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José Fermín Garralda Arizcun                                17Pamplona, Gómez, 1952, 329 pp.; ídem. Mola, aquel hombre. Di...
José Fermín Garralda Arizcun                        18     No debe existir unión ni afiliación alguna con los de Renovació...
José Fermín Garralda Arizcun                         19      Este significado se lo dan las circunstancias, y dentro de el...
José Fermín Garralda Arizcun                         20     Documento 4. Orientaciones del BOT, nº 80 (8-III-1936)      Lo...
José Fermín Garralda Arizcun                         21Siguen los otros la doctrina de que cada cual opine acerca de esto;...
José Fermín Garralda Arizcun                        22todo fue menosprecio para nuestra Bandera, ya por retrógada, ya por ...
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José Fermín Garralda Arizcun                         24      Me han visitado en los dos últimos días varios señores invoca...
José Fermín Garralda Arizcun                         25que ser designado por nosotros, sino que aceptábamos el gen. (Gener...
José Fermín Garralda Arizcun                         26      1º Conformes en que el movimiento ha de ser nacional y no a f...
José Fermín Garralda Arizcun                        27Vds. por falta de pericia en estas cosas, no remediarán otra cosa qu...
José Fermín Garralda Arizcun                        28      Comprendo desde luego y sobre todo en el Ejército, debe buscar...
José Fermín Garralda Arizcun                       29      De la respuesta del General resulta que a pesar de todas las co...
José Fermín Garralda Arizcun                         30     “Obtenidas las prudentes garantías posibles sobre el futuro po...
José Fermín Garralda Arizcun                      31     Felicito a nuestras provincias carlistas, nuestra Comunión, Tradi...
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Carlismo 1936-1939

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  1. 1. José Fermín Garralda Arizcun 1 JOSÉ FERMÍN GARRALDA ARIZCUN Doctor en HistoriaLA COMUNIÓN TRADICIONALISTA EN LOS PREPARATIVOS DEL “ALZAMIENTO” DE 1936.CRONOLOGÍA DE LA NEGOCIACIÓN Y REIVINDICACIONES. Colección: Nueva Bermeja nº 5 PAMPLONA Julio 2 0 1 2
  2. 2. José Fermín Garralda Arizcun 2 Detalle del lienzo Zumalacárregui de Gustavo de Maeztu, conservado en el antiguo Seminario de San Juan (Pamplona). Malas lenguas “conservadoras” dijeron que el rey don Carlos VII, el del famoso “¡Volveré!” de 1876, no volvió. En realidad, volvió en los sesenta mil voluntarios requetés que salieron al Campo del Honor en 1936-1939 como sus antepasados, tras las Real orden de Alfonso Carlos I, hermano de don Carlos.José Fermín Garralda ArizcunAño 2012C/ Arrieta nº 231002 Pamplona (Navarra)rargonz@gmail.comhistoriadenavarraacuba.blogspot..comColección: Nueva Bermeja nº 5* Queda prohibida la reproducción total o parcial de este trabajo sin permiso del autorNOTA: La Revista “Ahora Información” editada en Madrid, nº 111 (VII-VIII, 2011)51 pp. págs. 4-21, publica el trabajo que aquí presentamos, con diferente aparatográfico.
  3. 3. José Fermín Garralda Arizcun 3 LA COMUNIÓN TRADICIONALISTA EN LOS PREPARATIVOS DEL “ALZAMIENTO” DE 1936. CRONOLOGÍA DE LA NEGOCIACIÓN Y REIVINDICACIONES Por José Fermín GARRALDA ARIZCUN Doctor en Historia Julio 2012ADVERTENCIA: la Revista “Ahora Información” editada en Madrid, nº 111 (VII-VIII, 2011) 51 pp.págs. 4-21, publica el trabajo que aquí presentamos. Ofrecemos ahora un diferente aparato gráfico.SUMARIO: 1. El fracaso de la C.E.D.A. y la explosión revolucionaria 2. Actividad política de laComunión Tradicionalista 3. Organización del requeté 4. La conspiración y las exigencias carlistas.Notas. Apéndice: documentación de la Comunión Tradicionalista previa al alzamiento 1. EL FRACASO DE LA C.E.D.A. Y LA EXPLOSIÓN REVOLUCIONARIA TODOS COINCIDÍAN en que una victoria del Frente Popular en febrero de 1936 “constituiría la iniciación de un proceso revolucionario”. Y así fue. Según Mola, Iribarren y Maiz, “no había duda; en España se tramaba una revolución bajo el mandato de Moscú”. Pensaban que, a fines de 1935 e inicios de 1936, una revolución anarco-comunista iba a conducir a España hacia la implantación del comunismo. También sabían esto los carlistas a decir del “Boletín de Orientación Tradicionalista” (en adelante BOT, nº 90 y 96), y la carta de Alfonso Carlos I a Fal Conde del 25-VII-1936.“Boletín de Orientación Tradicionalista” (BOT), nº 20 (6-I-1935) Si el advenimiento del comunismo iba a ser el final de un proceso que venía de atrás, el alzamientode la Comunión Tradicionalista (CT) también tenía sus claros antecedentes, sin loscuales este no hubiera sido posible. Como la CEDA, la AP, y las JAP… no podíanprepararse porque todo lo fiaban a sus posibilidades e inteligencia políticas, nadahicieron cuando llegó la hora de la verdad, esto es, la necesidad del máximo esfuerzo,consecuencia final -según los carlistas- de la aplicación de los principios prácticosliberal-conservadores y de las tácticas cedistas.
  4. 4. José Fermín Garralda Arizcun 4 La epopeya de enorme proyección histórica que significó el alzamiento militar(que como tal fracasó) y civil del 18 y 19 de julio de 1936, exigía mucha preparación.La Jefatura de Fal Conde de la CT –que en 1934 sustituyó al conde Rodezno-, elpríncipe don Javier y el rey Alfonso Carlos I, no actuaron “a ciegas” ni a última hora.Actuaron con un exquisito tacto y firmeza, con visión y responsabilidad personal ehistórica, poniendo el Ideario en su lugar, afirmando el programa político, exigiendodisciplina, sin hipotecar en nada a la CT, y creando una organización en todos losámbitos, conforme al centenario quehacer carlista. Aunque por entonces los carlistaseran pocos en el cómputo sociológico general, sin embargo hicieron mucho. Eranpocos quienes tomaban un compromiso personal, superaron el falso y cómodo“malminorismo” y oportunismo cedista, y nadaron “contracorriente”. La familia, lassociedades intermedias y el Rey protegieron a los carlistas del derrumbe políticogeneral. Sus héroes y mártires les daban aliento. No obstante, a la hora límite, lostibios y despistados se enardecieron, como masa fermentada por un poco delevadura. Preguntemos. ¿Por qué actuaron las élites cedistas del poder y los militarescomo Mola, Queipo de Llano, Cabanellas…? ¿Por qué intervinieron el pueblo y losdirigentes tradicionalistas, y algunos militares como Sanjurjo y Varela? ¿Por quédesde finales de 1935 las JAP se pasaron “a racimos” al Ejército, al Requeté, y a unaFalange que importaba modas y doctrinas italianas? Para la CT, la CEDA era un partido católico-liberal y demócrata, y fue criticadocon frecuencia en el BOT aún sin nombrarlo. A diferencia de la CT, la CEDA carecíade tradición propia, despego del poder político, integridad programática y nortepolítico. Fue una novedad “de derechas” o conservadora en el bienio social-azañista,se presentó accidentalista en formas de gobierno, y fue malminorista y oportunistaen la aplicación del ideario así como del programa. Tenía complejos quecontinuamente salían a flote, y, tras ganar las elecciones de 1933, entregó pordebilidad el Gobierno a un Partido Radical dirigido por masones. Luego vino elescándalo del estraperlo de los Radicales. Sobre todo por lo primero, la CEDA perdiópulso, se gastó, se disolvió como el azucarillo, y sus Juventudes de Acción Popular(JAP) fueron casi totalmente incapaces de una oposición armada en 1936, a pesar deque Mola estaba de acuerdo con sus supuestos políticos. Las poderosas JAP crearonunas milicias muy débiles, pues en febrero de 1037 ascendían a 7.200 efectivos,concentrados en Burgos, Salamanca, Valladolid…. Sus afiliados nutrirán como unalud la Falange (1). Este aluvión, ¿será porque FE, la CEDA y las JAP fueronrealidades artificiales, ajenas a la tradición española?
