Se ha denunciado esta presentación.
Utilizamos tu perfil de LinkedIn y tus datos de actividad para personalizar los anuncios y mostrarte publicidad más relevante. Puedes cambiar tus preferencias de publicidad en cualquier momento.
Hace muchos años se escuchaba
una canción de título
“El Sonido del Silencio”,
Comienza con los siguientes versos:
Hola oscuridad, mi vieja amiga.
He venido a hablar contigo de nuevo.
porque una visión, arrastrándose suavemente,
dejó sus semillas mientras estaba durmiendo,
y la visión que fue plantada en ...
En el silencio de los sueños,
santa Catalina Labouré
experimentó visiones
y de esas visiones llegaron
sonidos o voces que han
enriquecido a nuestra Familia
Vicenciana y a la Iglesia desde
mediados...
El silencio puede tomar
muchas formas.
En su forma más negativa es tenso,
como si se pudiese cortar el aire.
Otras veces es un silencio
anticipatorio, como en los
momentos previos a una gran
actuación;
o un silencio respetuoso, mientras
esperamos a un invitado especial;
o un silencio embarazoso cuando se
pronuncian palabras de enojo o
descuidadas, hacia otro, en público;
o el silencio perpetuo que sigue al
fallecimiento de un ser amado.
Finalmente, el silencio
contemplativo, ese silencio que
produce sonidos que hablan de
esperanza, de tranquilidad, de
seren...
Este es el silencio que asociamos a
lugares sagrados, como Lourdes,
la Rue du Bac, Fain-les-Moutiers,
Château l'Evêque o D...
El primer sonido del silencio
contemplativo para santa Catalina
Labouré fue el sonido de la
presencia: una presencia tangi...
y, más tarde, durante la Eucaristía
diaria, un sonido que sustituyó el
sonido adormecedor de la soledad
en la muerte de su...
Los siguientes sonidos para
Catalina eran voces humanas reales:
la voz de San Vicente diciéndole en
sueños que le siguiera en el
ministerio a los pobres,
y la voz de María, la voz
conversadora, la voz
tranquilizadora para la Familia
Vicenciana y para el mundo.
Un día de noviembre de 1830
Catalina oyó el sonido de la voz de
María desde el silencio
contemplativo: “Hija mía, el buen
...
William Wordsworth habla de
pensamientos demasiado profundos
para ser expresados en palabras.
Estos son los pensamientos q...
Es lo mismo para Catalina cuando
nos transmite imágenes demasiado
profundas para las palabras, como
su visión del corazón ...
El corazón de Vicente, en sus
colores que varían, nos llama por
nuestro nombre y nos habla de
verdad con sonidos que sólo
...
La imagen de la medalla, revelada
en el absoluto silencio
contemplativo, una vez más nos
trae pensamientos demasiado
profu...
Sin embargo, ¡cuántos
pensamientos encontraron
expresión en los sonidos de
agradecimiento y las palabras de
alabanza de pe...
En la primera lectura de hoy, Elías
oye al Señor en el sonido de una brisa
suave. El P. René Laurentin prefiere
describir ...
En la tercera y última aparición, en
diciembre de 1830, la Virgen dijo a
Catalina: “No me verás más, pero
oirás mi voz dur...
El Evangelio de hoy presenta a la
Iglesia con las olas rompiendo sobre
la proa del barco. Los apóstoles
temen que se pueda...
De la misma forma que el Señor se
despertó de su sueño y dijo
palabras que trajeron tranquilidad a
sus apóstoles,
así Catalina, en momentos de
agitación política y persecución,
fue despertada de su sueño para
encontrarse con María, y de...
Hoy en día, necesitamos escuchar
nuevos sonidos, nuevas voces, en un
ambiente de silencio contemplativo.
"Demasiado pedimos lo que
nosotros queremos; y no tanto lo que
el buen Dios quiere”, dijo Catalina
en una ocasión a una co...
Hoy tenemos la oportunidad de
escuchar las muchas voces de
Catalina, voces de serenidad
cuando la vida de la comunidad
est...
En nuestra reunión, nuestra
oración será para que podamos
escuchar estas voces en los lugares y
espacios que, para Catalin...
Para San Vicente, cada resolución
debía de ser sencilla, precisa,
definida y posible. Él decía de
Luisa que, cada vez que ...
Vicente podría estar simplemente
pidiéndonos que tomemos una
resolución de ese tipo: ser personas
de silencio contemplativ...
Que podamos ser sostenidos y
fortalecidos por los sonidos del
silencio contemplativo.
Fuente:
Homilía en la Capilla de Rue du Bac
por Michael McCullagh, C.M., Provincia de
Irlanda
Imágenes:
Archivo de imágene...
Próxima SlideShare
Cargando en…5
×

