Se ha denunciado esta presentación.
Utilizamos tu perfil de LinkedIn y tus datos de actividad para personalizar los anuncios y mostrarte publicidad más relevante. Puedes cambiar tus preferencias de publicidad en cualquier momento.
TERESA DE LOS ANDES: SUPISTE REÍR, AMAR, JUGAR Y SERVIR
EL AMOR A NUESTROS SEMEJANTES ES LA MEDIDA DEL AMOR A
DIOS (C 82)
...
servicio. Escribe en su diario, decidida a emprender con Jesús “la conquista de las
almas”: Él, capitán; yo, soldado, nues...
gozan (C 23)”. En la carta 67, escribe: “Nosotras dos con la Rebeca hacíamos
catecismo. Se juntaban más de 50 chiquillos, ...
Dios. Con tus hermanos chicos sé muy cariñosa. No los retes sin causa justa. Juega con
ellos y enséñales el rezo, a leer, ...
“¿Has salido mucho a caballo? Yo por mi parte me he desquitado del año pasado,
subiendo todos los días. Hemos hecho grande...
desconocido. En él encuentro mi alegría, pues en la cruz se encuentra a Jesús y El es
amor. Y ¿qué importa sufrir cuando s...
En la vida de las amigas de Teresa se descubre la influencia positiva de su
amistad. Años más tarde algunas se consagraron...
El equilibrio pleno de estos factores se realiza especialmente en la oración, que
es el lugar de encuentro entre Teresa (a...
Próxima SlideShare
Cargando en…5
×

CICLASUR 2016 - TEMA 6 - "Supiste reir, amar, jugar y servir", Sidney Santos

CICLASUR 2016 - TEMA 6 - "Supiste reir, amar, jugar y servir", Sidney Santos

  • Sé el primero en comentar

CICLASUR 2016 - TEMA 6 - "Supiste reir, amar, jugar y servir", Sidney Santos

  1. 1. TERESA DE LOS ANDES: SUPISTE REÍR, AMAR, JUGAR Y SERVIR EL AMOR A NUESTROS SEMEJANTES ES LA MEDIDA DEL AMOR A DIOS (C 82) Juana Fernández Solar nació en 13 de julio del 1900 y falleció el 12 de abril de 1920, después de estar en el Carmelo por apenas 9 meses. Vivió, por lo tanto, casi toda su vida en el mundo, donde se ha efectuado la mayor parte de su proceso de santificación. Su vida nos revela como buscar la santidad en actividades sencillas del cotidiano, semejantes a las que diariamente vivimos como carmelitas seglares: la familia, estudios, vacaciones, actividades deportivas, etc. Es señal de que la santidad ya no es cosa de iluminados o escogidos, sino al contrario: es un llamado a todos los que asumen su compromiso por vivir de cerca y en profundidad su vocación cristiana. Teresa también nos muestra un otro aspecto importante de la santidad: en Dios, que es alegría infinita, ha encontrado la felicidad. Esta alegría se alimenta en una vida de fe y de oración constantes y se expresa, desde sus tempranos años, en una vida misionera: en el primer periodo de su vida, siendo protagonista como catequista de niños, posteriormente en la vida de carmelita La familia de Teresa, de quien heredó su vocación cristiana, es igual a muchas familias de hoy: su padre vive separado de la su familia, su hermano tiene problemas con la bebida. Por estas y otras razones, es propuesta por la Iglesia como modelo para la juventud. El Papa Juan Pablo II, en la beatificación, decía: “en sus breves escritos autobiográficos, nos ha dejado el testamento de una santidad sencilla y accesible, centrada en lo esencial del Evangelio: amar, sufrir, orar, servir. El propósito de esta presentación es mostrar un aspecto especial de la vida y espiritualidad de Teresa de los Andes: la importancia de su relación con los demás na construcción de una vida de santidad. Ella, como cristiana auténtica, no puede ser individualista. Desde muy joven, decide vivir por los demás, como Cristo, abierta al Padre y a los hermanos, comprometida a mejorar al mundo mediante el amor y el