  5. 5. José Fermín Garralda Arizcun 5 Los militares sólo mantuvieron contactos orgánicos en la conspiración con los tradicionalistas y la Falange, no con la CEDA. No obstante, los dirigentes de ésta y el mismo Gil Robles, colaboraron cuando fueron requeridos, e incluso entregaron a Mola medio millón de pesetas, de las cuales sólo se gastaron unas cien mil, invirtiéndose luego el resto en la construcción del Valle de los Caídos. Gil Robles conocía y participó de alguna manera en la sublevación. Realizado el alzamiento, su lema será: “Salvar a España por el Ejército”, y su política será reforzar la presencia de los restos de las JAP, e intensificar sus vínculos con el mando militar, sabiendo que “el Ejército ha sido la piedra angular del Movimiento y ha de ser después del triunfo el eje de la política nacional durante no poco Revista “Ahora Información” nº 111 (VII-VIII 2011), pág. 51. El tiempo” (Gil Robles a Luciano de la trabajo que aquí presentamos está recogido en las págs. 4-21 Calzada el 7 y 19-X-1936). Gil Robles quería realizar, con un mayor o menor retraso, una “restauración”alfonsina o juanista, y, en cualquier caso, liberal, liderada inicialmente por losmilitares. ¿Cómo Cánovas en 1874? Pero ese “no poco tiempo” se iba a prolongarhasta 1975. El príncipe don Javier de Borbón-Parma fue mucho más acertado aldecir el 13-VII-1936 (nueve meses antes del Decreto de Unificación) a IgnacioBaleztena Ascárate, presidente de la Junta Carlista de Navarra: “Si hoy en día que se necesita nuestra colaboración se niegan unas garantías mínimas y solamente morales, que nosotros pedimos, ¿qué sucederá el día de mañana en que el Ejército haya triunfado? Se nos agradecerá disolviendo nuestro partido; y ante el pasado centenario, nuestro gesto, ciertamente generoso pero inconsiderado, pasará como una traición a nuestros principios y a nuestras gentes, cuya sangre habremos sacrificado inútilmente”. 2. ACTIVIDAD POLÍTICA DE LA COMUNIÓN TRADICIONALISTA DESDE 1890 y durante la República, los carlistas intervinieron muyactivamente en las elecciones. Ello no impedía que hacia 1898, y desde 1931conspirasen contra el poder constituido; se lo facilitaba su legitimismo monárquico yconocer al Rey. Aunque muy pronto los jóvenes carlistas quisieron utilizar la fuerza,
  6. 6. José Fermín Garralda Arizcun 6tras 1931 los dirigentes de la CT, sin renunciar a ella e incluso preparándose a lalegítima defensa en el día a día, encauzaron la lucha en el ámbito político,programático, organizativo, de prensa y electoral. Expresión del quehacer político desde el comienzo de la República, fue el mitincelebrado en la plaza de toros de Pamplona el 14-VI-1931, con asistencia de 25.000personas, que simbolizó la unión entre carlistas (mayoritarios) e integristas. Losoradores de la jornada fueron: Díaz Aguado, Salaberry, Tellería, Beunza y Senante.Ahora bien, horas antes del mitin, y en la casa Baleztena de Leiza, comenzaba laconspiración contra la República por irreligiosa, atea y separatista. Político y algo oportunista será el conde de Rodezno (Doc.1), y político, yorganizador de la Comunión y del alzamiento será Fal Conde desde sunombramiento, el 3-V-1934, como secretario regio general para relevar a Rodezno, yuna vez suprimida las Junta Suprema Nacional Tradicionalista que este presidía.Todo ello, salvo la labor conspiratoria, se muestra en el “Boletín de OrientaciónTradicionalista” (1934-1936), creado por Fal Conde, que reflejaba el extraordinariovigor de la CT. Se iniciaba una nueva etapa caracterizada por una profundaorganización en general, incluido el requeté. El BOT era un Boletín Oficial de órdenes y organización, línea política yorientaciones, proyectos y resultados electorales, y también noticias de la CT.Mostraba la acción tradicionalista, incluida la acción femenina, los actos políticos, lacreación de Juntas y apertura de círculos, diferentes proyectos, y los mítinesmultitudinarios (2). La organización abarcaba todos los ámbitos del hombre. Ello era lo únicoposible. Incluir en ella al requeté significaba la necesidad social de la legítimadefensa. Aunque los carlistas no confiaban en las elecciones, se las tomaron muy enserio. Así fue en las de febrero de 1936 (Doc. 3). Ahora bien, si no confiaban enellas era porque consideraban que el sistema liberal no era verdaderamenterepresentativo, que era corruptor, y por el improcedente sistema de recuento devotos y escaños. Añádase a ello la anulación de actas carlistas en febrero de 1936, loque recuerda a los chanchullos de las elecciones de 1872. A pesar de ello, loscarlistas trabajaron por las vías legales en la sociedad y la política, para así extendersu campo de acción y poner todos los medios antes de recurrir a medios de fuerza.
  7. 7. José Fermín Garralda Arizcun 7 ”Boletín de Orientación Tradicionalista” (BOT), nº 78 (23-II-1936).En el BOT nº 84 (5-IV-1936) se informa que la Revolución dirige sus esfuerzos en arrebatar escaños a la minoría carlista,por ejemplo a D. Francisco Estévanez (diputado por Burgos), D. José Mª Arauz de Robles (por Granada) y D. José María Lamamié de Clairac (por Salamanca) En las elecciones de febrero de 1936 obtuvieron 1.863.150 votos y 13 diputados,sin incluir en ellos varias actas dudosas y reclamadas por los candidatostradicionalistas ilegítimamente derrotados (BOT, nº 80 y 81). Los lugares eran:Álava, Burgos (2), Navarra (4), Granada, Salamanca, Sevilla, Tarragona, Toledo yZaragoza. A los días, dichas actas se redujeron a 10, al anularse injustamente las deBurgos (Estévanez), Granada (Arauz de Robles) y Salamanca (Lamamié de Clairac). Aunque siempre el BOT ofreció alguna semblanza literaria de los héroes,mártires, y veteranos, tras las elecciones de febrero de 1936 la línea editorial delBOT (nº 80, 8-III-1936) dio un giro, preparando así el ambiente para la sublevación.Dicho nº 80 denunciará cómo siempre se había atacado al Carlismo con tácticas dedebilitamiento: “Para debilitarnos en nuestros reductos de Vasconia se alentó y protegió el ficticio nacionalismo separatista. Para debilitarnos en el campo católico se inventaron “tácticas” de acomodo y humillación. Para debilitarnos en el espíritu recio y combativo de nuestras juventudes se educó a los jóvenes en convencionalismos blandengues, claudicatorios, muy poco raciales, muy poco varoniles”. Como esta táctica de debilitamiento “asumió la dirección de una gran parte delas muchedumbres católicas y patriotas”, ahora se sufrían las consecuencias. Ahora,el enemigo estaba preparado “en orden de batalla”, y el Carlismo debía “hacerle
  8. 8. José Fermín Garralda Arizcun 8frente en el terreno a que se le lleve”. La llamada a todos y la aportación de todosfrente a la Revolución, terminaba con un: “¡Todos en pie! ¡¡¡Viva España!!!”. Tras este giro decisivo, en el BOT abundarán artículos de pensamiento y acción, escenas y relatos bélicos, y semblanzas de militares. A su vez, el distanciamiento hacia los católico- liberales de la CEDA fue cada vez más enérgico. Siempre lo fue respecto al fascismo (Doc. 5). De nuevo se criticaba la adhesión ilimitada a los poderes de hecho, el posibilismo (nº 69) (Doc. 2), el afán maniobrero (Doc. 4), el malminorismo (nº 92) (Doc. 6), la europeización (nº 96). Se diferenciaba la auténtica y la falsa tradición (nº 96 y 97) (Doc. 7). Se referirá a quienes son tradicionalistas sin saberlo (nº 67-71), se denuncian detenciones de afiliados (nº 89 y 90) como antes se denunciaron los seis asesinatos de militantes carlistas –entre En sufragio de nuestros mártires de la Revolución socialista de hace un año. ellos Marcelino Oreja Elósegui- (nº 14 del Cuadro de Honor: D. Marcelino Oreja, D. Carlos 25-XI-1934, nº 59 del 13-X-1935, etc.), y Larrañaga, D. Emilio Valenciano, D. Eugenio Edurra, D. César Gómez, D. Juan Cruz Ereño se señala párrafos enteros del boletín “Boletín de Orientación Tradicionalista” nº 59 (13-X- censurados por el Gobierno (nº 94). El 1935) p. 5 BOT se dirige a las madres (nº 95, 97), a las novias (nº 94 etc.), y a los voluntarios.Los números finales hablan del martirio por el ideal (nº 97), la disciplina, lasordenanzas (nº 97), los deberes de los jóvenes (nº 98), el para qué de la muerte (nº81), se dan consejos al requeté (nº 96), y se destacan los principios y el programatradicionalista para saber por qué se lucha (nº 69 y 90-98). Sin decir nadacensurable ante el Gobierno, se había creado el ambiente. 3. ORGANIZACIÓN DEL REQUETÉ (3) SEGÚN MELCHOR FERRER, el Rey don Jaime quiso que el Carlismo gozasede un cuerpo especial y de tipo militar para la lucha callejera de defensa frente a laRevolución. En 1910 dispuso el encuadramiento de la juventud en el requeté, aunquetras 1914, y sobre todo tras 1919, éste comenzó a languidecer. Pasaron los años de ladictadura de Primo de Rivera, y en 1930 hubo actuaciones de algunos grupos dechoque pero sin reorganizar el requeté. Al comenzar la República el requeté reiniciósu reorganización, dió sus primeros pasos en el bienio social-azañista, y cristalizódefinitiva e institucionalmente en el bienio radical-cedista. Todos los partidos de laizquierda encuadraban a su juventud.
  9. 9. José Fermín Garralda Arizcun 9 Los carlistas no respaldaron el pronunciamiento de Sanjurjo en 1932, porqueestaban sin fuerzas. En Pamplona se crearon unas decurias de protección ciudadanadespués de mayo de 1931, disueltas por motivos de seguridad en la primavera de1932. Tras diciembre de 1931, los requetés pamploneses se inscribieron en la AETpara enmascarar sus actuaciones, y en 1933 aparecieron las patrullas que equivalíana escuadras del Ejército. Sólo a comienzos de 1934, el requeté navarro se extendía alos pueblos más apartados de Navarra. Según Ferrer Muñoz y Del Burgo, los jóvenestoleraban mal la parsimonia de la antigua dirección del Carlismo navarro. En abril de 1934, Fal Conde creó la Delegación Nacional de Requetés, dirigidapor José Luis Zamanillo, que era diputado a Cortes por Santander. Según Blinkhorn,ello representaba la aspiración, sentida por vez primera, de configurar el requetécomo organización suprarregional. En Navarra se confirmó como delegado derequetés a Antonio Lizarza, que desde finales de 1933 estaba encuadrando a losboinas rojas, y tras octubre de 1934 viajó por toda Navarra incrementando yorganizando el requeté. Así, según Zamanillo (carta, 21-III-1935), en Navarra había5.694 requetés, que el 19-VII-1936 ascenderán a 8.400. En marzo de 1936 seconstituyó la Junta Suprema Militar Carlista en San Juan de Luz, también conocidacomo Junta de Conspiración, formada por el príncipe don Javier, Fal Conde, elgeneral Mustlera, Zamanillo, Olazábal, Lamamié de Clairac, y los tenientesCoroneles Rada y Baselga, entre otros. En marzo de 1936, don Javier aprobaba unproyecto para una sublevación militar. A comienzos de 1936 había 30.000 boinasrojas en España, aunque sólo 10.000 estaban adecuadamente entrenados y armados(Blinkorn). 4. LA CONSPIRACIÓN Y LAS EXIGENCIAS CARLISTAS (4). EL TRADICIONALISMO O CARLISMO fue el primero en conspirar contra laRepública, y siempre estuvo deseando unirse a una posible conjura militar. Ya enverano de 1931 y después en 1934, carlistas y alfonsinos conspiraron juntos. Segúndel Burgo, “hacía años que (el Carlismo) conspiraba y se preparaba (…) estuvosiempre propicio a la sublevación. La llevaba en su entraña. Era consustancial consus procedimientos y su inconformismo secular” (5). Ahora bien, la jefatura de laCT no iba a unirse con otros “a ciegas”, sino estableciendo unas condiciones políticasde mínimos, que no “malminoristas” a lo que quizás tendía el conde de Rodezno. Las relaciones entre los carlistas y el general Sanjurjo se establecieron pocodespués de la sublevación de este general el 10-VIII-1932. Fal Conde –que no “loscarlistas”- colaboró en la Sanjurjada, y por ello estuvo 3 meses en la cárcel. Dirá:“Era necesario un primer intento de sublevación contra el poder constituido ynecesitaban también los espíritus templarse en la tribulación. Sin 10 de Agosto del32 no hubiera habido alzamiento de 18 de Julio, ni victoria de 1939” (entrevista,1968) (6). Con independencia de Sanjurjo, los carlistas continuaron preparando un actode fuerza. Querían realizarlo con el Ejército, pero si los militares no se decidían, seechaban atrás o fallaban, lo harían solos bajo la dirección de Sanjurjo. Dirá Fal
