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El cerebro humano o neo-cortex

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El cerebro humano o neo-cortex

  1. 1. El cerebro humano o neo-cortex Diana Lizbet Vaquero Negrete Aprendizaje emocionante
  2. 2. Nuestros dos cerebros antiguos han sido cubiertos hace millones de años por un tercero, la corteza cerebral o neo- cortex,que existe también en algunos mamíferos, si bien con un nivel de conexiones neuronales mucho menor. Está conformado por la corteza cerebral, y los dos hemisferios unidos entre sí por el cuerpo calloso. Los lóbulos prefrontales son el asiento de las funciones ejecutivo-cognitivas, como son: la memoria, el razonamiento, la atención, el lenguaje y las capacidades viso-espaciales; en definitiva es la parte del cerebro que nos hace humanos y nos permite no sólo actuar para sobrevivir, sino también para ser capaces de trascender, crear, amar, tomar decisiones, resolver conflictos, etc.
  3. 3. Gracias a este cerebro más especializado, podemos desarrollar procesos racionales de entendimiento, comprensión y análisis, actividades directamente relacionados con los lóbulos prefrontales, que son los que más tardan en madurar. Estos lóbulos nos permiten llevar a cabo funciones ejecutivas intelectuales y emocionales superiores. El neocórtex ocupa el 85%, es el más evolucionado de los tres cerebros, pero también el más lento. A pesar de ello, es la parte del cerebro que nos diferencia de los animales y es necesario entrenarlo para que pueda frenar los instintos más primitivos y las reacciones disfuncionales. Se halla situado en la parte media trasera del cerebro y principalmente se encarga de la percepción visual, entradas visuales, lectura, movimiento de los ojos. Lóbulo occipital
  4. 4. Frontal Parietal Occipital Temporal
  5. 5. Corresponde al área situada detrás de la frente y está implicado en las acciones como la creatividad, el control de los impulsos, la asociación de palabras, la asignación de significados a las palabras que escogemos, los movimientos voluntarios, la resolución de problemas, la toma de decisiones y la planificación. Esta zona es de vital importancia en la regulación de las emociones, tan necesaria en el aula. Lóbulo frontal
  6. 6. Gracias a ella, podemos transcender las conductas preprogramadas que están genéticamente compartimentadas dentro de nuestro cerebro. Es la parte del cerebro que ha evolucionado más pero la que más tarde madurar, culminando el proceso después de los 20 años. En este lóbulo es donde se encuentra el centro ejecutivo de la mente, y aquí reside la capacidad de resolver problemas personales e interpersonales, de controlar los impulsos, de expresar los sentimiento de un modo eficaz y relacionarnos adecuadamente con los demás. Se encuentra situado en la zona trasera superior y sus tareas son, entre otras, el tratamiento de las funciones sensoriales y lingüísticas superiores: atención visual, conciencia de las relaciones espaciales, tacto, presión y otras sensaciones somáticas, reconocimiento de rostros, manipulación de objetos, integración de distintos sentidos y todo lo que nos permite comprender un concepto. Lóbulo parietal
  7. 7. Está situado por encima y alrededor de los oídos y se encarga principalmente de la audición, la memoria, el significado y el lenguaje receptivo, de la comprensión del lenguaje, la adquisición de recuerdos, la memoria contextual y la categorización de objetos. Es la zona que se encarga de interpretar las metáforas y de entender los chistes y que, además, permite comprender el lenguaje del inconsciente a través de la interpretación de los sueños. También es cierto que existe un solapamiento entre las diversas funciones de los lóbulos, pues, tal y como he dicho anteriormente, el cerebro es un sistema de relaciones, una network, una red compleja, y no una colcha de pachtwork Lóbulo temporal Planifica, comprende lo que se siente y coordina los movimientos. Asiento del pensamiento y de los centros que integran y procesan los datos registrados por los sentidos. Agrega el sentimiento de nuestra reflexión sobre él y nos permite asociar sentimientos a las ideas, el arte, los símbolos y las imágenes.
