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Comunicación, el lenguaje de la amabilidad y la firmeza, Disciplina Positiva.

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Cómo comunicar con los niños desde los principios de la Disciplina Positiva.

Publicado en: Educación
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Comunicación, el lenguaje de la amabilidad y la firmeza, Disciplina Positiva.

  1. 1. Comunicación “El amor que demos a los niños debe ser incondicional pero no basta con amar, los niños deben recibir el mensaje de amor. Para ello debemos basar nuestra relación en el respeto mutuo.”
  2. 2. ¿Con quién comunicamos? El lenguaje de la firmeza y la amabilidad Respeto mutuo. ¿Cómo hablamos con los niños? Comunicación: Directa, indirecta, no-verbal y mensajes dobles. Escuchar y oir. Aprender a callar. ¿Ganarte al niño o ganar al niño? El propósito en la comunicación. Las etiquetas y su impacto. Fijando límites con los niños. El “NO” de los niños. La actitud. Animar vs. Alabar Crítica constructiva. La escucha y la comunicación eficaz
  3. 3. Comunicación Somos seres sociales necesitamos comunicarnos con los demás. Aunque la comunicación es anterior al habla y al lenguaje, estos son dos de sus instrumentos más poderosos, fruto de programación genética y a la vez proceso resultante de la interacción con el entorno. Para comunicar, el niño, tiene que sentir que se le quiere oir y hablar con él, que se le hace caso, que se responde a sus preguntas e inquietudes… así, poco a poco el niño va percibiendo, asimilando y aprendiendo que comunicar es útil, que pone nombre a las cosas, que puede establecer relación social, que satisface necesidades básicas y que expresa individualidad. La comunicación tiene una carga, una intencionalidad, un formato de interacción que promueve, que facilita que los niños no solo aprendan palabras, términos, sino mucho más, a escuchar, a pensar, a tomar decisiones, a ser creativos, a comprender y hacer suyos principios y valores, a interpretar lo que sienten, lo que piensan, lo que deciden.
  4. 4. ¿Con quién comunicamos? ¿Quién es el niño al que nos dirigimos? Comprueba que entiende o conoce. Los niños están constantemente experimentando con las preguntas (a un nivel subconsciente), ¿quién soy yo? ¿Qué clase de poder tengo, y cómo puedo usarlo? Lo que funciona y lo que no funciona. Esta experimentación para lograr individualización es continua (aunque molesta para los padres) en los niños pequeños. Cuando se convierten en adolescentes, la individuación se puede llamar: REBELIÓN. Si no entiendes que es una necesidad evolutiva, es posible que te lo tomes como algo personal y entres en crear las luchas de poder. Podría ayudar si se recuerda que, en la mayoría de los casos, tus hijos no están siendo "desafiantes" o "irresponsables". Están probando y experimentando. La individualización es un proceso de desarrollo importante.
  5. 5. El lenguaje de la firmeza y la amabilidad Tu trabajo es pensar en ti mismo como en “un entrenador” y ayudar a tu hijo a tener éxito y aprender cómo se hacen las cosas. • • • • • • • • • • Si estás gritando o dando discursos, detente, es irrespetuoso y animan a la aparición de dudas, vergüenza y culpa en el futuro. En lugar de decirle a tu hijo lo que tiene que hacer, encuentra maneras de involucrarle en la decisión, de modo que él o ella adquiera un sentido del propio poder y autonomía. Sé respetuoso cuando hagas peticiones: no esperes que un niño haga algo “ahora mismo” cuando estás interrumpiendo algo que él está haciendo ¡Pregunta! Da una opción que requiera su colaboración Los niños pre verbales pueden necesitar tan solo supervisión, distracción y reconducción, en otras palabras: menos hablar y más acción. Utiliza tu sentido del humor: aquí viene el monstruo de las cosquillas para atacar a los niños que no escuchan. Muéstrate empático cuando tu hijo llora o tiene una rabieta a causa de una frustración por su falta de habilidad. Empatía no significa rescate, significa comprensión. Los niños son capaces de percibir cuando los padres estamos decididos a actuar y cuando no. No digas nada que no esté absolutamente seguro de llevar a cabo y seas capaz de decirlo de forma respetuosa. Establece una rutina para cada acción que se repita a diario. Así puedes preguntarle al niño: ¿Qué nos toca hacer ahora según el horario? Para niños más pequeños la fórmula es: ahora nos toca hacer…. Entiende que puede ser necesario enseñarle a un niño la misma cosa una y otra vez antes de que haya madurado lo suficiente como para comprender. Sé paciente. Minimiza tus palabras y maximiza tus acciones. • Entiende que tu actitud será la que determine si tu relación con tu hijo será un campo de batalla o una relación cálida y firme en la que tu hijo pueda explorar y desarrollarse dentro de unos límites apropiados.
