Semanario 50 Realidades y Presencias

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Compartimos el Semanario Realidades y Presencias #
50 viendo las calles de Cali y las principales ciudades del
país atestadas de maestros y maestras que caminando,
ponen en evidencia que existe un descuido al sistema
educativo que forma a nuestros niños, niñas y jóvenes, y
que ello requiere de un cambio sustancial, el cual depende
de las propuestas y la participación activa de toda la
sociedad.
Dedicamos esta edición de manera especial a la búsqueda
de paz y reconciliación que el país necesita, para que
con ello cese la reproducción de nuevas víctimas. Entendamos
que la paz es la mayor garantía de no repetición y
reparación que la sociedad colombiana puede brindarle a
las miles de familias que han sufrido la angustia y desesperación
producidas por los horrores de la guerra. No desfallezcamosen este derrotero colectivo, que es construir
una paz justa socialmente, por más escabroso que se torneel camino, es un compromiso para con las futuras generaciones.

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Semanario 50 Realidades y Presencias

  1. 1. Semanario 50 Realidades y Presencias Santiago de Cali, abril 23 - 2015 PRESENTACIÓN…………………..…………...1 PANORAMA INTERNACIONAL Y NACIONAL La Paz y la Revolución Humana…….2,3 CONFLICTIVIDAD TERRITORIAL: Entre el dolor y las urgencias médicas………………………………………..3,4 EDUCABILIDAD Y CULTURA CIUDADANA: Más que molinos de viento………..…5,6 MEDIO AMBIENTE: ¿Cómo afecta la explotación forestal al territorio vallecaucano?..................6,7 VIDA ESPIRITUAL Y FAMILIAR: Las luces del porvenir…………...7,8,9,10 POBREZA Y SEGURIDAD ALIMENTARIA: 88 Casos de violencia de género………………………………………10,11 PRESENTACIÓN Compartimos el Semanario Realidades y Presencias # 50 viendo las calles de Cali y las principales ciudades del país atestadas de maestros y maestras que caminando, ponen en evidencia que existe un descuido al sistema educativo que forma a nuestros niños, niñas y jóvenes, y que ello requiere de un cambio sustancial, el cual depen- de de las propuestas y la participación activa de toda la sociedad. Dedicamos esta edición de manera especial a la búsque- da de paz y reconciliación que el país necesita, para que con ello cese la reproducción de nuevas víctimas. Enten- damos que la paz es la mayor garantía de no repetición y reparación que la sociedad colombiana puede brindarle a las miles de familias que han sufrido la angustia y deses- peración producidas por los horrores de la guerra. No des- fallezcamos en este derrotero colectivo, que es construir una paz justa socialmente, por más escabroso que se tor- ne el camino, es un compromiso para con las futuras ge- neraciones. Finalmente, deseamos que este nuevo semanario sea in- sumo para pensar las diferentes realidades que aconte- cen en nuestra ciudad región, pero sobre todo, para que nos aliente a construir juntos alternativas de buen vivir en la ciudad. Reconciliación y paz en nuestro país es la oración que nos une y acompaña.
