M.C. Francisca Eloísa García Chávez2
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The question for each of us is not what we would do if
we had the means, time, influence, and educational advantages,
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y todos los estudiantes viven en los
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compromiso social de llevar la salud a toda la población, sin importar su cultura ni
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La E.M.M. tiene como misión ser una escuela de nivel superior, que
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Escuelas y Asociaciones; pioneros en diversas ramas del área biomédica; líderes
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la evaluación en el área de conflicto, el médico conserva sus experiencias más
amplias basadas en el humanismo para servir...
una exigencia estricta en el trabajo, la responsabilidad y el estudio de una
profesión compleja como la Medicina, permite ...
al Hospital Regional Militar reconoce: “No sabía por cuánto tiempo venia. Estuve
35 años y ahí me retire”. El Dr. Gral Bri...
ojos, ponga su mano en el hombro, haga lo correcto, prescriba lo justo, los
consuele, los pacientes quieren del médico ….¡...
grado militar sino por el convencimiento, entendido que al defender el buen estado
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profesionales más recurrentes) y obviamos el horizonte, que cada vez se acerca
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convertían en algo nuevo para mí. Descubrí aquello que realmente le da sentido a
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competencia. El futuro médico militar con esta visión será un factor de cambio en
la calidad de la asistencia o cuidado de...
familias, a la comunidad y al equipo de salud incluyéndolas en el perfil de
competencias esperadas de sus egresados, enfat...
de formación de un médico predominan los datos técnicos y las ciencias,
destacando la preeminencia del conocimiento cientí...
en educar a trabajar en equipo y en otras actividades que hoy demandan los
pacientes y nuestra institución.
La formación e...
como jefe del escalón sanitario y el cúmulo de experiencias ahí generadas que le
sirvieron para alcanzar y recorrer ese ca...
Como estudiamos medicina en el siglo XXI. Todo está en digital, hay apuntes
en Internet listos para ser impresos, clases e...
académicos en cuanto a su dominio de los espacios virtuales y las distintas
herramientas de comunicación e información y l...
médico, personal de trabajo social y personal administrativo por la oportunidad que
me dieron de aprender de todos ellos.
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9. García-Cáceres L. Reflexiones sobre la profesión de médico.
http://www.uaemex.mx/fmedicina/docs/2_REFLEXIONES_SOBRE_LA_...
23.S. Yule, Flin R, Paterson-Brown S, Maran N. Non-technical skills for
surgeons in the operating room: A review of the li...
Figura núm. 1 Escudos
El escudo de la Escuela Médico Militar está formado por un haz de varas
circundado por una serpiente...
Figura núm. 2 E.M.M.
Figura núm. 3 Día de graduación 1ero Sept 1987
Figura núm. 4 Foto autores
Fila de arriba: M.M.C. Oscar Guillermo Aguirre Félix, Cap. 1ero. M.C. Edmundo Rodríguez
Morales, Gral. Brig M.C. Ret. Erne...
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Nuestra esc med mil 24 marzo 2014

NUESTRA ESCUELA MEDICO MILITAR

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Nuestra esc med mil 24 marzo 2014

  1. 1. NUESTRA ESCUELA MÉDICO MILITAR. Tte. Cor. M.C. Gaspar-Alberto Motta-Ramírez1 M.M.C. Francisca Eloísa García Chávez2 Cor. M.C. Ricardo Arturo Herrera Aviles3 Gral. Brig. M.C. Ret. Francisco Balderrama Ruiz4 Palabras clave: Escuela Médico Militar Abreviaturas: Escuela Médico Militar, E.M.M. Hospital Central Militar, H.C.M. 1 Medico radiólogo, Jefe del Depto. de Radiología e Imagen del Hospital Militar Regional de Torreón Coahuila, año de graduación 1987 2 Coautor, médico cirujano, año de graduación 2010 3 Médico GinecoObstetra, Director del Hospital Militar Regional de Torreón, Coahuila, año de graduación 1979, 4 Médico GinecoObstetra, año de graduación 1952. Copias (copies): Dr. Gaspar Alberto Motta Ramírez E-mail: radbody2013@yahoo.com.mx
  2. 2. The question for each of us is not what we would do if we had the means, time, influence, and educational advantages, but what we will do with the things we have. La pregunta para cada uno de nosotros no es lo que podríamos hacer si tuviéramos los recursos, el tiempo, la influencia y las ventajas educacionales, sino que deberíamos hacer con lo que tenemos. Hamilton Wright Mabie Ensayista y editora norteamericana Nuestra relación con la Escuela Médico Militar es de toda la vida: personal por decidir que esta debería ser la escuela donde estudiaríamos, siempre cercana a la gente de nuestro país, por su contacto con la realidad y su importancia para México y por ser un lugar que nos resulta entrañable. Es en esos años, en su seno, cuando nos recibe provenientes de un sinfín de sitios de nuestra república y de múltiples orígenes, donde se genera la gratitud, el orgullo y el amor incondicional por ella. Figura núm. 1 Quién no recuerda ese momento en la explanada, cuando nombraban a cada aspirante de la lista de los ya aceptados, que varía en su número, cuando la expectación era enorme, y observábamos como cada uno de los seleccionados al escuchar su nombre acudía corriendo a la que sería su casa por los próximos cinco años y marcar de esa manera su destino. La persona uniformada que daba lectura a los nombres de los aspirantes que ingresaban a la E.M.M. enfatizaba aún más la emoción indescriptible que se arremolinaba en el pecho de todos y cada uno de los que hemos vivido ese momento. Estos hombres y mujeres jóvenes no solo son los estudiantes de la E.M.M., los mejores candidatos, los aventurados aspirantes a alcanzar sus aspiraciones, que desean combinar la medicina con una contribución especial a la sociedad de nuestro país, son los futuros líderes de la medicina mexicana que han sido seleccionados para un programa de excelencia, que enseña liderazgo y trabajo en equipo, así como conocimientos avanzados de investigación clínica y médica. Figura núm. 2 Para mitigar el exigente horario de estudios, los estudiantes de la Escuela Medico Militar no deberán trabajar para ganarse la vida durante el tiempo de su
  3. 3. instrucción. Su estancia está cubierta1-3 y todos los estudiantes viven en los dormitorios de la escuela, ya sea que provengan de o fuera de la ciudad. Un elemento importante del programa para estos alumnos procedentes de entornos muy diferentes es vincularse entre sí y con sus profesores4 , la formación del espíritu de cuerpo2 y así alcanzar un aprendizaje in situ que es a aquel que se desarrolla en los ambientes dinámicos y complejos y que condiciona el que la vida profesional de los médicos militares este llena de acciones de aprendizaje informales, entretejidas con el ejercicio cotidiano de la clínica. La E.M.M. logro en sus inicios y a la fecha favorecer el aprendizaje organizacional a través de una organización basada en la creación, transferencia y aplicación del conocimiento avanzado. Sin embargo, actualmente aunque el compromiso es el mismo los retos son otros. Es justamente ese espíritu de cuerpo, del trabajo en equipo uno de los valores agregados a la carrera de médico militar condicionado por la formación integral de la E.M.M. que además implicara una enseñanza de liderazgo a lo largo de todos esos años para formar un jefe del ejército. Los valores del instituto armado extrapolados a la formación del médico militar condicionan la adquisición de un elevado sentido del honor, de la honestidad, del sacrificio y de un intenso desarrollo profesional para servir y someterse a las más duras pruebas físicas y mentales, incluyendo las académicas. El médico militar en su papel de mentor, con su ejemplo, participa en la formación de la actitud moral, del sentido del deber, de responsabilidad, en la firmeza del carácter y en los principios de moral y lealtad tan arraigados en los médicos militares.2 La unidad básica de aprendizaje es el grupo de trabajo. En cierto modo todo aprendizaje es organizacional, porque la mente humana aislada es sólo una cuestión hipotética y es gracias a la vida social que adquirimos y enriquecemos el conocimiento.5 Desde 1993, Donabedian planteó la necesidad de estudiar los modelos industriales de mejora de la calidad para obtener conclusiones aplicables al campo de la salud. Indudablemente tenemos mucho que aprender de los estudios