  10. 10. José Fermín Garralda Arizcun 10Conde: “Jamás deseamos ni procuramos la sublevación, ni menos la guerra. Lo queempujábamos era el golpe de Estado, todavía viable y de tradición reciente”(entrevista, 1968). El plan se movía en el esquema del “golpe” audaz en el centro delEstado, los ministerios y edificios públicos. Después, tras fallar y levantarse lapoblación en armas, se iniciará una cruenta guerra civil. Poco antes de finalizar 1933, la Junta Delegada de la CT convocó una reuniónsecreta en Vergara, en la que se acordaba la reanudación de la actividadconspiratoria. El 5-III-1934, y antes de cesar en el máximo cargo de la CT, el condede Rodezno, que dirigía el carlismo antes que Fal Conde, se manifestó con energíaapoyando a “las organizaciones de choque de la Comunión Tradicionalistadispuestas a defender a la sociedad contra la amenaza marxista”. En marzo de1934 varios carlistas y alfonsinos viajaron a Roma para pedir apoyo, dinero y armas aMussolini. El viaje fue un éxito El reparto se haría según necesidades, es decir,según la capacidad de acción, y no a partes iguales como quería el alfonsinoGoicoechea. Esto aseguraba a los carlistas la mayor parte de la ayuda italiana. En 1936 se urdirán dos tramas conspiratorias: la de Fal Conde con Sanjurjo(comprometido con el levantamiento civil carlista aunque fallase el alzamientomilitar), y la de Mola con otros generales. Ambas tramas se unirán en la relaciónSanjurjo – Mola. Fue Mola quien trató con los carlistas, y lo hizo de varias maneras.La primera, mediante contactos informales con los navarros (con I. Baleztena de laJunta Carlista de Navarra y con Rodezno en mayo) y alaveses (con Oriol en junio). Lasegunda, y sobre todo, trató con Fal Conde como Jefe Delegado. La falta de unasbuenas relaciones entre las autoridades carlistas de Navarra y la Junta Nacionalpresidida por Fal Conde, se manifestó en que, mientras Fal Conde trataba denegociar con Mola unas condiciones mínimas para colaborar con el Ejército, la Juntade Navarra ofreció a Mola, cuando las negociaciones casi estaban en un puntomuerto por falta de acuerdo ente Fal y Mola, una colaboración casi incondicional. Los primeros contactos entre algunos dirigentes carlistas y miembros de laguarnición militar de Pamplona, se establecieron pocas semanas después de laselecciones generales de febrero de 1936, y avanzaron tras la llegada de Mola aPamplona el 14 de marzo, y ante el plan que el 27 de junio tenía el Gobierno, parasustituir la Diputación Foral de Navarra -que era de derechas- por una Gestora delFrente Popular. Mola necesitaba a los carlistas y sobre todo acudió a ellos. Aunque, Gil Robles(CEDA) estaba informado y simpatizaba con la conspiración, los hombres de laCEDA en Pamplona fueron totalmente marginados. En las negociaciones entre Mola y Fal Conde hubo serias dificultades. Pensemosen los impulsivos, la incomprensión de Mola de por qué los carlistas no podíancolaborar “a ciegas” y sin condiciones, la división ideológica de los militaresconjurados, la intromisión de Gil Robles y Fco. Herrera en las negociaciones, lapaulatina precipitación de los acontecimientos hasta el asesinato de Calvo Sotelo, lasnuevas intromisiones de Raimundo García (director del “Diario de Navarra”,diputado a Cortes y amigo de Mola), del conde de Rodezno y de la Junta RegionalCarlista de Navarra, y la divergencias entre dicha Junta y Fal Conde, que Molaexplotó para sus planes conspiratorios. Sumemos a ello las reticencias de Mola tanto
  11. 11. José Fermín Garralda Arizcun 11a aceptar la decisión de Sanjurjo, como a firmar la Nota final una vez que Fal Condeaceptó sumarse al alzamiento militar. El lector apreciará cómo la negociación deMola y los carlistas (Fal Conde) fue muy dura y poco fructífera. ¿Qué exigían los carlistas en las negociaciones? En ellas cedieron hasta donde pudieron ceder. Por ejemplo, el 8 de julio, la Jefatura carlista exigía “que se garantice que la futura política responda a los dictados de la Religión y acometa la reconstrucción política del Estado sobre bases sociales u orgánicas para acabar con el parlamentarismo y el sufragio liberal”. Se exigía una dirección política antiparlamentaria y la desaparición de partidos políticos para evitar que “por el natural desconocimiento de la cosa pública, en que están los militares, fatalmente y pese a sus propósitos acabarán entregándose a ellos si previamente no disuelven los partidos”, y para que los políticos “no se lanzaran sobre el botín esterilizando todo”. Es decir, los carlistas no querían ser cipayos de nadie, ni servir a los liberales conservadores o a quienes una vezPortada de “Ahora Información” nº 110 (VI-2011) más habían llevado a España a la catástrofe del 39 pp. Pasado el tiempo, los carlistas de 1936vieron realizarse ante sus ojos todos sus temores. momento. No querían que se repusieran las “mismas esencias políticas democráticas yliberales” que habían conducido a dicha situación. En varias cartas es evidente unasolapada referencia a la CEDA. Tampoco se pedía monarquía o república, ni unadinastía concreta, ni el Gobierno en cuanto implicaba ejecución y administración. Seexigía tener dos Consejeros estrictamente políticos junto al presidente militartemporal, ya para la reconstrucción orgánica ya para atender a la educaciónnacional. Por último, se exigía restablecer la bandera bicolor. Si el momento eradelicado se actuaba sin improvisación, pues bastaba leer el BOT de los dos últimosaños. A continuación, seguiremos la cronología de Ferrer Muñoz y de Lizarza, pueslas fechas no coinciden en todos los autores (7). Mola estaba en Pamplona, Sanjurjoen Estoril, y Fal Conde estuvo varios días decisivos en San Juan de Luz. El primer intento formal, entre Fal Conde y un enviado por Mola, fue acomienzos de junio. Mola exigió una Nota a Fal Conde, quien, el día 11 (Doc. 8) ycon autorización del rey, redactó en ocho puntos, que luego Zamanillo entregó aMola el día 12. La segunda reunión, entre Fal Conde y Mola, fue en el monasterio de Irache,el 15 de junio. Mola le entregó una Nota fechada el 5 de junio en Madrid (se suponeque con la aprobación de los generales) donde en 18 puntos se defendía una
  12. 12. José Fermín Garralda Arizcun 12dictadura republicana, el mantenimiento del régimen republicano, eleccionesconstituyentes, la separación de la Iglesia y el Estado, la libertad de cultos, y unEstado fuerte y disciplinado. A ello se añadía la unidad de la Patria, y elmantenimiento del orden público. Salvo en estos dos últimos puntos, los carlistas nopodían estar de acuerdo. Por si fuera poco, Mola añadió la bandera tricolor. Tercera reunión. Fue entre Mola y Zamanillo, en Echauri, el 1 de julio. Si laCT reiteraba los aspectos ya enumerados, Mola no podía aceptarlos debido a loscompromisos que tenía con Queipo de Llano (ferviente republicano) y Cabanellas(masón). La contestación escrita de la CT, entregada la noche del 2 al 3 de julio(Doc. 9), no contenía nuevas exigencias ni negativa a actuar con las condicionesexpuestas. En ese momento, Gil Robles entregó a Mola medio millón de pesetas de laCEDA, que Mola no quiso aceptar, por lo que el dinero se ingresó en un banco.También Gil Robles se entrevistó con los carlistas diciendo que iba de parte de Mola,y proponía un “gobierno de partidos de derecha que se repartirían los GobiernosCiviles”. La discrepancia fue total. Como las cosas se enrevesaban, Fal Conde escribió una larga carta a Mola el día6 (Doc. 10), que Mola respondió el día 7, mostrando su misma postura y aclarandoque “Nosotros no tenemos ninguna concomitancia con el Sr. Maura ni con el señorGil Robles, ni con ningún otro político”. Fal Conde le respondió el día 8 (Doc. 11),con otra larga carta deshaciendo subterfugios y medias tintas, e insistiendo en queun movimiento “nacional” exigía la inmediata disolución de todos los partidospolíticos. Para los carlistas esto no era una “intransigencia absurda” –que decíaMola-, como tampoco lo era la bandera bicolor. Todo se encaminaba a unareconstrucción nacional de verdad, impidiendo el paripé de la CEDA queadmitía una dictadura republicana temporal y de orden pero para volver –decían loscarlistas- al mismo punto de partida. Así, el 9 de julio Mola rompió con los carlistas.Tras ello, Fal Conde sólo pudo recurrir a Sanjurjo, que estaba en Estoril. El día 10,Renovación Española, grupo minoritario alfonsino y sin milicias, se adhirió a Mola. El punto muerto lo superó la carta de Sanjurjo a Fal y a Mola, fechada eldía 9 y recibida el 11 de julio (Doc. 12), que daba la razón a los carlistas. Según FalConde, ésta carta “podía dar un cambio radical a nuestro favor”. Pero también losuperó, según Ferrer Muñoz –Tomás Echeverría les llama entrometidos-, laentrevista que, por sugerencia de Raimundo García, Rodezno mantuvo con Mola enel claustro de la catedral de Pamplona al parecer el 9 de julio. En ella, Rodezno, que“se había desentendido de la acción conspiratoria preconizada por el señor FalConde y mucho más de la organización del Requeté” (del Burgo), remitió a Mola alos miembros de la Junta Regional de Navarra. En el aviso que daba a ésta, Rodezno“les daba a entender que sólo ellos podían desbloquear la negociación”. Si hastaentonces Baleztena había estado de acuerdo con Fal Conde, se sumó a la actuaciónde la Junta Regional. En realidad, Mola trató de sacar partido de las diferenciasentre el Conde Rodezno y Fal Conde, que se encontraba con don Javier de Borbón enSan Juan de Luz. Al negar Mola –el día 12- la autenticidad de la carta a nombre deSanjurjo del día 9, con cuyo contenido no estaba conforme, Fal Conde decidióterminar su relación con él.
