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La sexualidad femenina

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El poder de la sexualidad es el gran secreto que nos han ocultado. Es la pulsión primordial para que la vida sea manifestada. Unida a la fuerza espiritual puede crear una raza de seres conscientes que se amen a si mismos y a su planeta, asegurando la supervivencia de las especies.

Publicado en: Meditación
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La sexualidad femenina

  1. 1. Desgraciadamente nuestra cultura deforma el lenguaje acerca de la vulva y la vagina y ha originado símbolos negativos inconscientes sobre lo que pensamos de esa zona. Durante mucho tiempo la vagina ha sido causa de ansiedad para los hombres en las sociedades dominadas por lo masculino. La vagina dentata (vagina con dientes) es un miedo masculino común. Popularizada por Freud, la expresión se remonta a siglos. Nuestra herencia cultural La palabra “vagina” proviene del latín vagina, que significa “vaina para una espada”, o la vaina para el pene. Aquí vemos cómo el cuerpo femenino se define únicamente en referencia a los hombres. En las sociedades igualitarias prehistóricas, las vulvas y los triángulos púbicos se dibujaban o grababan en las paredes de las cuevas para simbolizar un lugar sagrado, una puerta a la vida.
  2. 2. La promoción y venta de desodorantes higiénicos femeninos y tampones y compresas sanitarias impregnados de desodorante, da a las mujeres la impresión de que la vagina en su estado natural es inaceptable, que debe ser higienizada y desodorizada. Dada nuestra historia colectiva, no es de extrañar que los lugares de entrada del cuerpo femenino causen problemas a tantas mujeres. Los trastornos de la vulva, la vagina, el cuello del útero y la vía urinaria inferior se relacionan principalmente con los sentimientos de violación que tiene la mujer en su relación con otra persona o con su trabajo. “Zona sucia” El motivo más común de que las mujeres se hagan duchas vaginales es la errónea creencia, transmitida de madres a hijas, de que esa parte del cuerpo es repugnante y necesita una limpieza especial. Aun cuando este lavado no es necesario, alrededor de un tercio de todas las mujeres lo hacen regularmente.
  3. 3. El cuerpo es un símbolo y el vientre, el útero femenino, es el símbolo de la conexión con lo no manifestado, la Diosa. El vientre femenino ha sido agredido durante miles de años, por el mundo masculino y la energía metálica separada del corazón y la Madre Tierra que ha dominado nuestra civilización. Y aún hoy sigue siendo agredido terriblemente en nuestra “avanzada” civilización. Degradación del templo (por temor) La cultura occidental considera «sucia» la zona genital y la deshonra con esa actitud. Todas las funciones relacionadas con esa zona del cuerpo (nacimiento, menstruación y eliminación) están muy cargadas emocional y psíquicamente. Desde la niñez, la mayoría de nosotras hemos asimilado la idea de que esa parte de nuestro cuerpo es distinta de las demás: es tabú, sucia e indigna.
  4. 4. Le agrede la propia mujer cuando permite que cualquier hombre entre dentro de ella, y cuando ella misma copia los patrones sexuales masculinizantes, dirigiéndose a una sexualidad superficial y convirtiéndose en una mujer que utiliza activamente la sexualidad desligada del sentimiento. Cuando una mujer hace el amor con “penes emocionales”, con penes compulsivos y egoístas, que no saben estar presentes amorosa y desinteresadamente dentro de su vientre, está acentuando la herida. Las mujeres recibimos mucha energía en nuestro útero y la procesamos emocionalmente. Penes emocionales Se le agrede cuando el hombre sigue utilizándolo para descargar toda su frenética compulsividad mental, cuando tantos y tantos hombres se masturban dentro del vientre de una mujer y a eso le llaman hacer el amor.
  5. 5. La experiencia sexual de las mujeres no está determinada por nuestros genitales, ni se limita a los genitales externos, como tampoco la sexualidad masculina se define solamente por el pene. La sexualidad de la mujer puede incluir el contacto con alguien o no. No necesita una pareja ni una persona que signifique mucho para ella para estar conectada con su sexualidad. La sabiduría corporal de cada mujer le indica lo que le conviene sexualmente. Sexualidad propia Nuestra cultura relaciona la sexualidad con los genitales, aun cuando la expresión de la sexualidad supone mucho más que eso. Los seres humanos somos los únicos primates cuyo deseo y funcionamiento sexuales no están necesariamente relacionados con el ciclo reproductor. La sexualidad femenina implica dar y recibir placer sexual, además de la reproducción. De hecho, el clítoris es el único órgano humano cuya única función es generar placer sexual.
  6. 6. A las mujeres se nos educa para pensar que sólo merecemos placer sexual si tenemos un cierto aspecto o un cierto peso. La calidad de la vida sexual de una persona no está determinada por el número de parejas sexuales que tiene o ha tenido. Una vida sexual nada sana y potencialmente destructiva es aquella en que la mujer recurre a la relación sexual para solucionar sus necesidades emocionales usando el cuerpo de otra persona. Algunas mujeres tratan su temor a la soledad y el abandono teniendo relaciones sexuales con personas a las que no aman ni respetan, utilizando la relación adictivamente. Sexo compensatorio En la sociedad actual, la predominancia de las relaciones sexuales, la adicción a las relaciones, la falta de autoestima y el miedo al Abandono bloquean la capacidad de la mujer para escuchar la sabiduría y los mensajes de su cuerpo. A veces, lo que una mujer desea sexualmente puede estar muy lejos de lo que en realidad recibe.
