SlideShare una empresa de Scribd logo

Las Tres Nar

Javier Blanquer
Javier Blanquer
Javier BlanquerCentro de Salud San Blas Alicante en Agencia Valenciana de Salud

Las Tres Nar

1 de 16
Descargar para leer sin conexión
LAS TRES
NARANJITAS
 DEL AMOR
   Contadas por Madre




 Recopiladas por Javier Blanquer
  E ilustradas por Paco Moreno
         Diciembre 2010




                1
A mis padres, tíos, primos y hermanos …
  y a todos los que disfrutamos de este
                  cuento


     Poder disfrutar de los recuerdos de la vida es vivir dos veces.
                                                                   Marco Valerio Marcial




Alicante 2010, Javier ed. Primera Edición.
Modificado de “Las tres naranjas del amor”.
     A.R. Almodóvar
     Cuentos de la Media Lunita. Algaida Ed. Sevilla, 2009.
     Títulos: Las tres naranjas del amor (I), y Las tres naranjas del amor (II)




                                           2
LAS TRES NARANJITAS DEL AMOR.
Contadas por Madre
Un Rey y una reina de un país lejano sólo tenían un
heredero. Los monarcas se iban haciendo cada vez más
mayores y deseaban que su hijo se casara y tuviera hijos.
Como quieren todos los reyes y todos los padres.
Pero aquel príncipe no parecía encontrar ninguna joven que
le gustara ni en toda su corte ni tampoco en las extranjeras.
Todas las muchachas le parecían insulsas o poco agraciadas.
Para alejar el problema solía decir que su novia tendría que
ser más blanca que la nieve y tener las mejillas rojas como la
sangre.

Pero la verdad es que la mayor parte del tiempo se la pasaba
mirando por la ventana del balcón de su habitación.
Entonces al Rey se le ocurrió poner en frente de ese balcón
una fuente de aceite, para
que todas las doncellas del
reino pasaran por delante del
príncipe.

Y así lo hicieron, pero paso el
tiempo y todas las doncellas
del reino fueron pasando día
tras día delante del balcón
del príncipe, y él seguía sin
encontrar, esa muchacha más
blanca que esta nieve y con
las mejillas más coloradas que
la sangre.
                                  3
Un día, en que estaba solo en el balcón, vio como una vieja
recogía aceite de la fuente con una cáscara de huevo. El
príncipe, cogió un tirachinas y probando su puntería le dio a
la cáscara y la rompió. Mientras el príncipe se reía, la vieja,
con la mano extendida, le dijo:

  - Príncipe solterón, me has roto el cascarón. Solo quería
    coger un poco de aceite, y por esto, ya no te diré dónde
    encontrarás a la mujer que tú quieres.
  - ¿Ah sí? ¿Tu sabes dónde está esa muchacha más blanca
    que la nieve y con las mejillas más coloradas que la
    sangre?.

  Entonces la vieja se quedó mirándole y dijo:
  - Sé donde hay, no una, sino hasta tres, para que puedas
    elegir la que más te guste.




                              4
El príncipe se echó a reír y luego dijo:
- Está bien, mujer. Dímelo y te daré una buena
  recompensa.
- Ella le indicó,… tienes que llegar al huerto del León
  Velludo, el que duerme con los ojos abiertos y vigila con
  los ojos cerrados. En él hay un hermoso naranjal. Pero
  de todas las naranjas sólo uno tiene tres naranjas.
  Búscalo, agárralas y sal corriendo a galope, antes de
  que suenen las doce campanadas de la medianoche
  desde el reloj de la torre, que es cuando el León cierra
  os ojos.

El príncipe ordenó que
le dieran diez ánforas
de aceite. Y
La vieja le indicó al
príncipe que tenía que
partir con su caballo,
solo, atravesar el
bosque nevado y seguir
por donde se oculta el
sol; luego por donde
sale la luna y llegar
hasta donde el viento
da la vuelta.

Y así fue. El príncipe salió a la mañana siguiente con su
caballo y provisiones para un largo camino.


                           5
Pero era tan largo, que cuando el viento dio la vuelta, ya
no le quedaba nada en las alforjas. Por fin, al atardecer,
divisó el huerto del León Velludo.

Muchas veces se
había imaginado el
muchacho como sería
aquel monstruo y
cómo tendría que
superar el verle los
ojos abiertos,
repitiéndose

“Abiertos, duerme,
cerrados, vigila.
Abiertos duerme,
cerrados, vigila”.

Pero ni en sus
pesadillas le había
imaginado como era en realidad.

