SlideShare una empresa de Scribd logo
1 de 2
VOLTAIRE.- Historia de un buen brahmán<br />            En uno de mis viajes encontré a un viejo brahmán, hombre sensato, inteligente y muy sabio; además, era muy rico por lo que era más sensato aún, pues al no carecer de nada, no tenía necesidad de engañar a nadie. Su familia estaba muy bien gobernada por tres bellas mujeres que pugnaban por complacerle; y cuando no se distaría con sus mujeres, se dedicaba a filosofar.<br />            Cerca de su casa, que era hermosa, adornada y acompañada de jardines encantadores, moraba una vieja hindú, beata, torpe y bastante pobre.<br />            El brahmán me dijo un día: «Me gustaría no haber nacido». Le pregunté por qué. Me respondió: «Estudio desde hace cuarenta años y son cuarenta años perdidos; enseño a los demás, pero lo ignoro todo: esta circunstancia transmite a mi alma tanta humillación y hastío, que la vida se me hace insoportable. Nací, vivo en el tiempo, pero no sé qué es el tiempo; me encuentro en un punto entre dos eternidades, como dicen nuestros sabios, y no tengo ni idea de la eternidad. Estoy compuesto de materia; pienso, pero jamás he podido instruirme acerca de lo que produce el pensamiento; ignoro si mi entendimiento es en mí una simple facultad, como la de caminar, o la de digerir, y si pienso con mi cabeza lo mismo que cojo algo con mis manos. No sólo me resulta desconocido el  principio de mi pensamiento, el principio de mis movimientos también está oculto para mí: no sé por qué existo. Pese a esto, todos los días me plantean preguntas acerca de estos temas y tengo que responder; no tengo nada importante que decir; hablo mucho, aunque me quedo confuso y avergonzado de mí mismo después de haber hablado.  Es peor aun cuando alguien me pregunta si Brahma ha sido producido por Visnú, o si los dos son eternos. Dios es testigo de que no sé ni una palabra acerca de la cuestión, y eso se percibe en mis respuestas. «¡Ah! reverendo padre —me dicen— explíquenos cómo el mal inunda la tierra». Siento la misma ignorancia que los que me plantean la cuestión. A veces les digo que todo marcha bien en el mundo; pero los que se han arruinado o han resultado mutilados en la guerra, no creen nada de eso, y yo tampoco; me retiro a mi casa abrumado por mi curiosidad y mi ignorancia. Leo nuestros libros antiguos, y éstos incrementaron aún más mis tinieblas. Hablo con mis compañeros: unos me responden que hay que gozar de la vida y burlarse de los hombres, otros creen saber algo y se pierden en un marasmo de ideas extravagantes; todo incrementa el sentimiento doloroso que padezco. En ocasiones estoy a punto de caer en la desesperación cuando pienso que, después de todas mis investigaciones, no sé de dónde vengo, qué soy, adónde iré, ni que será de mí.»<br />            El estado de aquel buen hombre me produjo auténtica pena, pues nadie era más razonable ni más honesto que él. Y pensé que cuanta más inteligencia tenía en su cabeza y más sensibilidad en su corazón, más infortunado era.<br />            Vi el mismo día a la anciana que vivía cerca de él; le pregunté si se había sentido alguna vez afligida por no saber cómo está hecha su alma. Ni siquiera comprendió lo que le había preguntado: no se había detenido ni un segundo en su vida a reflexionar acerca de una sola de las cuestiones que atormentaban al brahmán; creía de todo corazón en las metamorfosis de Visnú, y con tal de que pudiera tener, a veces, agua del Ganges para lavarse, se consideraba la más dichosa de las mujeres.<br />            Impresionado por la felicidad de aquella pobre criatura, volví de nuevo a visitar a mi filósofo, y le dije: «¿No siente vergüenza de ser infortunado, cuando a su puerta hay una vieja autómata que no piensa en nada, pero vive feliz?» — «Tiene razón —me contestó—;  me he dicho cien veces que sería feliz si fuera tan simple como mi vecina y, sin embargo, no quisiera tener este tipo de felicidad.»<br />            Esta respuesta de mi brahmán me produjo más impresión que todo lo demás; me examiné a mí mismo y vi que, efectivamente, yo no habría querido ser feliz si para serlo debía ser bobo.<br />            Les propuse el tema a otros filósofos, y todos coincidieron conmigo.  «Hay no obstante —decía yo— una gran contradicción en esta manera de pensar, porque en definitiva, ¿de qué se trata? De ser feliz. ¿No importa ser inteligente o ser memo? Además, los que están contentos con su ser están mucho más seguros de estar contentos; los que razonan no están tan seguros de razonar bien. Está claro pues —decía yo— que habría que elegir no tener sentido común, por poco que ese sentido común contribuya a nuestro malestar.»<br />            Todo el mundo estuvo de acuerdo conmigo; sin embargo, no encontré a nadie que quisiera aceptar el trato de convertirse en imbécil para ser más feliz. De lo que concluí que, si valoramos la felicidad, valoramos aún más la razón.<br />            Pero, después de haber reflexionado sobre el tema, creo que preferir la razón a la felicidad, es también algo muy insensato. ¿Cómo puede explicarse, pues, esta contradicción? Como todas las demás. Habría mucho que hablar al respecto.<br />FIN<br />
Voltaire.  historia de un buen brahmán

