Uno
Una nueva reglaHabía pasado ya una semana desde que Lorena robo el frasco“Incitación” del cuarto de Ana, su mejor amiga. D...
- Y no, aun no he pensado mi segundo deseo, es que este deseo esperfecto y lo haré durar.- Lo mismo pensó mi antigua ama -...
Una cita especialPasó poco rato. Entonces sonó el teléfono y Lorena con ciertotemor contestó.- Aló- ¿Lorena eres tú?- Si e...
Problemas que separanAl volver ya de noche, tropezó con una botella de licor en la entradade su casa, entró y vio la nota ...
Café, peleas y más problemasSe acordó entonces de su cita en el café, así que comenzó aalistarse primero escogiendo su rop...
Llegó y allí estaban sentados Ana, Juan y Carlos, justo en medio delcafé. Lorena llevaba una ropa muy sexy. Y ni siquiera ...
- Me gustas mucho - dijo Carlos elevando su mano hacia el rostrode Lorena, quien cerró los ojos y se dejó llevar, acercaro...
Al salir Lorena del baño, vio a Juan en frente de ella, al parecer laestaba esperando, Lorena camino de frente tratando de...
Cinco             Un irremediable deseoLlegó a su casa con lágrimas en la cara, no sabía que hacer.Lorena subió a su cuart...
Lorena tenía miedo de presentarse ante su papá, en parte portemor a que el deseo lo afecte. Aunque hasta entonces no había...
- Si, pero es muy difícil, debes encontrar el deseo perfecto - ydiciendo esto, el genio se disolvió y se metió de nuevo al...
Seis         Un deseo a la perfecciónEntonces regresó a su casa cerca de los ocho de la noche. Vio lanota aún sobre la mes...
- Si, ya lo tengo - afirmó Lorena.- Bien, ¿y cuál es?- Deseo que Ana nunca hubiera obtenido el frasco de forma dequinqué d...
EpílogoPor otro lado, en el centro comercial.Entró en la tienda tan nerviosa como si fuera a cometer un atraco apunta de p...
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Cuidado con lo que deseas 2 parte[1]

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Surgió a partir de la lectura del libro "Cuidado con lo que deseas" de la Ed. Alfaguara. Tres estudiantes de 4°año de la I.E "Raúl Porras Barrenechea" del Callao-Perú. iniciaron esta aventura de crear una segunda parte del libro. cada uno colaboró con su creatividad y humor.

Publicado en: Entretenimiento y humor
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Cuidado con lo que deseas 2 parte[1]

  1. 1. Uno
  2. 2. Una nueva reglaHabía pasado ya una semana desde que Lorena robo el frasco“Incitación” del cuarto de Ana, su mejor amiga. Después de pedir suprimer deseo, el nuevo cambio era un éxito, parecía que las cosaspara Lorena por fin irían bien. Quizá desear un cambio físico yatraer a los chicos fue lo mejor que pudo desear. Aquel chico conquien pasó en frente de aquella cafetería, llamado Jorge, un chicoatlético, no significaba nada para Lorena. Solo fue un choque yfuga, solo quería probar si en verdad el genio podía hacer cumplirsus deseos.Entonces Lorena abrió el frasco y entre un humo espeso salio ungeniecito verde de aquel frasco tan raro:- Si que es duro estar hay adentro, ya tan solo me faltan 1 001deseos más y conseguiré ser un elfo - dijo el genio estirándose unpoco - Y tú, ¿como vas? - agregó.- De maravilla, ¡en verdad tienes poderes! - dijo Lorena con unagran sonrisa.- Y ¿ya pensaste tu segundo deseo? Recuerda las reglas ¡eh!, queno debes hablarle a nadie de mí, que tus deseos deben ser claros yhay uno nuevo, que...- Si, si, si, lo que digas. Y no hables mucho que me aburre tu voztan chillona.- Si tú lo dices.