Suerte que ya se hacía de noche, y al acercarse apenas
pudo entrever un gran cuerpo echado a las puertas del
huerto junto a una gran torre donde había un reloj. El
torso desnudo y el otro medio cuerpo como de bestia
acabada en pezuñas doradas; un rabo en espiral que
acababa en un mechón de pelo también dorado, la cara
casi oculta por una maraña de pelos negros, como de no

                           6

Recomendados

Las Tres Naranjitas del Amor
Las Tres Naranjitas del AmorLas Tres Naranjitas del Amor
Las Tres Naranjitas del AmorJavier Blanquer
 
La bella durmiente
La bella durmiente La bella durmiente
La bella durmiente JRambayR
 
Cuento de la Bella Durmiente
Cuento de la Bella DurmienteCuento de la Bella Durmiente
Cuento de la Bella Durmientesofiaabenavides
 
El cuento de rapunzel para el trabajo con niños de inicial
El cuento de rapunzel para el trabajo con niños de inicialEl cuento de rapunzel para el trabajo con niños de inicial
El cuento de rapunzel para el trabajo con niños de inicialErick Bernuy
 

Más contenido relacionado

La actualidad más candente

el-misterio-velazquez.pdf
el-misterio-velazquez.pdfel-misterio-velazquez.pdf
el-misterio-velazquez.pdfMerce52
 
La princesa vestida con una bolsa de papel
La princesa vestida con una bolsa de papel La princesa vestida con una bolsa de papel
La princesa vestida con una bolsa de papel Yaneth García Sánchez
 
Don Quijote de la Mancha - lectura facil para ninos
Don Quijote de la Mancha -   lectura facil para ninosDon Quijote de la Mancha -   lectura facil para ninos
Don Quijote de la Mancha - lectura facil para ninosErica Flores
 
73517021 las-mejores-fabulas-de-todos-los-tiempos
73517021 las-mejores-fabulas-de-todos-los-tiempos73517021 las-mejores-fabulas-de-todos-los-tiempos
73517021 las-mejores-fabulas-de-todos-los-tiemposKatherine Acevedo
 
Cuento de blancanieves
Cuento de blancanievesCuento de blancanieves
Cuento de blancanievesmarielita3182
 
Leer, imaginar, crear. literatura para la clase de español
Leer, imaginar, crear. literatura para la clase de españolLeer, imaginar, crear. literatura para la clase de español
Leer, imaginar, crear. literatura para la clase de españolEspanolparainmigrantes
 
Elementos de la narración. actividades 1º eso
Elementos de la narración. actividades 1º esoElementos de la narración. actividades 1º eso
Elementos de la narración. actividades 1º esoanalasllamas
 
A Pequena Sereia - Foquinhas
A Pequena Sereia - FoquinhasA Pequena Sereia - Foquinhas
A Pequena Sereia - Foquinhasanisantos
 
Cuento "La Princesa Guerrera"
Cuento "La Princesa Guerrera"Cuento "La Princesa Guerrera"
Cuento "La Princesa Guerrera"Ainhoa Ezeiza
 
Veronica-la-niña-bionica.pdf
Veronica-la-niña-bionica.pdfVeronica-la-niña-bionica.pdf
Veronica-la-niña-bionica.pdfAida Llancao
 
Rapunzel analisis
Rapunzel analisisRapunzel analisis
Rapunzel analisisAnahi Mejia
 
El Príncipe Feliz
El Príncipe FelizEl Príncipe Feliz
El Príncipe FelizLaura Laura
 
Branca de Neve e os Sete Anões
Branca de Neve e os Sete AnõesBranca de Neve e os Sete Anões
Branca de Neve e os Sete Anõesfatimapestana
 

La actualidad más candente (20)

Cuentos en castellano.
Cuentos en castellano.Cuentos en castellano.
Cuentos en castellano.
 
el-misterio-velazquez.pdf
el-misterio-velazquez.pdfel-misterio-velazquez.pdf
el-misterio-velazquez.pdf
 
El rey y la princesa
El rey y la princesaEl rey y la princesa
El rey y la princesa
 
Rapunzel
RapunzelRapunzel
Rapunzel
 
La princesa vestida con una bolsa de papel
La princesa vestida con una bolsa de papel La princesa vestida con una bolsa de papel
La princesa vestida con una bolsa de papel
 
Don Quijote de la Mancha - lectura facil para ninos
Don Quijote de la Mancha -   lectura facil para ninosDon Quijote de la Mancha -   lectura facil para ninos
Don Quijote de la Mancha - lectura facil para ninos
 
73517021 las-mejores-fabulas-de-todos-los-tiempos
73517021 las-mejores-fabulas-de-todos-los-tiempos73517021 las-mejores-fabulas-de-todos-los-tiempos
73517021 las-mejores-fabulas-de-todos-los-tiempos
 