Más contenido relacionado

La actualidad más candente

Sócrates: Ética
Sócrates: ÉticaSócrates: Ética
Sócrates: ÉticaJaycy Peña
 
Platón y su filosofía
Platón y su filosofíaPlatón y su filosofía
Platón y su filosofíaCarla Núñez
 
Kant - Ilustración
Kant - IlustraciónKant - Ilustración
Kant - IlustraciónAndres Abril
 
Mito de la caverna
Mito de la cavernaMito de la caverna
Mito de la cavernajesantre
 
2 filosofia antigua
2   filosofia antigua2   filosofia antigua
2 filosofia antiguaEDUIN Silva
 
El mito de la caverna y matrix
El mito de la caverna y matrixEl mito de la caverna y matrix
El mito de la caverna y matrixCarlos Casanueva
 
Platon Power Point 2
Platon Power Point 2Platon Power Point 2
Platon Power Point 2guest253c0d
 
Juicio a socrates
Juicio a socratesJuicio a socrates
Juicio a socratesmnilco
 
La república de platón
La república de platónLa república de platón
La república de platónprofaluzelena
 
Trabajo pitágoras y la secta pitagórica Act
Trabajo pitágoras y la secta  pitagórica ActTrabajo pitágoras y la secta  pitagórica Act
Trabajo pitágoras y la secta pitagórica ActLydiaFG
 
Teorias del conocimiento de Platon y Aristoteles
Teorias del conocimiento de Platon y AristotelesTeorias del conocimiento de Platon y Aristoteles
Teorias del conocimiento de Platon y AristotelesMilagros Chavez
 
Meditaciones metafisicas (René Descartes)
Meditaciones metafisicas (René Descartes)Meditaciones metafisicas (René Descartes)
Meditaciones metafisicas (René Descartes)Diego Alejandro
 
Aristóteles ética y política
Aristóteles ética y políticaAristóteles ética y política
Aristóteles ética y políticalicorsa
 
Platón, República
Platón, RepúblicaPlatón, República
Platón, Repúblicalilianabp
 

La actualidad más candente (20)

Sócrates: Ética
Sócrates: ÉticaSócrates: Ética
Sócrates: Ética
 
Platón y su filosofía
Platón y su filosofíaPlatón y su filosofía
Platón y su filosofía
 
Mito Del Carro Alado
Mito Del Carro AladoMito Del Carro Alado
Mito Del Carro Alado
 
Ontologia contemporanea
Ontologia contemporaneaOntologia contemporanea
Ontologia contemporanea
 
Kant - Ilustración
Kant - IlustraciónKant - Ilustración
Kant - Ilustración
 
Mito de la caverna
Mito de la cavernaMito de la caverna
Mito de la caverna
 
2 filosofia antigua
2   filosofia antigua2   filosofia antigua
2 filosofia antigua
 
Resumen de la teoría de platón.
Resumen de la teoría de platón.Resumen de la teoría de platón.
Resumen de la teoría de platón.
 
