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Deje una viva impresion, sea maestro, por Clancy P. Hayes

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Deje una viva impresion, sea maestro, por Clancy P. Hayes

  1. 1. GOSPEL PUBLISHING HOUSE Springfield, Missouri 65804-1894 Deje una viva impresión . . . ¡sea maestro! G u í a d e l l í d e r Recopilación de Clancy P. Hayes
  2. 2. Todas las porciones de las Escrituras han sido tomadas de la Santa Biblia, Versión Reina-Valera 1960. Todos los derechos reservados. ©2002 por Gospel Publishing House, Springfield, Missouri 65802-1894. Todos los derechos reservados. Ninguna parte de este libro puede ser reproducida, almacenada en un sistema de recuperación, o transmitida de ninguna manera o por ningún medio —electrónico, mecánico, de fotocopia, grabación, o de cualquier otra manera—sin permiso previo del dueño de los derechos de copia, con la excepción de breves citas que se usen en comentarios, en revistas, o en periódicos. ISBN x-xxxxx-xxx-x Impreso en los Estados Unidos de Norteamérica
  3. 3. Índice Prefacio / 5 Primera sección: Un maestro que deja una viva impresión . . . 1. Confía en el llamado de Dios / 7 2. Es ejemplo del carácter de Cristo / 17 3. Conoce a sus alumnos / 27 4. Extrema su influencia / 37 Segunda sección: La enseñanza que deja una viva impresión . . . 5. Define una norma de madurez / 47 6. Fomenta una atmósfera de creatividad en el salón de clase / 57 7. Relaciona las creencias con la conducta / 67 8. Renueva el énfasis en el evangelismo / 77 Páginas de apuntes / 87 Evaluación / 95
  4. 4. 5 Prefacio Deje una viva impresión . . . ¡sea maestro! fue escrito con dos propósitos. Los autores del libro del alumno tuvieron como meta (1) reafirmar la importancia del ministerio que los maestros de escuela dominical tienen en la iglesia local y (2) ayudarlos a entender las posibilidades del ministerio de la enseñanza. Esta guía del líder se ha escrito para reforzar estas metas. Hay muchas maneras de desarrollar una guía del líder. Ninguna satisfará todas las necesidades de un grupo. Como maestro que usa este material, su responsabilidad será adaptar la guía a las necesidades exclusivas de su clase de escuela dominical. Esta guía, además de haber sido preparada para que se enseñe en períodos de clases de ocho horas, enfatiza en cada sesión la separación por edad. Se puede usar en jornadas de enseñanza que empiezan el viernes en la noche y concluyen el sábado en la mañana o en ocho sesiones aparte de entrenamiento de maestros que se distribuyan durante el año. También puede condensar el contenido a solo una hora de clase; los alumnos deben leer el libro antes de la sesión y deben subrayar los puntos importantes en cada capítulo. El libro de los alumnos tiene dos secciones, así que también se puede optar por una actividad de entrenamiento de dos sesiones. Use de manera creativa el libro de entrenamiento y el libro del alumno. Esta guía del líder emplea tres métodos de enseñanza: discusión, discurso, y separación en pequeños grupos. Además tiene la posibilidad de usar las transparencias para retroproyector (en está encontrará las copias maestras) o la presentación en PowerPoint (que se incluye en el disco compacto que acompaña este conjunto de materiales para el líder). También se incluyen hojas de apuntes para ayudar a los alumno a no distraerse del proceso de aprendizaje. Las hojas de apuntes también forman parte del disco compacto y pueden adaptarse a las necesidades específicas de su grupo. Una característica clave de este material de entrenamiento, en el manual como en el disco compacto, son las páginas para cada edad. Cuatro especialistas en diversas edades han provisto material diseñado para aplicar el material del libro de alumno a las