Cuento la cenicienta
Cuento  la cenicientaCuento  la cenicienta
Cuento la cenicienta
 
AURORA LA BELLA DURMIENTE
AURORA LA BELLA DURMIENTEAURORA LA BELLA DURMIENTE
AURORA LA BELLA DURMIENTE
 
Cuento de blancanieves
Cuento de blancanievesCuento de blancanieves
Cuento de blancanieves
 
Leer, imaginar, crear. literatura para la clase de español
Leer, imaginar, crear. literatura para la clase de españolLeer, imaginar, crear. literatura para la clase de español
Leer, imaginar, crear. literatura para la clase de español
 
Elementos de la narración. actividades 1º eso
Elementos de la narración. actividades 1º esoElementos de la narración. actividades 1º eso
Elementos de la narración. actividades 1º eso
 
A Pequena Sereia - Foquinhas
A Pequena Sereia - FoquinhasA Pequena Sereia - Foquinhas
A Pequena Sereia - Foquinhas
 
Cuento "La Princesa Guerrera"
Cuento "La Princesa Guerrera"Cuento "La Princesa Guerrera"
Cuento "La Princesa Guerrera"
 
Veronica-la-niña-bionica.pdf
Veronica-la-niña-bionica.pdfVeronica-la-niña-bionica.pdf
Veronica-la-niña-bionica.pdf
 
Rapunzel analisis
Rapunzel analisisRapunzel analisis
Rapunzel analisis
 
El Príncipe Feliz
El Príncipe FelizEl Príncipe Feliz
El Príncipe Feliz
 
Branca de Neve e os Sete Anões
Branca de Neve e os Sete AnõesBranca de Neve e os Sete Anões
Branca de Neve e os Sete Anões
 
La cenicienta
La cenicientaLa cenicienta
La cenicienta
 
Rapunzel
RapunzelRapunzel
Rapunzel
 

Destacado (10)

Las tres naranjas de la vida
Las tres naranjas de la vidaLas tres naranjas de la vida
Las tres naranjas de la vida
 
Afirmación
AfirmaciónAfirmación
Afirmación
 
Orden del día de la reunión de padres
Orden del día de la reunión de padresOrden del día de la reunión de padres
Orden del día de la reunión de padres
 
Plan de acción tutorial 4º b 2014 15
Plan de acción tutorial 4º b 2014 15Plan de acción tutorial 4º b 2014 15
Plan de acción tutorial 4º b 2014 15
 
Sembrad
SembradSembrad
Sembrad
 
Las alegrías y las penas
Las alegrías y las penasLas alegrías y las penas
Las alegrías y las penas
 
La oración
La oraciónLa oración
La oración
 
Meditación diaria
Meditación diariaMeditación diaria
Meditación diaria
 
Meditación diaria i
Meditación diaria iMeditación diaria i
Meditación diaria i
 
Meditación diaria
Meditación diariaMeditación diaria
Meditación diaria
 

Similar a Las Tres Nar

Los tres pelos de oro del diablo cuento
Los tres pelos de oro del diablo cuentoLos tres pelos de oro del diablo cuento
Los tres pelos de oro del diablo cuentoJacquelinne Recinos
 
Cuentos de los hermanos grimm
Cuentos de los hermanos grimmCuentos de los hermanos grimm
Cuentos de los hermanos grimmMary Dueñez
 
La Princesa Y El Sapote
La Princesa Y El SapoteLa Princesa Y El Sapote
La Princesa Y El SapotePitaka
 
evaluación de sextob
evaluación de sextobevaluación de sextob
evaluación de sextobemiliabriones
 
La bella durmiente.
La bella durmiente. La bella durmiente.
La bella durmiente. Ros2016
 
Leemos una Historia
Leemos una HistoriaLeemos una Historia
Leemos una Historiaescuela3de18
 
Cuentos clasicos maria
Cuentos clasicos mariaCuentos clasicos maria
Cuentos clasicos mariamariaobel
 
Antologia de 25 cuentos infantiles
Antologia de 25 cuentos infantilesAntologia de 25 cuentos infantiles
Antologia de 25 cuentos infantilesVania Vazquez
 
el_principe_feliz_y_otros_cuentos.pdf
el_principe_feliz_y_otros_cuentos.pdfel_principe_feliz_y_otros_cuentos.pdf
el_principe_feliz_y_otros_cuentos.pdfjocephinedeavila
 
