2. Queremos que nuestros hijos sean afectuosos y considerados para que
puedan gozar de relaciones plenas, a veces tememos que si puntualmente no
son tan buenos como quisiéramos nunca lo serán. En este proceso de
construcción de relaciones interpersonales el desarrollo social y emocional
está interrelacionados estrechamente.
1) Desarrollo Social
La habilidad de los niños pequeños de formar y mantener relaciones con
adultos y otros niños.
Puntos de referencia son:
El reconocimiento y apreciación de los niños de las semejanzas y diferencias
en otras personas. Así como su habilidad de relacionarse cómodamente con
niños y adultos de diferentes características y orígenes.
2) Desarrollo Emocional
La habilidad de los niños de reconocer y expresar sus propios sentimientos,
y entender y responder a las emociones de otros. Puntos de referencia:
La construcción del autoconcepto.
La autoeficacia (autoestima) y la creencia de que uno puede tener éxito en
lograr lo que uno se propone hacer.
Relaciones interpersonales
3. Etapa Edad Desarrollo emocional Trabajo de los padres
Confianza/
desconfianza
0-18 meses Los bebés, desde muy pronto, manifiestan y reaccionan a tres
emociones básicas: alegría, angustia y enfado y más tarde, sucede lo
mismo con el miedo, la tristeza y la sorpresa.
Responde positivamente a la satisfacción de los reflejos innatos.
Al final del primer año, responde de forma selectiva y adecuada a las
expresiones faciales de quien le cuida, reacciona ante la emoción pero
no trata de provocarla. Todas las acciones están orientadas a
conseguir la presencia de la madre/cuidador.
• Responder a las necesidades del niño en forma rápida y consistente,
especialmente alimento, descanso y contacto físico, bienestar y consuelo.
• Crear un ambiente seguro y cariñoso.
• Hablar con el niño y cantarle con frecuencia. Hablar con el bebé es distinto de
hablar al bebé.
• Ambiente de adultos confiables.
Autonomía/
vergüenza y duda
18 meses a
3 ½ años
Durante el segundo año se inicia la capacidad de conocer los
sentimientos de los demás y hacer algo para transformarlos.
A los dieciocho meses periodo evolutivo caracterizado por la oposición
y negativa (edad del "no") a cuanto se le propone. A esta edad pueden
manifestar sus primeros signos de orgullo, celos, afectividad. Es
también normal que reaccione con cierta agresividad cuando otro niño le
coge algo o el adulto lo contradice o no le da la razón.
• Entender que ellos son capaces: “yo puedo”
• Proveer opciones seguras y ambiente seguro para explorar.
• Como pauta general, hay que procurar controlar los nervios, no amenazar, ni
intentar chantajear, sino mantenerse firmes. No se niega para enfadarnos, ni
por fastidiar.
• Ante la agresividad hay que ser paciente y entender que se trata de las
primeras manifestaciones de sentimientos que todavía no controla, y que
necesita de una familia que le proporcione comprensión y afecto para que
pueda ir dominándolos y crecer con confianza y seguridad.
Iniciativa/
culpabilidad
3 ½ a 6 años Los niños de 3y 4 años ya son capaces de establecer conexiones y
predecir el tipo de emoción que provoca una determinada situación.
Hacia los 4 años empiezan a desarrollar el conocimiento de emociones
más complejas tales como la vergüenza, el orgullo, etc. Se produce un
importante cambio y se hacen más sensibles en la comprensión de las
causas mentales de éstas y no sólo de las causas externas.
• Proveer un ambiente rico en nuevos desafíos y opciones
• Respetar y evitar ser hirientes ante situaciones difíciles.
• Ser capaces de manejar la propia indignación.
• Sentimiento de autoestima estable y positivo para no convertir las actuaciones
no deseables de los niños en un ataque personal.
• Tener capacidad de ponerse en el lugar de los niños.
• El tono, actitud, etc. tiene consecuencias en el desarrollo emocional.
• Brindar oportunidades de juego en grupo.
5. Los niños no salen del vientre
materno deseando compartir sus
juguetes, tienen que aprender las
aptitudes para compartir,
perdonar, sacrificar y escuchar,
construir el “nosotros”.