  2. 2. LA PAZ Y LA REVOLUCIÓN HUMANA Cuando hacemos balance de mundo y pensamos en la masacre de periódico Charlie Hebdo en París y en el genocidio de la universidad de Kenia y cuando ve- mos surgir las turbas de la infamia en torno a ideologías y creencias, pero tam- bién cuando reconocemos que estos conflictos son avivados por los interés económicos de grandes capitales finan- cieros y de naciones con intereses arma- mentistas y hegemónicos, no dejamos de pensar en que el mundo está cansino y errático en su caminar y en que el plane- ta que habitamos tiene ya grandes cica- trices y que no aguanta más belicismos, sino que requiere detener la lógica depre- dadora, el uso prepotente e incontrolado de los entornos naturales que se han vuelto escasamente recursos dada la dis- posición a consumir y a apropiarlo todo. Sabemos que detrás de los cíclicos alu- viones de la guerra opera la lógica del individualismo, del fundamentalismo y de una comprensión egoísta de la condición humana. Cuando hacemos balance de país y cícli- camente vemos episo- dios en los cuales se sa- crifican vidas a nombre de cualquier propósito o justificación; cuando mueren militares y gue- rrilleros, cuando caen jóvenes envueltos en la ira y el abandono social o campesinos sin opor- tunidades, es difícil avi- zorar una paz que tenga sentido de mejoramiento humano del país; es también difícil observar la ceguera de muchos sectores que insisten en mantener el or- den de violencia que nos ha sometido por décadas, es complicado observar que un derecho consignado como fundamental en la carta constitucional se ve envuelto en medio de intereses mezquinos, prácti- cas retrogradas y cálculos electoreros. El proceso de diálogo para una salida po- lítica negociada en La Habana, entre el gobierno nacional y la guerrilla de las FARC ha avanzado bastante, y aunque las últimas situaciones del Departamento del Cauca lo “vulneran”, como ha dicho un representante del gobierno, es posible que se avance hacia acuerdos importan- tes para que el país salga de la “horrible noche”. Pero digámoslo claramente, a pesar de esa posibilidad también puede suceder que el país continúe con la iner- cia de inequidad e irrespeto cotidiano a la vida, si no avanzamos todos y todas en una transformación cultural y más con- cretamente de nuestra cultura política. 2 Realidades y Presencias PANORAMA INTERNACIONAL Y NACIONAL Continúa... Frank Martínez
  3. 3. Realidades y Presencias 3 En el mundo y en el país, en ambos atra- pados en el embrujo autoritario y belicista, necesitamos avanzar hacia una revolución humana, que implica atajar entre todos el placer infeliz de odiar; solo una revolución mental y espiritual permitiría desmantelar los focos de la infamia tan enquistados en cada una de las guerritas instaladas en nuestras cotidianidades; ante tanto odio guardado que circula entre nosotros se ne- cesita caminar hacia una revolución de los sentimientos y de la conciencia. Claro existen los intereses históricos, los daños históricos, las desconfianzas históricas y las ideologías históricas; pero con tanta palabra y reclamo se nos puede estar yen- do la posibilidad histórica, esa sí, de cam- biar lo que han sido nuestros destinos co- lectivos en los cuales se regocija la muer- te. Para avanzar en un proyecto de vida y justicia colectiva necesitamos una revolu- ción humana que pase por el cuerpo y por las emociones de todos los colombianos, es la única forma de liberarnos de las ca- denas del belicismo que nos atan. Observatorio de Realidades Sociales ENTRE EL DOLOR Y LAS URGENCIAS MÉDICAS En medio del dolor de las familias víctimas de la guerra - tanto aquellas que son en- trevistadas como las que quedan en el anonimato- salen a ser protagónicos los discursos belicosos, nuevamente las pala- bras masacre, bombardeos, dados de ba- ja, vuelven con estridencia a azuzar la lógi- ca de venganza, la reproducción de las violencias y el comercio de la muerte… como sí no tuviéramos