  5. 5. diversas edades. Este material puede ser útil para las sesiones en pequeños grupos (como se sugiere en el manual de entrenamiento), como páginas de seguimiento para llevar a casa, o como la base de todo el entrenamiento si está dirigido a una sola edad. Sea cual fuere el uso que les dé, usted verá utilidad del contenido de ellas y serán un gran complemento del manual del alumno. En la conclusión de esta guía del líder se ha incluido un formulario de evaluación. Cuando finalice el entrenamiento, dedique tiempo para llenar el formulario y enviarlo a nuestra oficina. Continuamente evaluamos nuestros materiales de entrenamiento con el fin de satisfacer su necesidad de recursos para el entrenamiento. Este proyecto se completó gracias a la colaboración de especialistas en las diferentes edades: Sharon Ellard, especialista en primera edad; Verda Rubottom, especialista en niños; Carey Huffman, especialista en jóvenes; y Clancy P. Hayes, especialista en adultos. Nuestro agradecimiento a Wes Bartel que nos ayudó con la orientación global de este proyecto, y a Natalia Ray que leyó el manuscrito e hizo valiosas sugerencias. Gracias por elegir este producto y confiar en nosotros. Oraremos para que pueda ayudar a sus maestros a ver la importancia de su labor en el cuerpo de Cristo y para que los ayude a obtener el mayor provecho de su influencia a través del ministerio al que Dios los ha llamado. 6
  6. 6. Capítulo 1— El maestro que deja una viva impresión confía en el llamado de Dios Distribuya copias de las hojas de apuntes de la Sesión 1, que encontrará en la página 87 de esta guía del líder. PREGUNTE: “¿Por qué enseña?” Permita que los alumnos respondan espontáneamente. Después que hayan participado, dígales que en esta sesión comentará acerca de la motivación bíblica de aquellos que enseñan en la iglesia local. Muestre a la clase el Recurso 1A que contiene las palabras de Clarence St. John con que comienza el capítulo 1. PREGUNTE: “Si adoptáramos la perspectiva de ministerio de Clarence St. John, ¿cómo influiría en la manera en que la persona se desempeña en el ministerio al que ha sido llamado?” Haga un resumen de la anécdota que aparece en las páginas 9 a 11 del libro del alumno. PREGUNTE: “¿Qué habría respondido si le hubieran pedido que se hiciera cargo de la clase de los preadolescentes, y por qué habría respondido así?” Repita la siguiente declaración: “En relación con el ministerio de la enseñanza, el autor dice: ‘Nuestra misión no es negociable y debe ser nuestra prioridad si queremos que se cumpla el plan de Dios para su Iglesia.’” PREGUNTE: “¿Está de acuerdo con el autor? ¿Por qué está de acuerdo o en desacuerdo con el autor?” 7 1. 2. 4. 3.
  7. 7. PREGUNTE: “¿Cree usted que la enseñanza es una prioridad en su iglesia y en su vida?” Muestre el Recurso 1B, las palabras de Mateo 28:19,20. Después de leer el versículo al grupo, PREGUNTE: “Según este versículo, ¿cuáles son los pasos para hacer un discípulo?” “¿Cómo puede el maestro ayudar a los alumnos a obedecer los mandamientos de Cristo?” Presente los Recursos 1C y 1D: “Un maestro que deja una viva impresión confía en el llamado de Dios”, y muestre los puntos conforme los comente. Si usa la presentación PowerPoint, usted puede presentar un punto a la vez. Con cada punto haga comentarios basados en el material del alumno. Aclare que cada punto y la información adicional se encuentran en el libro del alumno. Seleccione preguntas de la sección Evaluación del capítulo 1 del libro del alumno, páginas 25 y 26, a modo de resumen de esta sección del entrenamiento. Pida a los participantes que se separen en grupos según la edad que enseñan. Nombre un moderador de grupo o a un líder que ayude a los miembros a comentar el contenido del material impreso para cada edad. Provea copias a cada participante. El material que usará es Recurso 1E “Primera Niñez”, 1F “Escolares”, 1G “Jóvenes”, 1H “Adultos”.Ayude como supervisor del aprendizaje; cuando sea necesario, ofrezca estímulo y ayuda. Al final de la hora, pida a los alumnos que se vuelvan a reunir en un solo grupo. Reconozca que tal vez no hubo suficiente tiempo para cubrir todo el material y anime a los alumnos para que lo completen en casa o en otras reuniones de liderazgo. Concluya la reunión con oración. 8 5. 6. 7. 8. 9.