La clase de relación que
proporcionemos a nuestros hijos
tendrá efecto en las
generaciones venideras.
Los cimientos para la conexión
6. 1) Ofrecer experiencias que conducen a la
conexión. La intervención de los padres cuenta
hasta el punto de influir en el carácter innato y
formado genéticamente. Sin momentos íntimos de
conexión no comprenderá la importancia de unirse
a otros.
2) Crear modelos mentales positivos: Cuando un
bebé nace ya está listo para conectarse ¿qué
pasa si los demás sintonizan con sus necesidades
solo en contadas ocasiones, si no están a su
disposición o hay rechazo?
3) Cultivar el estado de ánimo del sí: Cuando
estamos receptivos estamos abiertos a
experimentar cualquier cosa que otra persona
quiera expresar, se activa el compromiso social
porque se activan circuitos del cerebro superior
que nos conectan con los demás.
Lo que puedes hacer
7. Ayuda a integrar el yo y el otro yo.
1) La paternidad lúdica es una de las mejores maneras
de preparar a nuestros hijos para las relaciones y de
animarlos a conectar con los demás, ni siquiera
cuando imponemos nuestra autoridad debemos
dejar de divertirnos con nuestros hijos.
2) La espontaneidad y la creatividad son aptitudes
importantes, los hermanos discuten, eso es
inevitable pero si queremos desarrollar una relación
íntima a largo plazo entre nuestros hijos debemos
verla como una ecuación matemática, donde la
cantidad de placer que comparten debe ser mayor
que el conflicto que experimentan, el lado del
conflicto de la ecuación nunca será cero.
8. El conflicto entre hermanos se trata más de ti (padre/madre) de lo que tú crees.
Cooperación vs. Competencia
9. Tipo de integración Estrategia de cerebro pleno Aplicaciones de la estrategia
Integrar los cerebros
derecho e izquierdo
• 1.Conecta y redirige • Usa señales no verbales (empatía, abrazos) “Estás frustrado ¿verdad?”
• Una vez conectes impón límites
• Dirige la atención a una alternativa adecuada, más de 3 años, dirige hacia la
búsqueda de soluciones.
• 2. Ponle nombre para domarlo. Ayuda a contar la
historia de lo que les ha alterado.
• Reconocer y poner nombre a los sentimientos. Con los niños pequeños
debes ser el principal narrador. Son útiles los libros “caseros”.
Integrar cerebro superior
e inferior
• 3. Activa, no enfurezcas: no recurras al porque yo lo
digo, haz preguntas, pide alternativas, incluso negocia.
• En vez de usar el NO, activa su cerebro superior ¿se te ocurre alguna idea
de cómo podéis conseguir todos lo que queremos?
• 4.Úsalo o piérdelo, juega ¿qué harías si…? Capacita,
no rescates a los niños de decisiones difíciles.
• Además de letras y números no te olvides de enseñar juegos del estilo ¿Por
qué está la niña del cuento triste? ¿qué harías si…? Dale muchas
oportunidades para que tome decisiones.
• 5. Muévelo o piérdelo, ayúdalo a recuperar el
equilibrio haciéndole mover el cuerpo.
• Asegurarse de que reconoces la existencia de sus sentimientos. Luego
oblígalo a moverse, juega a luchar, haz carreras. Si consigues que se mueva
cambiará su estado de ánimo.
Integrar la memoria • 6. Para ello usa el mando a distancia de la mente • Facilita la narración de la historia para la comprensión, la curación y la
integración.
• 7. Acuérdate de recordar. Ayuda a ejercitar la
memoria ofreciendo muchas oportunidades de
practicar el recuerdo de acontecimientos
importantes…
• Preguntas muy sencillas procurando fijar la atención en los detalles del día
“Hoy hemos ido… ¿te acuerdas qué hemos hecho allí?
10. • La rueda de la conciencia, cuando se
atascan en un punto determinado, ayuda a
elegir dónde van a fijar la atención para
poder controlar más cómo sienten.
• 8.Dejar pasar las nubes de la emoción, los
sentimientos vienen y van, son estados
pasajeros, no rasgos duraderos.