de ello lo suficiente. Por otro lado, en esta ciudad a la que por momentos la guerra le parece un asunto de montañas, acoge con desprecio la mu- chedumbre de personas ahuyentadas por el choque de las balas, que como siempre perturban a quienes tienen casas de ado- be o esterilla. Mientras tanto, la ciudad recibe muertos y heridos, se escuchan las ambulancias des- filar por la avenida Simón Bolívar en busca de hospital, pero cuando silencian las sire- nas, allí frente a la clínica, la historia no mejora. Cali, una ciudad con más de 2.530.756 ha- bitantes, cuenta con tan sólo siete hospita- les, en los que sus salas de espera no tie- nen nada que envidiar a los campos de batalla, pues todo aquel herido o enfermo debe esperar su turno, entendiendo que no hay suficientes médi- cos, no hay suficientes quiró- fanos, no hay suficientes sa- las de espera, en otras pala- bras: no hay camas para tanta gente… PANORAMA INTERNACIONAL Y NACIONAL Continúa... CONFLICTIVIDAD TERRITORIAL
  4. 4. 4 Realidades y Presencias Pero lo que sí hay en esta ciudad armada de odios, son heridos de todo tipo, pero tam- bién enfermos que salen ofuscados después de esperar más de seis horas por la aten- ción de los escasos médicos que dan esca- sas medicinas y entonces las lógicas en las que vivimos no cuadran, se pueden gastar más de diez mil pesos por cada bala para matar, pero tan sólo se invierten doscientos pesos en cada acetaminofén para aliviar. Se compran nuevas fusilerías con despilfa- rro, mientras se optimizan los escasos re- cursos en los hospitales, se hacen planes fiscales para reducir gastos y generar recur- sos para autosostenerse y entonces esta ciudad se llena de centros comer- ciales sin darse cuenta que hasta allí no llegan las despistadas am- bulancias… Pero no todo puede ser habladu- rías de guerra, ni sirenas afóni- cas, las cosas en nuestros cam- pos y ciudades deben tomar otros rumbos, el mercado de la guerra debe parar, las priorida- des deben ser otras, los médicos deben ser bien pagos, los enfer- mos bien atendidos, los hospita- les deben abundar por todas las entradas de la ciudad… a tal pun- to que las ambulancias tengan de donde escoger. Nuestras comunidades deben inspirarse en la esperanza para asumir el compromiso de sanar las heridas que producen las lógi- cas de odio y venganza; al tiem- po, se deben gestar otras lógicas en la administración y distribución de los recursos, pues lo prioritario debe estar en la misión de salvar y proteger la vida y no al contra- rio. Observatorio de Realidades Sociales Fuentes Consultadas: http://www.elpais.com.co/elpais/economia/noticias/ cali-le-abre-puertas-centros-comerciales-le- mostramos-cuales http://www.cali.gov.co/publico2/gobierno/directorio/ puestosdesalud.htm http://www.elpais.com.co/elpais/cali/noticias/ hospitales-publicos-cali-cierran-ano-crisis-financiera CONFLICTIVIDAD TERRITORIAL
  5. 5. Realidades y Presencias 5 MÁS QUE MOLINOS DE VIENTO “Con el alma en una nube y el cuerpo como un lamento, viene el problema del pueblo, viene el maestro…” como sacado de la can- ción de PatxiAndion, 40 años después, viene de nuevo “el padre del pueblo”, vienen los maestros. Cuentan que venía el maestro, esta vez no a hablar de la historia universal, no a recorrer por el mundo de Sherezade a partir de las Mil y Una noches, no a comprender la Ley de Selección Natural de Darwin, ni a aprender a diferenciar entre un triángulo equilátero, isós- celes o escaleno; esta vez venía el maestro a contarnos una historia donde hay niños que deben convivir entre los pupitres y tableros con paredes que se caen de la humedad, donde hay estudiantes que llegan a la escue- la con el estómago vacío y salen de ella casi que en las mismas condiciones, donde aún hay instituciones en las que se enseña a ma- nejar un computador por medio de graficas en un tablero, donde la correspondencia en- tre el valor inmaterial del oficio y el valor en el mercado no siempre está en igualdad de