  2. 2. servicio. Escribe en su diario, decidida a emprender con Jesús “la conquista de las almas”: Él, capitán; yo, soldado, nuestra arma la cruz, la divisa el amor (D 37). Haremos esta reflexión a partir de tres puntos. En primer lugar, algunos elementos que nos muestran cómo nuestra santa ofreció su vida por los demás - su amor a Dios hace con que viva en relación a los otros. Después, aspectos relevantes de la alegría, rasgo típico de su experiencia humana y de su relación con Dios. Por último, veremos cómo era la relación de Teresa con sus amigos - son testigos esenciales de su santidad. UNA VIDA OFRECIDA ENFAVORDELOS DEMÁS Juanita, muy temprano, comprende la importancia de vivir en favor de los demás. Desde la niñez y adolescencia, fue un signo de la presencia de Dios para las personas que vivían con ella. En sus escritos, hay numerosos reportes a este respecto. ¿Quién es el prójimo para ella? Son, sobre todo: los más cercanos, en especial su familia, los más necesitados y aquellos que no conocen el Evangelio. “Me esmeraré el labrar la felicidad de los demás” (D 20). En el colegio, Teresa manifestaba una buena interacción social. Sus compañeras descubren en ella una amiga en quien pueden confiar y recibir ayuda. Las religiosas le confiaron el encargo de cuidar a las más pequeñas. Les enseñaba a conducirse bien, a ser obedientes y estudiosas, las reprendía con suavidad y firmeza, como una madre. Escribe en su Diario: “hoy, he ejercido mi apostolado. Di un buen consejo. Jesús me lo inspiró. También hice tomar la sopa a tres chiquillas, haciéndoles hacer un actito por Jesusito. Además, fuimos a ver [a] una chiquilla enferma. Así es que tuvimos la ocasión de hacer un acto de caridad (D 27)”. Así como Santa Teresa de Jesús, entiende que las relaciones con los demás deben basarse, sobre todo, en la humildad: “en la humildad, ejercítate en no disculparte, en prestar servicios, aún a las sirvientes, y considerarte siempre como la última, haciendo la voluntad de los otros sin que noten en ti el sacrificio (C 160)”. Excelente catequista, en el colegio y en sus vacaciones dedicaba buena parte de su tiempo libre a enseñar el catecismo a los niños, a prepararlos para la primera comunión y consagrar sus casas en el Sagrado Corazón. “Estoy haciendo clase de catecismo. Tengo 9 chiquillos y les rifo todos los días cualquier juguetito, con lo que
  3. 3. gozan (C 23)”. En la carta 67, escribe: “Nosotras dos con la Rebeca hacíamos catecismo. Se juntaban más de 50 chiquillos, y después de las misiones, hemos seguido haciéndoles clase todos los días”. Además, recomendaba sus amigos a hacer lo mismo. Escribió a Herminia Valdés Ossa: “Haz catecismo una vez siquiera a la semana. Es bien poco pedirte. Acuérdate que, si no somos buenos y no hacemos el bien, no seremos felices ni en esta vida ni en la otra (C 75)”. Debemos señalar, sin embargo, que Teresa lo hace por entender que así estará imitando a Cristo, acercándose a Él y sirviéndole. Vamos a ver lo que escribe: “Ocupémonos del prójimo, de servirle, aunque nos cause repugnancia hacerlo. De esta manera conseguiremos que el trono de nuestro corazón sea ocupado por su Dueño, por Dios nuestro Creador (D16).” “Quiero, desde hoy, ser siempre la última en todo, ocupar el último puesto, servir a los demás, sacrificarme siempre y en todo para unirme más a Aquél que se hizo siervo siendo Dios, porque nos amaba (D 30).” “Mañana es día de recreo para las Hermanitas, así es que las Hijas de María las vamos a reemplazar, tomando el oficio de Marta. ¡Qué feliz es el alma que vive de la fe! Mañana voy a servir, a ser sirviente, sierva, que es lo que me corresponde. Pero en