• Diferencia entre ser y estar. Cuando los
niños son pequeños les cuesta entender
que si están tristes no siempre estarán así.
• 9.Prestar atención a las sensaciones, las
imágenes, los sentimientos y los pensamientos
que hay en su interior.
• Haz preguntas que lo lleven a fijarse en sus
sensaciones corporales, en imágenes
mentales, en sus sentimientos, en sus
pensamientos.
• 10.Ejercita la visión de la mente, enseña a los
niños a tranquilizarse y a fijar la atención en lo
que quieren.
• Aprender a estar quietos y respirar
tranquilamente, aunque solo sea unos
segundos.
• Integrar el yo y el otro yo. Equipados para
un nosotros. Crea modelos mentales
positivos de relaciones.
• 11.Para ello: Pasarlo bien, fomentando la
diversión en la familia.
• Con cada interacción en la que centres en
tu hijo y sintonices con él crearás
expectativas positivas en su cabeza sobre lo
que significa querer y relacionarse.
• 12.Considera el conflicto una oportunidad de
enseñar aptitudes para relacionarse, como ver
las cosas desde la perspectiva de los demás,
interpretar señales no verbales y hacer las
paces.
• Habla de la importancia de compartir y
turnarse pero no esperes demasiado de él.
Ayuda a que exprese lo que siente y cómo
debe sentirse el otro niño, redirige a una
transición hacia otra actividad que puedan
disfrutar.
12. 1) Identificar el problema: Cambiar la perspectiva, esencial para encontrar
soluciones exitosas. “Yo quiero ese juguete”/“Nosotros dos queremos ese
juguete” el niño puede ver que podría haber otras soluciones más eficaces.
2) Asegurarse que la temperatura ha bajado. La pregunta “¿Estáis
suficientemente calmados para resolver el problema?” muchas veces funciona.
El objeto de la disputa (juguete, TV, asiento cerca de la ventana) se aparta
hasta que todos se hayan calmado. Esto tiene que hacerse con cuidado y con
humor. “Vaya, tenéis un verdadero problema, pero el asiento no quiere
acalorarse con dos cuerpos tan enfadados. Confío en que podréis hacer un
plan y podemos esperar algunos minutos antes de salir.”
3) Considerar ignorar el problema por el momento. Se puede decidir hacer otra
cosa, o tomar el tiempo para calmarse y resolver el problema más tarde.
4) Hablar del problema de forma respetuosa. Comparte lo que tú piensas que
contribuyó al problema. Dile a la otra persona lo que estás dispuesto a cambiar.
5) Ponerse de acuerdo juntos con una solución o plan para compartir o tomar
turnos. En vez de “A ver quién gana al recoger” “Hagamos un equipo para
recoger”…
6) Pedir perdón.
7) Pedir ayuda si no pueden solucionarlo juntos.
Es la hora de…
13. ¡Oportunidades para aprender!
1) Mira a través de los ojos de otra persona: a todos nos
cuesta ver las cosas desde el punto de vista del otro.
Herramientas, calma, hacer preguntas, empatizar con los
sentimientos del otro.
2) Escucha lo que no se dice: enseña a los niños la
comunicación no verbal y a sintonizar con los demás. De
esta manera ayudamos a estar equipados para interpretar
a los demás y sintonizar con sus sentimientos.
3) La reparación: conocemos la importancia de disculparse y
enseñamos a pedir perdón. Los niños deben comprender
que en ocasiones eso no es más que el principio, hay que
dar antes pasos para reparar el conflicto “si te pasara a ti y
te rompiera tu objeto favorito ¿qué te ayudaría a sentirte
mejor?”¡ ¡Entender cómo se sienten los demás!
En las relaciones es inevitable que se enfrenten a discusiones y desavenencias, podemos enseñarles
aptitudes sencillas que ayudan a sobrevivir a los conflictos individuales. Tres de estas aptitudes:
14. Desarrolla habilidades para minimizar la competencia
• Evita la comparación entre hermanos.
• Evita las recompensas, no olvides celebrar los logros de
cada niño de una forma que sea adecuada para ellos.
Hay una línea delgada entre las recompensas y la
celebración. Hay que preguntarse ¿por qué lo hago?