condiciones; una historia que no es del país del nunca jamás, una historia desde la tierra de los confines, una historia sin fin que no espera un vivieron felices por siempre, pero sí que se pueda observar con el cora- zón para que al final se logre ver lo esencial que hasta ahora ha sido invisible para los ojos. “…le deben 36 meses del ca- careado aumento y él piensa que no es tan malo enseñar to- reando un sueldo” la historia se repite, esta vez no con molinos de viento, como lo viviría el inge- nioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, no existen desaforados gigantes con quien emprender una batalla, esta vez no hay enemigos imaginarios; en el ahora, en el hoy, al estilo de crónica de una muerte anunciada, la de Santiago, no Nasar, sino de Cali, se vive una ciudad que aprende con el abc del transcurrir cotidiano, del traspiés de las desventuras, del susurro de las contradic- ciones, de los avatares de la vida diaria, don- de muchos quieren llegar a ser liebres, olvi- dando la enseñanza de la importancia de ser tortuga. “Dicen que no está claro cómo piensa este maestro, dicen que lee con los niños lo que escribió un tal Machado… les lee libros de versos, y no les pone orejones.” Dicen que vienen los maestros, dicen que vienen mar- chando, dicen que vienen tras un sueño, di- cen que el sueño es posible, que uno más uno son dos y así agregando son muchos más. Si es necesario reescribir la historia, que sea con hechos y propuestas colectivas, porque es posible nacer para semilla. Continúa... EDUCABILIDAD Y CULTURA CIUDADANA Santiago Rodríguez Olazábal
  6. 6. 6 Realidades y Presencias EDUCABILIDAD Y CULTURA CIUDADANA Continúa... En esta fecha conmemorativa, homenaje a Miguel de Cervantes Saavedra, debere- mos preguntarnos qué diría Rafael Pom- bo, que diría Gabriel García Márquez, que diría Eduardo Galeano. Honrar sus memorias, será celebrar el Día del Idioma desde la importancia de comunicarnos, escuchando y reflexionando, desde la pa- labra que es acción, desde el lenguaje que nos debe permitir construir mundos posibles y nuevos escenarios que permi- tan un punto de giro en la historia de nuestras narraciones cotidianas. Hoy to- dos somos maestros, todos somos estu- diantes, hoy todos somos lápiz y papel, hoy todos somos camino, hoy todos so- mos la esperanza de un nuevo amanecer. Observatorio de Realidades Sociales Fuentes consultadas: http://sutevalle.org/wp-content/uploads/2015/04/ COMUNICADO-A-LA-COMUNIDAD-RAZONES- PARO-NAL.INDEFINIDO-04.15.15.pdf https://verbiclara.wordpress.com/2013/04/23/23- de-abril-dia-del-idioma-y-dia-mundial-del-libro-y- del-derecho-de-autor/ http://www.elmundo.es/quijote/capitulo.html? cual=8 ¿CÓMO AFECTA LA EXPLOTACIÓN FORESTAL AL TERRITORIO VALLECAUCANO? La explotación forestal en el Valle del Cauca se ha centrado en la obtención de madera, que generalmente, es utilizada para la fabricación de objetos como ca- mas, armarios y mesas, entre otros; y pa- ra la producción de papel y de combusti- ble. Y aunque es cierto que dicha activi- dad ha sido un gran motor para el creci- miento económico del departamento, lo cierto es que la expansión a gran escala de dicha actividad ha desencadenado afectaciones socioambientales que aún son de muy poco conocimiento y difusión. Las afectaciones ambientales del empleo de zonas de los bosques como recurso económico son diversas. La tala de arbo- rífera o el monocultivo de una especie ve- getal, atenta contra el ambiente natural de especies animales; tal es el riesgo que corren los felinos que teniendo su hábitat en las selvas de Buenaventura, pueden estar peligro de llegarse a realizar los in- tereses de las empresas chinas que han manifestado querer encargarse de la siembra arborífera, para luego industriali- zarla y producir pulpa maderera que pue- da ser exportable. Aunado a esto, parte de las razones por las cuales la gran bio- diversidad del Parque Farallones y el ce- rro El Inglés están siendo destruidos es por la expansión de la explotación made- rera. Ahora bien, históricamente, el usufructo maderero a gran escala, no sólo ha sido un factor en la generación de afectacio- nes ambientales, sino también en la pro- fundización de la conflictividad territorial. A partir de 1990, debido a la crisis del ca- fé, se fortaleció el monocultivo del pino que fue desarrollado por la multinacional Smurfit Kappa Cartón de Colombia. MEDIO AMBIENTE Santiago Rodríguez Olazábal