  6. 6. Respeto mutuo Comprender que mejorar la relación con tus hijos es aún más importante que resolver “el problema”. De hecho, una mejor relación es el primer paso hacia resolver un problema. La comunicación efectiva enseña habilidades para resolver conflictos. Los padres se quejan de que los chicos no quieren hablar con ellos y que no hay comunicación. Un gran problema con los niños es que les gusta tener la última palabra ¿será porque a los padres también? Escuchar sin querer imponerse es reconocimiento de pertenencia y significación del niño, disminuye las luchas de poder y preserva la percepción del niño de que puede expresar sus sentimientos y tener inciativa. Es una herramienta de respeto mutuo, tienes fe en las capacidades propias e interés por el punto de vista del niño.
  7. 7. Lenguaje de la firmeza • Establece expectativas claras. • Responde con una pregunta: “¿te gustaría hacer esto por ti mismo, o necesitas mi ayuda? • Establece algo como un hecho: “esta es la hora del baño” • Comprueba lo que el niño entiende o conoce: “qué tiene que suceder antes de que puedas…? • Invita a cooperar: “necesito tu ayuda”. • Opciones limitadas. • Expresa lo que quieres: “quiero que te quedes conmigo mientras vamos de compras”. • Negocia un acuerdo: “si te dejo… ¿cuándo harás”. • Sé consecuente: “es momento de…ahora” o “¿cuál fue nuestro acuerdo?
  8. 8. ¿Cómo hablamos con los niños? Todo el tiempo estás comunicando algo. En ocasiones no te das cuenta de que te estás comunicando de forma poco efectiva. Comprende la diferencia entre escuchar y oir. Comprende que no siempre entendemos lo que quieren decirnos aunque escuchemos. Comprende que cuando nos enfocamos intencionalmente en una sola cosa, perdemos la oportunidad de ver el todo que también podría ser importante. Tus palabras dicen que no estás enfadado pero tus acciones sí, mensaje doble, mensaje confuso para un niño “¿De verdad quieres vestirte así hoy?” ¿Tu comunicación no verbal dice lo mismo que la verbal? Mensaje indirecto ¡Intenta la comunicación directa! ¿Qué podrías hacer diferente para que tu niño comprenda mejor? ¿Cuándo los niños están buscando significado y pertenencia, qué más podría faltarles? ¿Cuándo un niño se siente herido o se defiende por ser castigado, que otros mensajes podrían faltarles? ¿Cuándo los niños están enfocados en seguridad? (Trauma en la niñez) ¿Qué más podría faltarles?
  9. 9. ¿Ganarte al niño o ganar al niño? Para tomar medidas preventivas que inviten a la cooperación y eviten las luchas de poder se necesita el mismo tiempo que para dar un sermón, regañar, castigar, estar enfadado, etc… Para ello hay que cambiar los hábitos y aprender nuevas habilidades • Hacer preguntas y escuchar puede ayudar a sentir pertenencia e importancia. • Actuar en vez de hablar puede ser muy eficaz con niños pequeños bloqueados por la emocionalidad. • Somos humanos ¿has empleado métodos coercitivos o controladores? Podemos utilizar estas ocasiones para aprender de nuestros errores entendiendo que cuando nos abruman las responsabilidades se necesita tiempo para pensar en métodos efectivos. • Validar los sentimientos del niño es el inicio siempre para la conexión ¿nos obcecamos con la corrección? • Escucha e invita a que el niño use su poder para pensar y buscar respuestas y soluciones desde su sabiduría interior. • Educar es “sacar fuera” si nos empeñamos en el “sermon” funciona el paraguas “por un oido me entra, por otro me sale”. • Que tu mensaje involucre al niño en las experiencias que dan oportunidad para resolver problemas. Muchos padres que ganan a sus hijos no se hacen la pregunta “si tú eres el ganador, entonces ¿eso en qué convierte a tu hijo?” En el perdedor ¿Eso es lo que quieres que sea tu hijo? A través del respeto mutuo, te ganas a los niños para que cooperen en lugar de ganarles a los niños.