El libro de las mil noches y una noche. Tomo XIV
El libro de las mil noches y una noche. Tomo XIV El libro de las mil noches y una noche. Tomo XIV
El libro de las mil noches y una noche. Tomo XIV CrisFerCastro
 
Laudis marcela urueta de alba
Laudis marcela urueta de albaLaudis marcela urueta de alba
Laudis marcela urueta de albalaudys_marce
 
Literatura 1 kurs
Literatura 1 kursLiteratura 1 kurs
Literatura 1 kursLiliya89
 

Similar a Las Tres Nar (20)

Cuentos desordenados
Cuentos desordenadosCuentos desordenados
Cuentos desordenados
 
Los tres pelos de oro del diablo cuento
Los tres pelos de oro del diablo cuentoLos tres pelos de oro del diablo cuento
Los tres pelos de oro del diablo cuento
 
Cuentos de los hermanos grimm
Cuentos de los hermanos grimmCuentos de los hermanos grimm
Cuentos de los hermanos grimm
 
La Princesa Y El Sapote
La Princesa Y El SapoteLa Princesa Y El Sapote
La Princesa Y El Sapote
 
evaluación de sextob
evaluación de sextobevaluación de sextob
evaluación de sextob
 
La bella durmiente.
La bella durmiente. La bella durmiente.
La bella durmiente.
 
Los seis cisnes
Los seis cisnesLos seis cisnes
Los seis cisnes
 
Mis cuentos infantiles
Mis cuentos infantilesMis cuentos infantiles
Mis cuentos infantiles
 
Leemos una Historia
Leemos una HistoriaLeemos una Historia
Leemos una Historia
 
Teatro el príncipe rana
Teatro el príncipe ranaTeatro el príncipe rana
Teatro el príncipe rana
 
Cuentos clasicos maria
Cuentos clasicos mariaCuentos clasicos maria
Cuentos clasicos maria
 
Antologia de 25 cuentos infantiles
Antologia de 25 cuentos infantilesAntologia de 25 cuentos infantiles
Antologia de 25 cuentos infantiles
 
Antologia de cuentos(1)
Antologia de cuentos(1)Antologia de cuentos(1)
Antologia de cuentos(1)
 
el_principe_feliz_y_otros_cuentos.pdf
el_principe_feliz_y_otros_cuentos.pdfel_principe_feliz_y_otros_cuentos.pdf
el_principe_feliz_y_otros_cuentos.pdf
 
El libro de las mil noches y una noche. Tomo XIV
El libro de las mil noches y una noche. Tomo XIV El libro de las mil noches y una noche. Tomo XIV
El libro de las mil noches y una noche. Tomo XIV
 
El castillo de camellot
El castillo de camellotEl castillo de camellot
El castillo de camellot
 
El castillo de camellot
El castillo de camellot El castillo de camellot
El castillo de camellot
 
Laudis marcela urueta de alba
Laudis marcela urueta de albaLaudis marcela urueta de alba
Laudis marcela urueta de alba
 
Literatura 1 kurs
Literatura 1 kursLiteratura 1 kurs
Literatura 1 kurs
 
Hermanos grim
Hermanos grimHermanos grim
Hermanos grim
 

Más de Javier Blanquer

Dermatoscopia Lo Básico
Dermatoscopia Lo Básico Dermatoscopia Lo Básico
Dermatoscopia Lo Básico Javier Blanquer
 
PrimerosAuxilios San Blas 2023
PrimerosAuxilios San Blas 2023 PrimerosAuxilios San Blas 2023
PrimerosAuxilios San Blas 2023 Javier Blanquer
 
PROGRAMA Insuficiencia Cardiaca
PROGRAMA Insuficiencia CardiacaPROGRAMA Insuficiencia Cardiaca
PROGRAMA Insuficiencia CardiacaJavier Blanquer
 
Gestión Para la Transformación de la Atención Primaria
Gestión Para la Transformación de la Atención PrimariaGestión Para la Transformación de la Atención Primaria
Gestión Para la Transformación de la Atención PrimariaJavier Blanquer
 
DIABETES MELLITUS COMO LO HACEMOS
DIABETES MELLITUS COMO LO HACEMOSDIABETES MELLITUS COMO LO HACEMOS
DIABETES MELLITUS COMO LO HACEMOSJavier Blanquer
 
Nuevos Fármacos Nueva indicación Insuficiencia Cardiaca
Nuevos Fármacos Nueva indicación Insuficiencia CardiacaNuevos Fármacos Nueva indicación Insuficiencia Cardiaca
Nuevos Fármacos Nueva indicación Insuficiencia CardiacaJavier Blanquer
 