  7. 7. 7 Realidades y Presencias Empresa que, actualmente, se estima es propietaria de alrededor del 10% del terri- torio geográfico de algunos municipios como Calima-Darién, Trujillo y Sevilla. Si- tuación que ha desencadenado el riesgo de conflictos por la tenencia de la tierra, pues los predios que algunos campesinos desean que les sean titulados coinciden con lo que la empresa desea explotar. En esa medida, es fundamental que las instituciones departamentales implemen- ten políticas de reforestación en las zonas devastadas por el sobreuso del suelo. Igualmente, no se debe permitir la trans- formación de zonas con gran biodiversi- dad en territorios para el usufructo made- rero, debido a que son los bosques natu- rales los que protegen las cuencas hídri- cas y la conservación de las especies ve- getales y animales; es decir, son los que garantizan la existencia del agua dulce y del equilibrio ecológico que permite un medio ambiente sano. Los vallecaucanos tienen derecho a un desarrollo que no ponga en riesgo ni el abastecimiento de agua, ni la biodiversidad, un desarrollo sustentable. Observatorio de Realidades Sociales Fuentes Consultadas: Centro Nacional de Memoria Histórica. (2014). “Patrones” y Campesinos: Tierra, poder y violen- cia en el Valle del Cauca (1960-2012). En http:// www.centrodememoriahistorica.gov.co/descargas/ informes2014/patronesyCampesinos/patrones-y- campesinos-tierra-poder-violencia-valle-del-cauca -insertos-baja.pdf El Espectador, noviembre 6 de 2014. Una mano a las especies en peligro de extinción. En http:// www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/ una-mano-especies-peligro-de-extincion-articulo- 526074 El Tiempo, abril 5 de 2015. El Pacífico colom- biano, un atractivo lugar para nuevos inversores. En http://www.eltiempo.com/colombia/cali/ inversiones-en-el-pacifico-colombiano/15515456 LAS LUCES DEL PORVENIR A don Eduardo Galeano (1940-2015) Con el pasar de los años las muertes em- piezan a causar sensaciones extrañas, sobre todo aquellas de seres lejanos al árbol familiar, como por ejemplo artistas o escritores que han estado como una com- pañía cómplice y aleccionadora a través de sus libros, canciones o pinturas. Es decir, no se trata de aquellos autores que “iluminan” los saberes académicos y pos- turas conceptuales que llenan de argu- mentos nuestros análisis, se trata de aquellos otros, que además de lo anterior, iluminan con alegría y soberbia aquellos momentos que la vida extiende más allá de las rutinas diarias. Aquellos que con una frase, un cuento corto o una novela desequilibran y desembocan en las más inéditas interpretaciones y sugerencias para entender este mundo y nuestro lugar en él. De ese tipo de autores era y segui- rá siendo Eduardo Galeano. Algunos dirán, con razón, que este escri- tor cómplice es ante todo un académico, un militante y/o critico social, pero quisie- ra recordarlo en esa dimensión que supo- ne recocerlo como un hablador o palabre- ro de la vida, de esa vida que nos recorre de rabia al leer las casi cuatrocientas pá- ginas de sus venas abiertas de América latina. MEDIO AMBIENTE VIDA ESPIRITUAL Y FAMILIAR