  4. 4. desarrollados en el campo de las empresas de punta, que entienden al conocimiento como el principal elemento productivo. Las compañías modernas se conciben a sí mismas como organizaciones que aprenden, estructuras en las cuales: la gente amplía continuamente su capacidad de producir los resultados deseados, que incuban nuevos y más amplios patrones de pensamiento, donde las aspiraciones colectivas se establecen libremente y la gente continuamente aprende como aprender de manera conjunta. Por ello, se ha acuñado el término gestión del conocimiento para significar la articulación de las redes de seres humanos, con la tecnología informática, a fin de generar, propagar y utilizar el conocimiento avanzado en el contexto de la competencia global. La gestión del conocimiento no se realiza de manera vertical y mediante un control burocrático, implica la transferencia neta de poder y capacidades para favorecer las decisiones y la autoorganización. Este proceso se denomina empoderamiento y es la base de la participación democrática en el proceso creativo y de innovación.5 La E.M.M. debiese asumir la gestión del conocimiento en salud como una de sus funciones. La enseñanza en ella se basa en una educación clínica, al lado de la cama del paciente. Así seríamos más humanos porque trataríamos al personal de salud como el elemento creativo y además transferiríamos conocimientos a los pacientes para hacerlos copartícipes de las decisiones que afectan a su salud. Desde hace varias décadas, nuestros profesores clínicos observan y verifican la educación basada en competencias logrando que las habilidades de interrogatorio y exploración física de nuestros graduados sean de lo mejor. Ellos, los maestros o los profesionales de mayor experiencia, estimularon el espíritu “progresista” a través del intercambio de información con especialistas de otras ramas y además fueron creativos al momento de enfrentar problemas irresueltos, poco o mal explicados en la literatura. Fomentar el estudio profundo sobre un tema siempre resulta beneficioso, ya que, de ese modo, aparecen enseguida esas “lagunas” de ignorancia que resultan en un territorio fértil para el investigador incipiente y para el alumno de medicina.6
  5. 5. El médico militar con esa flexibilidad aprendida desde sus inicios se anima a cambiar, lo que es una manifestación de la inteligencia aplicada6 , cada vez que se enfrenta a los eventos que requieren de su experiencia. Si bien su disciplina es su fortaleza lo es también su sistematización científica forjada a través de esa amalgama del alma mater El control de calidad es la regla en un sinnúmero de actividades humanas. La E.M.M. debiese acaso responsable por sus egresados. Desafortunadamente, hasta ahora, el concepto de calidad en educación médica ha sido librado a diversas interpretaciones, y por lo tanto la evaluación adecuada y consistente de programas es difícil de realizar. La calidad en educación médica debe ser definida y medida con instrumentos válidos y confiables. Un debate sobre el concepto de calidad es inevitable y conveniente, como también lo es la identificación y el ajuste de indicadores y criterios apropiados a través de la investigación. Como el concepto de calidad estriba en valores establecidos, su definición en el contexto de la educación médica estará impregnada del mandato social asumido por la escuela. Por lo tanto, los indicadores no son esperables sólo en los contenidos y procesos educativos, y en la disponibilidad y utilización de los recursos, sino también en la forma en que las escuelas cumplen su misión social y sanitaria.7 La Escuela posee un valor moral elevado. Es decir solidaridad entre todos sus miembros, unificación de tendencia hacia un solo ideal, fuerza para defender sus derechos y para estimular a sus miembros cuya admirable y entusiasta dedicación de sus primeros alumnos y de sus profesores, de quienes debiésemos seguir el ejemplo y que fueron no sólo de los mejores médicos de la época sino de los que tenían pasión por enseñar, seleccionados acertadamente en esos inicios por el creador de la Escuela el Coronel M.C. y maestro de cirugía Don Guadalupe Gracia García8 , de quienes debiésemos seguir el ejemplo. El comportamiento dentro del ejercicio de la medicina es cambiante, según la influencia personal que se le imprima a las experiencias vividas; ya que con el paso de los años se acumulan vivencias que nacen de la vida misma y otras que nos enriquecen a través de la educación y la preparación profesional.9 Tenemos el
  6. 6. compromiso social de llevar la salud a toda la población, sin importar su cultura ni su estructura política, es necesario identificar sus problemas de salud y generar proyectos para su solución. No debemos perder de vista el hecho de que nuestro país se encuentra en vías de desarrollo, por lo que debemos cuidar la adecuada distribución de recursos, privilegiar lo ético por sobre lo jurídico y hacer honor a una tradición que ubica a la medicina en la defensa de los derechos fundamentales de los pacientes. 9 El comportamiento del médico debe ser manifestación de su forma de ser y superar lo que le digan que deba ser o hacer. Su formación implica superación en lo cognoscitivo, en las destrezas, en su actitud. Son los resultados los que miden la capacidad de una persona, y no sus intenciones o sus proyectos; y, parte de la felicidad de un médico, es saberse capaz de solucionar los problemas que son motivo de su profesión. La principal obligación ética del médico ante un enfermo es tener el interés serio de solucionarle su problema de salud. Todo médico tiene limitaciones en conocimientos y en capacidad resolutiva, pero como profesionales se nos pide que seamos conscientes de ellas; nadie está obligado a ser un experto en todas las áreas o especialidades; ni es lógico pensar que así sea. Lo ético es no obligar al paciente a permanecer dentro del círculo de nuestras limitaciones, cuando su problema nos ha rebasado. 9 Debemos desarrollar una mayor conciencia y una adecuada capacidad de análisis de los dilemas morales en la profesión, preparándonos a aceptar responsabilidades derivadas de nuestra función como médicos, en lo particular, y como miembros de un equipo. Así mismo, debemos desarrollar la capacidad de evaluar nuestro propio comportamiento. El reto es intentar ser personas comprometidas con nuestros principios y valores. La actuación ética y humanística es una obligación particular en la medicina.9 La E.M.M. condiciona por sí sola a sus 95 años de creada y a toda la tradición de excelencia académica que la han caracterizado, el que sus aspirantes y futuros egresados tengan ese pleno convencimiento y vocación para ejercer la medicina médico militar. Figura núm. 3