la persona del prójimo voy a servir a Dios, a mi Jesús (D 35).” También entiende que su vocación al Carmelo, además de ser llamado a la vida de oración, será la oportunidad de servir a las hermanas y de sacrificarse por todos: “Todavía gozo con la visita a mi conventito, y paso unida constantemente a él, ansiando cada vez más llegar a encerrarme en él, aunque sea para ocupar el último lugar y servir a todas mis hermanita (C 52).” “Mi resolución de retiro fue sacrificarme por todos (C 39).” “Sacrifiquémonos al par que Jesús por las almas (C 105).” Algunos meses antes de su muerte, da a una amiga algunos consejos que pueden servir como un modelo para nosotros en la vida seglar: “Considérate la última de todos, y aún trata de servir a las sirvientes. Ayúdalas cuando estén enfermas, y cuando estén en cama, dales por tu propia mano los remedios. Cuando las veas de mal humor, consuélalas con N. Señor. Léeles algún libro de algún santo y otro libro entretenido para no cansarlas. Así las atraerás y llevarás a
  4. 4. Dios. Con tus hermanos chicos sé muy cariñosa. No los retes sin causa justa. Juega con ellos y enséñales el rezo, a leer, escribir, etc., y hazte respetar, dándoles buen ejemplo. Que no te vean desobedeciendo ni de mal humor jamás. En cuanto a lo que debes ser con tu papá y mamá, sólo te digo que seas un ángel de consuelo: ser, ante todo, muy cariñosa; ayudarlos en lo que puedas, y obedecerles ciegamente en todo, pues no te mandarán hacer una acción menos buena (C 121).” ALEGRÍA: TERESA DELOS ANDES ES UNA SANTA FELIZ La palabra “alegría” es citada 39 veces en las Cartas e 24 en el Diario. En primer lugar, hay que decir que Dios es la fuente de la alegría para Juanita. Una de sus frases más famosas expresa esta idea: “vivir siempre muy alegres porque Dios es alegría infinita”. En su relación con los demás y con la naturaleza, Teresa expresa la alegría de quien se siente amada por este Dios-alegría y en esto también podemos tenerla como ejemplo. Numerosos son los reportes de su gusto por actividades que también son agradables para nosotros, que nos aproximan a los demás y que hacen con que nuestra vida sea menos gravosa: - tocaba la guitarra y cantaba canciones religiosas, entonaba cuecas, tenía muy buena vos y se reía mucho con las letras de las canciones. - le gusta descansar y bañarse en las playas de Recreo, en Bucalemu, y especialmente Algarrobo; - goza jugando tenis, cricket, naipes, tocando piano, guitarra y armonio, manejando un auto, andando en coche, en tren, en bote, en carreta o encumbrando volantines; - le encantaba el arte y la cultura, va mucho al biógrafo (cine), al teatro y a la opera; - . Hace largas caminatas a caballo, en Cunaco, en el fundo San Pablo en San Javier o en la Hacienda Chacabuco; - aún en sus vacaciones, tiempos de paseos y sanas distracciones vive disponible, en actitud de servicio, de carácter alegre y buena para hacer bromas Ella escribe a su amiga Herminia:
  5. 5. “¿Has salido mucho a caballo? Yo por mi parte me he desquitado del año pasado, subiendo todos los días. Hemos hecho grandes paseos con la Tere Jara, mi prima, que está aquí. Nos divertimos muchísimo con ella (C 3).” En una de sus cartas a su hermana Rebeca, además de hacer una cuenta de estos momentos, revela la manera afectiva con que trataba a las personas cercanas. Rebeca es “pichita”, Herminia es “gordita”: “Estoy muy yankee. Con la Herminita salimos a hacer largas excursiones de a pie las dos solas. A veces llegamos embarradas hasta los tobillos, pues nos lanzamos por cualquiera parte. Nada nos detiene. Vencemos todos los obstáculos; en una palabra, somos muy varoniles. El