El mito de la caverna y matrix
El mito de la caverna y matrixEl mito de la caverna y matrix
El mito de la caverna y matrix
 
Platon Power Point 2
Platon Power Point 2Platon Power Point 2
Platon Power Point 2
 
Teorias de la libertad
Teorias de la libertadTeorias de la libertad
Teorias de la libertad
 
Juicio a socrates
Juicio a socratesJuicio a socrates
Juicio a socrates
 
El mito de la caverna
El mito de la cavernaEl mito de la caverna
El mito de la caverna
 
La república de platón
La república de platónLa república de platón
La república de platón
 
Trabajo pitágoras y la secta pitagórica Act
Trabajo pitágoras y la secta  pitagórica ActTrabajo pitágoras y la secta  pitagórica Act
Trabajo pitágoras y la secta pitagórica Act
 
Teorias del conocimiento de Platon y Aristoteles
Teorias del conocimiento de Platon y AristotelesTeorias del conocimiento de Platon y Aristoteles
Teorias del conocimiento de Platon y Aristoteles
 
Meditaciones metafisicas (René Descartes)
Meditaciones metafisicas (René Descartes)Meditaciones metafisicas (René Descartes)
Meditaciones metafisicas (René Descartes)
 
Platon
Platon Platon
Platon
 
Aristóteles ética y política
Aristóteles ética y políticaAristóteles ética y política
Aristóteles ética y política
 
Platón, República
Platón, RepúblicaPlatón, República
Platón, República
 

Similar a Voltaire. historia de un buen brahmán

Metodos ii unidad i meditaciones metafísicas
Metodos ii unidad i meditaciones metafísicasMetodos ii unidad i meditaciones metafísicas
Metodos ii unidad i meditaciones metafísicasbonales ernesto
 
Revista karma 7 num.059-65
Revista karma 7 num.059-65Revista karma 7 num.059-65
Revista karma 7 num.059-65Nombre Apellidos
 
Eva Perón La razón de mi vida
Eva Perón    La razón de mi vidaEva Perón    La razón de mi vida
Eva Perón La razón de mi vidaElCacerolo
 
Reflexiones junto a la fuente taza final sept 2018.pdf
Reflexiones junto a la fuente taza final sept 2018.pdfReflexiones junto a la fuente taza final sept 2018.pdf
Reflexiones junto a la fuente taza final sept 2018.pdfgamiruela
 
Apologia De Socrates
Apologia De SocratesApologia De Socrates
Apologia De SocratesLaurence HR
 
Juan bunyan-la-gracia-abundante
Juan bunyan-la-gracia-abundanteJuan bunyan-la-gracia-abundante
Juan bunyan-la-gracia-abundanteValeria Otarola
 
Juan bunyan la gracia abundante
Juan bunyan la gracia  abundanteJuan bunyan la gracia  abundante
Juan bunyan la gracia abundanteFredy Saavedra
 
Irenko y la ciudad de cristal
Irenko y la ciudad de cristal Irenko y la ciudad de cristal
Irenko y la ciudad de cristal Alfonso Bernal
 
EL ABZ DE UN DEMENTE
EL ABZ DE UN DEMENTEEL ABZ DE UN DEMENTE
EL ABZ DE UN DEMENTEULISES RANGEL
 
Elhijoquedebser 111106070128-phpapp02
Elhijoquedebser 111106070128-phpapp02Elhijoquedebser 111106070128-phpapp02
Elhijoquedebser 111106070128-phpapp02mislibros
 
El hijo que debí ser
El hijo que debí serEl hijo que debí ser
El hijo que debí sermislibros
 
Transvaloracion de un sueño
Transvaloracion de un sueñoTransvaloracion de un sueño
Transvaloracion de un sueñofortiz85
 
Autobiografía y análisis para leer con detalle
Autobiografía y análisis para leer con detalleAutobiografía y análisis para leer con detalle
Autobiografía y análisis para leer con detallegonzalessantolallaal
 
Las Tres Montañas - Samael Aun Weor
Las Tres Montañas - Samael Aun WeorLas Tres Montañas - Samael Aun Weor
Las Tres Montañas - Samael Aun WeorMD-DA
 

Similar a Voltaire. historia de un buen brahmán (20)

Daniel defoe robinson crusoe
Daniel defoe   robinson crusoeDaniel defoe   robinson crusoe
Daniel defoe robinson crusoe
 
Metodos ii unidad i meditaciones metafísicas
Metodos ii unidad i meditaciones metafísicasMetodos ii unidad i meditaciones metafísicas
Metodos ii unidad i meditaciones metafísicas
 
Revista karma 7 num.059-65
Revista karma 7 num.059-65Revista karma 7 num.059-65
Revista karma 7 num.059-65
 