  7. 7. La E.M.M. tiene como misión ser una escuela de nivel superior, que proporciona educación para formar médicos cirujanos militares de excelencia, a través de los principios científicos y humanísticos de la educación médica y doctrina militar, para desempeñarse en el primer nivel de atención del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.10 y como visión de consolidarse como una institución vanguardista, líder en educación médica con base en valores humanísticos y científicos de la medicina, formando recursos humanos que brinden atención médica de calidad al personal militar y derechohabiente del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.10 La E.M.M. producto de la Revolución Mexicana, fue, es y continúa siendo la respuesta a las necesidades asistenciales del Ejército Mexicano y sus derechohabientes. Fue inaugurada el 12 de octubre de 1916, iniciando sus cursos el 15 de marzo de 1917, graduándose hasta Marzo 2009, 2886 alumnos: 2652 hombres y 234 mujeres; 57 becarios masculinos y 5 femeninos.11 Al cumplirse 95 años de su fundación, podemos constatar que cada día es mayor el compromiso de sus egresados y la convicción de su legado histórico al Ejército y al pueblo de México. Desde su creación, la Escuela Médico Militar ha pretendido ser útil dentro de la realidad económica, social y política de la comunidad; Surgida de la Revolución Mexicana de 1910, formando profesionistas con sólida mística de soldados y médicos, para servir con eficacia, calidad y calidez a las Fuerzas Armadas Mexicanas, dondequiera que se les necesite. En sus aulas se han formado líderes cuya fortaleza radica en la unidad de trabajo, la disciplina académica, la organización institucional y la comunión de visión y valores. Sus herramientas de trabajo no han sido sólo las propias de la medicina, si no, además han ejercido con libertad la creatividad, el entusiasmo, la compasión, la innovación, el esmero, la dedicación y el humanismo. Hoy podemos afirmar que los objetivos trazados en un inicio, se han conseguido con creces, sin desviarse de su misión de servicio. A lo largo de casi un siglo de vida, sus hijos, sus egresados se han convertido en hombres y mujeres de bien; de trabajo y esfuerzo continuado; ejemplo para generaciones futuras; destacados investigadores nacionales e internacionales que han formado
  8. 8. Escuelas y Asociaciones; pioneros en diversas ramas del área biomédica; líderes en su especialidad y maestros consagrados a la formación de las nuevas generaciones. 11 En la E.M.M. encontramos quiénes éramos, encontramos quienes eran nuestros amigos y quienes no, aprendimos a esforzarnos por ese sueño que nos llevo a aprender esta profesión fusión de arte y ciencia y a hacerlo bien en todo momento y ante cualquier circunstancia, hasta en ocasiones con o sin los recursos necesarios, cimentados en los valores de la E.M.M.: Humanismo, honestidad, vocación de servicio, disciplina, salud y liderazgo. Aprendimos a ser seguros de nosotros mismos, maduramos como seres humanos, con un fuerte sentido de orgullo y disciplina. México siempre ha demandado de sus fuerzas armadas y de sus médicos militares un compromiso que los ha llevado a afrontar situaciones críticas y difíciles. 12 La vocación en medicina es como el amor, una vez conseguida hay que mantenerla viva día a día. Los médicos militares, en el empeño de sus quehaceres, inciden en lo más preciado que tienen los seres humanos: su vida y su salud. Por tanto, convertirse en médico militar significa mucho más allá que terminar los estudios de medicina y los años de formación del posgrado, significa adquirir una nueva forma de vida, exquisitamente vocacional, una impronta que es característica de nuestra verdadera profesión, adoptando la actitud de una visión integral del paciente, fundamentada en la firmeza de su imprescindible ética.13 Hoy en día se requiere una nueva perspectiva acerca de la educación médica y debiese estar basada en sus principios básicos, elementales y en ellos el contacto profesional estrecho de los profesores con sus alumnos para empezarlos a destacar. Es indispensable la formación de médicos cirujanos militares basada en los principios de la medicina científica para desempeñarse en cualquier nivel de atención médica.12 En las palabras de Hipócrates: Cuando se adquiere el arte de la medicina, también se incluye el amor a la humanidad. No solo su historial médico obtenido en la revisión clínica que se realiza en el consultorio médico o en
  9. 9. la evaluación en el área de conflicto, el médico conserva sus experiencias más amplias basadas en el humanismo para servir.12 Hay que pensar en la “mente-factura” en lugar de la manufactura.14 Nuestro deber es proyectar a la E.M.M.: pensar en una escuela ya no para nosotros sino para los futuros médicos, para las futuras generaciones que vienen y que tendrán la facilidad de la autopista de la información electrónica a través de sus redes sociales. El invertir en este proyecto de educación para que en el futuro sea mucho mejor. Es necesario comprender el valor de una buena educación médica y que una buena educación es la que incluye la educación basada en los pilares de la educación médica planteados por la UNESCO: "Aprender a hacer, aprender a conocer, aprender a convivir y aprender a ser". Es por ello que es indispensable que para la gestión de personal médico militar se desarrollen sistemas de evaluación que midan el desempeño y motiven el cumplimiento de las metas institucionales. Los líderes deben ser capaces de gestionar ese capital humano, con el fin de maximizarlo y desarrollarlo en beneficio del interés de la institución y de México y ello conlleva implícitamente una distribución en base a las competencias y habilidades que permitirán alcanzar un mejor rendimiento del personal.15 El médico militar debe poseer una personalidad bien diferenciada y al formar parte de las fuerzas armadas se funde con ellas en sus ideales, tendencias y convicciones teniendo simultáneamente una sólida preparación profesional en la medicina, especialmente en los temas que son frecuentes de enfrentar en situaciones de guerra o de urgencia; incluyendo habilidades quirúrgicas bien establecidas y manejo de la Traumatología, la Cirugía General, la Medicina Preventiva y la Medicina Interna. Los egresados de la E.M.M. son líderes con sentido humano y competitivos. Es sabido que mucho del carácter de una persona está genéticamente determinado; pero también este carácter original puede modificarse por las condiciones del medio ambiente, especialmente en la niñez y la adolescencia. Por ese motivo, cuando ingresa a la E.M.M. un joven de 16 a 18 años y se somete a un régimen de vida dirigida por las virtudes que caracterizan al personal militar y a
  10. 10. una exigencia estricta en el trabajo, la responsabilidad y el estudio de una profesión compleja como la Medicina, permite la formación de un carácter único en el médico militar mexicano. La E.M.M. tiene las características que permiten esta formación mental, intelectual y moral de sus alumnos por dos condiciones básicas: 1. El estudiante vive en un internado militar sometido a las exigencias, disciplina y trabajo requeridos como soldado/cadete y simultáneamente se le exige el estudio intenso de una profesión de compromiso con el espíritu de servicio, basada en altos conceptos morales, de una ética estricta e inviolable, y 2. La participación directa en la vida hospitalaria, gracias al sistema de enseñanza a la cabecera del enfermo, que obliga al estudiante a vivir y convivir la enfermedad, sufrir con sus enfermos y gozar la recuperación de su salud como si fuera en su propia familia. La explicación del Dr. Demetrio Mayoral Pardo, año de graduación 1919, es muy expresiva: "El médico egresado de la E.M.M. es un genuino elemento del instituto armado, no solo bien preparado para sus importantes misiones técnicas, médicas y militares sino que también para atender eficientemente a la población civil y cooperar con las autoridades civiles en importantes tareas de Salud Pública que son de extraordinario alcance para conservar al capital humano, que es la principal riqueza de una nación. Por eso la E.M.M. precisa desarrollar en los alumnos tendencias de rectitud moral, hábitos de valor, energía y espíritu de sacrificio. Cualidades todas ellas que no pueden adquirirse sino por educación lenta, progresiva en todos los instantes de la vida escolar, haciéndoles vivir la vida militar, recordándoles continuamente que son soldados y que están llamados a pensar y actuar como tales. Por eso visten con marcialidad el uniforme y desempeñan labores militares; se acostumbran a la disciplina y a la obediencia a sus superiores y se familiarizan también con el mando que debe ser enérgico, prudente y oportuno".16 El espíritu de sacrificio está presente en todo momento. En su recuento de experiencias el Dr. Gral Brig. Francisco Balderrama Ruiz recuerda cuando recibió el ordenamiento que lo enviaba a la Ciudad de Torreón, Coahuila para integrarse