otro día gocé a caballo. Galopamos con la Gordita desde las dos de la tarde hasta las cuatro y media. Como llovía salimos ambas con grandes mantas, con las que nos veíamos en unas fachas cómicas. ¡Qué reírnos más! Y pensaba entretanto en ti, mi pichita querida, que estarías estudiando o cosiendo apuradísima. Estoy eximia para manejar. El otro día hicimos un paseo al fundo vecino. Salimos como a las 9 y volvimos a las 12. No te imaginas lo que embromo a la Herminia. Pasamos con ataques de risa perenemente (C43).” Pero, como es de esperar para un adolescent, ni todo fue “edificante” en su vida: “Todos los días rezamos el Mes de María y cantamos con la Eli. Y el otro día se nos ocurrió inventar un Ave María. Estamos muy ufanas con nuestra improvisación. Cuando dábamos la nota más alta, a la Herminia se le ocurrió taparse los oídos, pues con nuestros vozarrones creyó que se le destapaba el tímpano. Al ver las gesticulaciones de la Gordita, nos principiamos a reír. En vez de notas, nos salían carcajadas, y yo no daba con ninguna nota en el harmonium. ¡Qué apuro más grande para que no nos viera la gente! Por suerte, nosotras nos ponemos en el oratorio, mientras que los inquilinos están debajo de un galpón (C 43).” La alegría que viene de Dios, sin embargo, también debe ser combustible para los tiempos que enfrentamos dificultades: “Cuando se ama, todo es alegría; la Cruz no pesa; el martirio no se siente; se vive más en el Cielo que en la tierra. La vida del Carmelo es de amar. Esta es nuestra ocupación (C 104).” “Cumpliré la voluntad de Dios con alegría, tanto en las penas como en las alegrías. También sé que si voy al Carmen, será para sufrir; mas el sufrimiento no me es
  6. 6. desconocido. En él encuentro mi alegría, pues en la cruz se encuentra a Jesús y El es amor. Y ¿qué importa sufrir cuando se ama? (C 14).” LOS AMIGOS –TESTIGOS DEUNA PROFUNDA EXPERIENCIA DEDIOS Juanita fue amiga fiel; decía que quien vive sin amistades corre el riesgo de ser un solitario y de llenarse de amarguras. Necesitamos de los amigos para crecer, para divertirnos, para buscar consuelo, para superar defectos o para participar en una fiesta. Supo ser entrañablemente amiga de sus amigos, junto a ellos organizaba paseos, misiones, juegos, salidas y encuentros. Con sus amigas dialogaba sus vivencias, reía y jugaba, a ellas escribía largas cartas, pero más importante que eso, compartía su fe y su amor. Una vez que podemos escoger nuestros amigos, debemos buscar personas con ideales comunes, proyectos semejantes, criterios compartidos. Así, vamos a tener compañeros de caminada con quien podremos compartir las alegrías e tristezas y nos apoyarán cuando precisamos. Teresa era de una familia abastada, pero en decadencia. En los buenos momentos, supo dividir esto con sus amigas. En los malos, no se dejó bajar por las dificultades. Entre las cartas que expresan sentimientos de amistad y fidelidad se pueden leer las de Herminia Valdés, prima segunda y amiga íntima, ya mencionadas anteriormente: “No tenemos ningún secreto y nos decimos lo bueno como lo malo y ambas nos esforzamos en ser cada día más de Dios. Sus consejos me han hecho mucho bien (C 68).” El intercambio de vivencias y en la convivencia manifestada en la amistad. Desde la amistad sincera y enriquecedora, lugar de encuentro con el Señor, Teresa Experimenta en este valor humano un verdadero momento de gracia y de la actuación de Dios. “Demos gracias a Dios por haber juntado nuestras almas con el lazo de la verdadera amistad, aquella que comprende que la verdadera amistad consiste en perfeccionarse mutuamente y en acercarse más a Dios (C 82).”