  13. 13. José Fermín Garralda Arizcun 13 La Orden de Fal Conde, en la mañana del 12 de julio, prohibía respaldarcualquier movimiento armado que no fuese sólo carlista. El mismo día 12, seisdelegados de la Junta de Navarra se reunían con don Javier y Fal Conde en SanJuan de Luz, para informarles que Mola había aceptado la bandera bicolor y que losayuntamientos de Navarra se confiarían a los carlistas. Según Fal Conde, en laentrevista dichos delegados “se comportaron en forma y lenguaje mal minorista,muy desagradable”. Don Javier rechazó tales condiciones, y luego, una vezconsultado, fueron rechazadas por el rey. Recibida providencialmente una carta delrey la mañana del día 13, este mismo día don Javier escribió a Baleztena avisándole:“yo no puedo creer que la Junta Regional de Navarra traicionará y comprometeráa la Comunión Tradicionalista al margen o en contra de la voluntad del Rey” (Doc.13). Baluarte del Redín, murallas de la ciudad de Pamplona (Navarra) . Foto:JFG2012 Todo se precipitaba, casi se solapaba, y el día 14 la situación se desbloqueó deuna forma imprevista. Así, en el mismo acto en que por segunda vez loscomisionados de la Junta Regional de Navarra informaban a Fal Conde “diciendoque ya estaban comprometidos (con Mola…) sin (casi) condiciones”, llegaba Lizarzaa San Juan de Luz con dos noticias. La primera que, por tres capitanes de Mola,sabía que éste y la Junta de Navarra habían llegado a un acuerdo. Añadía cómo él –Lizarza- había contestado a la Junta que los requetés sólo obedecerían a Fal Conde.Así mismo, y ante el asesinato de Calvo Sotelo la noche del 12 al 13, sugirió a dichoscapitanes que Mola redactara una carta aceptando las orientaciones de Sanjurjo y las
  14. 14. José Fermín Garralda Arizcun 14que después éste último pudiera transmitir como Jefe del Gobierno. Según FalConde, dichos capitanes habían logrado de Mola “someterse a la carta de Ocaña(Sanjurjo), y que si nosotros aceptábamos se firmaría un compromiso por las dospartes”. Mola había escrito: “Conforme con las orientaciones que en su carta del día9 indica el general Sanjurjo y con las que el día de mañana determine él mismo,como Jefe de Gobierno”. A pesar de su laconismo, esta Nota autógrafa ponía fin a lasdisensiones, y el día 15 por la noche (Doc. 14) la CT aceptaba sumarse al Ejército.Sabemos que, al conocer la noticia, el rostro de Mola se iluminó. Simultáneamente, Fal Conde escribía al rey informándole de todo, ycomentándole que “puede comprenderse cuál fue la derrota de los de la Junta(Regional Carlista de Navarra), y el fracaso de su procedimiento traidor eindisciplinado” (carta, 15-VII). También le avisaba que el asunto se complicaba denuevo, porque una vez que él había aceptado la propuesta de Mola “a condición deque se firme el compromiso de sujetar la futura dirección al programa de la carta”(de Sanjurjo), Mola había ofrecido una confusa contestación, a las puertas de unacatástrofe inminente. Se esperaba que Sanjurjo firmase el compromiso, quedandopendiente “hacer las cosas más perfeccionadas” en caso de tardar algo elalzamiento. El día 15, el teniente Coronel Utrilla, inspector militar de los RequetésNavarros, transmitía las órdenes para el alzamiento carlista junto al Ejército. Según Tomás Echeverría, las discrepancias no se solucionaron ni por el condede Rodezno y su hijuela la Junta de Navarra, sino por el general Sanjurjo y por lareunión de Lizarza con los tres capitanes que convencieron a Mola para dar suconformidad a la carta de Sanjurjo que aceptaba la postura de Fal Conde. La Juntade Navarra actuó en todo esto con una total independencia de la Jefatura Delegada,influida ya por el ambiente de sublevación ya por Raimundo García (“Garcilaso”).No es verdad que a Mola le bastase la adhesión de esta Junta Regional, porque“necesitaba el espaldarazo oficial de la Comunión” (del Burgo). Para del Burgo, queatenúa la responsabilidad de la Junta de Navarra, ésta desconocía las actividadesconspiratorias de Fal Conde, “pero en buena ortodoxia política se trató de un actode insubordinación innecesario cuando todos los empeños coincidían en lafinalidad común”. La Junta Central de Guerra de Navarra manifestará tras el 19 deJulio: “Este movimiento es nacional, no es íntegramente carlista, pero es necesaria la supervivencia de nuestra Patria; por eso la secundamos, bien entendido que nosotros, después del triunfo, trabajaremos con más entusiasmo que nunca por la realización completa de nuestro ideario, y no descasaremos hasta ver al Rey legítimo, representante de nuestros principios, sentado en el trono de San Fernando” (M. Ferrer… pág. 342).
  15. 15. José Fermín Garralda Arizcun 15 “Boletín de Orientación Tradicionalista” (BOT), nº 59 (13-X-1935) pág. 4. Balance de la Revolución de 1934: 1.335 muertos, 2.951 heridos y 1.032 edificios destruidos por el fuego y la dinamita. Cuarenta millones de pesetas robados en los saqueos. Crueles asesinatos de niños, mujeres y ancianos. La Falange, que en Navarra apenas estaba implantada, recibió un alud deadhesiones desde la filas de la CEDA. Es más, tras el 18 de julio, recibió unaafiliación masiva “de elementos procedentes de otras formaciones políticas, muchosde los cuales (…) para garantizar su seguridad personal”, por ejemplo del PNV, losrepublicanos radicales e incluso del PSOE. En Sangüesa, la FE admitió a muchosrepublicanos que se vieron obligados a solicitar su ingreso, después de haber sidorechazados por los carlistas “mucho más exigentes con los antecedentes políticos dequienes llamaban a sus puertas” (Ferrer Muñoz). La Falange alardeaba de ser“revolucionaria”, y seguía la moda del snobismo “futurista” de la Europa delmomento. A la larga, las garantías ofrecidas a los carlistas fueron totalmente insuficientes,tras la muerte del general Sanjurjo y después la de Mola. Con o sin firma. El día 25,el del patrono Santiago, el rey Alfonso Carlos I quiso sobre todo salvar “la Religión yla Patria” (Doc. 15). José Fermín GARRALDA ARIZCUN Doctor en Historia
  16. 16. José Fermín Garralda Arizcun 16 NOTAS: Los documentos referidos están en las páginas siguientes. (1) TORRES GARCÍA, Fco., “Entre la supervivencia, la reconstrucción y la unificación: la política de la CEDA (Acción Popular). 1936-1937”, en BULLÓN DE MENDOZA, Revisión… o. cit. , pág. 407-429 (2) GARRALDA ARIZCUN, José Fermín, “El ‘Boletín de Orientación Tradicionalista’ y la estrategia política del tradicionalismo de 1934 a 1936”, en BULLÓN DE MENDOZA, Alfonso, TOGORES, Luis Eugenio (coords.), Revisión de la Guerra Civil española, Madrid, Actas, 2002, 1093 pp., pág. 431-453; Sobre el “Boletín de Orientación Tradicionalista (1934-1936)”, Rev. “Ahora- Información”, nº 61 (2003), pág. 32-36; nº 62 (2003), pág. 26-30; y 8-V-2003, 6 fols. (3) ARÓSTEGUI, Julio, “La tradición militar del “Ahora Información” nº 107 (XI-XII, 2010), Carlismo y el origen del Requeté”, Madrid, Rev. “Apor- 37 pp.tes”, nº 8 (VI-1988), 79 p., pág. 3-23; FERRER MUÑOZ, Manuel, “Organización y actividad delrequeté en Navarra entre 1931 y 1936”, Madrid, Rev. “Aportes”, nº 14 (VII-X-1990), 84 p., pág. 11-18. (4) Son numerosos los autores que han trabajado el tema de la conspiración . En cursiva sonlos más significativos. Anteriores a 1980: F. Beltrán Guell, Jaime del Burgo, Manuel Fal Conde(entrevistas), Melchor Ferrer, R. García Serrano, J. Mª Iribarren, A. Lizarza, B. F. Maiz. Con unaproblemática más general: J. Arrarás, G. Cabanellas, R. de la Cierva, E. Esteban-Infantes, Gil Robles,J. de Iturralde, J.R. Montero, J. Mª Pemán, L. Redondo, J. Vigón. Entre los autores extranjeroscitamos a M. Blinkhorn, S. G. Payne y H. Thomas. De nuestros días, mencionemos a: J. Andrés-Gallego, Fco. Alía Miranda, J. Aróstegui, J. Brioso, J. Cubero, Tomás Echeverría (seud. Fco. deUrrestarazu, que corrige a F. Maiz y a otros autores), Manuel Ferrer Muñoz, J. M. Garmendia y PeñasBernardo de Quirós. (5) BURGO, Jaime del, Conspiración y guerra civil, Madrid, Alfaguara, 1970, 956 pp., vid. pág.525 ; Requetés en Navarra antes del Alzamiento, San Sebastián, Ed. Española, 1939 (6) FAL CONDE, Manuel, Rev. “La Actualidad Española”, nº 857 (6-VI-1968); “La Unión”(Sevilla), 18-VII-1937; “Apuntes para la Historia”, Rev. “Montejurra” nº 44 (XII-1968); “ABC” 3-V-1968; “Dossier-Mundo”, nº 2 (VII-VIII-1971) (7) Además de las referencias utilizadas, mencionemos: ARÓSTEGUI, Julio, “El Carlismo, laconspiración y la insurrección antirrepublicana de 1936”, Rev. “Arbor”, nº 491-492 (nov.- dic. 1986),pág. 27-75; BLINKHORN, Martín, Carlismo y contrarrevolución en España, 1931-1939, Barcelona,Ed. Crítica, 469 pp., págs. 291-318; CUBERO SÁNCHEZ, Joaquín, “El Carlismo en la guerra deEspaña. El destierro de Fal Conde y la unificación”, Madrid, Rev. “Aportes”, nº 27 (V-1995), 160 pp.,pág. 40-78; ECHEVERRÍA, Tomás (seud. Francisco de Urrestarazu), Cómo se preparó el alzamiento.El general Mola y los carlistas, Madrid, 1985, 299 pp.; FERRER, Melchor, Don Alfonso Carlos deBorbón y Austria-Este, Sevilla, ECESA, 1979, 397 pp. en Historia del Tradicionalismo Español, TomoXXX; FERRER MUÑOZ, Manuel, “Navarra y País Vasco, 1936: conspiración contra la República”,Madrid, Rev. “Aportes”, nº 32 (3/1996), 136 pp., pág. 82-102, y otros trabajos de 1990 y 1992;LIZARZA IRIBARREN, Antonio, Memorias de la conspiración. 1931-1936, Pamplona, Gómez, 4ª ed.1969, 242 pp.; IRIBARREN, José Mª., Mola. Datos para una biografía y para la historia delAlzamiento nacional, Zaragoza, Ed. Librería General, 1938; ídem. Con el general Mola, Zaragoza, Ed.Librería General., 1937; MAIZ, B. Félix, Alzamiento en España. De un diario de la conspiración,
  17. 17. José Fermín Garralda Arizcun 17Pamplona, Gómez, 1952, 329 pp.; ídem. Mola, aquel hombre. Diario de la conspiración. 1936,Barcelona, planeta, 1976 APÉNDICE: DOCUMENTACIÓN DE LA COMUNIÓN TRADICIONALISTA PREVIA AL ALZAMIENTO ESTA SELECCIÓN DOCUMENTAL completa el artículo anterior y sigue un criterio cronológico. Recoge dos tipos de textos. Uno, abarca diferentes orientaciones políticas del “Boletín de Orientación Tradicionalista” (BOT) y directrices de la Jefatura recogidas en él. Y otro, explaya los textos más significativos de la negociación entre Fal Conde y el general Mola. A pesar de su extensión, estos documentos son un tratado de principios Funerales por el primer requeté muerto en Sevilla Jesús Santos Castilla. En primer lugar porta el féretro Domingo fundamentales y de criterio político Tejera, director del periódico “La Unión”. que identifica la personalidad y singularidad de la Comunión Tradicionalista –la tradición españolaes maestra de buena política-, desvelando los errores teórico-prácticos del momentode la CEDA, AP y las JAP –aun sin nombrarlas-. Los primeros textos están sacados directamente de los originales del BOT(Archivo del autor), y los segundos de las publicaciones de Manuel Ferrer Muñoz,Melchor Ferrer, y Tomás Echeverría (seud.), citados en el artículo anterior. El ordende preferencia del texto es el orden de la referencia de los autores. Echeverríaacostumbra a corregir algo la puntuación, algún aspecto gramatical y a veces creapárrafos para facilitar la lectura. José Fermín Garralda Arizcun (por la selección) Documento 1. Instrucciones de Alfonso Carlos I al Conde deRodezno (6-V-1934) Queriendo que nuestro partido sea respetado como merece, prohíbo toda uniónoficial con la Renovación. Prohíbo que nadie que tenga un cargo en nuestro partido, ni sea Diputado aCortes, tome parte en reunión alguna de otro partido. Debe suprimirse la TYRE, que sólo autoricé para el momento de las elecciones. Al hablar en los discursos de nuestra Comunión no quiero que se digaMonárquico, sino partido Tradicionalista o mejor Carlista. No se puede servir a dos Caudillos, es decir, a mí y a Don Alfonso o Don Juan.