¿Es para que lo sigan haciendo? Entonces es una
recompensa. ¿Es un reconocimiento de un logro?
Entonces es una celebración.
• Usa el estímulo en lugar de la alabanza.
• Evita etiquetar a uno como el abusón y al otro como la
victima (nunca sabes exactamente lo que sucedió).
• Los niños no entienden que el amor no tiene fin.
• Tu reacción negativa puede ser mejor que las demás
cosas que están sucediendo. Aprende a mantenerte
fuera de las peleas.
• Aunque los niños tengan creencias equivocadas sobre
la manera de lograrlo, cada niño quiere pertenecer y
sentirse importante.
• Pasa tiempo especial con cada niño.
15. • Que basta significa basta (cuando se lo dicen el uno al
otro).
• Cuándo retirarse.
• Cuándo pedir ayuda para resolver problemas
(Recuerda que la ayuda no es igual que el rescate)
• Apoya a los niños enseñándoles: habilidades para
resolver problemas, cómo escuchar, cómo retirarse, el
porqué la gente se comporta como lo hace, cómo pedir y
ofrecer disculpas significativas (pero no antes de que
estén listos para hacerlo), etc.
Enséñale a los niños las habilidades y estándares de seguridad básicos:
Desarrolla las habilidades para usar el conflicto
entre hermanos para empoderar a los niños con
importantes destrezas de toda la vida.
16. Los padres pueden
aprender a cuidar de sí
mismos para que los
conflictos entre hermanos
dejen de ser un problema.
17. Prioridades en el estilo de vida…
Es importante que los padres sepan cómo influyen sus decisiones,
basadas en “su estilo de vida”, sobre su modelo educativo.
Si tu prioridad es:
La comodidad puedes ser más eficiente si involucras a los
niños en establecer límites, crear rutinas, establecer metas y
resolver problemas juntos.
El control, dejar pasar, ofrecer opciones, hacer preguntas
abiertas, involucrar a los niños en las decisiones.
La complacencia, es necesario practicar tener confianza en
que los niños resolverán sus problemas, honestidad emocional,
aprender a dar y recibir.
La superioridad, olvidarse de la necesidad de tener razón,
entrar en el mundo de los niños, apoyar sus necesidades y
metas, dar amor incondicional, disfrutar el proceso.
18. Estilos de
paternidad/maternidad
Enfoque/táctica Consecuencias
Coercitivo, controlador,
punitivo
• Imponer reglas.
• Amenazas y castigos/Premios.
• Los padres siempre tienen la razón. Siempre es la culpa
del niño.
• Rabia, conflicto, lucha de poder y venganza.
• Los padres obtienen el comportamiento opuesto
al esperado, o exactamente lo que están
tratando de evitar.
• Irresponsabilidad o comportamiento de alto
riesgo a través de la rebeldía.
Consentidor,
sobreindulgente,
sobreprotetor
• Los padres hacen cosas que los niños podrían haber
hecho por sí mismos.
• Dependencia, centro de atención, carácter
vengativo, desarrollo sin control, pronunciado
comportamiento de tipo auto indulgente.
• Gran disfunción de justificar la dependencia o
de evadir responsabilidades a medida que el niño
crece.
Líder respetuoso • Respeto mutuo.
• Diferenciación entre la vida del niño y la de los padres.
• Alentar, dar responsabilidades, lograr un nivel de
comunicación, resolver problemas en conjunto, reuniones
familiares, opciones y consecuencias.
• Autoestima y estima social.
• Mayor responsabilidad.
• Mayor cooperación y respeto.
• “Fortaleza psicológica”.
19. Usualmente los niños se
comparan con sus hermanos y
deciden que si su hermano es
bueno para una determinada
área, su opción para sobrevivir
es una de las siguientes:
* Desarrollarse en un área
completamente diferente.
* Competir e intentar ser mejor
que otro hermano.
* Ser rebelde o vengativo.
* Darse por vencido porque
piensa que no puede competir.
El número de hermanos…
20. Compasión no significa lástima. La compasión ayuda a mantener la
cordialidad y la firmeza.