  11. 11. al Hospital Regional Militar reconoce: “No sabía por cuánto tiempo venia. Estuve 35 años y ahí me retire”. El Dr. Gral Brig. Francisco Balderrama Ruiz, año de graduación 1952, fue director del Hospital Regional Militar de esa ciudad del 1ero de Junio de 1964 hasta el 15 de Febrero de 1985 fecha en la que causo baja de las Fuerzas Armadas. Ese espíritu de sacrificio tiene un componente de entrega, de paciencia y de tolerancia mismos que son importantes para superarlo todo, siendo ingrediente principales para sobrellevar cualquier contratiempo. Figura núm. 4 Nuestra calidad radica en la suma de las características, sueños y anhelos de todos sus hijos; en su quehacer diario a veces simple, pero siempre confiable, oportuno y exacto.11 El personal médico militar debe poseer cualidades trascendentales como autonomía, autogestión, innovación y aprendizaje continuos en los que la calidad es tanto o más importante que la cantidad; ser capaz de conjugar praxis y conocimientos.15 También es atrevido al dar siempre lo mejor de sí. Un concepto que puede definir a la medicina militar, pues capta en esencia lo que es ella, podría expresarse así: Hacer una buena medicina en malos lugares, en ambientes difíciles. En nuestra estructura militar debemos combinar la medicina, que son los conocimientos y las habilidades necesarias para ejercer este campo de la ciencia, con las cualidades y habilidades indispensables para desarrollar el carácter militar y unir ambas características para obtener una medicina operacional, de manera que en nuestras escuelas de formación logremos un producto que es el o la médico militar, un profesional que es capaz de desempeñarse con eficiencia en ambos ambientes.10 En los dormitorios, en las aulas, en los laboratorios, en las salas de hospitalización, en los quirófanos es donde esa enseñanza con formación mental, intelectual y moral integra la humildad, la cortesía y el respeto que caracterizan al profesional médico militar sin olvidar el que el médico es tan solo un instrumento de salud, no su fuente. No es conveniente exagerar la importancia que el médico tiene en ese proceso de salud-enfermedad. Esas experiencias nos han enseñado que los pacientes quieren que el médico los salude, los escuche, les mire a los
  12. 12. ojos, ponga su mano en el hombro, haga lo correcto, prescriba lo justo, los consuele, los pacientes quieren del médico ….¡el encanto de su ciencia, la magia de su arte y el hechizo de su verbo!. No debemos envanecernos de ser lo que somos o por haber alcanzado el grado militar que se obtiene al egresar de la E.M.M. Nuestra mejor cualidad deben ser la humildad y la honradez, el mejor valor la justicia, la excelencia en nuestra preparación y el mismo objetivo: SERVIR A MEXICO. Y mantener la verdadera lealtad. La verdadera lealtad es la lealtad a los ideales propios y ser sincero consigo mismo es alcanzar el máximo de la lealtad, de esa lealtad que es verdadera nobleza porque nace del corazón. La lealtad a nuestro padres o cuando menos a su memoria, por los sacrificios que hicieron por nosotros, debe ser principio inconmovible de todo ser humano. Pero la lealtad por los ideales, la persistente determinación por desarrollar lo mejor que uno tenga dentro de sí mismo, sin pensar en el ego, esa es la verdadera lealtad.17 La formación de médicos militares implica no solo la enseñanza de materias militares sino que incluye la enseñanza completa de médicos formados para ser integrantes de las fuerzas armadas.16 No es el título el que hace al médico, sino el médico el que hace el título.17 Esta enseñanza completa de médicos formados para ser integrantes de las fuerzas armadas se alcanza a través de una extraordinaria tradición de entrega a la educación de los futuros médicos, con médicos pedagogos natos, para que con la docencia -desinteresada, apasionada y actualizada-, se entrenen todas las generaciones de médicos militares egresados de la E.M.M. Los médicos militares aseguran que su preparación ética los hace capaces de auxiliar tanto a soldados como a presuntos delincuentes que resulten lesionados durante enfrentamientos que se susciten contra integrantes de organizaciones criminales. La institución educativa militar prepara a sus alumnos "con humanismo" y en respeto a los derechos humanos, con la ayuda de cursos en la materia.17 Es indispensable luchar incansablemente para lograr que el médico militar sea escuchado por sus jefes militares: que se le tenga como un promotor de la salud del ejército, que se le obedezca no por la superioridad del
  13. 13. grado militar sino por el convencimiento, entendido que al defender el buen estado del combatiente, defiende al semejante, a la institución a que pertenece y hoy por hoy a su pueblo.18 En el libro “Forjando una doctrina. La Escuela Médico Militar” de 1945 del Dr. Francisco R. Vargas Basurto, año de graduación 1922, señala en la serie de discursos ahí atesorados una devoción por una madre escuela, en la defensa que llega a ser intransigente de dicho plantel educativo. Su pretensión fue, es y será inculcar la búsqueda de un mejoramiento científico, personal y colectivo. Es nuestro compromiso recordar aquellas etapas dolorosas e inquietantes de la fundación y de los primeros años; para quienes vinieron, después, cuando el triunfo comenzaba a adivinarse; para los que posteriormente hemos abrevado en lugar seguro y quieto, cimentando el porvenir de la E.M.M.18 Enseñar y pensar19 : Las dos funciones de la E.M.M. Los motivos para ser médico son más que tan solo saber medicina, es un compromiso con la salud de la comunidad, las personas y las familias en sus entornos, y con los valores humanos y profesionales de la medicina. Por ello la E.M.M. debe formar a los profesionales de la salud: sensibles, humanos, ciudadanos e institucionales.20 La función del médico militar no puede ser comprendida hoy aislada de la estructura actual de la sociedad y del sistema sanitario existente. En consecuencia, la formación del médico militar debe incluir, además de conocimientos científicos y habilidades técnicas, el desarrollo personal de una actitud muy positiva con respecto a su función social. La sociedad actual está pendiente, con atención y exigencia, no solo de la actuación técnica y ética de los profesionales de la salud, sino de todo aquello que afecta a la calidad y fiabilidad de su formación y de su educación médica continua que los mantenga competentes.20 ¿Por qué elegí (mos) ser médico(s) militar(es)? Vamos dando pasos en una dirección sin mirar del todo hacia el final del camino. Avanzamos preocupados de un futuro inmediato (el próximo examen suele ser una de las preocupaciones