  18. 18. José Fermín Garralda Arizcun 18 No debe existir unión ni afiliación alguna con los de Renovación. Firmado: Alfonso Carlos (Echeverría, Cómo se preparó…. pág. 137) Documento 2. Orientaciones de Manuel Fal Conde, BOT, nº 69 (22-XII-1935) La Gravedad del momento. Nuestros vaticinios se han cumplido. Quisiéramos habernos equivocado. Lastácticas tantas veces fracasadas han fracasado una vez más. Nos hubiera alegradoequivocarnos y que esta vez la regla hubiera tenido una excepción, con tal que sehubiera salvado la Patria. Pero no fue así, y, vuelta a andar el camino para…, esto síque no podemos saber: ¿para qué? Afirmamos, como siempre, que sólo en la Tradición, sustantividad doctrinal ytáctica, cabe la salvación. Vemos que el desengaño fortísimo y aleccionador essuficiente para que hallen el camino los que, ciegos, andaban extraviados. ¿Lohallarán? Contra un posibilismo republicano, nuestra posición anterior fué la de prever yavisar el fracaso, pero no negar nuestro concurso a ninguna obra buena. Contra el actual posibilismo –posibilismo de fraseología tradicionalista-volvemos a afirmar nuestra posición secular y a augurar nuevo fracaso si no se acabade una vez con todo posibilismo y se entra de veras en el único sistema de verdadposible y restaurador. Ante el momento presente la Comunión tiene un grave deber que cumplir. Enese deber entra en función principalísima el deber de mirarse a sí misma para noquebrantarse y, antes al contrario, fortalecerse, porque –ningún partido puede decireso de sí mismo- cuanto favorece a la Comunión, para España es, a la que viveconsagrada. La disciplina ha de ser la consigna en estos instantes: obedecer, pero, además,trabajar. Quien no esté en ánimos de trabajar sin descanso, puede retirarse oenmendar el propósito. Lo mejor esto segundo, pues para retirarse ya es tarde. Esopudo hacerse antes. Ya no nos queda otro recurso que luchar. Esta invitación al trabajo pueden hacerla pos partidos liberales inspirados en elvoto de la mayor parte de sus componentes, en el voluntad del Jefe o en laconveniencia personal del partidario. Aquí, entre nosotros, podemos hacer esa invitación fundada en una solavoluntad de quien tiene autoridad venida de Dios y puede mandar, como que es elRey. Documento 3. Orientaciones de Manuel Fal Conde, BOT, nº 76 (9-II-1936) Todo un Programa ¿Qué significado tiene la próxima lucha electoral?
  19. 19. José Fermín Garralda Arizcun 19 Este significado se lo dan las circunstancias, y dentro de ellas, de un modo muyespecial, la coalición de los elementos que a sí mismos se llaman revolucionarios, queamenazan con reproducir sangrientas escenas de barbarie. Es, pues, evidente que las próximas elecciones tienen un significado notorio dedefensa contra esa ofensiva revolucionaria; como lo tienen también de posición atodo y a todos a quienes alcanza responsabilidad por que tantos crímenes de lesahumanidad y de lesa Patria hayan quedado impunes. Al propio tiempo significan esas elecciones la aspiración y el propósito dereparar las tremendas injusticias que se han cometido y los grandes daños que sehan causado a intereses religiosos y morales y a toda la vida económica de nuestraPatria. Son, pues, un anhelo justísimo de que se reconozcan en España la soberaníasocial de Jesucristo y los derechos de la Iglesia; se restauren la escuela y la familiacristiana, acabando con la lacra del divorcio vincular; se reparen las injusticiascontra los legítimos propietarios, se fomenten las obras públicas de indiscutibleutilidad, se atiendan las legítimas aspiraciones del campo y de la industria, seaseguren la paz y el orden público, con lo que, renaciendo la tranquilidad y la paz, sereanudarán industrias y actividades hoy abandonadas y se pondrá verdadero y eficazremedio al pavoroso problema del paro; se atienda a las legítimas aspiraciones delobrero y se ponga coto a las codicias desbordadas; y, en una palabra, que se restaureel orden en el verdadero sentido de la palabra, ocupando el debido lugar cada cosa yajustándose todas a la ley y a la justicia, que lo son cuando se fundan en la ley naturaly eterna. Todos esos anhelos están en el significado de las elecciones próximas a mijuicio. ¿Llegará a tanto su realidad? Téngase en cuenta que el sistema parlamentarioimpone con fuerte gravitación abajamiento de aspiraciones, y que si tantas y tanelevadas son las nuestras, en la escala gradual que constituye la gama de maticespartidistas, grado a grado se van perdiendo aspiraciones y después la esencia delsistema exige en la realidad parlamentaria descensos insospechados que, entre susdesengaños y amarguras, no andan lejos de acreditar vacilaciones orenunciamientos. Es la misma escala gradual que desde la antirrevolución, por razón de causa,hasta la revolución por causa y efecto, existe, pasando por cuantas posicionescontradicen a la revolución en sus frutos sin oponerse a sus raíces. Porque la revolución no es sólo el motín y el desorden, los asaltos y losincendios, los asesinatos y los crímenes. Esas son las últimas consecuencias de larevolución. Revolución es la subversión de los principios fundamentales de la sociedad.Subversión que necesariamente lleva a aquellas consecuencias. Muchos de los que ahora figuran en el frente antirrevolucionario van sólocontra los efectos. Como éstos a todos dañan, unidos con todos vamos a esa lucha.Pero entiéndase bien, no estará vencida la revolución mientras alienten los erroresque producen aquellos perniciosos efectos. Así, pues, nosotros los tradicionalistasseguiremos tremolando nuestra bandera y trabajando sin descanso, sin confusionesni equívocos, por la única victoria verdadera y decisiva: la restauración de la legítimaMonarquía católica y Tradicional. Manuel J. Fal Conde
  20. 20. José Fermín Garralda Arizcun 20 Documento 4. Orientaciones del BOT, nº 80 (8-III-1936) Los tradicionalistas deben estar atentos a sus jefes y no dejarse sorprender. Se está tramando muchas maniobras políticas. Más que nunca deben de estar los tradicionalistas atentos a las indicaciones delas legítimas autoridades de la Comunión. Los partidos católico-liberales están tramando altas maniobras para sorprenderla buena fe de muchos de nuestros correligionarios. España necesita en estos momentos de soluciones claras y rotundas, como lasnuestras. Que nadie abandona (sic.) su puesto, que todos tengan confianza en elmando. Ahora que la revolución amenaza, debemos de sentirnos más carlistas quenunca. ¡Disciplina, lealtad, confianza! Documento 5. Orientaciones del BOT, nº 89 (10-V-1936) Aclarando posiciones. Los modernos Estados totalitarios y el Estadotradicional. Se confunden ambos términos con frecuencia. Y el que en las dos doctrinas seadmita el estado corporativo no es suficiente para identificarlas. Es el fascioconsecuencia de las teorías individualistas del siglo pasado. El hombre, sin el apoyode los gremios, es absorbido por el Estado. El individuo, en buena Ética cristiana, seincorpora a la sociedad mediante la familia, Mas, como el liberalismo es atómico,niega la familia, y, en consecuencia, el Municipio, conjunto de aquéllas. Casi no esnecesario añadir que la comarca y la región, basadas en el Municipio, están olvidadasen el liberalismo. Se tiende a un Estado fuerte. Más. A que el Estado lo sea todo. Y se cae de llenoen el socialismo. Y, mediante esta doctrina, no se socializa solamente la propiedad,sino casi todas las humanas actividades. Hemos dicho que fascio y tradicióncoinciden en la forma corporativa. Veamos a qué concepto responde esta forma. Lafamilia y el Municipio son sociedades inferiores al Estado. Se reúnen entre sí yconstituyen las regiones y comarcas. Pero como el hombre puede emitir solamentejuicio de lo que sabe, de aquí se saca en consecuencia que la elección de cargospúblicos ha de ser por profesiones. De esta manera se atiende al bien común, puestodos los oficios están representados. Y no se elimina el individuo porque aun lassociedades inferiores –familia, municipio y región- en las cuales encuentra elhombre fundamentos y apoyo, son respetadas. Es, en la Tradición, el Estado corporativo producto de este proceso. Nosabemos, en doctrina fascista, a que responde, porque ni aun a la región se leconceden sus fueros y privilegios ni se nos habla más que de individuo y Estado. Además, no rompe la Tradición la continuidad histórica. Por eso, somoslegitimistas, por la misma razón por la que somos tradicionalistas. La autoridad,para nosotros, viene de Dios y se transmite sin intermisión en la Monarquíahereditaria. ¿Es eso igual que un jefe a quien las circunstancias, la política y, muchasveces las componendas elevan? Nada digamos de Religión. Propugnamos nosotros la unidad católica yaspiramos a que en todas las manifestaciones de la vida influya la idea religiosa.
