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Qué es el ahorro consumo y calidad de vida

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guia practica

Publicado en: Economía y finanzas
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Qué es el ahorro consumo y calidad de vida

  1. 1. ¿Qué es el Ahorro? Es la parte del ingreso que no se destina al gasto y que se reserva para necesidades futuras. La clave del ahorro es la capacidad de juntar dinero de manera regular durante un período de tiempo. Se entiende como ahorro a la parte del ingreso que no se destina al gasto y que se reserva para necesidades futuras, a través de algún sistema provisto por una institución autorizada por la ley para captar dinero del público, tal como una cuenta o tarjeta de ahorros, un depósito a plazo o una cuenta de ahorro previsional voluntario, en caso de quienes trabajen. Tal como una caminata no se puede hacer sin dar un primer paso, el ahorro no se puede conseguir con un solo monto de dinero. La clave del ahorro es la capacidad de juntar dinero de manera regular durante un período de tiempo. Y, como en el caso de la caminata, ésta va a ser más larga y permitirá llegar más lejos, mientras más pasos se vayan dando, en el caso del ahorro se contará con más, si durante más tiempo se va guardando una cantidad de dinero. Reajustes e Intereses Lo interesante de ahorrar en una institución financiera, es que ésta le paga a las personas que le entregan su dinero. A esta ganancia se le llama rentabilidad y se expresa a través los intereses, los cuales varían dependiendo de sus características, tales como el plazo, el tipo de ahorro y el tipo de moneda, entre otros. A estos se agregan los reajustes que permiten mantener el valor adquisitivo del dinero que se haya ahorrado, debido a que es el sistema ajusta el monto del ahorro, para mantenerlo con su mismo valor respecto de la inflación. Finalmente, las instituciones financieras ofrecen diferentes alternativas de ahorro, con el fin de acomodarse a la capacidad de ahorro de sus clientes. ¿Por qué es importante el ahorro? El ahorro es la parte del ingreso que no se destina para el consumo. Es un hábito que consiste en reservar una porción de los ingresos que será usada en los planes que se tengan para el futuro. Ahorrar es muy importante para cualquier persona, pues sirve para sortear dificultades económicas o materializar sueños sin necesidad de endeudarse. Hay muchas razones para realizar un ahorro, como comprar una casa, realizar un viaje, gozar de un buen retiro o simplemente atender los imprevistos. Todo aquello que anhela constituye la mejor motivación para guardar una poco de lo que ingresa, bien sea por salario o por renta. ¿Cuánto ahorrar? Independientemente de sus ingresos, siempre debe destinar una parte de estos para ahorrar; lo importante es separar la misma proporción para convertirlo en un hábito quincenal o mensual. Lo ideal es apartar primero el dinero que se va a ahorrar y aplicar lo que queda para pagar los compromisos financieros y gastos adquiridos, de esta manera siempre logrará ahorrar. En algunos casos las empresas promueven el ahorro por medio de fondos de empleados o asociaciones que descuentan previamente cierto monto y lo guardan bajo políticas estrictas de retiro o con destinación específica. Esta puede ser una buena estrategia en aquellas situaciones que no existe auto-disciplina para ahorrar. En cualquiera de los dos casos, con disciplina o amparado por algún ahorro obligatorio, se debe propender siempre a destinar por lo menos un 10% del ingreso para el ahorro. Ahora bien, si hay un motivo específico por el cual va a ahorrar y éste incluye una fecha futura exacta para alcanzarlo, como es el caso de unas vacaciones, es recomendable determinar el valor de lo que va adquirir, dividirlo en el número de meses que faltan y así sabrá cuanto debe separar cada mes. Lo importante es definir un objetivo y actuar consecuentemente para alcanzarlo. Por pequeño que sea el ahorro, el simple hecho de empezar a constituirlo, genera un hábito que va a permitir lograr sus metas y satisfacer sus deseos. ¿Para qué ahorrar? Si bien es cierto que el ahorro posibilita materializar los sueños, lo más importante radica en que genera una sana costumbre que le permite organizar sus ingresos y priorizar el consumo. La buena práctica del ahorro se constituirá en la mejor carta de presentación al momento de solicitar un crédito. El ahorro representa un soporte para atender cualquier emergencia y va a permitir una mejor calidad de vida en el futuro. Es mucho mejor consumir responsablemente en el presente y ahorrar montos fijos hoy, que vivir gastando más de lo que se gana y estar siempre sobre endeudados. Ahorrar le permitirá vivir tranquilo y le dará la seguridad e independencia financiera que