  3. 3. - Y no, aun no he pensado mi segundo deseo, es que este deseo esperfecto y lo haré durar.- Lo mismo pensó mi antigua ama - susurró el genio.- ¿Cómo? - preguntó Lorena, que no alcanzó a oír lo que el geniodijo.- No, nada, nada.- Mejor escóndete no quiero que mi padre te vea. Últimamente andamuy mal desde que se fue mi madre, no lo ha podido superar y solopara borracho.- Lo siento mucho - dijo el genio, que con un chasquido se metió denuevo al frasco.Olvidando penas, Lorena se paró frente al espejo muy pensativa.Tenía muy en claro para que quería ese deseo y era solo paraconquistar a Carlos, pero había un problema, Ana, ¿que pensaríade ella si se vuelve a aparecer por su casa preguntando por suhermano?, o peor aún, si lo ve con su hermano. Pensará que soyuna hipócrita, se decía Lorena frente al espejo. Dos
  4. 4. Una cita especialPasó poco rato. Entonces sonó el teléfono y Lorena con ciertotemor contestó.- Aló- ¿Lorena eres tú?- Si ella habla.- ¡Lorena!, habla Ana.- A...a...na - tartamudeó Lorena, un poco asustada por lo que le ibaa decir.- ¿Por qué no me has llamado? Ah pasado una semana que no nosvemos- Aaaahhhhh......- Bueno no importa, quería saber si tienes tiempo para salir a tomarun café, iré con Juan y mi hermano. ¿Te animas o no?- No sé - dijo Lorena más calmada, pues acababa de comprobar deque Ana había olvidado lo del frasco o que no le importaba - Aceptoir.- Bien, nos veremos mañana a las cinco de la tarde, en el café desiempre- Nos vemos entonces.Lorena colgó y la esperanza de conquistar a Carlos renació. Ahoratenía que ir a estudiar y su padre no llegaba, como siempre. Dejóuna nota, la dobló, la puso sobre la mesa al alcance de la vista decualquiera y se fue. Tres
  5. 5. Problemas que separanAl volver ya de noche, tropezó con una botella de licor en la entradade su casa, entró y vio la nota aún doblada sobre la mesa. No leimporta nada, ni siquiera en donde estoy, que haré con él. Entoncesapareció su padre agarrándose de las paredes porque aún estabamareado.- Perdóname hija no se lo que hago, debes comprenderme.- Es que siempre es lo mismo. A veces quisiera aquí a mi madre,pero ya no nos quiere, y ni siquiera un genio la haría cambiar deopinión.- ¿Cómo?- Lo que quiero que entiendas es que me haces sufrir con tuindiferencia - cambió de tema Lorena.- Es que, a veces me recuerdas a tu......- ¿A mi madre?, ¿Acaso eso ibas a decir? Mi madre quizá algunavez nos quiso, pero quien en realidad la alejó de nosotros fuiste tú ytu vicio al licor - dijo Lorena, que con furia, agarró la botella y laarrojó contra la pared, al instante esta se rompió. Entonces subió asu cuarto rápidamente y se encerró, se metió en su cama y unaslágrimas se desprendieron de su rostro. Ya no sabía en quienconfiar. Ciertamente el licor destruía su pequeño hogar.A la mañana siguiente su padre le toco la puerta, pero Lorenaestaba muy resentida y no le abrió, solo esperó a que se fuera atrabajar, para por fin abrir su puerta. Cuatro
  6. 6. Café, peleas y más problemasSe acordó entonces de su cita en el café, así que comenzó aalistarse primero escogiendo su ropa, luego planchándola hasta queno le quede ninguna arrugadita, cuidando como siempre decualquier imperfección. Entonces sonó el teléfono.- ¡Hola Lorena soy Jorge!- ¿Jorge?, pero ¿Cómo conseguiste mi número?- Eso no importa, te llamó para suplicarte que volvamos.- Estas loco.- Pero loco por ti - insistió Jorge - No se que me pasa, pero mesiento atraído por ti, no puedo vivir sin ti. Te encontraré, y seremosfelices....Entonces Lorena colgó un poco confundida. Volvió entonces asonar el teléfono. Pero Lorena no contestó. Aquel ruido se volvíainsoportable, el teléfono timbró diez largos minutos y luego secalmó.Lorena no le dio importancia y ya siendo las cinco y cuarenta seapuro en salir. Pasando por su sala divisó en la mesa una nota.Quizá es de mi padre - pensó Lorena - no la leeré, no me importa,así como no le importo. Y con esas se fue.
  7. 7. Llegó y allí estaban sentados Ana, Juan y Carlos, justo en medio delcafé. Lorena llevaba una ropa muy sexy. Y ni siquiera puso un pieen el café para que todos los hombres voltearan a verla. Lasmiradas la avergonzaron un poco y con cierta timidez se acercó a lamesa y Ana la recibió.- Hola Lorena, pensé que no venias, vamos siéntate.Había un solo asiento libre, el que estaba justo entre Carlos y Juan.A Lorena se le veía confiada, confiada en que su deseo lefuncionaría. Entonces pidieron unos cafés.- Estás muy bonita - dijo Carlos a Lorena- Gracias - dijo Lorena con una sonrisa coqueta.Así pasaron un rato entre halagos y sonrisitas. Carlos se estabaenamorando de Lorena. Pero al parecer Juan también habíaquedado deslumbrado por la reciente belleza de Lorena y al igualque Carlos la silla de Juan se acercaba hacia Lorena poco a poco.Entonces Ana cortó aquella situación.- Juan ¿me acompañas a la barra, por favor? - dijo Ana, tratando dedejar a la parejita a solas.- Está bien - respondió Juan, no muy feliz de alejarse de Lorena.Estando a solas.- Lorena, esto lo que siento es algo muy fuerte, algo mágico.- Y si que lo es - dijo Lorena, recordando al genio.