  21. 21. José Fermín Garralda Arizcun 21Siguen los otros la doctrina de que cada cual opine acerca de esto; pero sin influir susideas en la vida pública. Ni más ni menos que una aplicación del catolicismo liberal.Muchas otras diferencias podríamos aducir; pero las omitimos en gracia a labrevedad. Vivimos en una época de confusiones y se nos da a todos el mote dederechas, no distinguiéndonos de otras agrupaciones. Y es necesario probar que nosseparan en el terreno de las ideas hondas diferencias, y que no es igual Tradición yderechas ni Tradición y fascismo. Documento 6. Orientaciones del BOT, nº 92 (31-V-1936) La historia nos da la razón. El retorno de las honradas masas. Los jefes demócratas, los católico-liberales -¡al fin!- han venido a darnos larazón en lo que se refiere a nuestra táctica. El más caracterizado de los políticos deese bando ha reconocido el otro día en el Parlamento que sus masas se le van, y quecomo tienen razón al buscar refugio en otros grupos, no puede ni quiere contenerlas. El liberalismo, más o menos solapadamente, ha sido siempre la negación de laverdadera libertad y el vehículo para todas las revoluciones que en nombre de unoscuantos tópicos burdamente amasados venían siempre a dar la razón a la célebrecopla: “El pensamiento libre/ proclamo en alta voz,/ y muera el que no piense/ igualque pienso yo”. En estos momentos en que los partidos católico-liberales se desmoronan,víctimas de sus muchos errores, y la desbandada de sus muchedumbresdesorientadas busca, anhelante, un puerto de salvación, los tradicionalistas tenemosel deber que nos impone una historia gloriosísima de levantar nuestras banderas,mantener firmes nuestros cuadros y dar tal ejemplo de disciplina y serenidad quesirva para demostrar lo que hemos sido y lo que somos, constituyendo con ello laesperanza a la que vuelvan sus ojos los españoles desilusionados, que un díacreyeron cándidamente en tácticas y en procedimientos irremisiblementecondenados al más espantoso de los fracasos. Hay que hacer una profusa labor de proselitismo y de captación. Cada carlistadebe ser un propagandista tenaz que actúe un día y otro sobre el ánimo en depresiónde los que vienen desengañados del campo infecundo del catolicismo liberal. Es, pues, lo que vamos a presenciar: el retorno de las “honradas masas” quePidal se llevó del Tradicionalismo al liberalismo, que ahora retornan, a los cincuentaaños, contritas y arrepentidas. Recibámoslas con los brazos abiertos, como fue recibido el hijo pródigo de laparábola bíblica. Documento 7. Artículo de Manuel Fal Conde, BOT, nº 97 (5-VII-1936) “Lloraba la reina María Teresa mientras firmaba la desmembración de Polonia.Más lágrimas derramaba Polonia desmembrada. ¡Cuántos, hoy día, lamentan la infecundidad del Tradicionalismo mientras sereparten a pedazos su doctrina y sus postulados inmortales! Estamos en los momentos del reparto de la Tradición. Quiénes cosechan en elcampo de sus principios, quiénes adoptan sus procedimiento seculares. Hasta aquí
  22. 22. José Fermín Garralda Arizcun 22todo fue menosprecio para nuestra Bandera, ya por retrógada, ya por inaplicable.Éramos los intransigentes y los inadaptables. Pero cuando la revolución dió susfrutos y mostró toda su intransigencia, todos –Renovación, nacionalistas, Primo deRivera, Gil Robles últimamente- miran a la Tradición como el único remedio, comola solución del porvenir única aplicable. ¿Transigirán con la jerarquía delTradicionalismo para encuadrar en ella, en el punto que les corresponda pormerecimientos? Es el error de la época el concebir programas al gusto del sector dela opinión pública. Es el culto a la diosa Frivolidad, y para servirla, fácil es a cadacual presentarle aquel pedazo de la Tradición que más complazca al sector defrívolos escogido. Todos se apropian una parte de la Tradición. Más compasivos los judíos o másegoístas, reconocieron que la túnica del Señor no era divisible. Y la echaron a suerte. Inconsútil como la túnica del Señor es la Tradición gloriosa española. Aquélla,tejida por la Providencia de Dios, como el alma colectiva de ésta su predilecta nación.También la Tradición se fue formando mientras se formaba la Patria. ¡Inconsútil! ¿Por qué no piensan que mejor que repartirla sería echarla a suerte?... Pero más repartos, no; porque más que la reina usurpadora que lloraba, llorabala Polonia indivisible repartida. Manuel Fal Conde” Documento 8. Nota de Fal Conde del 11-VI-1936 entregada a Mola eldía 12. 1º Medidas de orden público a juicio del Ejército. 2º Derogación de la Constitución, de las leyes laicas y de las atentatorias de launidad patria y el orden moral. 3º Disolución de todos los partidos políticos, incluso de los que hayancooperado. 4º Disolución de todos los Sindicatos y asociaciones sectarias. Incautación desus fondos y bienes y expulsión de los dirigentes. 5º Proclamación de una Dictadura de duración temporal, con anuncio de lareconstrucción orgánica o corporativa hasta llegar a unas Cortes de esa naturaleza. 6º Anuncio de reforma de todos los cuerpos del Estado. 7º La suprema dirección política corresponderá a un Directorio, compuesto porun militar y dos consejeros civiles designados previamente por la ComuniónTradicionalista. El primero será Presidente del Directorio y del Gabinete, y tomaráespecialmente sobre sí la Seguridad Nacional (Ejército, Marina, Orden Público,Comunicaciones y Transportes). De los otros dos, el uno se encargará del Ministeriodel Interior (Ayuntamientos, Diputaciones, Preparación del régimen foral,Corporaciones y Enseñanza profesional); y el otro tomará a su cargo el Ministerio deEducación Nacional (Propaganda y Prensa, Enseñanza general –elemental ysegunda- y Relaciones con la Iglesia). 8º Desarrollará las direcciones políticas del Directorio y llevará laAdministración del Estado un Gabinete de Ministros técnicos, previamente elegidosde entre las personas más capacitadas, desprovistas de prejuicios partidistas. Se da por supuesto que el Movimiento será con la bandera bicolor”. (Del Burgo J., Conspiración… p. 532-533)
  23. 23. José Fermín Garralda Arizcun 23 Documento 9. Nota de la Comunión Tradicionalista del día 2-VII-1936, entregada a Mola el día 3-VII-1936 Nota 3ª, de 2 de julio de 1936. En la primera nota se subrayaron, como esenciales, aquellos puntos que responden a principios inmutables, servidos durante un siglo, sin los que no podemos colaborar y que pueden reducirse a dos: uno de imprescindibleCapitanía general de Pamplona, donde Emilio Mola Vidal previsión política y otro de obligada organizaba el levantamiento militar en toda España. Al lealtad a nuestras masas. Dicha final Mola pactó con los carlistas, como un elemento necesario para dar la orden del alzamiento. El previsión exige que se garantice que la pronunciamiento militar fracasó y se continuó en guerra futura política responda a los dictados civil. Hoy día, en este lugar, que fue palacio del virrey de Navarra, se ha reconstruido el Archivo General y Real de de la Religión y acometa la Navarra. reconstrucción política del Estado sobre bases sociales u orgánicas para acabar con el parlamentarismo y el sufragioliberal. Aceptamos la presidencia del General que nos ha sido propuesto, peropedimos que con él lleven la dirección política (no la de gobierno en el sentidoestricto de orden público, ni la Administración general) dos Consejeros quedesignemos, a los que encomiende la obra de la reconstrucción orgánica ocorporativa y de educación nacional, sin que nos interesen en absoluto (pues quenada queremos para nosotros, ni para el partido llamado, como todos, a disolverse)los Ministerios actuales que se encomendarán a personas técnicas los de laAdministración general del Estado, o a militares los relacionados con el ordenpúblico. En segundo lugar, el punto relativo a la bandera es de obligada lealtad anuestras masas. Aunque hubiera derecho a pedir a los dirigentes que se sobrepongana los símbolos, nunca se podrá hacer entender a las masas otro lenguaje que elsimbólico, y mal podrán comprender nuestras masas en la bandera republicana obrade gobierno que sobre los intereses puramente materiales ponga los altos ideales dela espiritualidad y el honor de España, únicos merecedores del sacrificio de la vida. De otra manera no podemos colaborar, no sin dolor, firmemente persuadidosde que el momento requiere una fuerte ponderación de ideales que (a costa dereducir colaboraciones de dudosa eficacia práctica, pero de segura pérdida de alturamoral) pueda crear una fuerte solidaridad entre la parte sana del Ejército, que es laque representa su honor y su gloria, con las fuerzas sociales ardientes de un sacrificioheroico y empeñadas en el propósito de rendirlo. (Ferrer, Melchor, Don Alfonso Carlos… pág. 325; Ferrer Muñoz, Manuel,“Navarra y País Vasco, 1936…” pág. 99; Del Burgo, J., Conspiración… pág. 538-539) Documento 10. Carta de Fal Conde a Mola (6-VII-1936) Mi distinguido Sr. y amigo:
  24. 24. José Fermín Garralda Arizcun 24 Me han visitado en los dos últimos días varios señores invocandorepresentación de usted, y también a mi amigo D.J.L.Z. (Don José Luis Zamanillo) lehan visto otros dos distintos emisarios de usted, y veo en las referencias queatribuyen a usted, sobre nuestra actitud, tan variedad de interpretaciones, que mecreo en la necesidad de consignarla por tercera vez por escrito, y rogarle que dé a laspersonas discretas que usted elija la versión cierta de nuestras conversaciones, al parque procure frenar iniciativas particulares y actitudes ofensivas adoptadas poralgunos oficiales. Por otra parte, ayer, he recibido la visita de Don José María G. R. (Gil Robles)acompañado de un correligionario suyo (se trata de Don Francisco Herrera), que setitulaba también emisario de usted, y al propio tiempo que aquél se declaraba enabsoluto acuerdo con usted, y con los gen. C. y Q. (generales Cabanellas y Queipo deLlano) con quienes el aludido emisario dice que ha tenido entrevistas, me han dichoque la futura política está acordada que sean, después de una breve actuación de losmilitares, un Gobierno formado por los partidos de derecha que, por lo tanto,habían de quedar subsistentes. Y, por fin, la versión autorizada que tengo desde Lisboa, es la de que lascondiciones que allá se han llevado de parte del gen. C. (General Cabanellas) son deRepública con Gobierno Miguel Maura. La manifiesta contradicción que existe entre estos tres proyectos que me hanllegado (el de la versión G. R. –Gil Robles-, el de la versión de Lisboa y el que constaen la nota que usted me entregó, y cuyo contenido no se me ha dicho que haya sidorectificado en ningún punto) y la notoria falsedad de algunas versiones de sustitulados emisarios de usted antes aludida, reclaman reiterar nuestra invariable yclara actitud. Somos de acción, cuidamos como nadie la preparación, y respondemos que,cuando las circunstancias lo impongan y si entonces el Ej.(ército) no actúa, sabremoscumplir nuestro deber y, si mientras tanto aquél se decide y nos necesita, estamos asu obediencia, con tal de que no se nos haga la colaboración imposible, porquepudiera ocurrir que, por desconocimiento político o por imposiciones absurdas dequienes son tenidos por útiles y admisibles, se nos quiera sumar a lo que en verdadno vaya a acometer el remedio en su raíz, sino, meramente en sus accidentes. Y, si por acaso lo que nosotros pedimos se cree excesivo, queda una opción: o senos tiene por necesarios o no; si no lo somos, que se haga sin nosotros, sin demora,sin más esperar, cuanto antes. Y si somos necesarios, ¿cómo se duda en conceder loque, siendo seguramente lo que conviene a la Patria, es pedido por quienes sonprecisos y que ofrecen el sacrificio de sus vidas? Nuestra actitud consta en dos notas, y de los propósitos de ustedes tenemos lanota escrita de fecha 5 de Junio que me entregó usted el 15, y sus conversacionesperfectamente concordes entre sí y con aquélla. De cuanto directa y personalmenteusted nos ha dicho sólo podemos afirmar la mayor claridad y precisión, a la vez quelos más generosos propósitos. Antes de nuestra entrevista y de que yo conociesedicha nota, envié a usted el 12 de Junio la primera mía, resultado de tresconversaciones con D.R.G. (Don Raimundo García, director del periódico “Diario deNavarra”, de Pamplona), emisario autorizado de usted, al que aclaré que losubrayado era lo único que estimábamos esencial, mientras que lo no subrayado erapuramente de relleno. Y verbalmente explique a usted, el número 7º (querazonablemente le inspiraba una duda) en el sentido de que el presidente no tenía