  8. 8. nos pone en áreas específicas, nos da el mensaje que debemos comunicar con nuestra vida, y después trabaja con nosotros en el cumplimiento de nuestra labor.” —Clarence St. John 9 ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. Recurso 1A “Dios ķĸ
  9. 9. 10 ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. Recurso 1B “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado.” Mateo 28:19,20
  10. 10. Un maestro que deja una viva impresión confía en el llamado de Dios Razones 1. Definición de la tarea 2. El respaldo bíblico del maestro 3. El propósito de la enseñanza 4. La perpetuación de la fe 5. El catalizador de cambio Responsabilidades 1. El llamado 2. La confirmación 3. El equipo 11 ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. Recurso 1C
  11. 11. 12 Recurso 1D ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. Preparación 1. Adoptemos los propósitos de Dios 2. Apropiémonos de las promesas de Dios 3. Revestidos del poder de Dios 4. Transformados por la presencia de Dios Presentación Expectativas
  12. 12. Recurso 1E 13 Primera Niñez Antes del comienzo de una vida, Dios ya ha completado su plan. Él conoce cada día, cada pensamiento, cada palabra. Él conoce cada lección que aprenderá. Permite, Dios, que yo cumpla mi parte, Que siembre el amor por ti en el corazón de cada niño. Semana tras semana y momento tras momento, Dios puede usar su enseñanza para cultivar amor, confianza, y obediencia en la vida de los niños a quienes enseña. ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. Desarrollemos confianza y dejemos una viva impresión. “Recuerda siempre que tu propia resolución a una vida de buen éxito es más importante que cualquier otra cosa.” —Abraham Lincoln ¿Estáusted de acuerdo con Abraham Lincoln? __estoy de acuerdo __estoy en parte de acuerdo __no estoy completamente de acuerdo __no estoy de acuerdo Si Abraham Lincoln hubiera dicho: “Recuerda siempre que tu propia resolución a una vida de buen éxito es más importante que cualquier cosa, excepto la confianza en Dios.” __estoy de acuerdo __estoy en parte de acuerdo __no estoy completamente de acuerdo __no estoy de acuerdo Otra palabra para expresar resolución puede ser confianza. ¿Confía usted que Dios lo puede usar para impresionar la vida de los alumnos más pequeños de la escuela dominical? Según Proverbios 3, la confianza que usted tiene de que Dios se puede valer de usted tiene un efecto directo en su buen éxito. Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas. ¿Podemos aplicar estos versículos a la enseñanza de los más pequeños? Sí. Consideremos los dos primeros versículos de Proverbios 3. Hijo mío, no te olvides de mi ley, y tu corazón guarde mis mandamientos; porque largura de días y años de vida y paz te aumentarán. La confianza tiene su base en los mandamientos de Dios que hemos aprendido y que transmitimos a las próximas generaciones. Confianza en las primeras lecciones Los maestros de escuela dominical de los más pequeños deben confiar de que Dios puede usar las primeras historias de la Biblia para dejar una impresión perdurable en la vida de los alumnos. Para asegurarnos de que los maestros de los más pequeños pueden confiar en el impacto a largo plazo del aprendizaje de los primeros principios bíblicos, examinemos algunas preguntas, indagaciones, y la respuesta de Dios. Algunossepreguntan... Loseruditosdicen... LapalabradeDiosdice.... ¿Tiene alguna importancia que enseñemos a los niños acerca de Dios? “Según los más recientes estudios, las raíces del sentido de la moral aparecen en los primeros meses de vida del niño. ‘Comienza con el nacimiento y finaliza con la muerte’, dice la psiquiatra infantil Elizabeth Berger, autora de ‘Raising Children with Character’ [Cómo criar hijos con carácter].” —Newsweek, Edición especial 2000: Your Child, Birth to Three [Su hijo, del nacimiento a los tres años]. “Oh Dios, tú me enseñaste desde mi juventud, y hasta ahora he manifestado tus maravillas” (Salmo 71:17). ¿Cuál es la mejor manera de enriquecer el crecimiento espiritual de los más pequeños? “La manera de criar un hijo con sentido de la moral es uno mismo serlo.” —David Elkind, Newsweek Special 2000 Edition. “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó” (Efesios 5:1,2). MMMMaaaaeeeessssttttrrrroooo MMaaeessttrroo ddddeeee EEEEssssccccuuuueeeellllaaaa ddee EEssccuueellaa DDDDoooommmmiiiinnnniiiiccccaaaallll DDoommiinniiccaall CONFÍA EN EL LLAMADO DE DIOSCONFÍA EN EL LLAMADO DE DIOS U n m a e s t r o q u e d e j a u n a v i v a i m p r e s i ó nU n m a e s t r o q u e d e j a u n a v i v a i m p r e s i ó n