  14. 14. profesionales más recurrentes) y obviamos el horizonte, que cada vez se acerca más a nosotros sin que nos demos cuenta. Desde que estaba en secundaria, incluso en la preparatoria, siempre sentí un fuerte interés y atracción por las ciencias naturales; aunque era una pasión bastante inespecífica: me gustaban la ciencia en general. Poco a poco fui mostrando más interés por la complejidad del cuerpo humano, no solo en sus aspectos biológicos (que sin duda me resultaban, y me resultan, fascinantes) sino por la potente interacción entre la complejidad de lo orgánico y la profundidad de lo más humano. Todo formando una entidad indivisible, compacta e integrada, dotando de mayor diversidad el ya emocionante equilibrio bioquímico. Todo esto me condujo a decidir que quería estudiar Medicina, a elegir en qué quería dedicar mis próximos 6 años y a descartar otras muchas opciones en pos de aquella que más satisfacía mis inquietudes. Sin embargo al principio solo era un interés académico, impulsado por las ganas de saber, de conocer y de entender las razones de lo que somos. Pero pese a todo esto, todavía no era plenamente consciente de que esa decisión implicaba algo mucho más importante: no solo iba a estudiar Medicina, sino que con ello había decidido ser médico militar. Claro que es algo bastante evidente, cuando ingrese en la E.M.M. es para ser médico militar. Es un pensamiento automático, una asociación inmediata que todos hacemos sin pararnos a pensar lo que ello implica. La Medicina me fue enamorando cada vez más, incluso las asignaturas más arduas me resultaban sumamente interesantes. Pero al principio solo se reforzaba el sentimiento científico, el conocimiento teórico del funcionamiento molecular, celular, tisular y orgánico del ser humano, con leves matices sobre la “psique”, dicho así, como una entidad pobremente definida que flota sobre los procesos orgánicos distorsionando su normal desarrollo. En definitiva, iba profundizando en la ciencia pero todavía no era capaz de imaginar lo que suponía realmente ser médico. Poco a poco, según fueron pasando los años y empezamos los servicios rotatorios por las salas del Hospital Central Militar pude ir viendo como la Medicina como ciencia daba paso a la Medicina como profesión. La segunda fundamentada en la primera, pero a la vez dotada de matices que la
  15. 15. convertían en algo nuevo para mí. Descubrí aquello que realmente le da sentido a la Medicina y otorga verdadera importancia al papel del médico militar: el paciente. Fue en 3er año cuando me di cuenta de por qué había elegido esta carrera y eso se dio en la cátedra de la materia de Introducción a la Clínica con el Dr. Píndaro Martínez Elizondo, año de graduación 1949; el conocimiento científico adquiere sentido cuando el objetivo del mismo es solucionar los problemas de salud de las personas, y el papel de médico toma importancia cuando su labor se centra en ayudar a aquellos que lo demandan. A diferencia de otros compañeros que tienen algún familiar médico, para mí este mundo era algo totalmente nuevo. Cuando decidí estudiar Medicina no contaba con ningún modelo a quien seguir, ni tenía nadie que me sirviera como apoyo en las dudas. Fue una decisión más individual, entre la Medicina y yo. El interés y la curiosidad inicial por la ciencia y sus fundamentos fueron dejando paso a la pasión y al cariño. Cariño hacia una profesión que trata de ayudar a los demás, de dar esperanza a quien no la tiene y ofrecer soluciones a aquellos que han perdido lo que más se valora: la salud propia y de sus seres más queridos. La Medicina es un mundo sumamente amplio, con un gran repertorio de posibilidades donde poder elegir. Supongo que uno entra en Medicina porque se siente atraído, algo hace que te llame la atención por encima de otras tantas posibilidades, y una vez dentro va descubriendo su hueco, ese sitio en el que se siente más cómodo y donde realmente ve que puede ser feliz ofreciendo sus servicios (elijas lo que elijas, el objetivo de un médico siempre será ofrecer sus servicios a quien lo necesite). Bien es cierto que muchos compañeros han podido entrar en la carrera llamados por un supuesto prestigio, por la idea de un sueldo generoso o por la fuerza de la tradición familiar. En estos casos creo que hay dos opciones, o bien se descubre la vocación poco a poco a medida que vas profundizando en tus estudios, o bien terminas siendo un médico militar con intereses contrarios a los de la Medicina: nuestro prestigio, nuestro futuro y nuestra propia realización personal y profesional dependerá de la consideración que nos tengan nuestros pacientes, son ellos quienes ponen en nuestras manos
  16. 16. su salud, y a nosotros nos toca corresponder a esa confianza con dedicación y sinceridad. Así acepto que estudie Medicina, y continuo haciéndolo, atraído por un interés de carácter científico, pero lo que me motiva cada día más y aquello que me insufla más ganas por llegar a ejercer como médico militar es la importante connotación humanitaria y social que ello conlleva: hacer que mis conocimientos sirvan para ayudar a los demás a vivir sanos, y con ello quizás facilitarles una vida un poco más feliz. A mis 25 años de egresado, reconozco que decidí ser médico por su universalidad, por su humanidad, por su sencillez y su complejidad. Es además la aplicación más útil, humanitaria y comprometida que tiene la Ciencia. En la E.M.M. logramos el integrar tres de las cosas más cercanas a nuestros corazones: educación médica, atención a la salud y el amor a nuestro país. La E.M.M. también representa una oportunidad para aquellos que teniendo la aspiración de ser médicos acuden a ella por ser su única opción, lográndose así el ver plasmada en todos sus egresados la riqueza de nuestro pueblo. Retos, un nuevo modelo de educación médico-militar: La medicina militar es una disciplina académica distinta, un cuerpo de conocimientos propio de las necesidades médicas y de los problemas de las unidades militares, que no es lo mismo que lo que se requiere en una práctica médica normal. Si bien se hace hincapié especialmente en la instrucción científica y técnica del estudiante deberá fortalecerse en su formación moral, la cual es indispensable en el ejercicio de de la medicina. El médico militar debe aprender como premisa primordial en toda consideración que el paciente está siempre primero, que el paciente es el miembro más importante del equipo de salud y en su interacción con el paciente desde que es alumno de la E.M.M. y durante toda la vida profesional su disposición será para servir al paciente con lo mejor de su
  17. 17. competencia. El futuro médico militar con esta visión será un factor de cambio en la calidad de la asistencia o cuidado de los que solicitan los servicios de salud. La E.M.M. debe ser partícipe de la acción de carácter universal de organizaciones internacionales como la Asociación Médica Mundial, la sección de Bioética de UNESCO, Organización Mundial de la Salud que recomiendan la enseñanza de la ética en la medicina por su directa repercusión en lograr una mejor atención del paciente. Con la enseñanza de ética en la práctica médica esta se mejorara. El médico militar debe saber tratar traumas por acciones militares, heridas causadas por armas no convencionales, trabajo excesivo, medicina ambiental (exposición al calor o al frío extremos, grandes alturas y ambientes submarinos), búsqueda y salvamento, epidemiología militar, trastornos psicológicos y estrés relacionado con cuestiones militares, manejo de auxilios clínicos primarios y de pérdidas humanas masivas y desastres. El o ella deben moverse con comodidad entre el campo de la medicina y las instalaciones fijas, y con confianza en las recomendaciones médicas acerca de la salud de un pelotón o comandante. La E.M.M. debe incrementar la capacidad de los alumnos para integrar la información de la literatura científica en su práctica clínica de una manera sistematizada y efectiva a través de la medicina basada en la evidencia amen de una lectura crítica de la literatura científica y alcanzar así la excelencia en la práctica clínica. La educación médico-militar deberá apoyarse en la práctica del método científico para dar respuesta al sinnúmero de interrogantes con las que aun nos enfrentamos y al aplicarla alcanzar originalidad con la generación de conocimientos y experiencias propios ya que de no generarlos continuaremos en el subdesarrollo y en la dependencia tecnología del extranjero.2 El fortalecimiento de las habilidades que los médicos militares necesitan para cumplir su rol docente, enseñando a los estudiantes, a los pacientes y sus