Unamuno.mi religion
Unamuno.mi religionUnamuno.mi religion
Unamuno.mi religion
 
La RazóN De Mí Vida - Evita
La RazóN De Mí Vida -  EvitaLa RazóN De Mí Vida -  Evita
La RazóN De Mí Vida - Evita
 
Eva Perón La razón de mi vida
Eva Perón    La razón de mi vidaEva Perón    La razón de mi vida
Eva Perón La razón de mi vida
 
Reflexiones junto a la fuente taza final sept 2018.pdf
Reflexiones junto a la fuente taza final sept 2018.pdfReflexiones junto a la fuente taza final sept 2018.pdf
Reflexiones junto a la fuente taza final sept 2018.pdf
 
Apologia De Socrates
Apologia De SocratesApologia De Socrates
Apologia De Socrates
 
El Lazarillo de Tormes
El Lazarillo de TormesEl Lazarillo de Tormes
El Lazarillo de Tormes
 
Cuento andrade.
Cuento andrade.Cuento andrade.
Cuento andrade.
 
Juan bunyan-la-gracia-abundante
Juan bunyan-la-gracia-abundanteJuan bunyan-la-gracia-abundante
Juan bunyan-la-gracia-abundante
 
Juan bunyan la gracia abundante
Juan bunyan la gracia  abundanteJuan bunyan la gracia  abundante
Juan bunyan la gracia abundante
 
Irenko y la ciudad de cristal
Irenko y la ciudad de cristal Irenko y la ciudad de cristal
Irenko y la ciudad de cristal
 
EL ABZ DE UN DEMENTE
EL ABZ DE UN DEMENTEEL ABZ DE UN DEMENTE
EL ABZ DE UN DEMENTE
 
Elhijoquedebser 111106070128-phpapp02
Elhijoquedebser 111106070128-phpapp02Elhijoquedebser 111106070128-phpapp02
Elhijoquedebser 111106070128-phpapp02
 
El hijo que debí ser
El hijo que debí serEl hijo que debí ser
El hijo que debí ser
 
Ebook lead magnet lizeth new
Ebook lead magnet lizeth new Ebook lead magnet lizeth new
Ebook lead magnet lizeth new
 
Transvaloracion de un sueño
Transvaloracion de un sueñoTransvaloracion de un sueño
Transvaloracion de un sueño
 
Autobiografía y análisis para leer con detalle
Autobiografía y análisis para leer con detalleAutobiografía y análisis para leer con detalle
Autobiografía y análisis para leer con detalle
 
Las Tres Montañas - Samael Aun Weor
Las Tres Montañas - Samael Aun WeorLas Tres Montañas - Samael Aun Weor
Las Tres Montañas - Samael Aun Weor
 

Más de José Ángel Castaño Gracia

José Luis Sampedro: Prólogo de “¡Indignaos!” de Stéphane Hessel
José Luis Sampedro: Prólogo de “¡Indignaos!” de Stéphane HesselJosé Luis Sampedro: Prólogo de “¡Indignaos!” de Stéphane Hessel
José Luis Sampedro: Prólogo de “¡Indignaos!” de Stéphane HesselJosé Ángel Castaño Gracia
 
Manifiesto del profesorado de la Región de Murcia
Manifiesto del profesorado de la Región de MurciaManifiesto del profesorado de la Región de Murcia
Manifiesto del profesorado de la Región de MurciaJosé Ángel Castaño Gracia
 
Jean Paul Sartre, el existencialismo es un humanismo
Jean Paul Sartre, el existencialismo es un humanismoJean Paul Sartre, el existencialismo es un humanismo
Jean Paul Sartre, el existencialismo es un humanismoJosé Ángel Castaño Gracia
 
Esquemas de Historia de la Filosofía para la P.A.U.
Esquemas de Historia de la Filosofía para la P.A.U.Esquemas de Historia de la Filosofía para la P.A.U.
Esquemas de Historia de la Filosofía para la P.A.U.José Ángel Castaño Gracia
 
Manifiesto de maestros y profesores: Por un sistema educativo libre, eficaz e...
Manifiesto de maestros y profesores: Por un sistema educativo libre, eficaz e...Manifiesto de maestros y profesores: Por un sistema educativo libre, eficaz e...
Manifiesto de maestros y profesores: Por un sistema educativo libre, eficaz e...José Ángel Castaño Gracia
 
Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana
Declaración de los Derechos de la Mujer y de la CiudadanaDeclaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana
Declaración de los Derechos de la Mujer y de la CiudadanaJosé Ángel Castaño Gracia
 