  25. 25. José Fermín Garralda Arizcun 25que ser designado por nosotros, sino que aceptábamos el gen. (General) que se noshabía propuesto. Y después de esa conversación con Z. (Zamanillo) y teniendo ya enconsideración la antedicha nota de 5 de Junio, le envié la segunda mía que le fueentregada el 3 del corriente. Nada que allí no conste ha sido pedido por nosotros, y todo lo en ellasconsignado se reduce a los dos puntos sintetizados en la 2ª. Uno, sustantivo, defutura gobernación sobre base de antiparlamentarismo, desaparición de toda políticade partido y reconstrucción social para la vida política nueva en forma orgánica ocorporativa en que, atendido el problema religioso, se encauce toda la política delEstado a esa transitoria y urgente reconstrucción. Y otro punto relativo al símbolo. Jamás saldremos en acción militar con labandera tricolor, mas tampoco sin ninguna bandera, ni aun con la bicolor, si elcontenido sustancial ha de ser republicano; y en la nota de 5 de Junio de usted,después de varias menciones de Dictadura republicana, se dice: “El Directorio secomprometerá durante su gestión a no cambiar en la Nación el régimenrepublicano…”. Damos cuanto somos y tenemos. Renunciamos a toda petición si nomovilizamos cuando menos 15.000 soldados. Pero queremos seguridad y garantía deque de veras se salva a la Patria, y eso no se conseguirá, si no se acaba con lospartidos políticos, todos sin excepción, de tal modo que de ahora para siempreconsigno que si por acaso alguna vez se nos ofreciera el Gobierno para gobernar enfunción de partido (o sea, con la condición de que no aniquiláramos la existencia delos partidos), no accederíamos, o si aceptásemos (es una hipótesis), claudicando denuestras ideas, no lograríamos nada, fracasaríamos y prolongaríamos la ruina de laPatria. Vea, por eso cual es nuestra aversión a los partidos políticos. Si lo que se proyecta o planea por partidos políticos al uso es sustituir partidosque en su última síntesis lo que están haciendo es atacar la riqueza, por otros que ladefiendan, eso es poco para subordinarles ideales más altos, y no me cansaré derepetir que, con renuncia a esos ideales, ni se triunfa ni, tal vez, se llegue a producirun acto de iniciación del movimiento, porque antes los traidores y espías darán altraste con tan excelentes propósitos de los más. Sabe usted que tengo fundados antiguos temores de que todo el proyecto estéde cerca vigilado por el Gobierno y, no obstante, a la organización de usted hemosentregado nuestro ofrecimiento sin pararnos en que el espionaje sobre la cosa militaro las indiscreciones puedan perjudicarnos. Suyo affmo. amigo q.e.s.m. M. Fal (Echeverría, Cómo se preparó…, pág. 111-113, añade la aclaración de las siglas;Ferrer, Melchor, Don Alfonso Carlos… pág.329-331) Documento 11. Carta de Fal Conde a Mola (8-VII-1936) Muy señor mío y amigo: A las 9 de la mañana su carta de ayer recibida anoche a las 11 y para mayorclaridad, punto por punto.
  26. 26. José Fermín Garralda Arizcun 26 1º Conformes en que el movimiento ha de ser nacional y no a favor de partidos;pero el único medio de que no suceda esto último a pesar de las rectas intenciones deVds. es la disolución inmediata de todos los partidos. Y como no pedimos excepción a favor del nuestro, no puede interpretar nuestrapetición, más que como una garantía, que podrá sustituirse con otra, de que ha deirse a una reconstrucción orgánica, terminando con las banderías políticas. ¿Qué garantía se nos da supuesto que no sean esos Consejeros, de que elDirectorio acometerá con decisión y sobre todo con capacidad política y tecnicismo,una política de auténtica reconstrucción sobre base orgánica y antidemocracia? 2º Para que el Directorio sea antiparlamentario, tiene que empezar por disolverlos partidos que sólo en el medio parlamentario tienen vida y razón de ser y que seacabe con el sufragio liberal inorgánico. Pero ¿esa “Asamblea Nacional” se fundaráen sufragio inorgánico al que alude el “carnet electoral” o en el sufragio orgánico ocorporativo? Y si fuera corporativo ¿serán tenidas en cuenta para su regulación la condiciónque merece gozar en España la Religión Católica y la de aquellas Regiones que tienenderecho foral? 3º De corazón nos congratula que no tenga concomitancias con esos políticos,que bien puede ser que tengan más que concomitancias con otros Generales, peropermítame que le diga, que por el natural desconocimiento de la cosa política, en queestán los militares, fatalmente y pese a sus propósitos, acabará entregándose a ellossi previamente no disuelven los partidos, que haga posible utilizarlos, libre de trabasy compromisos partidistas, si como técnicos pueden servir. Por tanto ¿qué piensa hacer de los partidos políticos? 4º No me negará Vd. que esa imposición del símbolo republicano por algunoscolaboradores es muy sospechosa de que esos mismos, después, exijan, como caso dehonor militar, que consecuentemente con el hecho de haber ostentado ese símbolo ytriunfado con él, se le deje adoptado y lo que es peor, se respeten las esencias que esabandera representa. ¿Se sacará, por tanto, la bandera tricolor, aunque no sea nada más que en elcoche del general en Jefe o en los edificios públicos? ¿Aunque se deje ocultar esa bandera, se mantienen los compromisos delDirectorio de respetar el Régimen Republicano? 5º Si no podemos colaborar porque se nos ponen condiciones imposibles, noserá nuestra la culpa, sino de esas condiciones, que son imposibles de aceptar, ya queno por otras razones, por la gravísima, de que nos debemos a una tradición de lealtada unos principios, a una Monarquía y a unos símbolos servidos durante un siglo y envarias guerras. Vea que de todos ellos sólo pedimos que se derribe esto sin poner ensu lugar sus mismas esencias políticas democráticas y liberales. 6º No puedo creer que sin nuestra colaboración haya de fracasar elmovimiento, contándose con los que imponen la forma republicana. Yo ruego a Vd.que piense dónde está la intransigencia absurda: si en los que de toda una suma depostulados seculares sólo, piden un mínimo esencial y que por primera vez en suhistoria están dispuestos a ir a las armas sin llevar consigo a su Rey; o en aquellosque no obstante el fracaso de la República y de todos sus hombres y procedimientos,se obstinan en mantener una forma antiespañola por esencia y odiosa a todo buenespañol y no contentos con esa actitud todavía creen que debemos nosotros jugarnosla vida en una empresa que sinceramente, no nos inspira confianza de que vaya aremediar el mal, porque pese a las rectísimas intenciones y al admirable espíritu de
  27. 27. José Fermín Garralda Arizcun 27Vds. por falta de pericia en estas cosas, no remediarán otra cosa que el ordenexterno, y por poco tiempo. 7º No paralicen nada en espera de nuestras contestaciones que nunca ha dejadoVd. de tenerlas categóricas e inmediatas. No es ésta una actitud mía. Es actitudinvariable de un partido monárquico, quiero decir con una autoridad de la que sólosoy yo Delegado y que no resuelve sin antes tomar amplios asesoramientos, quenunca como ahora han sido tan concordes y terminantes. No me cansaré de repetirle cual grande es la tortura de esta discrepancia. Bienveo que no nos conoce, cuando nos cree capaces de miras partidistas, pero aunqueno nos conozca, sí sabe que somos comunidad de españoles de acción y amantesfervorosos del Ejército. No nos culpe a nosotros; culpe al proyecto de sumar más delo necesario y de lo conveniente. La obra es más segura mientras más idea la anima ymás incierta mientras más gente indeseable tenga en su seno; todavía sería tiempode rectificar; mas líbreme Dios de proponerlo. No duden más, mano a la obra y si poracaso hubiere un contratiempo ya le digo que la retirada la cubrimos nosotros, paraluchar sin desmayos pero con todo nuestro ideal y con todo nuestro simbolismo. Suyo siempre afmo. Amigo q.e.s.m. M. Fal (Ferrer Muñoz, Manuel, “Navarra y País Vasco, 1936…”, pág. 99-101; Ferrer,Melchor, Don Alfonso Carlos… pág.333-335, con alguna modificación de estilo;Echeverría, Cómo se preparó… pág. 115-117) Documento 12. Carta del general Sanjurjo a Fal Conde (9-VII-1936) 9 de Julio de 1936 Querido Fal: Tengo mucho gusto en transcribir a continuación copia de la cartaque con esta fecha dirijo a Emilio (Mola), en los siguientes términos: “Querido Emilio: Enterado de su notable y patriótico trabajo de organización yde unión de pareceres, tanto para la preparación del movimiento como para laestructura del país una vez que hayamos triunfado. Ratos desagradables son éstos,pues siendo varios los que intervenimos y más siendo españoles, es difícil el empeñode aunar, pero no imposible, dado el patriotismo de todos. Mi parecer sobre la bandera (es que) debía por lo pronto solucionarse, dejandoa los tradicionalistas usen la antigua, o sea la española, y que aquellos cuerpos a losque hayan de incorporarse fuerzas de esa Comunión no lleven ninguna. Esto de labandera, como usted comprende, es cosa sentimental y simbólica, debido a que conaquélla dimos muchos nuestra sangre, y envuelto en ella fue enterado lo más floridode nuestro Ejército, y se da el caso de que nuestra guerra civil entre losTradicionalistas y los liberales, unos y otros llevaron la misma enseña. En cambio latricolor preside el desastre que está atravesando España. Por eso me parece bien loque me dicen de que usted ha prometido que el primer acto de gobierno será lasustitución de la misma. Yo veo que hay algunos de nuestros compañeros a quien no agrada estasolución, pero no dudo que han de convencerse y en todo caso habrá de someterse,teniendo en cuenta estas razones y de que la inmensa mayoría de los oficiales deseaneste cambio.