  10. 10. Las etiquetas y su impacto despistada llorón listo tímida vaga ¿Hay alguna etiqueta buena? Es necesario entender la importancia de evitar las etiquetas en los niños. Las etiquetas, tanto positivas como negativas, bloquean las habilidades del padre y del hijo para experimentar, expresar y/o reconocer a la persona en su totalidad. La pertenencia e importancia se elevan al creer que alguien sabe QUIÉN eres y no lo QUÉ ERES.
  11. 11. El “NO” de los niños Los niños menores de 3 años no entienden la palabra “no” del modo en que la mayor parte de los padres piensan que lo hacen (y un entendimiento completo de lo que la palabra “no” significa no sucede mágicamente al cumplir 3 años, sino que conlleva un proceso). “NO” es un concepto abstracto que está en directa oposición a las necesidades de los niños pequeños en cuanto a exploración de su entorno y desarrollo de su sentido de la autonomía e iniciativa. Alrededor de la edad de un año, los niños entran en la edad de “yo lo hago”. Es el momento en el que desarrolla sentido de la autonomía versus duda y culpa. De los dos a los 6 años se desarrolla el sentido de iniciativa vs culpa. Esto significa que es su “deber” en el plano del desarrollo, explorar y experimentar. ¿Puedes imaginar lo confuso que es para un niño ser castigado por algo que está programado para hacer? Se enfrentan con un dilema real (a nivel subconsciente): ¿obedezco a mi padre o a mi instinto biológico de desarrollar mi autonomía e iniciativa explorando y experimentando en mi mundo?
  12. 12. Estrategias para decir “NO” Disciplina Positiva promueve ser amable y firme en honor a las necesidades del niño (a través de la empatía) y a las necesidades de la situación. • La distracción y redirección: Puedes venir temprano o más tarde, pero si quieres que tengamos tiempo para charlar… • Di sí: Sí, tú puedes tener… tan pronto como hagas esto. • Las expectativas claras: En cuanto… entonces… • Responder a una pregunta: ¿Te gustaría hacerlo tú mismo, o necesitas mi ayuda? Tú decides. • Estado de un hecho (regla o condición): Es hora de que... • Invitar a la cooperación: Necesito tu ayuda. ¿Podrías imaginar la mejor manera de ayudarme en este momento? • Ofrece opciones limitadas: ¿Prefieres esto o…? Tú decides. • Di lo que quieres: Quiero que termines de completar esto antes de salir de aquí hoy. • Negocia un acuerdo: Si te dejo… ahora, ¿cuándo lo harás…? • Seguir adelante: La hora de… ¿Cuál era nuestro acuerdo?
  13. 13. Animar vs. Alabar Muchos padres no consideran los resultados negativos que a largo plazo supone alabar. Parece funcionar “por el momento” motivando el buen comportamiento de forma temporal, pero ¿cuáles son los resultados a largo plazo? Un elogio puede hacer “sentirse bien” por un momento, pero, ¿qué invitamos a los niños a pensar de sí mismos? Por otro lado, ¿qué resultado tiene animar a los niños, qué les invita a decidir acerca de sí mismos?