  8. 8. 8 Realidades y Presencias Libro que ha sido símbolo de la otra historia de la conformación de este sur-continente y que varias generaciones de latinoamerica- nos, a través de él, conocimos de oprobios y guerras como parte de una larga saga de confrontaciones que ayudaron a ser lo que somos y a entender aquello que debíamos cambiar de ese ser latinoamericano. Sus palabras de autocrítica sobre esta obra o las inter- pretaciones de quienes la consideran un extenso pan- fleto, no serán óbice para negarle la fuerza que el epí- grafe de ella contiene: “Hemos guardado un silen- cio bastante parecido a la estupidez…”. Esta larga his- toria que arranca con Cristó- bal Colón y cierra denun- ciando a las multinacionales, seguirá siendo esa voz lúci- da, no solo frente al silencio y la estupidez, sino frente a las múltiples versiones que pre- tenden decirnos quiénes somos. La venas no dejaran de ser parte de una conciencia que, de a poco, ha empezado a abandonar el nin- guneo como signo de identidad. Del mismo modo y con su tono literario ca- racterístico, Galeano siempre ha estado atento a los devenires históricos, como en días y noches de amor y guerra. Un conjunto de relatos breves e historias conocidas o contadas por otros, que navegan sin escrú- pulo y con afecto por los dramas y los amo- res de hombres y mujeres que han habitado este continente convulso y reluciente. Desde aquellas horas temerosas que trascu- rren en un carro bajo la dictadura militar bra- sileña, pasando por unos fragmentos que de- jan la piel erizada luego de leerlos con pausa y sosiego: “Sueños. Los cuerpos, abrazados, van cambiando de posición mientras dormi- mos, mirando hacia aquí, mirando hacia allá, tu cabeza sobre mi pecho, el muslo mío so- bre tu vientre, y al girar los cuerpos la cama y gira el cuarto y el mundo. “No, no –me expli- cas, creyéndote despierta-. Ya no estamos ahí. Nos mudamos a otro país mientras dor- míamos”. Así era Galeano, un errante que pasaba de las trágicas historias de nuestra América y el mundo, a descripciones de los destellos que el afecto o el amor pueden provocarnos en un instante. Este afecto lo llevó, como buen ciudadano del sur y charrúa de pura cepa, a rendirle un homenaje al fútbol, o quizás hacerse un auto -homenaje, no se sabe con certeza, lo cierto es que se reconoce como parte de aquellos niños que nacieron gritando gol y haciendo ruido en las salas de parto uruguayas. De joven con la esperanza de ser un buen juga- dor, terminó dándose cuenta que era un “pata dura”, y, como consecuencia, se en- contró con uno de sus amores no correspon- didos: la pelota. Pero como todo hincha del buen futbol buscó la forma de seguirlo y go- zarlo, quizás por ello se hizo preguntas acer- ca de si efectivamente este deporte era “el opio del pueblo” o del parecido del fútbol con Dios o si la mercadotecnia había colonizado esta pasión de multitudes. Pero como siem- pre ese juego entre desdichas y alegrías, crí- ticas y alabanzas habitan a Galeano, y siem- pre la esperanza aparece en los entresijos de sus textos y deja su sentencia: Continúa... VIDA ESPIRITUAL Y FAMILIAR Santiago Rodríguez Olazábal
  9. 9. 9 Realidades y Presencias “Por suerte todavía aparece todavía en las canchas, aunque sea muy de vez en cuan- do, algún descarado carasucia que se sale del libreto y comete el disparate de gambe- tear a todo el equipo rival, y al juez, y al pú- blico de las tribunas, por el puro goce del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad”. La esperanza siempre acompañó a este uruguayo, aun en sus peores momentos y en sus más agudas críticas, nada de apoca- líptico se deja ver en él, porque siempre ha- lló un pretexto para seguir. Esto se deja ver en la metáfora, potente y esclarecedora, de comprender que este mundo se encuentra patas arriba, y que existe una escuela del mundo al revés que ha naturalizado la co- rrupción, el miedo, la impunidad, el machis- mo, el racismo y la incomunicación. Este mundo se mueve y se administra en esta doble moral que critica todo los antivalores, pero legitima en la vida cotidiana que ellos modelen y hagan funcionar nuestras rela- ciones. Baste mencionar los continuos ca- sos de asesinato de jóvenes afroamerica- nos en los Estado Unidos por parte de agentes policiales, que terminan siendo sancionados pero no castigados, en