  28. 28. José Fermín Garralda Arizcun 28 Comprendo desde luego y sobre todo en el Ejército, debe buscarse el mayornúmero de adhesiones, pero no quiere esto decir que todos los adheridos tengan elderecho de hacer cambiar la opinión de la mayoría de nosotros, pues bien sabe quealgunos de ellos se le han hecho indicaciones, no porque el movimiento dejase detriunfar sin ellos, sino por presentar al Ejército más unido y hasta más disciplinadodentro de sus jerarquías. En la organización del Ejército volverán los Tenientes Generales. El Gobierno tiene que constituirse en sentido puramente apolítico, pormilitares, y han de procurarse que el que lo presida esté asesorado por un Consejocompuesto por hombres eminentes, no pudiendo formar parte de él aquellos que nohubiesen cooperado de una manera decisiva en la acción del movimiento. Desde luego, e inmediatamente habrá que proceder a la revisión de todo cuantose ha legislado, especialmente en materia religiosa y social hasta el día, procurandovolver a lo que siempre fue España. Como ya indico antes, es necesario que cesen las actividades de los partidospolíticos para que el país se encalme; tomando para desempeñar los cargos aaquellos señores que sean idóneos y patriotas. Ir a la reestructuración del país desechando el actual sistema liberal yparlamentario que es el que, en definitiva, ha llevado a España, como a otros países,a los trastornos que hoy lamentamos y tratamos de remediar, adoptando las normasque muchos de aquéllos están siguiendo, para ellos modernas, pero seculares ennuestra patria. La duración del Gabinete Militar ha de ser la necesaria hasta encauzar al paíspor las normas indicadas. Le reitero mi felicitación por lo bien que lleva su cometido, lo que me extrañanada conociendo su patriotismo y su inteligencia. Ya sabe usted que iré en cuanto me llame. Un poquito de paciencia, pues tengala seguridad de que el triunfo será seguro. Comprendo que no desarrollo toda unapolítica a seguir, pero sí creo que son puntos muy fundamentales para la dirección deella, en el día de mañana. Parecido a esto escribo al amigo Fal, esperando llegue a un acuerdo tannecesario y que no debe demorarse. Un fuerte abrazo, firmado” En espera de que estas cartas puedan solventar las diferencias que hasta estemomento parecen existían, le envía un abrazo. Pepe”. (Ferrer, Melchor, Don Alfonso Carlos… pág. 336-337, el texto está en unpárrafo que hemos desglosado según hace Echeverría, en Cómo se preparó… pág.153-154) Documento 13. Carta, escrita en francés, del Príncipe don Javier deBorbón Parma a don Joaquín Baleztena Ascárate, presidente de la JuntaRegional Carlista de Navarra (San Juan de Luz, 13-VII-1936) San Juan de Luz, 13 Julio 1936 Mi querido Baleztena: Después de la conversación de ayer tarde, he leído la correspondencia que se haintercambiado durante mi ausencia entre Fal Conde y el General Mola. Usted la conoce, ya que ha colaborado en las dos últimas cartas.
  29. 29. José Fermín Garralda Arizcun 29 De la respuesta del General resulta que a pesar de todas las concesiones hechaspor nuestra parte, no se quiere tener en cuenta ninguno de nuestros principiosbásicos, que han hecho la existencia gloriosa y centenaria del Partido Carlista, y porlos cuales tantos sacrificios y sangre han sido derramados. Para salvar la EspañaCatólica y Real todo el partido está presto a dar su vida y sus bienes. Pero, ¿cómo podemos nosotros asumir la responsabilidad de lanzar a nuestrosjóvenes a una sublevación militar y dejarles matar por un movimiento del cual –hoylo sabemos- los jefes no pretenden más que instaurar un orden republicano en lasmanos de personas que no representan ya la salvaguarda religiosa y moral del país? Si hoy en día que se necesita nuestra colaboración se niegan unas garantíasmínimas y solamente morales, que nosotros pedimos, ¿qué sucederá el día e mañanaen que el ejército haya triunfado? Se nos agradecerá disolviendo nuestro partido y ante el pasado centenario,nuestro gesto, ciertamente generoso pero inconsiderado, pasará como una traición anuestros principios y a nuestras gentes, cuya sangre habremos sacrificadoinútilmente. Dios, Patria y Rey debe permanecer como nuestra directriz, fuera de la cualningún compromiso es posible. Si el movimiento se produce, la Dirección del Partido no puede autorizar anuestras gentes a participar en él sin que el mínimo de garantías contenidas en losintercambios de cartas nos sea solemnemente asegurado. Esta misma mañana, como una respuesta providencial, hemos recibido unacarta del Rey, en la cual dice en términos muy precisos, que no admitirá ningunaintervención del Partido fuera de las bases convenidas y aceptadas por él, según elintercambio de cartas. El Rey ha hablado. La Dirección del partido ha hablado, yo no puedo creer quela Junta Regional de Navarra traicionará y comprometerá a la ComuniónTradicionalista al margen o en contra de la voluntad del Rey. Si el General mantiene las bases que han sido establecidas y aceptadas por elgeneral Sanjurjo, todo el partido sin excepción marchará con el Ejército. La unidad de la Dirección del Partido está en juego y yo no dejaré transigir conrespecto a la autoridad del Rey y de su Jefe Delegado. Yo sé, querido Baleztena, que usted comprende la gravedad de la decisión y quesi se obtiene el reconocimiento de nuestro derecho, más que cualquier otro partidoestaremos dispuestos a todos los sacrificios para colaborar con el gran MovimientoNacional para salvar la España que es Católica y Real. Que Dios nos ayude y nos guarde. Créame mi querido Baleztena. Vuestro muy afectísimo Francisco Javier” (Echeverría, Cómo se preparó… pág. 160-165. Carta microfilmada) Documento 14. Orden de Fal Conde a los carlistas para que sesumasen al Alzamiento Nacional (San Juan de Luz, 15-VII-1936 por lanoche).
  30. 30. José Fermín Garralda Arizcun 30 “Obtenidas las prudentes garantías posibles sobre el futuro político se haacordado nuestra colaboración; por lo que en plazo brevísimo de contadas horasdispondrá de todo lo necesario para que prestemos ahí esa colaboración del modomás eficaz, ajustándose a las siguientes normas y supliendo cuando sea necesario encada sitio para el mejor éxito: 1ª Estamos a la obediencia del Ejército y aceptaremos cuantos objetivos nosencarguen, allí donde sus unidades inicien o secunden el movimiento. 2º Cuando actuemos encuadrados en unidades militares no se consentirá quevaya otra bandera que la bicolor o ninguna. 3º Cuando actuemos separados en unidades nuestras, llevaremos nuestrabandera, nuestros símbolos, vivas, organización y jerarquía. 4º En este caso, cuando ya esté actuando se consagrarán al Sagrado Corazón deJesús y según sea posible se harán aquellos actos de piedad o de práctica deSacramentos que se pueda. 5º La orden de actuar la darán los elementos militares con quienes ya están enrelación y ellos iniciarán el movimiento a realizar y en el caso de que tardenprocurarán estimularles a decidirse. 6º Si en algún sitio fracasara la empresa nosotros hemos de quedar actuandoconcentrándonos dónde y cómo deben tener prevenido. 7º Apenas se triunfe procurarán permanecer en armas en actitud expectantepara en lo posible esperar orden especial para rendirlas todas a la vez solemnementeante el nuevo Gobierno. (Ferrer Muñoz, M., “Navarra y País Vasco, 1936 …” pág.. 101; Ferrer, Melchor,Don Alfonso Carlos… pág. 338; Echeverría, Cómo se preparó… pág. 176. Los dosúltimos añaden la puntuación) Documento 15. Carta del rey Alfonso Carlos I a Fal Conde sobre elAlzamiento Nacional (Viena, 25-VII-1936): Viena, 25 de julio de 1936. Mi muy querido Fal Conde: Conociendo mi grande cariño para España, podrás figurarte qué grande es mipena al tener conocimiento de la situación en que se halla nuestra querida Patria. Antes de todo, debe salvarse la religión, el país y la Patria. Agradezco en el almaa ti y a nuestros heroicos Requetés por haberse unido a las tropas de España parabatir el comunismo, y te doy infinitas gracias, querido Fal, por haber seguido misindicaciones, ordenando en el momento decisivo que nuestros requetés apoyen elmovimiento salvador. En momentos como los actuales no deben mirarse las cuestiones personales departidos, sino tratar de salvar todos juntos la Religión y la Patria. Estoy seguro que en día de hoy el gran Santo peleará a la cabeza de ese ejércitode cruzados al grito de “Viva España”. Nuestra Patria fue siempre el caudillo de la Religión Católica y de las ideasgenerosas, y acaba de demostrar una vez más su vitalidad y su grande Tradición,levantándose admirablemente contra los enemigos de Dios y de España, que laquieren subyugar ahora.
  31. 31. José Fermín Garralda Arizcun 31 Felicito a nuestras provincias carlistas, nuestra Comunión, Tradicionalista-Carlista y nuestros heroicos Requetés, y reconozco los grandes sacrificios de éstosdando su sangre y sus vidas para Dios y nuestra Patria, y te ruego les hagas saber miprofundo agradecimiento, entusiasmo y admiración. Que Dios te guarde, querido D. Manuel Fal Conde, y con nuestras más cariñosasmemorias quedo de corazón tu afectísimo, Alfonso Carlos (Ferrer, Melchor, Don Alfonso Carlos… pág. 340; Echeverría, Cómo sepreparó… pág. 182) Rev. “Ahora Información” nº 111NOTA: La Revista “Ahora Información” editada en Madrid, nº 111 (VII-VIII, 2011)51 pp. págs. 4-21, publica el trabajo que aquí presentamos. Ofrecemos aquí undiferente aparato gráfico. José Fermín GARRALDA ARIZCUN Doctor en Historia Julio 2012

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