  13. 13. 14 Recurso 1F Escolares El maestro que deja una viva impresión confía en el llamado de Dios ¿Cómo sabe que ha sido llamado a enseñar a los niños? Las Escrituras nos enseñan que Dios tiene diversas maneras de llamar al ministerio. El llamado puede ser dramático, como el del apóstol Pablo, pero generalmente es simplemente una convicción que se hace más y más firme. No importa la manera en que seamos llamados, Dios nos equipa con dones espirituales, buena preparación, y unción del Espíritu Santo. Uno de los grandes gozos de la vida cristiana es descubrir nuestros dones espirituales. Cuando los nuevos creyentes creen esta verdad, la mayoría están dispuestos a encontrar su lugar de servicio en el cuerpo de Cristo. Sin embargo, el proceso de descubrimiento depende de un par de significativas oportunidades: enseñar o aprender. Aun quienes disfrutan la compañía de niños y pueden relacionarse fácilmente con ellos, tal vez no se considerarán maestros al principio si no tienen experiencia en el trabajo con ellos o preparación práctica para hacerlo. Muchas de nuestras iglesias tienen una gran reserva de maestros en potencia. Esta fue una de las razones de escribir este libro: ayudar a quienes están en posiciones secundarias a descubrir los dones de la enseñanza y comenzar a usarlos en la iglesia. Cuando era muy joven fui llamada al ministerio a los niños. A pesar de que en mi familia no había maestros, yo tenía un gran deseo de trabajar con niños y guiarlos a Cristo. Conforme ayudé en la escuela dominical y colaboré con excelentes maestros, el Señor paulatinamente me preparó para el ministerio. Dios confirmó mi llamado, me bendijo en la enseñanza, y proveyó el entrenamiento que necesitaba. Aunque yo tuve la dicha de descubrir mi llamado temprano en la vida, es posible que otros sean llamados en otro momento y en diferentes circunstancias. No obstante, una de las mejores maneras de saber si somos llamados a enseñar niños es comenzar a hacerlo. Trabaje con los niños de la iglesia, bajo la supervisión de un maestro experimentado que esté dispuesto a darle oportunidad de que desarrolle sus habilidades. Cuando usted se muestre dispuesto a servir, Dios le mostrará claramente su plan y confirmará su llamado. Sea que tenga un “llamado” para enseñar o sea que simplemente quiere mostrar el amor de Dios a los niños de esta generación, usted recibirá bendición cuando ministre en el nombre de Cristo. Porque “cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa” (Mateo 10:42). ¿En que difiere la enseñanza de los adultos de la enseñanza de los niños? Quienes enseñan niños deben ponerse al nivel de sus alumnos y deben entrar en el mundo de ellos. Cuando se enseña a niños, quienes emplean métodos dirigidos a los adultos en gran medida limitarán su efectividad. Aprenda a comunicarse y enseñe desde la perspectiva de un niño, y emplee métodos que permitan que los niños se expresen conforme su nivel de desarrollo, mientras aprenden a ser discípulos. Si usted ama a los niños y está dispuesto a aprender a ser un maestro efectivo, Dios abrirá puertas de ministerio para usted. Confíe que Él se valdrá de usted como un instrumento para tocar la vida de muchos niños y niñas. “Fiel es el que os llama, el cual también lo hará” (1 Tesalonicenses 5:24). ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local.
  14. 14. ¿Por qué es importante que reconozcamos el llamado de Dios a servir y respondamos a él? ¿Cómo puede alcanzar mayor confianza en su llamado y enfocarlo de manera más definida? Dedique unos minutos a comentar su llamado con otro alumno en su clase: cómo llegó a su lugar de ministerio y cómo Dios lo confirmó. (Recuerde que la transición al ministerio de muchos, si no la mayoría de los que sirven fielmente a Dios, ha sido sin melodramas, una experiencia del diario vivir.) Lea Marcos 3:13,14 y 1 Corintios 1:9. ¿Cuál es nuestro llamado primordial, no solo como líderes sino como creyentes y “seguidores de Cristo”? ¿Cómo afecta a los que servimos nuestra relación con Cristo? ¿De qué manera afecta nuestra fe la seguridad del llamado de Dios? Cuando guía, Dios también provee. ¿Cuáles son algunas de sus provisiones? Lea Mateo 28:19,20. Note que esta Gran Comisión no es solo un mandato al evangelismo, sino también al discipulado. Los versículos también indican cómo se ha de cumplir la tarea. ¿Qué papel crítico desempeña usted en el cumplimiento de la Gran