Se ha denunciado esta presentación.
Utilizamos tu perfil de LinkedIn y tus datos de actividad para personalizar los anuncios y mostrarte publicidad más relevante. Puedes cambiar tus preferencias de publicidad en cualquier momento.
Un afio con

Santo Domingo
de Guzman

El ”primer triunfo” de
Domingo:  el posadero

Pudiera parecer que,  antes de lo que
a...
Próxima SlideShare
Cargando en…5
×

Un año con Santo Domingo de Guzmán. El "primer triunfo" de Domingo: el posadero

310 visualizaciones

Publicado el

Iglesia en Palencia.
1ª quincena marzo de 2016
Un artículo de Fray Luis Miguel García

Publicado en: Noticias y política
  • Sé el primero en comentar

  • Sé el primero en recomendar esto

Un año con Santo Domingo de Guzmán. El "primer triunfo" de Domingo: el posadero

  1. 1. Un afio con Santo Domingo de Guzman El ”primer triunfo” de Domingo: el posadero Pudiera parecer que, antes de lo que a continuacién relatamos, nuestro santo, hubiera perdido el tiempo sin ganar ”a algunos para Cristo” en boca de San Pablo. Pero no era asi. Vemos al Obispo de Osma Diego y a Domingo de Guzman, en medio del mundo albigense. Son testigos de los desastres, que estas ”nuevas creen- cias”, causan en los hambrientos y em- pobrecidos. Han oido testimonios de primera mano tanto de clérigos Como del pueblo llano. En el camino se han hospedado en pequefios albergues no demasiado cémodos, aunque todo un lujo que esta embajada real se lo puede permitir con creces. Los albigenses no se distinguian dema- siado, en cuanto a sus practicas religio- sas de los que no lo eran, incluso sus ”dirigentes” -diaconos, sacerdotes y obispos, sin descontar algun monje que abandonaba su monasterio- no te- nian un distintivo que los identificara como apartados de la lglesia de Cristo. Es mas, su rectitud de vida dificultaba reconocer en una poblacién. Sin embargo, Domingo se encontré una tarde cara a cara con uno de ellos, su hospedero de Toulouse. Quiza lo re- conocic’) por alguna palabra contra la lglesia o algun comentario al ver, Como era costumbre, hacer la sefial de la Cruz al entrar en una casa. Un testimonio de la época cuenta, Como un Caballero se santigué al entrar en el Castillo y oyé a otro Caballero, murmurar: ”, °que nunca me asista semejante sefial de la cruz! ”. Oir esto en boca de un Caballero, que juraba entregar su Vida en defensa de su sefior y de la fe de Cristo, sonaba Como la mas grande de las blasfemias. Domingo pidié que su hospedero die- se razén de su fe. No podia resistir el dolor que le producia un error tan pro- fundo en la fe del hombre que les daba Cobijo y Comida. Nuestro santo, olvi- dandose de la condicién de extranjero de paso, con la dificultad de la lengua - dominaba el latin para los asuntos ofi- ciales, pero en la zona se hablaba el oc- citano- y olvidandose de la fatiga del ca- mino, que debian reemprender muy de mafiana, durante toda la noche mantu- vo encendida conversacién con su hos- pedero. Lo facil hubiera sido Castigarlo haciendo uso de la escolta regia. Era un Cristiano enredado en mil ideas filoséficas que apenas comprendia. Do- mingo supo desenredar las incoheren- cias del discurso cataro y poco a poco, iluminé a aquel hombre, que no se pudo resistir ante el castellano que ha- blaba desde un corazén, lleno de mise- ricordia y compasién. Se hizo el dia y Domingo salié gozoso por haber gana- do un nuevo hermano, Conmocionado por la toma de contacto con la herejia, y animado por este primer éxito apos- tolico fuera de Castilla. Fray Luis Miguel Garcia Palacios, O. P. Subprior del Convento de San Pablo

×