  18. 18. familias, a la comunidad y al equipo de salud incluyéndolas en el perfil de competencias esperadas de sus egresados, enfatizando la importancia de que estén preparados para cumplirlo ya que dentro de los alcances de aprender a enseñar se incluyen: a) enseñar es esencial en la relación médico paciente; b) enseñar es una forma efectiva de aprender; y c) una proporción de los estudiantes será docente en el futuro.21 Al integrar un curriculum, este no debe ser guiado por los esfuerzos para cubrir al máximo posible el conocimiento médico actual. Alguna información debe ser más importante que otra, especialmente para los médicos militares del futuro. Tenemos que ser más selectivos en lo que se le exige aprender a los estudiantes de medicina y debemos darles más tiempo para estudiar de manera independiente. La meta debe ser enseñar los mecanismos fundamentales básicos y desarrollar en los estudiantes la habilidad de entender lo que ellos leen en la literatura médica, no necesariamente memorizar un número enorme de hechos.22 La educación médico militar debe enseñar habilidades interpersonales, destrezas no-técnicas23 : trabajo en equipo, manejo de recursos, retroalimentación, búsqueda de apoyo con orientación sobre casos-problema, manejo del stress y fatiga mejorar sus destrezas de comunicación, liderazgo, destrezas en la coordinación, ser proactivo ante las necesidades psicológicas y físicas de los pacientes y de los diferentes integrantes del equipo médico24 , todo ello para mejorar la seguridad de los pacientes en el ejercicio de nuestra práctica médica. La educación médico militar debe mantener sus destrezas cognoscitivas: atento a las situaciones, destrezas de juicio, anticipadoras de conflictos, toma de decisiones, estrategias de adaptación, distribución de la carga de trabajo, etc.23 Es incuestionable que el trabajo del médico ha cambiado, no en su esencia, pero si en su desempeño. Nos vemos enfrentados a nuevos retos no sólo profesionales o técnicos sino personales, emocionales, sociales, en suma: humanos. La profesión de médico militar siempre se ha considerado como humanista, ni de ciencias puras ni de letras, pero en la actualidad si alguien lee el programa
  19. 19. de formación de un médico predominan los datos técnicos y las ciencias, destacando la preeminencia del conocimiento científico sobre la formación humanística. Este giro es inevitable dada la tecnificación acelerada de la práctica de la medicina, que en general, ha sido netamente positiva. Sin embargo, el médico militar debe contar con un humanismo integral, seguro de sus conocimientos científicos y ante tanto la diversidad como la adversidad, ser mejor. Los médicos militares recibimos una formación en la que ahora impera - cómo pensamiento dominante- la medicina basada en la evidencia, doctrina que en teoría debe de marcar el quehacer y la toma de decisiones de todo médico que se considere científico. La variabilidad en la práctica clínica es un mal a perseguir. Todo esto puede ser necesario, aunque el trabajo del médico nunca -hasta ahora- ha estado tan regulado en su larga historia de lucha contra la enfermedad y el sufrimiento humano. Cuando un estudiante o un residente llegan a un hospital su problema básico para desempeñar el trabajo de médico no es su falta de conocimientos -ahora después de estudiar el médico residente puede escribir 100 síndromes en un papel sin pestañear-;los problemas empiezan cuando se enfrentan con la realidad, en un hospital en la que las reglas del juego distan mucho de las que le han enseñado en la facultad: todo es menos hipocrático, menos idílico, menos glamuroso, más caótico y más cercano a una gran familia mal avenida. Nuestra impresión es que el nuevo médico militar debería de recibir formación sobre asignaturas hasta ahora inéditas cómo: aplicación del sentido común a la medicina, el proceso de la enfermedad crónica y la muerte, el respeto a las decisiones de los pacientes aunque no se compartan, el tratamiento del dolor, la comunicación de malas noticias a pacientes y familiares, la importancia del sentido de la medida y la bioética-no sólo en su vertiente teórica sino en los casos cotidianos-; y otras disciplinas agrupadas dentro de las habilidades no técnicas o del comportamiento (comunicación, trabajo en equipo, toma de decisiones, liderazgo). Hay que aliviar los programas de medicina de clases que enumeran datos efímeros y aprovechar el tiempo discutiendo casos clínicos, situaciones cotidianas,
  20. 20. en educar a trabajar en equipo y en otras actividades que hoy demandan los pacientes y nuestra institución. La formación en habilidades no técnicas será una necesidad imperiosa para las nuevas generaciones que se van a enfrentar a pacientes nonagenarios con enfermedades crónicas, en los que lo más difícil no será diagnosticar y curar –que siempre será importante- sino manejarse en el terreno de la calidad de vida, las expectativas de los pacientes y la sostenibilidad de los recursos. Sólo una minoría de los médicos militares trabajarán en hospitales terciarios utilizando tecnología sofisticada y terapias agresivas. El resto deberán saber más de relaciones humanas que de medicina y para eso no se prepara a los nuevos médicos.25 Adaptarse al cambio del papel que el hospital representa en el sistema de salud. Por muchos años, el hospital ha sido la institución central para la educación de los profesionales de la salud. Pero, debido a los profundos cambios en los sistemas de salud, el hospital se ha convertido en un lugar principalmente para enfermos graves, para cirugías mayores o para ciertos procedimientos invasivos. La mayoría de los pacientes que hubieran sido hospitalizados hace 25 años, están siendo tratados ahora de manera ambulatoria, y es en esa consulta ambulatoria donde se hacen la mayoría de los diagnósticos y donde se encuentran la mayoría de los problemas médicos más comunes. 22,26 La educación médico-militar, que se caracteriza por contar con ingenio, inteligencia, conocimiento, compasión y empatía, deberá adecuar los planes de estudio a las necesidades sociales y a las políticas de salud, y de qué manera humanizar la profesión de los médicos militares del futuro y para ello el Hospital Central Militar (H.C.M.) deberá ser el centro nuclear para mejorar la enseñanza de la medicina27 debiendo incluirse a todos los escalones del servicio para mejorar el conocimiento de nuestro entorno social. Es indispensable fortalecer esa relación, tanto de la E.M.M. como de los diferentes escalones del servicio, evitando su divorcio. “En filas, en las unidades…..allá me hice médico” expresa con gratitud el Tte. Cor. M.C. Ramiro Cárdenas Arias, año de graduación 1984, al reconocer la función asistencial que desempeño al estar encuadrado en unidades operativas