  8. 8. - Me gustas mucho - dijo Carlos elevando su mano hacia el rostrode Lorena, quien cerró los ojos y se dejó llevar, acercaron suslabios, y un eterno beso se produjo entre ellos. En ese momento lasmiradas acosadoras de todos en la cafetería, hasta incluso la deJuan, desaparecieron para Lorena, que no podía pensar en otracosa que en Carlos.Entonces aquel casi eterno besó se cortó cuando de pronto Carlosquedo tendido en el suelo. Lorena de un salto se puso de pie. Ycuando alzó la cara lo vio, era él.- Jorge, ¿pero qué haces aquí?- Te dije que te encontraría, no puedo creer que me cambies poreste, piénsalo Lorena, nacimos para estar juntos - dijo Jorge con untono obsesivo - yo te amo.- ¿Quién es este tipo? - preguntó Carlos levantándose del suelo.- Soy Jorge, su novio.- Eso no es cierto - dijo Lorena.- No me niegues.- Cállate - dijo muy molestó Carlos, que le propinó un golpe a Jorgeen la boca.Entonces comenzaron a pelearse Ana y Juan que no estaban muylejos se acercaron. Juan trató de separarlos, vinieron entonces losde seguridad y los separaron. Sacaron a Jorge por haber iniciado lapelea y a los cuatro los dejaron quedarse en el café. Entonces sesentaron Ana, Juan, Lorena y Carlos en su mesa, un silencioprofundo invadió la mesa hasta que Lorena se paró - Con permiso -y se dirigió al baño.
  9. 9. Al salir Lorena del baño, vio a Juan en frente de ella, al parecer laestaba esperando, Lorena camino de frente tratando de ignorarlo,Pero no pudo porque Juan le cerró el pase.- ¿Qué pasa Juan? - preguntó Lorena inocentemente.- Que, ¿no te das cuenta?- ¿Cuenta?, ¿de qué?- Me gustas Lorena, creo que fue un amor a primera vista.- Pero y Ana.- A quién le importa AnaEntones Juan acaricio su pelo y la besó. Lorena quedó inmóvil, nosupo que hacer y de la nada empujó a Juan, miró hacia un costadoy allí estaba Ana, parada y pasmada. Lorena supo que su deseo sehabía salido de control.- A...a...a...ana, este.......yo - tartamudeo LorenaEntonces Lorena no vio otra salida sino que irse de ese lugar. Sedirigió a la mesa, donde estaba Carlos sentado, tomo su cartera yse fue. Cuando Lorena llegó a salir del café escuchó - ¡Te amoLorena! - Y Lorena no llegó a distinguir si fue Carlos, Juan o algúncliente del Café.
  10. 10. Cinco Un irremediable deseoLlegó a su casa con lágrimas en la cara, no sabía que hacer.Lorena subió a su cuarto, y se encerró. No quería saber de nadie,entonces abrió el frasquito de quinqué y en un espiral de humo salióel geniecillo.- ¿Ya pensaste tu segundo deseo? - dijo el genio de muy buenhumor.- No, todavía - dijo Lorena que aun lloraba- ¿Y para qué me llamaste?- Es que el deseo no funcionó, todo esta fuera de control, ¡Vamosgenio, ayúdame!El padre que estaba cerca, escuchó sus llantos y gritos de Lorena.- ¿Estás bien hija? - dijo el padre a punto de abrir la puerta delcuarto de Lorena, pero no pudo porque Lorena hay mismo le hechoseguro a su puerta - Abre hijita.- ¿Acaso ahora te importo?- Siempre me has importado.- Eso es lo que crees - dijo Lorena que no controlaba su llanto y lafuria que sentía por que las cosas le habían salido mal.