el país de la democracia; mencionar también los públicos casos de corrupción en los gobier- nos o la argucia de ocultar y “blanquear” dinero por parte de los bancos, como lo ha hecho el HSBC, que incluso manejaba dine- ros de narcotraficantes. El mundo al revés existe y Galeano logra describirlo sin tapu- jos y con mucha información, haciendo des- cripciones fuertes que sus críticos tildaran de exageradas. “Días tras día, se niega a los niños el dere- cho a ser niños. Los hechos, que se burlan de ese derecho, imparten sus enseñanzas en la vida cotidiana. El mundo trata a los niños ricos como si fueran dinero, para que se acostumbren a actuar como el dinero ac- túa. El mundo trata a los niños pobres como si fueran basura, para que se conviertan en basura. Y a los del medio, a los niños que no son ricos ni pobres, los tienen atados a la pata del televisor, para que desde muy temprano acepten, como destino, la vida prisionera. Mucha magia y mucha suerte tienen los niños que consiguen ser niños” El patas arriba no ha dejado de tener y ha- cer visibles sus evidencias, al punto que las agencias internacionales siguen insistiendo en cumplir los objetivos del milenio, reducir el hambre, garantizar mayores niveles de equidad y el respeto a los de- rechos humanos. En tanto la revista Forbes nos deslumbra con el listado de las personas más ricas del mundo, y segui- do, en el noticiero de la noche, nos informan que con la fortu- na del más rico podemos aca- bar el hambre, no solo de Áfri- ca, sino del conjunto de habi- tantes que la padecen en la Tierra. De estas paradojas es- tá llena la metáfora del al re- vés, pero esta también de pre- guntas. Continúa... VIDA ESPIRITUAL Y FAMILIAR Santiago Rodríguez Olazábal
  10. 10. 10 Realidades y Presen- VIDA ESPIRITUAL Y FAMILIAR “Pregunta. En el siglo doce, el geógrafo oficial del reino de Sicilia, Al-Idrisi, trazó el mapa del mundo, el mundo que Euro- pa conocía, con el sur arriba y el norte abajo. Eso era habitual en la cartografía de aquellos tiempos. Y así, con el sur arriba, dibujó el mapa sudamericano, ocho siglos después, el pintor uruguayo Joaquín Torres García. <<Nuestro norte es el sur>>, dijo. <<Para irse al norte, nuestros buques bajan, no suben>>. Si el mundo está, como ahora está, patas arriba, ¿no habría que darlo vuelta, para que pueda pararse sobre sus pies?” Así era don Eduardo Galeano, un conta- dor de historias de este mundo complejo, alegre, injusto y revelador; incansable como el que más; observador penitente de las vidas de sus prójimos y promotor de ideas y sueños de un mejor lugar pa- ra vivir. Hasta en sus últimos días su preocupación fue, tercamente, la misma: “la realidad no puede ser entendida co- mo un destino, ella es un desafío”, por tanto, es una obligación ética y humana hacer todo lo posible para que este pe- queño fragmento del universo cambie, que no siga con las patas para arriba y pueda abandonar las ignominias de aquello que fue, pero que ya no serán. Este hombre de voz gruesa, fumador in- cansable y conciencia pública de los na- dies, se ha ido de sorpresa pero ha deja- do el eco de sus palabras que susurran en estas tierras del sur o del “fin del mundo”. Afortunadamente el pesimismo contemporáneo no lo alcanzó y siguió creyendo en esta humilde humanidad: “Al fin y al cabo, somos lo que hacemos, para cambiar lo que somos”. Julio Cesar Rubio Docente universitario. Universidad del Valle 88 CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO Estos son los casos que han sido denun- ciados en Buenaventura en lo corrido del presente año, en medio de un departa- mento que tuvo el año pasado el 29% de los asesinatos a mujeres en todo el país. Esta situación que, en general, se anali- za y atiende desde la existencia de una cultura machista en nuestro país, debe empezar a tenerse en cuenta también como un fenómeno social que es razón y consecuencia del nivel de pobreza, o lo que se ha considerado que es la pobre- za; sobre