Diagnostico-Insuficiencia Cardiaca
Diagnostico-Insuficiencia Cardiaca Diagnostico-Insuficiencia Cardiaca
Diagnostico-Insuficiencia Cardiaca Javier Blanquer
 
Diabetes e Insuficiencia Cardíaca
Diabetes e Insuficiencia CardíacaDiabetes e Insuficiencia Cardíaca
Diabetes e Insuficiencia CardíacaJavier Blanquer
 
Sesión-Imágenes 2022-2
Sesión-Imágenes 2022-2Sesión-Imágenes 2022-2
Sesión-Imágenes 2022-2Javier Blanquer
 
Sesiónes por la imágen
Sesiónes por la imágenSesiónes por la imágen
Sesiónes por la imágenJavier Blanquer
 
Cribado Cancer Cuello Cervix.pdf
Cribado Cancer Cuello Cervix.pdfCribado Cancer Cuello Cervix.pdf
Cribado Cancer Cuello Cervix.pdfJavier Blanquer
 
RETOMANDO LOS PROGRAMAS DE SALUD
RETOMANDO LOS PROGRAMAS DE SALUDRETOMANDO LOS PROGRAMAS DE SALUD
RETOMANDO LOS PROGRAMAS DE SALUDJavier Blanquer
 
Event vlc health ecosystem 26112020 vdef
Event vlc health ecosystem 26112020 vdefEvent vlc health ecosystem 26112020 vdef
Event vlc health ecosystem 26112020 vdefJavier Blanquer
 
Docencia virtual san blas
Docencia virtual san blasDocencia virtual san blas
Docencia virtual san blasJavier Blanquer
 
Sia 33 01 00 novedades (2)
Sia 33 01 00 novedades (2)Sia 33 01 00 novedades (2)
Sia 33 01 00 novedades (2)Javier Blanquer
 
Modelo de declaracion responsable
Modelo de declaracion responsableModelo de declaracion responsable
Modelo de declaracion responsableJavier Blanquer
 

Más de Javier Blanquer (20)

Dermatoscopia Lo Básico
Dermatoscopia Lo Básico Dermatoscopia Lo Básico
Dermatoscopia Lo Básico
 
PrimerosAuxilios San Blas 2023
PrimerosAuxilios San Blas 2023 PrimerosAuxilios San Blas 2023
PrimerosAuxilios San Blas 2023
 
Insuficiencia Renal
Insuficiencia RenalInsuficiencia Renal
Insuficiencia Renal
 
PROGRAMA Insuficiencia Cardiaca
PROGRAMA Insuficiencia CardiacaPROGRAMA Insuficiencia Cardiaca
PROGRAMA Insuficiencia Cardiaca
 
Gestión Para la Transformación de la Atención Primaria
Gestión Para la Transformación de la Atención PrimariaGestión Para la Transformación de la Atención Primaria
Gestión Para la Transformación de la Atención Primaria
 
DIABETES MELLITUS COMO LO HACEMOS
DIABETES MELLITUS COMO LO HACEMOSDIABETES MELLITUS COMO LO HACEMOS
DIABETES MELLITUS COMO LO HACEMOS
 
Nuevos Fármacos Nueva indicación Insuficiencia Cardiaca
Nuevos Fármacos Nueva indicación Insuficiencia CardiacaNuevos Fármacos Nueva indicación Insuficiencia Cardiaca
Nuevos Fármacos Nueva indicación Insuficiencia Cardiaca
 
Procedimiento Eutanasia
Procedimiento EutanasiaProcedimiento Eutanasia
Procedimiento Eutanasia
 
Diagnostico-Insuficiencia Cardiaca
Diagnostico-Insuficiencia Cardiaca Diagnostico-Insuficiencia Cardiaca
Diagnostico-Insuficiencia Cardiaca
 
Diabetes e Insuficiencia Cardíaca
Diabetes e Insuficiencia CardíacaDiabetes e Insuficiencia Cardíaca
Diabetes e Insuficiencia Cardíaca
 
GVA+SAlut
GVA+SAlutGVA+SAlut
GVA+SAlut
 
Sesión-Imágenes 2022-2
Sesión-Imágenes 2022-2Sesión-Imágenes 2022-2
Sesión-Imágenes 2022-2
 
Sesiónes por la imágen
Sesiónes por la imágenSesiónes por la imágen
Sesiónes por la imágen
 
Cribado Cancer Cuello Cervix.pdf
Cribado Cancer Cuello Cervix.pdfCribado Cancer Cuello Cervix.pdf
Cribado Cancer Cuello Cervix.pdf
 