La dimensión biológica y sociocultural del ser humano.
La dimensión biológica y sociocultural del ser humano.La dimensión biológica y sociocultural del ser humano.
La dimensión biológica y sociocultural del ser humano.José Ángel Castaño Gracia
 

Más de José Ángel Castaño Gracia (20)

Hago huelga
Hago huelgaHago huelga
Hago huelga
 
Er, el armenio
Er, el armenioEr, el armenio
Er, el armenio
 
Indignados 15 M
Indignados 15 MIndignados 15 M
Indignados 15 M
 
José Luis Sampedro: Prólogo de “¡Indignaos!” de Stéphane Hessel
José Luis Sampedro: Prólogo de “¡Indignaos!” de Stéphane HesselJosé Luis Sampedro: Prólogo de “¡Indignaos!” de Stéphane Hessel
José Luis Sampedro: Prólogo de “¡Indignaos!” de Stéphane Hessel
 
El problema de la libertad
El problema de la libertadEl problema de la libertad
El problema de la libertad
 
Guía de la buena esposa
Guía de la buena esposaGuía de la buena esposa
Guía de la buena esposa
 
Manifiesto del profesorado de la Región de Murcia
Manifiesto del profesorado de la Región de MurciaManifiesto del profesorado de la Región de Murcia
Manifiesto del profesorado de la Región de Murcia
 
Asterios Polyp
Asterios PolypAsterios Polyp
Asterios Polyp
 
El Banquete: Discurso de Aristófanes
El Banquete: Discurso de AristófanesEl Banquete: Discurso de Aristófanes
El Banquete: Discurso de Aristófanes
 
Examen P.A.U. Junio 2010
Examen P.A.U. Junio 2010Examen P.A.U. Junio 2010
Examen P.A.U. Junio 2010
 
Jean Paul Sartre, el existencialismo es un humanismo
Jean Paul Sartre, el existencialismo es un humanismoJean Paul Sartre, el existencialismo es un humanismo
Jean Paul Sartre, el existencialismo es un humanismo
 
¿Cómo hacer una recensión?
¿Cómo hacer una recensión?¿Cómo hacer una recensión?
¿Cómo hacer una recensión?
 
El poder político
El poder políticoEl poder político
El poder político
 
Esquemas de Historia de la Filosofía para la P.A.U.
Esquemas de Historia de la Filosofía para la P.A.U.Esquemas de Historia de la Filosofía para la P.A.U.
Esquemas de Historia de la Filosofía para la P.A.U.
 
Esquemas para Historia de la Filosofía
Esquemas para Historia de la FilosofíaEsquemas para Historia de la Filosofía
Esquemas para Historia de la Filosofía
 
Kant en cómic
Kant en cómicKant en cómic
Kant en cómic
 
Manifiesto de maestros y profesores: Por un sistema educativo libre, eficaz e...
Manifiesto de maestros y profesores: Por un sistema educativo libre, eficaz e...Manifiesto de maestros y profesores: Por un sistema educativo libre, eficaz e...
Manifiesto de maestros y profesores: Por un sistema educativo libre, eficaz e...
 
Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana
Declaración de los Derechos de la Mujer y de la CiudadanaDeclaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana
Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana
 
Empirismo
EmpirismoEmpirismo
Empirismo
 
La dimensión biológica y sociocultural del ser humano.
La dimensión biológica y sociocultural del ser humano.La dimensión biológica y sociocultural del ser humano.
La dimensión biológica y sociocultural del ser humano.
 