Comisión? ¿Por qué es indispensable la enseñanza en el proceso de discipulado? Un discípulo es uno que aprende por seguir una disciplina y con el tiempo puede vivir y dirigir a otros como maestro. ¿Cuáles son las implicancias para usted como maestro y para sus alumnos? Lea Filipenses 3:13,14. Como quien ha sido llamado por Dios, procure que su atención esté en Él: los ojos puestos en Cristo y la mente en lo que Él ha puesto delante de usted. No es tiempo de cuestionar el llamado y la dirección de su vida. Siga el rumbo que Dios le ha trazado hasta que Él le indique que es tiempo de hacer un cambio. No comprometa su llamado ni lo cambie por lo que el mundo puede ofrecer. ¿Qué significa “olvidar lo que está detrás”? Medite en estas palabras por unos momentos: ¿Hay circunstancias o placeres presentes o metas futuras que hoy lo distraigan o le impidan dedicarse a su ministerio? Uno por uno, comente acerca de sus sentimientos, sus preocupaciones, y también sus inseguridades acerca de su liderazgo. Dedique algunos minutos a orar con los demás alumnos. ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. 15 Recurso 1G DigitalStock EEEEllll mmmmaaaaeeeessssttttrrrroooo qqqquuuueeee ddddeeeejjjjaaaa uuuunnnnaaaa vvvviiiivvvvaaaa iiiimmmmpppprrrreeeessssiiiióóóónnnn ccccoooonnnnffffííííaaaa eeeennnn eeeellll llllllllaaaammmmaaaaddddoooo ddddeeee ddddiiiioooossss Jóvenes • • • • • • • • • • • Como líder cristiano, usted debe confiar que el llamado de Dios en su vida es para que enseñe donde se encuentra. No importa las apariencias—circunstancias, personalidad, o habilidades—si usted ha seguido la dirección de Dios hasta este momento, Él se encargará de darle un grupo de alumnos en quienes usted pueda influir con su vida. La seguridad de que usted se encuentra en el lugar que Dios quiere es lo único que lo alienta y lo sostiene en las pruebas. Se requiere también esta seguridad para poseer la visión y la pasión que le permite cumplir el más sublime propósito en su vida y en la vida de sus alumnos.
  15. 15. 16 Uno de los elementos más importantes para el buen éxito en la enseñanza cristiana es la clara comprensión del llamado de Dios. La Biblia enseña que tal comprensión fue la que sostuvo a los que pasaron momentos difíciles por causa de su llamado. El llamado de Dios sostuvo al apóstol Pablo en el maltrato y en la burla. El llamado de Dios ayudó a Jeremías a mantener su perspectiva cuando fue confinado al foso cenagoso. El llamado de Dios ayudó a Moisés a continuar como líder a pesar de las quejas de toda una nación. El llamado de Dios lo puede mantener en el salón de clase cuando sienta que su ministerio no tiene resultados o cuando piense que no tiene nada que ofrecer. ¿Cree usted que ha sido llamado a enseñar o simplemente ocupa esa posición porque no hay quien lo haga? Explique su respuesta. Una manera de darnos cuenta si hemos sido llamados a una cierta tarea es pensar si nos sentiríamos satisfechos de no realizar dicho trabajo. El apóstol Pablo sabía que había sido llamado porque “necesitaba predicar”. Su exclamación —“¡ay de mí si no anunciare el evangelio!” (1 Corintios 9:16)— indica la intensidad de su convicción de que la obediencia estaba ligada al cumplimiento del llamado que Dios había hecho en su vida. Si usted es como la mayoría de los maestros, tal vez ha pensado renunciar a su responsabilidad. ¿Cuáles son las razones que lo han llevado a tomar tal decisión? El simple cansancio ocupa el número uno en la lista cuando los maestros consideran dejar el llamado a la enseñanza. La buena enseñanza requiere energía. Algunos maestros se sienten tentados a abandonar su ministerio después de años de enseñar, especialmente si no han recibido el estímulo de los alumnos o de los líderes de la iglesia. A pesar de que tal vez la mayoría nos hemos encontrado en esta situación, debemos recordar el mandato del apóstol Pablo a los tesalonicenses: “No os canséis de hacer el bien” (2 Tesalonicenses 3:13). El cansancio requiere de un período de descanso, pero nunca debe ser impedimento para que obedezcamos el llamado de Dios. ¿Cómo responde cuando siente que un alumno de su clase está mejor cualificado que usted para enseñar? Dios no llama a las personas en virtud de sus propias fortalezas y habilidades. Muy a menudo, Dios llama a personas que no están cualificados para que confíen completamente en Él para realizar su labor. Una vez más, la teología del apóstol Pablo nos ayudará a entender mejor esta aseveración. Pablo escribe a los Corintios: “Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios;... a fin de que nadie se jacte en su presencia” (1 Corintios 1:26,27,29). No se desanime si le parece que otra persona está mejor cualificada para enseñar su clase. Simplemente prepárese lo mejor que pueda y descanse en el hecho de que “Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso” (1 Corintios 12:18). ¿Sobre qué base evalúa usted su buen éxito como maestro? Aquellos que han sido llamados a la enseñanza tienen pautas por las que juzgan su buen éxito. Al contrario de lo que algunos opinan, este éxito no está ligado al número de alumnos que usted tiene en su clase o al reconocimiento de sus alumnos por su estilo de enseñanza. En realidad su buen éxito como maestro nada tiene que ver con su desempeño; tiene que ver con la transformación en la vida de los alumnos. Lea Efesios 4:11-16 para determinar el criterio bíblico del buen éxito. En otro estudio consideraremos este asunto con más detalle. Recurso 1H Adultos ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. El maestro que deja una viva impresión confía en el llamado de Dios
  16. 16. Capítulo 2 — El maestro que deja una viva impresión es ejemplo del carácter de Cristo Distribuya copias de las hojas de apuntes de la Sesión 2, que encontrará en la página 88 de esta guía del líder. PREGUNTE: “¿Cuál fue el maestro que más influyó en usted y por qué? Permita que unos cuantos alumnos respondan la pregunta. Después que hayan participado, dígales que en esta sesión comentará acerca de la importancia del carácter en el proceso de la enseñanza. Muestre a la clase el Recurso 1A que contiene las palabras de Wes Bartel con que comienza el capítulo 2. PREGUNTE: “¿Por qué cree usted que es más importante que nos preocupemos del carácter del maestro en la educación cristiana que en la educación pública?” Haga un resumen de la anécdota que aparece en las páginas 29 a 31 del libro del alumno. PREGUNTE: “¿Quiénes son los Guillermo José Watson y Beatriz Smith de su vida y de qué manera lo impresionó el ejemplo de ellos?” 17 1. 2. 3.
  17. 17. Muestre el Recurso 2B, las palabras de Lucas 6:40. Después de leer el versículo al grupo, PREGUNTE: “Como maestro, ¿cuál sería su respuesta a este versículo?” “¿Cuáles rasgos quisiera que sus alumnos imitaran y cuáles que desecharan?” Presente los Recursos 2C y 2D: “Un maestro que deja una viva impresión es ejemplo del carácter de Cristo”, y muestre los puntos conforme los comenta. Si usa la presentación PowerPoint, usted puede presentar un punto a la vez. Con cada punto haga comentarios basados en el material del alumno. Aclare que cada punto y la información adicional se encuentran en el libro del alumno. Seleccione preguntas de la sección Evaluación del capítulo 2 del libro del alumno, páginas 44 y 45, a modo de resumen de esta sección del entrenamiento. Pida a los participantes que se separen en grupos según la edad que enseñan. Nombre un moderador de grupo o a un líder que ayude a los miembros a comentar el contenido del material impreso para cada edad. Provea copias a cada participante. El material que usará es Recurso 1E “Primera Niñez”, 2F “Escolares”, 2G “Jóvenes”, 2H “Adultos”. Ayude como supervisor del aprendizaje; cuando sea necesario, ofrezca estímulo y ayuda. Al final de la hora, pida a los alumnos que se vuelvan a reunir en un solo grupo. Reconozca que tal vez no hubo suficiente tiempo para cubrir todo el material y anime a los alumnos para que lo completen en casa o en otras reuniones de liderazgo. Concluya la reunión con oración. 18 5. 6. 7. 8. 4.
  18. 18. hay en la tierra un poder que produzca un cambio de vida más efectivamente que el de un ejemplo piadoso.” —Wes Bartel 19 ķĸ Recurso 2A ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. “No
  19. 19. “El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro.” Lucas 6:40 20 Recurso 2B ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local.
  20. 20. Un maestro que deja una viva impresión es ejemplo del carácter de Cristo Razones Responsabilidades 1. Llamados a un estilo de vida 2. Dios continúa su obra en nosotros Preparación 1. ¿Hay alguna semejanza? 2. Identifique los rasgos del carácter de Cristo 21 ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. Recurso 2C
  21. 21. Presentación 1. Jesús fue movido por la compasión 2. Jesús tuvo paciencia con sus alumnos 3. Jesús oró en todo tiempo 4. Jesús vivió en paz con “todos” Expectativas 22 Recurso 2D ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local.