  11. 11. Lorena tenía miedo de presentarse ante su papá, en parte portemor a que el deseo lo afecte. Aunque hasta entonces no habíapasado nada, pero con el genio nunca se sabía. Pero su padre leinsistía tanto, en verdad se había preocupado. A Lorena le hacíafalta un consejo de madre.Entonces Lorena se sintió tan ofuscada por lo del Café, que dijo, sinpercatarse de que el genio aún estaba fuera de la botella –Desearía que mi padre desaparezca para siempre y me deje sola.El genio dio un chasquido y se metió de nuevo al frasco. De prontoquedo en silencio la casa. Lorena quedó pasmada, arrepentida delo que acababa de decir. Abrió entonces la puerta, miró hacia fueray no encontró a nadie, rápidamente abrió el frasco y salió el genio.- Espero que me saques para tu tercer deseo - dijo el genio congran soltura.- ¡Devuélveme a mi padre!- No puedo, ni siquiera tu tercer deseo puede romper lo que acabasde decir.- Pero porque.- Esta en tu contrató.- ¿Qué contrato, no firme nada?- Pues lo firmaste cuando pediste tu primer deseo. Hay dice quetienes derecho a tres deseos, que deben ser claros, que no debesmencionarle a nadie de mí y que en tus deseos no debes mencionarlas palabras: nunca, jamás, para siempre o por la eternidad, porquesino el deseo es casi imposible de romper. Eso es nuevo, te gusta ono.- Déjate de bromas. Entonces, ¿hay una solución?
  12. 12. - Si, pero es muy difícil, debes encontrar el deseo perfecto - ydiciendo esto, el genio se disolvió y se metió de nuevo al frascoLorena, salió a caminar un rato, tratando de calmarse un poco,tratando de calmar su pena, porque todo le salía mal y no debíafallar en su último deseo. Sin darse cuenta, terminó en frente de lacasa de Ana, se paro frente a ella, se dispuso a tocar la puerta; peroya no había sentido en disculparse. Retrocedió y siguió su caminócabizbaja. Entonces de repente sintió un empujón.- Hola Carlos - suspiró Lorena - disculpa no te vi.- Hola Lorena - respondió él, saludó tajantemente y sin nada másque decir se metió a la casa de Ana.A Carlos ya no le interesaba Lorena, pues ya se había anulado suprimer deseo. Todo ese amor solo fue una farsa y Lorena ya lohabía entendido.
  13. 13. Seis Un deseo a la perfecciónEntonces regresó a su casa cerca de los ocho de la noche. Vio lanota aún sobre la mesa, la de su padre, se acercó a ella ladesenvolvió y comenzó a leer:Hijita sé que no soy el mejor padre del mundo, pero trato deserlo, debes comprender mi dolor. Si últimamente te hedescuidado, pues te pido perdón, por el amor de padre que tetengo dejaré el vicio, me esforzaré.Entonces Lorena cayó en llanto y se acordó cuando le quiso hablarpero no le escuchó. Entonces siguió leyendo:Hija, a veces quisiera retroceder el tiempo, y evitar cosas, paraque nada de lo que este pasando ahora, en realidad noestuvieran pasando...Entonces Lorena soltó la nota, se secó las lágrimas y se fuecorriendo a su cuarto. Rápidamente ubicó aquel frasco de nombre“Incitación” y lo abrió. Entonces salió un humo espeso y entre estouna pequeña sombra, el humo se disipó y el geniecillo se hizo notar.- Espero que hayas pensado bien tu deseo.
  14. 14. - Si, ya lo tengo - afirmó Lorena.- Bien, ¿y cuál es?- Deseo que Ana nunca hubiera obtenido el frasco de forma dequinqué de nombre “Incitación”.- Bien dicho - dijo el genioEntonces el genio alzó sus manos y dio una palmada. Enseguidauna luz enceguecedora nació del frasco y todo empezó a darvueltas tan rápido que ya no se distinguían las cosas.De repente Lorena apareció sentada en la sala de su casa. Empezóa buscar a su padre por todos lados. Cuando de pronto se abrió lapuerta.- ¡Papá eres tú! - dijo Lorena corriendo a abrazarlo.- Vaya sorpresa.- ¡Y no estas borracho!- Sabes hija - dijo el padre a Lorena mientras se sentaban - Cuandome dirigía al bar, no se que pasó que algo me hizo reaccionar, meacordé de ti y lo mucho que me importas, así que me vine y deahora en adelante estaremos juntos.- Te quiero mucho.
  15. 15. EpílogoPor otro lado, en el centro comercial.Entró en la tienda tan nerviosa como si fuera a cometer un atraco apunta de pistola.Llegó al departamento de perfumería y se paró como por casualidaddelante de un extraño frasquito que no había visto nunca. Era rojo,en forma de quinqué. Ana ni siquiera sabía que tipo de perfumepodía contener.Lo agarró, vio el nombre “Glamur”, pero se arrepintió y lo dejó en sulugar.Trabajo realizado por los estudiantes del 4°A .I.E “Raúl PorrasBarrenechea” Carmen de la legua Reynoso. 2010.Luis Aod Vaca Huamaní.Evelyn Palacios Díaz.Bryan Tataje D.
  16. 16. Fin

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