todo, hoy, cuando el país está en alerta por los altos niveles de necesi- dades básicas insatisfechas de la Región Pacífica. Para el diseño de políticas públicas, la mayoría de veces se ha ligado a la po- breza con la escasez de ingresos mone- tarios. Sin embargo, últimamente se ha empezado a considerar que no sólo la falta de dinero caracteriza a alguien co- mo pobre, sino también, la imposibilidad de acceder a derechos sociales como la educación, la salud, la cultura y el amor familiar. Así pues, el maltrato afectivo y físico que reciben mujeres y hombres por parte de su ser amado, no sólo debe ser considerado como un problema de vio- lencia de género, sino también como una dimensión de la pobreza. Continúa... POBREZA Y SEGURIDAD ALIMENTARIA Frank Martínez
  11. 11. Realidades y Presencias 11 Ahora bien, aunque en todos los estratos socioeco- nómicos hay perso- nas que han sido violentadas de esta ma- nera, son los hogares con menos ingresos económicos los que más la su- fren, y entre éstos, las mujeres, debido a que son ellas las que son elegidas por nuestra cultura machista para que reali- cen la actividad doméstica, que en la mayoría de los casos, está ligada con una posición de dependencia económica de la pareja. En ese sentido, no sólo el aumento de los casos de maltrato físico en Buenaventura nos estaría alertando sobre las nuevas dimensiones de la po- breza, sino también la dependencia eco- nómica como una nueva forma de violen- cia de género. De esta manera, las políticas que se piensen diseñar para combatir la violen- cia de género, deben entenderla como una dimensión de la pobreza que tiene, en el corto y largo plazo, graves afecta- ciones emocionales para quienes han sido violentados, incluso, repercusiones sobre su personalidad y su comporta- miento con los hijos. Así pues, deben im- plementarse programas que erradiquen la estigmatización social de quienes bus- can ayuda, y las instituciones deben pro- porcionarles la ayuda que necesitan in- mediatamente se haga la denuncia. Es- to, sin dejar de lado que la violencia de género, además de ser tratada como un problema de derechos humanos, debe ser contemplada, en la mayoría de los casos, como un problema de inacceso a los derechos económicos. Buenaventura tiene derecho a frenar la violencia de gé- nero y la pobreza. Observatorio de Realidades Sociales Fuentes Consultadas: El País, abril 13 de 2015. Ya van 88 casos de violencia contra la mujer en Buenaventura este año. En http://www.elpais.com.co/elpais/valle/ noticias/preocupa-casos-violencia-intrafamiliar- buenaventura El País, marzo 6 de 2015. Persiste la violencia contra las mujeres en el Valle del Cauca. En http://www.elpais.com.co/elpais/cali/noticias/ persiste-violencia-contra-mujeres-valle-cauca PNUD, noviembre 4 de 2013. Por qué la violen- cia mantiene a las mujeres en la pobreza: JeniKlugman y Matthew Morton. En http:// www.undp.org/content/undp/es/home/ ourperspective/ ourperspectivearticles/2013/11/04/why-violence- keeps-women-poor-jeni-klugman-and-matthew- morton.html Inter PressService Noticias, marzo 27 de 2015. Igualdad de género es el último gran desafío con- tra la pobreza. En http:// www.ipsnoticias.net/2015/03/igualdad-de-genero- es-el-ultimo-gran-desafio-contra-la-pobreza/ POBREZA Y SEGURIDAD ALIMENTARIA
  12. 12. Observatorio de Realidades Sociales Coordinación: Jesús Darío González Bolaños Oficina de Planeación Pastoral y Observatorio de Realidades Sociales Equipo profesional: Mónica Delgado Cañete Marlyn Vanessa Vargas Rubén Darío Gómez Posada Equipo de apoyo: Jennifer Nuñez Saza Dirección: Cra 4 No. 7-17. Barrio La Merced. Casa Arzobispal Santiago de Cali - Colombia Teléfonos: 8890562 Ext. 1010,1011. Celular: 3108926076 Email: observatoriorealidadessociales@arquidiocesiscali.org Sitio Web: observatoriorealidades.arquidiocesiscali.org Facebook: www.facebook.com/oarquidiocesis Twitter: www.twitter.com/oarquidiocesis

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