  14. 14. La crítica adecuada debe ir dirigida a la acción realizada y a la forma en que podría realizarse, nunca hacia las características personales del pequeño o de la persona. Si el pequeño considera que “el fracaso se debe a una carencia innata, pierde toda esperanza de transformar las cosas y dejan de intentar cambiarlas”. Una crítica constructiva debe reunir las siguientes características: • Concreta. • Enfocada en soluciones. • Estando presente. Hagamos nuestros comentarios cara a cara, y a ser posible en privado. • Actitud sensible. Fundamental la empatía, y nos vendría muy bien aplicar el proceso de la integración cerebral. No sólo tenemos que cuidar cómo hacemos la crítica al niño, además debemos enseñar a recibir una crítica adecuadamente, exponiendo los beneficios de la misma. La crítica adecuada
  15. 15. La escucha y comunicación eficaz Cuando los padres dicen: "Mi hijo no me escucha", lo que realmente quieren decir es que mi hijo no obedece. "Los padres dan órdenes y los niños están obligados a resistir órdenes al igual que sus padres muy probablemente lo harían. L a mayoría de los niños no escuchan a los padres porque los padres hablan demasiado y no se . da a los niños un buen modelo de escucha. Los niños aprenden lo que viven. ¿Cómo pueden aprender a escuchar si los padres no modelan la escucha? Los niños van a escuchar después de que se sienten escuchados. Los padres gastamos mucho tiempo en "decir" en lugar de "pedir", y en vez de escuchar. Les dicen a sus hijos lo que pasó, y luego les dicen lo que causó, y luego les dicen cómo deben sentir sobre lo que pasó, y luego les dicen lo que deben hacer sobre lo que pasó. Es mucho más eficaz preguntar a un niño lo que pasó, la causa de que sucediera, cómo se siente, y lo que puede hacer al respecto. Escuchar es el arte de observar los sentimientos. No requiere que estés de acuerdo o entiendas por completo. Se invita a los niños a sentirse escuchado y les hace saber que está bien sentir lo que ellos sienten. Validar los sentimientos de un niño con amor y comprensión abre la puerta para la conexión real y la resolución de problemas y trabaja para construir una relación de por vida de amor y confianza
  16. 16. Obstáculo 1. Dirigir, arreglar Mandar Amenazar 2. Dar sermones, moralizar Predicar Aconsejar Algunos ejemplos “Vístete, come el desayuno, cepíllate los dientes, no olvides tus cosas.” “Más te vale cambiar esa actitud o nunca te va a ir bien en la escuela.” “Si no trabajas más, nunca tendrás éxito.” “Si fueras más cuidadosa en tu modo de vestir, tendrías más amigos.” Los obstáculos a poder escuchar eficazmente 3. Atacar Interrogar Echar la culpa Criticar Avergonzar “¿Cómo se te ocurrió algo así?” “Eso no tiene ningún sentido.” “La culpa es tuya.” “Eso ya lo tendrías que saber.” “No puedo creer que hayas sido capaz de hacer eso.” 4. Evadir, minimizar Alabanzas inespecíficas “Eres una persona maravillosa.” Palabras tranquilizadoras “Seguro que se verá mejor mañana.” “No te preocupes.” falsas “Por supuesto que eres la señorita perfecta.” Humor o sarcasmo 5. Negar los sentimientos o percepciones de los jóvenes “No puedes sentirte así.” “Estás equivocada.” “Eso no es lo que pasó.” “Contrólate, no llores.” 6. Ponerse en la defensiva “Yo tengo más años y sé más que tú.” “Cuando yo era niño……” 7. Generalizar “Siempre te quejas.” “Nunca llegas/terminas a tiempo.” “Eres la mejor.” Siempre estamos comunicando algo. A veces no nos damos cuenta que nos estamos comunicando de formas que no son eficaces. La forma en que escuchamos puede alentar o desanimar comunicaciones e interacciones posteriores.
  17. 17. Hacer vs. No hacer ¿Qué sienten los niños cuando se les dice “haz algo” vs “no hagas algo”? Sé positivo, ¡enseña al niño qué hacer en lugar de qué no hacer! Haz la prueba: a. No te sientes. b. No coloques tus manos en los costados. c. No cierres la boca. d. No abras la boca. e. No me mires. f. No estés quieto. g. No te pongas de pie. • • • • • • • Ponte de pie. Levanta la mano. Cierra la boca. Siéntate. Mira a otra persona. Abre la boca. Aplaude. ¿Qué aprendiste de esta actividad? ;)
  18. 18. Marisa Moya Educadora de padres en Disciplina Positiva marisamoyadp@gmail.com Fuentes: Jane Nelsen Macarena Soto

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