  2. 2. necesita para cumplir metas y afrontar imprevistos. El hábito del ahorro debe convertirse en un estilo de vida que garantice a la sociedad estabilidad económica, manteniendo un constante crecimiento y otorgando tranquilidad en temporadas desfavorables. Con el ahorro programado es posible garantizar un mejor futuro para usted y las próximas generaciones. Entonces qué espera, organice sus gastos según su importancia, priorice y alcance sus metas. El presupuesto familiar: el mejor instrumento para controlar nuestros ingresos y gastos Normalmente, al pensar en ahorro, lo primero que nos viene a la cabeza es la posibilidad de eliminar ciertos gastos prescindibles o conseguir los productos imprescindibles más baratos, sin preocuparnos de si la gestión que estamos haciendo de nuestras finanzas personales es correcta o no, algo que, sin embargo, debería ser el punto de partida de toda gestión financiera, no solo de las empresas si no también de cualquier familia. Conviene organizar nuestros ingresos y gastos, puesto que, en mayor o menor medida, todos tendremos que atender gastos extraordinarios que pueden llegar a desequilibrar nuestra economía doméstica. Por todo ello, sirve de gran ayuda la elaboración de un presupuesto familiar periódico en el que se detalle cuánto dinero entra y cuánto sale. ¿Qué es un presupuesto y para qué sirve? Toda empresa que tenga una gestión adecuada cuenta con presupuestos periódicos para prever cuáles son los gastos que va a tener que afrontar durante un período de tiempo determinado, así como los ingresos con los que va a contar para financiarlos; consiste en un acto de previsión en el que, una vez transcurrido el período de tiempo correspondiente ha de ser evaluado para controlar las desviaciones y ajustarlo lo máximo posible después. Puede ser interesante que, al igual que cualquier empresa elabora este tipo de documentos con sus previsiones de ingresos y gastos, nosotros como familia confeccionemos un pequeño documento presupuestario, por ejemplo, mensualmente, para de esta manera saber cómo emplear el dinero de forma responsable. Un presupuesto elaborado, por ejemplo, mensualmente, es un instrumento muy interesante que nos muestra la diferencia entre lo que se ha ingresado y lo que se ha gastado. Si estos ingresos superan a los gastos, pueden invertirse, ahorrarse o bien gastar de nuevo. Al contrario, que los gastos sean superiores a los ingresos es síntoma de que tendremos que gastar de forma más ordenada. Por ello, independientemente de cuál sea la situación familiar que estemos atravesando, el presupuesto es una herramienta imprescindible para controlar las finanzas domésticas. Un presupuesto bien confeccionado puede servir para: • Saber en qué es en lo que exactamente se está gastando el dinero. Hacer un seguimiento de ingresos y gastos y ser conscientes de ellos para evitar despilfarros y derroches innecesarios. • Dar prioridad a ciertos gastos sobre otros, para limitar los menos necesarios. • Reducir deudas. • Destinar una parte del ahorro a un fondo de posibles contingencias e imprevistos. • Hacer previsiones a más largo plazo, lo que permitirá afrontar el futuro de forma mucho más estable.
  3. 3. ¿Dónde se me va el dinero? El objetivo de todo presupuesto es controlar nuestro flujo de ingresos y gastos durante un período; en realidad, nuestro propósito como familia no es otro que conocer dónde se nos van los gastos. El modo de hacerlo depende de como mejor nos manejemos: hay quien preferirá ser más estricto y guardar todos los tickets de compra para conocer exactamente cuáles son los ingresos y cuáles los gastos del período. Otros simplemente preferirán anotar cada gasto de forma aproximada. Sea cual sea la forma en la que llevemos nuestra contabilidad personal, hay una serie de pautas que todos tendremos que seguir para llevar un presupuesto de forma correcta: • Apuntar los ingresos del período: lo primero y más importante es conocer cuáles serán los ingresos del período para financiar los gastos del mismo. Por lo general, estos ingresos vendrán dados por nuestro salario o pensión de la seguridad social, bien por el seguro por desempleo o por nuestra pensión. Tenemos que tener en cuenta que nuestras posibilidades para aumentar ingresos durante el período serán limitadas y totalmente aisladas; si los conseguimos, bienvenidos sean, pero no debemos contar con ellos en el presupuesto. • Una vez sepamos los ingresos con los que vamos a contar, habrá que evaluar los gastos, es decir, las salidas de dinero, desde la vivienda hasta los pequeños desembolsos diarios. Los gastos son más variables que los ingresos; algunos meses, serán menores que los ingresos y tendremos superávit, mientras que otros meses los gastos serán mayores y por tanto tendremos déficit. En todo caso, tiene que existir un equilibrio entre ingresos y gastos durante todos los meses. • Es recomendable que los gastos no superen el 90% de los ingresos para, de esta manera, poder ahorrar una parte y tener un remanente en meses posteriores en caso de que surjan imprevistos. Para lograr una situación financiera saneada, es de obligado cumplimiento reducir los gastos. En la segunda columna del presupuesto, registraremos todos los datos realizados en el mes y los diferenciaremos en función del tipo de desembolso (gastos fijos obligatorios, gastos variables necesarios y resto de gastos más prescindibles). • Por último, y quizá el punto más importante es cumplir el presupuesto a rajatabla, evaluar los resultados y controlar las desviaciones habidas en el período para, de esta manera, ajustar el presupuesto lo máximo posible en futuras confecciones del mismo. Es importante mantener el presupuesto familiar actualizado, en especial, los primeros meses en los que se pone en marcha y cuando es más que probable que no se tengan identificados todos los posibles gastos. En definitiva, un mayor control sobre nuestras finanzas personales nos permitirá estar más desahogados a final de mes. De nada sirve eliminar ciertos gastos prescindibles si no existe un cierto control sobre nuestras finanzas personales. Y para ello, el presupuesto puede ser la mejor herramienta posible

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