Los Sonidos del Silencio: Catalina Labouré

1.550 visualizaciones

Publicado el

Los Sonidos del Silencio: Catalina Labouré

Publicado en: Meditación
  • Inicia sesión para ver los comentarios

Los Sonidos del Silencio: Catalina Labouré

  1. 1. Hace muchos años se escuchaba una canción de título “El Sonido del Silencio”, Comienza con los siguientes versos:
  2. 2. Hola oscuridad, mi vieja amiga. He venido a hablar contigo de nuevo.
  3. 3. porque una visión, arrastrándose suavemente, dejó sus semillas mientras estaba durmiendo, y la visión que fue plantada en mi cerebro, todavía permanece dentro del sonido del silencio.
  4. 4. En el silencio de los sueños, santa Catalina Labouré experimentó visiones
  5. 5. y de esas visiones llegaron sonidos o voces que han enriquecido a nuestra Familia Vicenciana y a la Iglesia desde mediados del siglo XIX.
  6. 6. El silencio puede tomar muchas formas. En su forma más negativa es tenso, como si se pudiese cortar el aire.
  7. 7. Otras veces es un silencio anticipatorio, como en los momentos previos a una gran actuación;
  8. 8. o un silencio respetuoso, mientras esperamos a un invitado especial;
  9. 9. o un silencio embarazoso cuando se pronuncian palabras de enojo o descuidadas, hacia otro, en público;
  10. 10. o el silencio perpetuo que sigue al fallecimiento de un ser amado.
  11. 11. Finalmente, el silencio contemplativo, ese silencio que produce sonidos que hablan de esperanza, de tranquilidad, de serenidad, un silencio que nutre una voz profética.
  12. 12. Este es el silencio que asociamos a lugares sagrados, como Lourdes, la Rue du Bac, Fain-les-Moutiers, Château l'Evêque o Dax. Es también el silencio de los santos, como santa Catalina Labouré.
  13. 13. El primer sonido del silencio contemplativo para santa Catalina Labouré fue el sonido de la presencia: una presencia tangible y comunicadora del Señor Eucarístico en su Primera Comunión
  14. 14. y, más tarde, durante la Eucaristía diaria, un sonido que sustituyó el sonido adormecedor de la soledad en la muerte de su madre, y la sensación de aislamiento como vidente, en su vida comunitaria.
  15. 15. Los siguientes sonidos para Catalina eran voces humanas reales:
  16. 16. la voz de San Vicente diciéndole en sueños que le siguiera en el ministerio a los pobres,
  17. 17. y la voz de María, la voz conversadora, la voz tranquilizadora para la Familia Vicenciana y para el mundo.
  18. 18. Un día de noviembre de 1830 Catalina oyó el sonido de la voz de María desde el silencio contemplativo: “Hija mía, el buen Dios quiere confiarte una misión”.
  19. 19. William Wordsworth habla de pensamientos demasiado profundos para ser expresados en palabras. Estos son los pensamientos que transmiten bellos paisajes. Él simplemente pinta el cuadro y nosotros escuchamos los sonidos silenciosos en nuestro interior.
  20. 20. Es lo mismo para Catalina cuando nos transmite imágenes demasiado profundas para las palabras, como su visión del corazón de san Vicente y su imagen de la medalla.
  21. 21. El corazón de Vicente, en sus colores que varían, nos llama por nuestro nombre y nos habla de verdad con sonidos que sólo podemos oír en la contemplación: la llamada a la inocencia, la llamada a la caridad y la llamada a aceptar las cruces que se nos presentan.
  22. 22. La imagen de la medalla, revelada en el absoluto silencio contemplativo, una vez más nos trae pensamientos demasiado profundos para las palabras.
  23. 23. Sin embargo, ¡cuántos pensamientos encontraron expresión en los sonidos de agradecimiento y las palabras de alabanza de personas como Ratisbona, John Henry Newman, Federico Ozanam y otros cuyas vidas fueron tocadas por la medalla!
  24. 24. En la primera lectura de hoy, Elías oye al Señor en el sonido de una brisa suave. El P. René Laurentin prefiere describir esto como “la voz de un silencio apacible”. De este suave silencio, Elías escuchó una voz de fortaleza para apoyarlo en su profecía.
  25. 25. En la tercera y última aparición, en diciembre de 1830, la Virgen dijo a Catalina: “No me verás más, pero oirás mi voz durante tu oración”. Esta fue la voz tranquilizadora de María escuchada en el silencio contemplativo que, como a Elías, dio fuerza a Catalina durante los días de dificultad.
  26. 26. El Evangelio de hoy presenta a la Iglesia con las olas rompiendo sobre la proa del barco. Los apóstoles temen que se puedan hundir.
  27. 27. De la misma forma que el Señor se despertó de su sueño y dijo palabras que trajeron tranquilidad a sus apóstoles,
  28. 28. así Catalina, en momentos de agitación política y persecución, fue despertada de su sueño para encontrarse con María, y desde ese momento habló palabras de serenidad en medio del sufrimiento personal, y palabras de esperanza en medio de la persecución.
  29. 29. Hoy en día, necesitamos escuchar nuevos sonidos, nuevas voces, en un ambiente de silencio contemplativo.
  30. 30. "Demasiado pedimos lo que nosotros queremos; y no tanto lo que el buen Dios quiere”, dijo Catalina en una ocasión a una compañera.
  31. 31. Hoy tenemos la oportunidad de escuchar las muchas voces de Catalina, voces de serenidad cuando la vida de la comunidad está puesta a prueba, voces de presencia en la oración, y voces de esperanza y consuelo en medio de la disminución del número.
  32. 32. En nuestra reunión, nuestra oración será para que podamos escuchar estas voces en los lugares y espacios que, para Catalina, fueron lugares y espacios de silencio contemplativo.
  33. 33. Para San Vicente, cada resolución debía de ser sencilla, precisa, definida y posible. Él decía de Luisa que, cada vez que se encontraba sola, ella estaba en oración contemplativa.
  34. 34. Vicente podría estar simplemente pidiéndonos que tomemos una resolución de ese tipo: ser personas de silencio contemplativo cada vez que estamos solos.
  35. 35. Que podamos ser sostenidos y fortalecidos por los sonidos del silencio contemplativo.
  36. 36. Fuente: Homilía en la Capilla de Rue du Bac por Michael McCullagh, C.M., Provincia de Irlanda Imágenes: Archivo de imágenes de la Universidad dePaul

×