  21. 21. como jefe del escalón sanitario y el cúmulo de experiencias ahí generadas que le sirvieron para alcanzar y recorrer ese camino del ejercicio profesional de la medicina. Figura núm. 5 La enseñanza de medicina preventiva ha sido seriamente descuidada a pesar del hecho de que la mayoría de los avances de la ciencia en los últimos cincuenta años hayan sido debidos al desarrollo de la salud pública. El agua limpia, las cañerías, las vacunas, el procesamiento de comidas, han tenido un gran impacto en la salud de los ciudadanos en todas las latitudes y a lo largo de la historia de la humanidad. Sin embargo, existen problemas serios en lo que se refiere a la medicina, la sociedad y la salud pública, que afectan la salud de una manera adversa, y nosotros como médicos, necesitamos hacer referencia a ellos en nuestros programas de educación. Por ejemplo: el alcohol y el abuso de sustancias ilegales continúan infestando a un gran número de nuestros ciudadanos, y las consecuencias para la salud del uso de cigarrillos y otros usos del tabaco, amén de la incapacidad que generan los accidentes, continúan cobrando un alto precio en la salud de la comunidad. Necesitamos enseñar a nuestros médicos militares para guiar a sus pacientes así como mejores técnicas para tratar la adicción. Es más efectivo enseñar a nuestros médicos militares cómo prevenir una infestación parasítica que usar cualquiera de las terapias disponibles. La educación en nutrición es omitida frecuentemente en las escuelas de medicina, siendo la obesidad uno de los mayores problemas en nuestra sociedad, como es la falta de ejercicio regular, ya que muchos ciudadanos gastan la mayor parte de sus horas despiertas sentados en sus oficinas o en un sofá frente al televisor. Se les debe enseñar a los médicos militares a no perder la esperanza con los pacientes que sufren de obesidad, ya que existen maneras efectivas de ayudar a los pacientes a perder peso. Finalmente, existe una gran necesidad de entender el cómo cuidar a la población que está envejeciendo. Ellos tienen necesidades especiales. Estos, y muchos otros, son problemas que merecen el mismo tiempo y la misma atención que la enseñanza de ciencias básicas.22
  22. 22. Como estudiamos medicina en el siglo XXI. Todo está en digital, hay apuntes en Internet listos para ser impresos, clases en presentaciones tipo power point para mostrar en los datas y animaciones tridimensionales para entender anatomía. En muy pocos años la enseñanza de la medicina ha dado grandes pasos hacia esta tecnificación y eso se hace sentir en la manera de aprender que esta nueva época nos impone. Están de moda las centrales de apuntes, el abandono de la pizarra para hacer clases con Data, las informaciones y entrega de notas vía mail y la disponibilidad de información a través de Internet. Resulta particularmente inquietante la manera en que los Datas han cambiado la forma de hacer clases e incluso la arquitectura de los auditorios que ahora necesitan tener una pantalla de proyección. Este medio que asegura la posibilidad de traspasar información audiovisual muy completa y explicativa, tiene la contrapartida de aumentar considerablemente la cantidad de información que recibimos, entre tablas, estadísticas y gráficos, en ocasiones de manera excesiva, con lo que puede llegar a perderse el hilo conductor o la idea central de la clase y saturar a los estudiantes con datos casi indigeribles. No es de extrañar que ahora, quizás por su rareza, resulten particularmente agradables las clases de pizarrón que unos cuantos profesores siguen haciendo. Perfectamente claras en los contenidos y la discriminación, con una simpleza que hace a la materia inolvidable. En los hospitales, tanto privados como en el H.C.M. y en los Hospitales Militares Regionales, es común observar a los internos con palm, ipad o cualesquier tablet y ya algunos se preguntan cómo va a influir esto en la formación y desempeño de estos como profesionales, ya que su uso ha reducido la necesidad de memorizar y ha optimizado la disposición de información sobre medicamentos o similares, pero por otra parte crea una notable dependencia de este tipo de objetos. Dado estos elementos podría aventurar algunos desafíos para la E.M.M. y por ende para la educación médico militar en esta materia, y el primero de ellos está en crear la cultura necesaria dentro de la comunidad militar y médico militar para utilizar de manera satisfactoria estas nuevas tecnologías. Esto pasa por los
  23. 23. académicos en cuanto a su dominio de los espacios virtuales y las distintas herramientas de comunicación e información y los estudiantes por el uso que hacen de estos. Es necesario que se creen las condiciones para el acceso de todos los estudiantes a los medios que actualmente se utilizan y que son necesarios. Con esto me refiero por ejemplo a una adecuada cantidad de computadoras en la biblioteca y en los laboratorios, sobre todo considerando que no todos cuentan con Internet y computadora personal. También hay que asegurar que los estudiantes sepan usar las herramientas para buscar la información que necesiten, por lo que deberá incluirse en los estudios espacio en su horario para tener cursos de capacitación en manejo de datos, publicaciones y revistas electrónicas. Es necesario este tipo de formación en el uso de bibliotecas virtuales dado que la disponibilidad de Internet ha hecho muy natural la utilización de información de procedencia dudosa y ha disminuido los hábitos de lectura o consulta de libros. Deberían hacerse extensivos a todos los ramos las iniciativas de entregar a los alumnos CDs con material complementario y otros elementos como apuntes que faciliten y mejoren el aprendizaje.28 La E.M.M. debe enseñar con pasión la compasión. El ejercicio de la medicina es el ejercicio de la compasión. El interés por el bienestar del paciente y el sentido de responsabilidad y respeto hacia el son fundamentales en la actividad clínica. En la E.M.M vamos por vocación, logramos una formación y con pasión practicaremos la profesión. “La relación médico-paciente es una relación de naturaleza especial, entre una confianza y una conciencia”. K. J. Wojtyla. (Juan Pablo II) Nota de agradecimiento: Deseo agradecer a todos los profesores, a mis profesores, mentores de mi quehacer médico, a mis colegas, a los alumnos de la Escuela Médico Militar, a todos los integrantes del equipo de salud que incluye a médicos residentes, médicos internos, personal de enfermería, técnicos auxiliares en diagnóstico
  24. 24. médico, personal de trabajo social y personal administrativo por la oportunidad que me dieron de aprender de todos ellos. Este manuscrito se lo dedico con profundo respeto a mi Alma mater, la Escuela Médico Militar y a mi madre la Sra. María del Refugio Ramírez Prieto. Ambas me condujeron con su ejemplo y su sabiduría a ser un mejor ser humano. De mi madre aprendí a tener alas para volar cuando estuve preparado y raíces para nunca olvidar mi origen. Referencias bibliográficas. 1. García-Martínez L. La salud es un derecho fundamental: Jesús Kumate Rodríguez. Academia para el Desarrollo de la Educación. México D.F. MX. Corporación Editorial Grafik Allari. 3. 14. 1998. El búho:16-22. 2. Fernández-Doblado Raúl. Breve relato acerca de la vida y obra del Cor. M.C. Jorge Meneses Hoyos (1906-1972). Rev Sanid Milit Mex 2003;57(4):276-277. 3. Fernández-Doblado Raúl. Breve relato acerca de la vida y obra del Cor. M.C. Jorge Meneses Hoyos (1906-1972). Rev Sanid Milit Mex 2003;57(4):276-277. 4. Craig LL. Medicina militar y medicina en el ambiente militar. ¿existe alguna diferencia? Rev Sanid Milit Mex 2003;57(3):100-102. 5. Abreu-Hernández LF, Claudia B. Infante-Castañeda CB. La educación médica frente a los retos de la sociedad del conocimiento. Gac Méd Méx 2004;140(4):381-390. 6. Bruguera C Animarse a cambiar, una manifestación de la inteligencia aplicada. RAR 2012;76(3):255-256. 7. Boelen C. Reforma de la educación médica. Necesidad de una acción global. Acad Med1992;67(11):745-749. 8. Calva-Cuadrilla E. Donato Moreno Muro. Coronel Médico Cirujano. Rev Sanid Milit Mex 2006;60(6):429-435.