Sesión-MAPA.pptx
Sesión-MAPA.pptxSesión-MAPA.pptx
Sesión-MAPA.pptx
 
RETOMANDO LOS PROGRAMAS DE SALUD
RETOMANDO LOS PROGRAMAS DE SALUDRETOMANDO LOS PROGRAMAS DE SALUD
RETOMANDO LOS PROGRAMAS DE SALUD
 
Event vlc health ecosystem 26112020 vdef
Event vlc health ecosystem 26112020 vdefEvent vlc health ecosystem 26112020 vdef
Event vlc health ecosystem 26112020 vdef
 
Docencia virtual san blas
Docencia virtual san blasDocencia virtual san blas
Docencia virtual san blas
 
Sia 33 01 00 novedades (2)
Sia 33 01 00 novedades (2)Sia 33 01 00 novedades (2)
Sia 33 01 00 novedades (2)
 
Modelo de declaracion responsable
Modelo de declaracion responsableModelo de declaracion responsable
Modelo de declaracion responsable
 

Las Tres Nar

  • 1. LAS TRES NARANJITAS DEL AMOR Contadas por Madre Recopiladas por Javier Blanquer E ilustradas por Paco Moreno Diciembre 2010 1
  • 2. A mis padres, tíos, primos y hermanos … y a todos los que disfrutamos de este cuento Poder disfrutar de los recuerdos de la vida es vivir dos veces. Marco Valerio Marcial Alicante 2010, Javier ed. Primera Edición. Modificado de “Las tres naranjas del amor”. A.R. Almodóvar Cuentos de la Media Lunita. Algaida Ed. Sevilla, 2009. Títulos: Las tres naranjas del amor (I), y Las tres naranjas del amor (II) 2
  • 3. LAS TRES NARANJITAS DEL AMOR. Contadas por Madre Un Rey y una reina de un país lejano sólo tenían un heredero. Los monarcas se iban haciendo cada vez más mayores y deseaban que su hijo se casara y tuviera hijos. Como quieren todos los reyes y todos los padres. Pero aquel príncipe no parecía encontrar ninguna joven que le gustara ni en toda su corte ni tampoco en las extranjeras. Todas las muchachas le parecían insulsas o poco agraciadas. Para alejar el problema solía decir que su novia tendría que ser más blanca que la nieve y tener las mejillas rojas como la sangre. Pero la verdad es que la mayor parte del tiempo se la pasaba mirando por la ventana del balcón de su habitación. Entonces al Rey se le ocurrió poner en frente de ese balcón una fuente de aceite, para que todas las doncellas del reino pasaran por delante del príncipe. Y así lo hicieron, pero paso el tiempo y todas las doncellas del reino fueron pasando día tras día delante del balcón del príncipe, y él seguía sin encontrar, esa muchacha más blanca que esta nieve y con las mejillas más coloradas que la sangre. 3
  • 4. Un día, en que estaba solo en el balcón, vio como una vieja recogía aceite de la fuente con una cáscara de huevo. El príncipe, cogió un tirachinas y probando su puntería le dio a la cáscara y la rompió. Mientras el príncipe se reía, la vieja, con la mano extendida, le dijo: - Príncipe solterón, me has roto el cascarón. Solo quería coger un poco de aceite, y por esto, ya no te diré dónde encontrarás a la mujer que tú quieres. - ¿Ah sí? ¿Tu sabes dónde está esa muchacha más blanca que la nieve y con las mejillas más coloradas que la sangre?. Entonces la vieja se quedó mirándole y dijo: - Sé donde hay, no una, sino hasta tres, para que puedas elegir la que más te guste. 4
  • 5. El príncipe se echó a reír y luego dijo: - Está bien, mujer. Dímelo y te daré una buena recompensa. - Ella le indicó,… tienes que llegar al huerto del León Velludo, el que duerme con los ojos abiertos y vigila con los ojos cerrados. En él hay un hermoso naranjal. Pero de todas las naranjas sólo uno tiene tres naranjas. Búscalo, agárralas y sal corriendo a galope, antes de que suenen las doce campanadas de la medianoche desde el reloj de la torre, que es cuando el León cierra os ojos. El príncipe ordenó que le dieran diez ánforas de aceite. Y La vieja le indicó al príncipe que tenía que partir con su caballo, solo, atravesar el bosque nevado y seguir por donde se oculta el sol; luego por donde sale la luna y llegar hasta donde el viento da la vuelta. Y así fue. El príncipe salió a la mañana siguiente con su caballo y provisiones para un largo camino. 5