Evita caer en el juego de víctima y del villano, expresa la confianza en que
ellos tienen la habilidad para resolver las cosas o sepáralos.
Si uno está celoso del otro, hazle saber que deseas estar con cada uno de
ellos y que pronto llegará su turno. Hay que decirles que es normal sentir
celos.
Planea por anticipado para resolver futuros problemas.
Enfatiza la cooperación y el trabajo en equipo. Ayuda a los niños a
descubrir las cosas divertidas cuando incluyen a personas que tienen
diferentes habilidades.
Hacer saber a cada hijo cuánto apreciamos sus cualidades especiales que
lo hacen diferentes a los demás.
No hay que hacer mucho alboroto respecto al nuevo bebé frente a los
hermanos mayores, incrementa la creencia de que serán reemplazados.
Entra en el mundo de tus hijos:
Comprender cómo se están sintiendo, ayudará a los padres a relacionarse con ellos con compasión.
Hay que dejar que los niños sientan lo que sienten y nunca decirles cómo se deben sentir.
21. • Constructor 1: Verificar “¿Qué
pensaste que yo esperaba?”
Barrera 1: Suponer
“No te lo dije porque
siempre te enfadas.”
• Constructor 2: Explorar “¿Qué?”, “¿Por qué?”
y “¿Cómo? “¿Cómo puedes hacerlo de manera
diferente?”
Barrera 2:
Rescatar/Explicar
“Asegúrate de no olvidar tu
almuerzo.”
• Constructor 3: Animar/Invitar “Apreciaría
cualquier ayuda que pudieras darme para
ordenar el cuarto.”
Barrera 3: Dirigir
“Recoge tus zapatos.”
“Guarda esto.”
• Constructor 4: Celebrar “Aprecio
que limpies el camión.”
Barrera 4: Esperar
“Estaba esperando más
consideración.”
• Constructor 5: Respeto “¿Qué
piensas que sería apropiado?”
Barrera 5: Hacer que
actúen como adultos “¡Tú
sabes más que eso! ¡Seguro
que te das cuenta!”
Construye la cercanía y la confianza, evitando las Cinco Barreras :
22. Promueves la rivalidad entre los hermanos cuando eliges a uno para culparlo por la pelea o tomas la
responsabilidad de resolverla.
1) Salte (El padre se asegura de que los niños lo vean y luego se va)
2) Sopórtalos (El padre se queda y observa, pero no se involucra, pase lo que pase.)
3) Sácalos (El padre retira a los hijos de la escena, tratando a ambos al mismo nivel: “Si decidís pelear
lo tendréis que hacer afuera”, o “Podéis ir a sitios separados hasta que estéis listos para dejar de
pelear”).
23. Los niños pueden aprender a vivir juntos y darse cuenta que
cada uno es único y especial.
Pueden aprender que todos somos diferentes y que esto es
adecuado.
Pueden aprender que pueden ser ingeniosos y que pueden
resolver sus propios problemas.
Pueden aprender que a todos se les ama y que el amor no
está condicionado a ser de determinada manera.
Pueden aprender que las creencias de las personas pueden
influenciar sus sentimientos, y que lo que sienten es diferente
a lo que hacen. Pueden aprender que sus sentimientos son
reales y legítimos, pero que los comportamientos derivados
de esos sentimientos no deben herirlos a ellos mismos o a
otros. También pueden aprender que tienen opciones de
cómo comportarse, y que hay personas interesadas en sus
sentimientos y en sus necesidades.
Pueden aprender que lo que dicen y piensan es valioso.
24. Equipo de estudio e investigación de Escuela Gran Vía, Escuela enREDada
www.escuelainfantilgranvia.com
Bibliografía:
El cerebro del niño. Siegel, Daniel J. y Payne Bryson, Tina.
Cómo educar con firmeza y cariño. Nelsen, Jane.
Disciplina Positiva de la A a la Z. Nelsen, Jane, Lott, Lynn.
Cómo hablar para que los niños escuchen y cómo escuchar para que los niños hablen. Faber, Adele y Mazlish, Elaine.
Los niños y las emociones. Harris, P. H.
Hermanos y hermanas. Dunn, J y Kendrick, C.