  8. 8. Así como los cerebros reptiliano y límbico están especializados y son fiables en sus respuestas a los estímulos, este cerebro es inestable e imprevisible. Crea el orden o el desorden, actúa como acelerador de reacciones o como inhibidor. Es capaz de resolver los problemas más complejos y tiene una inmensa capacidad de adaptación, a la vez que sabe enfrentarse a situaciones inesperadas. Lo conocido le produce aburrimiento y busca soluciones nuevas, esto explica su permanente inestabilidad. Le gusta proyectarse al futuro. Imagina, compara, recuerda, olvida, se equivoca, todo para obtener la mayor estimulación posible. Es capaz de inhibir las reacciones primarias y emotivas, permitiendo que se expresen pero de forma educada. El córtex, por lo tanto, tiene un papel importante a la hora de amortiguar los automatismos de los dos cerebros anteriores, más antiguos. Es un poco como el "domador de fieras", siempre que esté entrenado, y eso no se hace en un día, sino que requiere conocer a los "dos animales", el réptil y el mamífero, para ponerlos bajo su mando. ¿Cómo identificar el cerebro racional?
  9. 9. Es imaginativo, capaz de anticiparse, frágil y dependiente de su juicio, que es relativo y a veces, erróneo. Es siempre imprevisible, pues según las circunstancias puede inhibir o acelerar reacciones de respuesta a los diferentes estímulos del día a día. Es también nuestro moderador y regulador de la atención, que organiza y equilibra de forma armónica nuestras capacidades de emitir juicios y evaluar. Atender, evaluar, razonar, imaginar son algunas de sus funciones, pero, sobre todo, pensar y aprender. ¿Cómo favorecer una buena utilización de este cerebro? El profesor ha de ser tolerante con las ideas de los alumnos, estar abierto a su manera de pensar, tanto e los procesos de resolución de conflictos como en los métodos de trabajo o de evaluación. Esta tolerancia no se debe extender, por supuesto, a los casos de conducta inadecuada, donde debe poner límites claros.
  10. 10. Debe estimular la imaginación de los alumnos, impulsarlos a anticipar, a predecir las consecuencias de sus actos y a elegir con conocimiento de causa. Ha de ayudar al alumno, a través de la evaluación, que favorece el desarrollo de este cerebro, a reconocer en él sus puntos fuertes y débiles, a comprender sus fallos y a identificar las razones por las que se vuelven a repetir, la mayoría de las veces debido a un proceso de pensamiento equivocado. También tiene que instaurar en la clase normas claras, concretas, que permitan a los alumnos sentirse seguros, que excluyan y castiguen cualquier manifestación violenta o fuera de lugar. Le atraen la novedad, los retos y desafíos, estímulos externos e internos, aprender haciendo, la reflexión ritmos de atención focalizada y de atenci´ón difusa. El cerebro no está preparado para mantener la atención de forma constante, esto resulta más bien una pérdida de tiempo. ¿Qué necesita este cerebro para apender?
  11. 11. En realidad nuestro cerebro triuno trabaja como si fuera uno, pues estos tres sistemas guían nuestra vida. Estamos dominados por la búsqueda de novedad de la neocorteza, la búsqueda de placer del sistema límbico y el deseo del reptil de evitar el daño y sobrevivir. En eso consiste, en resumen, nuestra vida cotidiana: en probar y aprender cosas nuevas, buscar el placer y evitar ser lastimado. También en el aula, no lo olvidemos. Por ello, el profesor debe situar a su grupo en una situación favorable para que utilice los tres cerebros intereconectados. Si queremos que nuestros alumnos utiliicen todo su cerebro durante el aprendizaje, tenemos que ofrecerles un repertorio de actividades que, entre otras cosas, incluya lógica, números, palabras, colores, sonidos, movimientos, imágenes.
  12. 12. Cada alumno, como veremos más adelante, tiene su forma preferida de aprender, lo cual significa que si el profesor no utiliza un amplio abánico de actividades, no llegará a "conectar· con el cerebro de sus alumnos, lo que dejará a algunos en situación de desventaja o ajenos al aprendizaje. De hecho, los alumnos aprenden de modo más eficaz si lo hacen a su modo, y para que desplieguen todo su potencial, es necesario tener en cuenta sus peculiaridades. Además, la comprensión de los aprendices se desarrolla, refuerza e incrementa si se enfoca un mismo tema desde diferentes ángulos, con diferentes materiales y dinámicas que despierten su atención.
  13. 13. Como educadores, es importante que conozcamos qué áreas cerebrales estamos activando según el tipo de actividades que ofrecemos a nuestros alumnos. Podemos comprender que cuantas más áreas están comprometidas en el proceso de aprendizaje, más posibilidades tendremos de provocar la motivación en ellos, ya que cada cerebro es único y cada alumno tiene su estilo preferido de aprendizaje.

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