  • 6. Pero era tan largo, que cuando el viento dio la vuelta, ya no le quedaba nada en las alforjas. Por fin, al atardecer, divisó el huerto del León Velludo. Muchas veces se había imaginado el muchacho como sería aquel monstruo y cómo tendría que superar el verle los ojos abiertos, repitiéndose “Abiertos, duerme, cerrados, vigila. Abiertos duerme, cerrados, vigila”. Pero ni en sus pesadillas le había imaginado como era en realidad. Suerte que ya se hacía de noche, y al acercarse apenas pudo entrever un gran cuerpo echado a las puertas del huerto junto a una gran torre donde había un reloj. El torso desnudo y el otro medio cuerpo como de bestia acabada en pezuñas doradas; un rabo en espiral que acababa en un mechón de pelo también dorado, la cara casi oculta por una maraña de pelos negros, como de no 6
  • 7. haberse peinado nunca, y entremedias el fulgor de unos ojos inyectados en cólera sanguínea. El príncipe sintió miedo, mucho miedo, pero logró sobreponerse recordando una y otra vez “Abiertos, duerme, cerrados, vigila”, y como en aquel momento tenía los ojos echando fuego, pasó al lado de él, sin ser notado. Luego empezó a buscar aquel naranjo que sólo tenía frutos; a la luz de la luna, la tarea no era fácil. A esto, empezaron a sonar las doce campanadas en el reloj de la torre, pamm… pamm… pamm… El príncipe se puso nervioso y picó espuelas para ir más deprisa entre los árboles, se desgarraba la ropa con los espinos, pamm… pamm… pamm… hasta que de pronto vio tres hermosas naranjas en uno de aquellos árboles, se alzó sobre los estribos, pamm… pamm… pamm…, las agarró y a galope tendido, pamm, corriendo corriendo salió de allí, pamm, hasta que las puertas del huerto se cerraron tras él y el León, pamm…, cerró los ojos. 7
  • 8. El amanecer sorprendió al príncipe todavía cabalgando, huyendo de los lejanos bramidos del León Velludo. Extenuado, el muchacho se detuvo y bajó del caballo. Sintió una horrible sed y entonces se acordó de las naranjas. Tomó una de ellas, la partió por la mitad con su espada y al momento apareció una hermosa muchacha, más blanca que la nieve y con las mejillas rojas como la sangre, y tan guapa como las estrellas. Pero sus ojos negros quedaban ocultos por la espesa maraña de unos cabellos también muy negros. - ¿Tienes peine para peinarme, agua para lavarme y toalla para secarme? -preguntó. El Príncipe no salía de su asombro y tuvo que decir que no. Entonces la muchacha dijo. - ¡Pues me vuelvo a mi huerto! - y desapareció- El príncipe se quedó atónito. Volvió a montar y continuó cabalgando. 8
  • 9. Al poco rato, la sed no le dejaba avanzar y, de nuevo partió por la mitad la segunda naranja, y al momento apareció una hermosa muchacha, más blanca que la nieve y con las mejillas rojas como la sangre, y tan guapa como la luna. Pero sus ojos negros quedaban ocultos por la espesa maraña de unos cabellos también muy negros. - ¿Tienes peine para peinarme, agua para lavarme y toalla para secarme? -preguntó. El Príncipe asombrado de nuevo, negó con la cabeza. Entonces la muchacha dijo. - ¡Pues me vuelvo a mi huerto! - y desapareció- El príncipe volvió a quedarse atónito, y tras pensar lo que le había sucedido, se quedo pensativo, pues ya comprendía lo que volvería a pasar si partía la naranja que le quedaba. Así que contuvo a duras penas el hambre y la sed y siguió cabalgando. Entonces vio un pueblo a lo lejos. Casi arrastrándose, consiguió llegar a la fuente de la plaza. Cuando el muchacho, ya algo repuesto de la sed, ato su caballo, lo primero que hizo fue comprar un peine y una toalla. 9
  • 10. Sacó la naranja que le quedaba, la partió por la mitad y al momento apareció la muchacha más bella que imaginar se pueda, más blanca que la nieve, más encarnadas sus mejillas que la misma sangre y tan guapa como el sol. Con unos ojos muy dulces, aunque apenas entrevistos por su enredada cabellera. Dijo: - ¿Tienes peine para peinarme, agua para lavarme y toalla para secarme? -preguntó. El Príncipe le enseño la fuente, el peine y la toalla. - Ya veo que lo tienes todo preparado., dijo la muchacha. Vuélvete, que necesito peinarme, lavarme y secarme. - ¡Pues con tigo me he de casar!, añadió- 10