  7. 7. En la vida de las amigas de Teresa se descubre la influencia positiva de su amistad. Años más tarde algunas se consagraron. Como en todo, Dios era el fundamento de sus amistades. Aún, y tal vez porque, fuese buena amiga, escribe: “Obra por amor a El. No busques el agrado de las criaturas. Se equivocan tanto en sus juicios...! (C 114).” CONCLUSION - LA BASE DE TODO ES EL AMOR “Sufre la religiosa en vencerse a sí misma, en despreciarse y humillarse, en vencer sus defectos y adquirir las virtudes para ser perfecta, en amar y servir con alegría y caridad a aquellas de sus hermanas que no tienen buena voluntad para con ella (C 65).” Aunque tenga nos dejado bellos relatos de experiencias agradables y nos dado muestra de que también en estas situaciones debemos ser santos, no podemos nos equivocar y pensar que la vida Teresa de los Andes se reduce a esto. Otro error sería entender todo como algo fácil, simplemente resultado de una inclinación natural de su personalidad. El testimonio espiritual que Teresa deja puede ser resumido en su lema: “Suframos, oremos y amemos” (D 31). Y esto no es casualidad. El amor es el fundamento. Un profundo Amor a Dios que se expresa en amor a las personas con quien convivió. Con estos presupuestos, podemos decir que el proceso psicológico y espiritual de Teresa de Jesús de los Andes presenta una coexistencia entre las dimensiones humana y sobrenatural. El núcleo integrador de esta coexistencia es la fuerza del amor. La dimensión humana, especialmente manifestada en la afectividad, las emociones, el altruismo y el sufrimiento, le dan una actitud de autoconciencia de la realidad personal y ambiental, ayudando a la integración de su personalidad y desarrollando su capacidad de interrelación. En la dimensión sobrenatural, expresa el amor en clave místico-esponsal, éxtasis de amor, experiencia de la gratuidad de Dios en su vida, inhabitación divina presente en su interior que le empuja al encuentro con los demás.
  8. 8. El equilibrio pleno de estos factores se realiza especialmente en la oración, que es el lugar de encuentro entre Teresa (aspecto humano) y Dios (aspecto sobrenatural), tiempo de constante diálogo y escucha de la voluntad de Dios y lugar de integración de su personalidad - para Teresa es el espacio espiritual privilegiado donde nivela todas las dimensiones de su vida. BIBLIOGRAFÍA: 1. Diario y cartas de Santa Teresa de Los Andes. Edições Loyola. 1993. 2. Teresa de Los Andes – modelo de la juventud. Fr. Armando Roberto Sejas Escalera, ocd. Editorial Verbo Divino. Bolivia. 3. Texto de orientación del III Cicla Sul de la Orden de los Carmelitas Descalzos Seglares. 2016. 4. El amor esponsal de Santa Teresa de Los Andes. Alexandrine de La Taille-Trétinville. Teologia y vida 56 (3): 261-286. 2015. 5. The Attractiveness of St. Teresa of the Andes. Marylou Paculaba, ocds. Obtenido en http://www.ocds.ca/cl393.pdf. 6. Homilía de la misa de beatificación de Teresa de Los Andes, de Juan Pablo II, en 3 de abril de 1987. 7. Homilía de la misa de canonización de Teresa de Los Andes, de Juan Pablo II, en 21 de marzo de 1993. 8. Revista Teresa de Los Andes. Publicación Pastoral del Santuario Teresa de Los Andes. Números 77, 79, 80, 83, 84, 85, 87 y 88. 9. Biografía de Santa Teresa de Jesús de los Andes. Pedro Sergio Antonio Brant. Obtenido en http://www.autorescatolicos.org/misc11/pedrosergio336.htm.

×