  7. 7. Los dogmas de la Iglesia Católica y de otras iglesias cristianas degradan la sexualidad, que es una actividad humana normal, y la subordinan a la reproducción. La mayoría de las religiones occidentales rara vez consideran la sexualidad femenina y la maternidad partes componentes de un mismo todo. Las iglesias cristianas tienen, por ejemplo, una muy larga historia de separar la maternidad de la sexualidad, produciendo una división virgen/puta en nuestra psique, que ha sido causa de gran sufrimiento para muchas mujeres. Sexualidad controlada Siempre que las personas utilizan la actividad sexual para disminuir, dominar o dañar a otras, eso no contribuye a la salud de ninguno de los dos participantes. Las mujeres que se criaron en los años cincuenta e incluso en los ochenta, conocen bien las actitudes controladoras y los efectos negativos de ciertas religiones en la sexualidad femenina.
  8. 8. Solo hace falta relajarte para re-descubrir los infinitos de tu cuerpo. La niñas lo sabe bien..., se relajan..., se buscan y se encuentran, sin intención, solo porque aman su cuerpo y aún no han encontrado esa barrera que las separe de él. Eso si antes no se encuentran con un mirada desafiante, una orden tajante o con las limitaciones impuestas por los adultos. Nosotras también podemos amar nuestro cuerpo, buscarlo, encontrarlo y relajarnos. Jamás te informaron de lo bueno que es amarte a ti misma, amar a tu cuerpo, sin pretensiones, solo porque sí, porque te acompaña a todas partes, duermes en él, vives a través de él y de igual manera te relacionas con los demás. Reivindicando nuestra sexualidad
  9. 9. Pero sí te enseñan su fisiología en el colegio, fisiología que en el caso de la mujer te la muestran para que la reprimas... "Ven? Aquí está el Útero, el órgano más grande del aparato reproductor femenino, esto son las trompas y los ovarios. En la pubertad se pondrán en marcha, lo que significa que cada mes llegará la regla y mancharán de sangre su ropa interior. A partir de entonces deben cuidarse mucho, pues pueden quedar embarazadas si tienen relaciones es sexuales sin prevención." Punto. Para eso sirve tu Útero en la sociedad. Y si no sirve te lo quitan. La mala educación
  10. 10. Que por nuestro canal vaginal transitan muchas más energías que un pene erecto, que de ahí echamos raíces que se hunden en las profundidades de la Tierra, que por nuestro túnel sagrado absorbemos su energía, que a veces desciende dulce mermelada de fresas silvestres para nutrirla y en ocasiones descienden seres de carne y hueso. Esto es lo que nos deberían contar para tener una mínima idea de la sacralidad que guardamos entre las piernas. La fuente del poder ¿Porque no te contaron que en el Útero es donde se desencadena el orgasmo? Que la vulva y la vagina son los interruptores para encender el placer en él, y la conciencia y la dedicación, las trabajadoras que volverán a poner en marcha la fábrica de nuestros sueños.
  11. 11. Amándote suavemente, sabiendo que ahí, en tu santuario de bendiciones, eres la guardiana de tus tesoros, deseos y creaciones. Que sólo debes dejar entrar a quién lo haga con devoción, sepa rezar ante tu Diosa y lo haga con el máximo respeto, principalmente porque tú has aprendido a adorar, reconocer y respetar el enorme poder que reside en el altar que hay entre tus piernas. Yoni: templo sagrado No es un cuento aunque parezca fantástico. Es la realidad escondida y boicoteada de toda mujer, el reconocer hermoso lo que se ha considerado desvergonzado. Si nos quedamos con la explicación militar, aprenderemos a usar anticonceptivos para no quedarnos embarazadas y sólo con esa información dejaremos que circulen miles de frustraciones, desventuras y coacciones, porque claro, nuestra vagina sólo sirve para ser perforada, taladrada y maltratada.
  12. 12. No desatendemos nuestros sentimientos, intuición, espiritualidad y todas las experiencias de la vida que no se pueden juzgar con la parte racional de la mente o medir con los 5 sentidos, nuestra guía interior nos llega primero a través de nuestros sentimientos y la sabiduría de nuestro cuerpo, no a través de la compresión intelectual. Y ese es precisamente el poder de la menstruación. Sexualidad y autoconocimiento Hoy la sexualidad vuelve a ser un camino para la liberación, el derribo de los muros y el respeto por el propio cuerpo. Mujer, ámate y nunca dejes de remover las aguas de tu caldero, que nada se estanque en la oscuridad de tu Útero. El oráculo más antiguo de Grecia, consagrado a la Gran Madre de la tierra, el mar y el cielo, se llamó Delfos, palabra que significa «útero».
  13. 13. aportaron al mundo y a su propia comunidad su energía, claridad y conexión con lo divino. El papel de estas mujeres fue fuertemente reprimido por la religión patriarcal pero perduró de forma clandestina en la adivina o BRUJA como el último vinculo con las primitivas religiones matriarcales. Lo que en el pasado se llamaba brujería era muchas veces capacidades femeninas: entender el propio cuerpo y responsabilizarnos de la salud. Los dones del ciclo menstrual Hay una estrecha relación entre el psiquismo de la mujer y el funcionamiento de los ovarios a través de las hormonas: • Antes de la ovulación estamos extrovertidas y animadas • Durante la ovulación estamos muy receptivas hacia los demás • Después de la ovulación estamos mas introvertidas y reflexivas. En la antigüedad, fue a través de este estado alterado de conciencia de la menstruación que las chamanas, curanderas y más adelante las sacerdotisas,

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