  • 11. Siendo así el príncipe y su prometida volvieron a emprender el camino subidos en el caballo, dirección al castillo. Sus padres se pusieron contentísimos de conocer a su prometida y organizaron la boda más bonita por todos conocida. Pasado un tiempo, el amor del príncipe por la muchacha de la tercera naranja fructificó, al cabo de nueve meses, en un niño hermosísimo. El príncipe y los reyes lloraron de alegría al tener en brazos a aquel heredero. La muchacha, ya convertida en princesa, vivía junto a su marido y los Reyes en el castillo. Todos los días salía al balcón de la torre a peinarse su larga cabellera mientras cuidaba al niño. Justo debajo de ella había una fuente donde las gentes del lugar llenaba sus cantaros y saludaba a la princesa y a su niño. 11
  • 12. Ocurrió entonces que, estando la muchacha en el balcón, llegó a la fuente una vieja bruja. Cuando esta se agachó para llenar su cantarillo, vio reflejada la cara de la muchacha en la superficie del agua. Por su aspecto, comprendió que era la que el príncipe había encontrado del jardín del león Velludo. Y de su belleza sintió una gran envidia. Entonces se volvió a mirarla y vio que no hacía más que peinarse, venga a peinarse y con su niño en brazos. - Anda, muchacha, déjame subir -le dijo, que yo te peino. Porque así, con el niño en brazos, no puedes hacerlo bien. Ella al principio se negó, pero como estaba cansada de aquella postura, acabó consintiendo. Dejó que la bruja subiera al balcón y se puso a peinarla, venga a peinarla…, Y cuando más descuidada estaba, le clavó un alfiler mágico en la cabeza y la convirtió en una paloma blanca. La paloma se puso a volar y volando, volando se alejó del castillo. La vieja se quedó con el niño, y con las malas artes que tenía echó unos conjuros en 12
  • 13. nombre del León Velludo, y se fue volviendo más joven. Luego se enredó mucho los pelos y procuró adoptar la expresión de aquella que había convertido en paloma. Su poder no era bastante, sin embargo, para hacer desaparecer sus arrugas y lograr una blancura perfecta de la piel. De modo que cuando llegó el príncipe a la hora de comer, se sorprendió mucho al ver a su prometida tan cambiada. - ¿Qué te ha pasado? ¿has estado con alguien? - No, no, sino que me cansé de peinarme, tenía calor, me daba el sol y cerré el balcón El príncipe y sus padres se quedaron extrañados también de lo que le había pasado a la joven. Envejecida y como tostada por el sol, que no se correspondía con la muchacha que habían conocido, pareciéndose más a una princesa mora. El príncipe no hacía más que mirar a aquella mujer, que enseguida se hizo dueña de todo y empezó a dar órdenes. Reñía a los criados y maltrataba a los perros, que le gruñían. A los pocos días, la paloma, que revoloteaba alrededor del castillo sin cesar, se hizo muy amiga del jardinero, y le preguntaba. - Jardinerito del rey, ¿Qué tal el príncipe, el niño y la princesa mora?. Y el jardinero contestaba. - Pues ella a veces canta, él está muy triste y el niño siempre llora. 13
  • 14. Entonces la paloma se alejaba diciendo. - ¡Y su madrecita, ay, por estos campos sola!. Y así un día y otro día. Hasta que el príncipe se enteró. Mandó llamar al jardinero para que le explicara aquello, pero como la paloma siempre lo seguía, se coló por la ventana del salón del trono y a partir de este momento la paloma entraba siempre a la hora de comer, se acercaba a la mesa y cagaba en el plato de la falsa princesa y comía en el plato del príncipe. Un día de tantos, la paloma colándose de nuevo en el castillo, se posó en el plato de la falsa princesa. - ¡Uy que asco! ¡Quitadme este bicho de aquí! Y al espantarla, la paloma se fue a posar en el plato del niño. Éste empezó a acariciarla, mientras su padre y sus abuelos lo miraban complacidos. De pronto el niño notó un bultito en la cabeza de la paloma. El padre se acercó a ver y también lo notó. Soplando sobre las plumas, se dio cuenta de que era la cabeza de un alfiler. Entonces tiró de él. Y al instante se hizo un resplandor muy grande y en medio apareció la verdadera princesa. 14
  • 15. Corriendo abrazó a su hijo y también al príncipe. Todos quedaron maravillados, y tan contentos estaban que no se dieron cuenta de que la bruja echaba a correr. Pero conforme se alejaba se iba volviendo más vieja, más vieja, hasta que ya no pudo con su cuerpo, y entonces los perros del castillo se le echaron encima y la devoraron. Y los príncipes fueron felices, y como él era buen cazador de perdices, pues ya se sabe. Que eso fue lo que comieron y que a mi nada me dieron, sencillamente porque no quisieron. 15
  • 16. 16