  25. 25. 9. García-Cáceres L. Reflexiones sobre la profesión de médico. http://www.uaemex.mx/fmedicina/docs/2_REFLEXIONES_SOBRE_LA_PR OFESION_DE_MEDICO.pdf 10.http://www.sedena.gob.mx/index.php/educacion-militar/planteles- militares/planteles-escuela-medico-militar 11.Moreno-Martínez M. Historia de la Esc. Médico Militar. Horizontes del conocimiento, Academia Aesculap.Marzo, 2009;8:1-2. 12.Comunicación personal, Francisca Eloísa García Chávez. 13.Marañón-Cabello A. Enseñar a ser médico. Educ Med 2008; 11(Supl 1): S7- S9. 14.Lideres mexicanos, Junio 2012, “Cuando la UNAM lo es todo”. 15.Zapata MV, Zárate CM, Aguilera VJ, Zelaya AA, Barrios SE, Laupheimer GS et al. Indicadores de calidad en la gestión del personal. Rev Chil Radiol 2006;12(4):157-160. 16.http://perezloria.tripod.com/escuela-medico-militar/id6.html, CARÁCTER DEL MÉDICO MILITAR. 17.http://mx.noticias.hispavista.com/fotos/20100311000086010/medicos- militares-aseguran-preparacion-etica-capaces/ 18.Vargas FR. Forjando una doctrina. La Escuela Médico Militar 1945. 19.Osler, W. AEQUANIMITAS, 3 ed, Philadelphia, Blakiston Company, 1932. http://telesalud.ucaldas.edu.co/rmc/articulos/v2e1a1.htm 20.Vásquez-Gálvez A. Formando a los Profesionales de la Salud: Sensibles, Humanos, Ciudadanos e Institucionales. Acta Méd. Son 2011;XI(4):6. 21.Reyes C, Zúñiga D, Wright AC, Olivares P, Toro L, Aravena C, Vergara L ¿Están preparados los residentes e internos para enseñar? Percepción de estudiantes de medicina de pre y postgrado. Rev Med Chile 2010; 138: 196- 204. 22.Gifford RH. La educación de los estudiantes de medicina, ¿podemos mejorarla? MedicinaAc.Col.2000;22(1):1-5.
  26. 26. 23.S. Yule, Flin R, Paterson-Brown S, Maran N. Non-technical skills for surgeons in the operating room: A review of the literature. Surgery 2006;139:140-9. 24.LL, Saygi O, Aaldering H, de Dreu CKW. Conflict in medical teams: opportunity or danger? Education 2012: 46: 935–942. 25.http://tribulacionesdeuncirujano.blogspot.mx/2012/03/lo-que-se-deberia- ensenar-en-las.html#!/2012/03/lo-que-se-deberia-ensenar-en-las.html 26.Civiera-Murillo F. El hospital como centro nuclear para mejorar la enseñanza de la medicina. Educ Med 2010; 27.Civeira-Murillo F. El hospital como centro nuclear para mejorar la enseñanza de la medicina. Educ Med 2010; 13 (Supl 1): S1-S82. 28.http://juliosarmiento.blogspot.mx/2008/05/nuevas-tecnologas-para-encear- medicina.html#!/2008/05/nuevas-tecnologas-para-encear-medicina.html
  27. 27. Figura núm. 1 Escudos El escudo de la Escuela Médico Militar está formado por un haz de varas circundado por una serpiente cuyo rostro se refleja en un espejo. El haz de varas o fascis, es símbolo de autoridad o justicia, representa a los elementos del servicio de Sanidad Militar, unidos por el espíritu de cuerpo; la serpiente representa a la sabiduría, la prudencia y la previsión: es el símbolo de la Medicina. El espejo inspira sentimientos de admiración, es la difusión del conocimiento de la medicina a todos los hombres. El escudo de color dorado, está en medio de un círculo, en campo negro y circundado por hojas de encino y laurel. Detrás del escudo se observa una cruz con los colores patrios que simboliza al Cuerpo Médico Militar actuando sobre toda la Nación.
  28. 28. Figura núm. 2 E.M.M. Figura núm. 3 Día de graduación 1ero Sept 1987
  29. 29. Figura núm. 4 Foto autores
  30. 30. Fila de arriba: M.M.C. Oscar Guillermo Aguirre Félix, Cap. 1ero. M.C. Edmundo Rodríguez Morales, Gral. Brig M.C. Ret. Ernesto Jiménez y Ramón, M.M.C. Astro Azcary Peregrino Perea, Tte Cor. M.C. Ret. Rafael Vera Valtierra, Tte. Cor. M.C. Ret. Luis Granados Aguilera, Cor. M.C. Ret. Cesar Rodríguez y Enríquez de Rivera, M.M.C. Adolfo Carlos Gloria Carrales, En medio: M.M.C. Roberto Arroyo López, Fila de abajo: M.M.C. Rayniero Saldaña Aceves, Gral. Brig. M.C. Ret. Manuel Alejandro Ramirez Najera, Tte. Cor. M.C. Ret. Víctor de la Cruz Carrizales, Gral. Brig. M.C. Ret. Francisco Balderrama Ruiz, Cor. M.C. Ricardo Arturo Herrera Avilés, Tte. Cor. M.C. Ramiro Cárdenas Arias, M.M.C. Liliana Ríos Mondragón y M.M.C. Juan Carlos Sánchez Briones.

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