Voltaire. historia de un buen brahmán

  • 1. VOLTAIRE.- Historia de un buen brahmán<br /> En uno de mis viajes encontré a un viejo brahmán, hombre sensato, inteligente y muy sabio; además, era muy rico por lo que era más sensato aún, pues al no carecer de nada, no tenía necesidad de engañar a nadie. Su familia estaba muy bien gobernada por tres bellas mujeres que pugnaban por complacerle; y cuando no se distaría con sus mujeres, se dedicaba a filosofar.<br /> Cerca de su casa, que era hermosa, adornada y acompañada de jardines encantadores, moraba una vieja hindú, beata, torpe y bastante pobre.<br /> El brahmán me dijo un día: «Me gustaría no haber nacido». Le pregunté por qué. Me respondió: «Estudio desde hace cuarenta años y son cuarenta años perdidos; enseño a los demás, pero lo ignoro todo: esta circunstancia transmite a mi alma tanta humillación y hastío, que la vida se me hace insoportable. Nací, vivo en el tiempo, pero no sé qué es el tiempo; me encuentro en un punto entre dos eternidades, como dicen nuestros sabios, y no tengo ni idea de la eternidad. Estoy compuesto de materia; pienso, pero jamás he podido instruirme acerca de lo que produce el pensamiento; ignoro si mi entendimiento es en mí una simple facultad, como la de caminar, o la de digerir, y si pienso con mi cabeza lo mismo que cojo algo con mis manos. No sólo me resulta desconocido el principio de mi pensamiento, el principio de mis movimientos también está oculto para mí: no sé por qué existo. Pese a esto, todos los días me plantean preguntas acerca de estos temas y tengo que responder; no tengo nada importante que decir; hablo mucho, aunque me quedo confuso y avergonzado de mí mismo después de haber hablado. Es peor aun cuando alguien me pregunta si Brahma ha sido producido por Visnú, o si los dos son eternos. Dios es testigo de que no sé ni una palabra acerca de la cuestión, y eso se percibe en mis respuestas. «¡Ah! reverendo padre —me dicen— explíquenos cómo el mal inunda la tierra». Siento la misma ignorancia que los que me plantean la cuestión. A veces les digo que todo marcha bien en el mundo; pero los que se han arruinado o han resultado mutilados en la guerra, no creen nada de eso, y yo tampoco; me retiro a mi casa abrumado por mi curiosidad y mi ignorancia. Leo nuestros libros antiguos, y éstos incrementaron aún más mis tinieblas. Hablo con mis compañeros: unos me responden que hay que gozar de la vida y burlarse de los hombres, otros creen saber algo y se pierden en un marasmo de ideas extravagantes; todo incrementa el sentimiento doloroso que padezco. En ocasiones estoy a punto de caer en la desesperación cuando pienso que, después de todas mis investigaciones, no sé de dónde vengo, qué soy, adónde iré, ni que será de mí.»<br /> El estado de aquel buen hombre me produjo auténtica pena, pues nadie era más razonable ni más honesto que él. Y pensé que cuanta más inteligencia tenía en su cabeza y más sensibilidad en su corazón, más infortunado era.<br /> Vi el mismo día a la anciana que vivía cerca de él; le pregunté si se había sentido alguna vez afligida por no saber cómo está hecha su alma. Ni siquiera comprendió lo que le había preguntado: no se había detenido ni un segundo en su vida a reflexionar acerca de una sola de las cuestiones que atormentaban al brahmán; creía de todo corazón en las metamorfosis de Visnú, y con tal de que pudiera tener, a veces, agua del Ganges para lavarse, se consideraba la más dichosa de las mujeres.<br /> Impresionado por la felicidad de aquella pobre criatura, volví de nuevo a visitar a mi filósofo, y le dije: «¿No siente vergüenza de ser infortunado, cuando a su puerta hay una vieja autómata que no piensa en nada, pero vive feliz?» — «Tiene razón —me contestó—; me he dicho cien veces que sería feliz si fuera tan simple como mi vecina y, sin embargo, no quisiera tener este tipo de felicidad.»<br /> Esta respuesta de mi brahmán me produjo más impresión que todo lo demás; me examiné a mí mismo y vi que, efectivamente, yo no habría querido ser feliz si para serlo debía ser bobo.<br /> Les propuse el tema a otros filósofos, y todos coincidieron conmigo. «Hay no obstante —decía yo— una gran contradicción en esta manera de pensar, porque en definitiva, ¿de qué se trata? De ser feliz. ¿No importa ser inteligente o ser memo? Además, los que están contentos con su ser están mucho más seguros de estar contentos; los que razonan no están tan seguros de razonar bien. Está claro pues —decía yo— que habría que elegir no tener sentido común, por poco que ese sentido común contribuya a nuestro malestar.»<br /> Todo el mundo estuvo de acuerdo conmigo; sin embargo, no encontré a nadie que quisiera aceptar el trato de convertirse en imbécil para ser más feliz. De lo que concluí que, si valoramos la felicidad, valoramos aún más la razón.<br /> Pero, después de haber reflexionado sobre el tema, creo que preferir la razón a la felicidad, es también algo muy insensato. ¿Cómo puede explicarse, pues, esta contradicción? Como todas las demás. Habría mucho que hablar al respecto.<br />FIN<br />