  22. 22. 23 Recurso 2E Primera Niñez E l m a e s t r o q u e d e j a u n a v i v a i m p r e s i ó n Seamos como Cristo y dejemos una viva impresión en los demás. “En una encuesta entre adultos que han experimentado el segundo nacimiento, ninguno de los entrevistados dijo que la meta más importante en la vida era ser un comprometido seguidor de Jesucristo.” —Barna Reasearch Online, “The Year’s Most Intriguing Findings [Los hallazgos más curiosos del año]” Si la vida de Cristo es nuestro ejemplo (y obviamente lo es), tenemos una alta norma que seguir. La meta de ser como Cristo es un proceso. Progresamos hacia la meta. A veces avanzamos. A veces tropezamos. Cuando tropezamos, podemos determinar que el tropiezo nos lleve a Cristo, hasta que podemos recuperar el paso. ¿Estableció Cristo una norma elevada? Sí, decididamente. Lea en Lucas 6 la lista de normas que Jesús estableció cuando predicó el Sermón del Monte. Después evalúe su enseñanza conforme estas normas. Verifique su puntuación. Hay cientos de miles de maestros de escuela dominical en los Estados Unidos. Si todos seguimos las normas de Cristo con seriedad y vivimos según ellas, ¿se imagina el impacto que estas pueden tener en nuestros pequeños alumnos? ¿El impacto que pueden causar en toda la nación? ¿De qué manera la vida conforme las normas de Cristo puede afectar el abuso de menores, los índices de divorcio, la violencia armada en las escuelas, la violencia en las vías públicas, y el fraude en los negocios y en el gobierno? Si separados es posible dejar alguna impresión, ¡imagine lo que puede ocurrir si se unen cientos de miles de maestros! Sin embargo usted tal vez pregunta: “¿Qué sucede con los que no deciden seguir las normas de Cristo? ¿Acaso no son más?” En un país de aproximadamente 275 millones, por lo menos 100 millones asisten regularmente a la iglesia.1 ¿No cree usted que 100 millones de personas que reflejan el carácter de Cristo influirían en los 175 millones restantes? 1Barna Research Group, Ltd.; Ventura, California [Online]. ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. "No juzguéis" (v. 37) Los primeros 15 minutos son un caos. 1 2 3 4 5 __Sí __No "Haced bien a los que os aborrecen" (v. 27) Un niño le grita “¡No te quiero!” 1 2 3 4 5 __Sí __No "Orad por los que os calumnian" (v. 28) Un niño le dice: “Prefiero la otra maestra” 1 2 3 4 5 __Sí __No "Presenta la otra mejilla" (v. 29) Un niño le dice: “Usted huele mal” 1 2 3 4 5 __Sí __No "Como queréis que hagan con vosotros, asi también haced vosotros con ellos" (v. 31) Enfatice el progreso de sus alumnos 1 2 3 4 5 __Sí __No "Prestad, no esperando de ello nada" (v. 35) Un niño no agradece lo que se le da 1 2 3 4 5 __Sí __No "Amad...a vuestros enemigos" (v. 35) Un niño golpea a otro 1 2 3 4 5 __Sí __No "Sed...misericordiosos" (v. 36) Un niño llora porque sus padres no están cerca 1 2 3 4 5 __Sí __No "Perdonad" (v. 37) Tres niños derraman agua 1 2 3 4 5 __Sí __No "Dad" (v.38) Usted tiene que comprar materiales para 1 2 3 4 5 __Sí __No la clase con dinero de su bolsillo. Las normas de Lucas 6 y mi clase de escuela dominical de la primera niñez Respondo Respondo humanamente conforme el carácter de Cristo Si respondiera de esta manera en la clase de escuela dominical, ayudaría a mis alumnos a ser como Cristo Total de hileras _ _ _ _ Medite en lo siguiente ___ Promedio: Sume los puntos y divídalos por 10 (el número de normas). E l m a e s t r o q u e d e j a u n a v i v a i m p r e s i ó n ES EJEMPLO DEL CARÁCTER DE CRISTOES EJEMPLO DEL CARÁCTER DE CRISTO MMMMaaaaeeeessssttttrrrroooo MMaaeessttrroo ddddeeee EEEEssssccccuuuueeeellllaaaa ddee EEssccuueellaa DDDDoooommmmiiiinnnniiiiccccaaaallll DDoommiinniiccaall
  23. 23. 24 Recurso 2F Escolares ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. “Dónde vamos, proyectamos nuestra sombra de maestros, y la gente nos ve con una expectativa diferente.” —Cliff Schimmels Los niños necesitan modelos de vida cristiana para saber cómo vivir de manera tal que honren a Dios. Cuando venimos a Cristo, experimentamos un cambio interior; sin embargo, todavía necesitamos modelos de vida que nos muestren como ejercitar nuestra fe a diario. El apóstol Pablo habló acerca de este tema: “Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros” (Filipenses 3:17). En su libro Teaching That Works [Enseñanza eficaz], Cliff Schimmels nos recuerda acerca de la importancia de nuestro ejemplo: Alguien nos observa—cada gesto, cada palabra. Observa nuestros hábitos, nuestro estado de ánimo, nuestras expresiones, nuestra integridad, nuestro sentido de la moral, nuestra espiritualidad. Es una extraordinaria responsabilidad pensar que cualquier desliz nuestro puede perjudicar otra vida. Cada vez que entramos en un salón de clase, necesitamos escuchar las silenciosas súplicas de esos “hambrientos” estudiantes: “Ayúdame, por favor. Muéstrame cómo vivir efectivamente. Muéstrame cómo aplicar la Biblia a mi vida. Muéstrame dónde encontrar el gozo indecible y la paz que sobrepasa todo entendimiento.1 Aparte de padres y abuelos, tal vez la más grande influencia en los niños la ejerce un maestro. Por esto Santiago nos aconseja que consideremos con seriedad nuestra enseñanza: “Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación” (Santiago 3:1). La gente demanda más de los maestros—y Dios también demanda más de ellos; Él espera un ejemplo de dedicación. Tal vez esto se debe a la influencia que ejerce en vidas inocentes e ingenuas. No se puede subestimar la importancia de esta verdad cuando se trata de enseñar a los niños. Sin embargo, somos imperfectos, y así como los discípulos, de vez en cuando experimentaremos fracasos y contratiempos. Este no es tiempo de rendirnos; es tiempo de seguir adelante y aprender de nuestros errores. Cuando nos apoyamos en el Espíritu Santo, podemos ser el ejemplo que nuestros alumnos necesitan ver. Ser maestro significa enseñar por el ejemplo; y para el maestro cristiano es guiar a los alumnos al único ejemplo perfecto que deben seguir, el Señor Jesucristo. El Espíritu Santo ha prometido ser nuestro consejero y nuestro maestro. Si usted tiene tiempo enseñando, sin duda estará de acuerdo que algunos niños lo harán orar de rodillas. No obstante este es un buen lugar cuando necesitamos ayuda para tratar con un alumno difícil. La comprensión de los niños y el desarrollo de buenas habilidades es esencial para la buena enseñanza, pero una palabra de sabiduría de un maestro lleno del Espíritu Santo en un instante puede cambiar una actitud o una situación. Cada vez que entre al salón de clase, confíe que Dios lo ayudará a ser el maestro que Él quiere que sea. Después de leer las declaraciones que aparecen más abajo, hágase un auto-examen y pida a Dios que le enseñe cómo puede ser un ejemplo de la vida de Cristo para sus alumnos. 1. Soy fiel a mi compromiso con Cristo y con mis alumnos. 2. Con la ayuda de Dios, donde esté vivo una vida consecuente. 3. Aprendo al mismo tiempo que enseño. Procuro ser dócil y estar siempre dispuesto a escuchar sugerencias. 4. Procuro dar ejemplo de paciencia, de perdón, y de aceptación de mis alumnos y de los demás que trabajan en la escuela dominical. 5. Enseño la verdad con compasión y amor. No quiero ser una piedra de tropiezo para mis alumnos. 6. Estudio personalmente la palabra de Dios; no dependo del estudio de otros. 7. En todo lo que hago muestro el amor de Dios a mis alumnos (1 Juan 4:7-12). 1Cliff Schimmels, Teaching That Works [Enseñanza eficaz] (Cincinnati, Ohio: Standard Publishing, 1999), 68. El maestro que deja una viva impresión es ejemplo del carácter de Cristo
  24. 24. ¿Cómo definiría carácter, y qué relación tiene con el liderazgo efectivo? ¿Cómo se desarrolla un carácter piadoso? Según Hebreos 4:12, la Palabra discierne nuestras motivaciones. ¿Qué tiene que ver las motivaciones con el carácter piadoso? ¿Cuáles son las motivaciones correctas para el ministerio? ¿Por qué son inmaduras y peligrosas las motivaciones que se centran en el líder? Como líderes, no debemos permitir que el ministerio de Dios sea mayor que el Dios del ministerio. Es vital que centremos nuestra atención en ser personas de Dios, en vez de personas que hacen la obra de Dios. ¿Cómo se pierde este enfoque? ¿Por qué es fácil perderlo? ¿Cómo se mantiene el enfoque correcto? Considere las siguientes cualificaciones del carácter para el liderazgo. Dedique unos minutos para reflexionar en las descripciones y en las preguntas de diagnóstico para cada característica. Como equipo, comente en breve la importancia de cada una para la vida personal y el ministerio, y también cómo desarrollar y mantener estos aspectos cruciales del carácter piadoso. Integridad—Otros pueden determinar su reputación, pero usted mismo determina su carácter. ¿Quién es usted cuando nadie lo observa? (Salmo 139:22) Humildad—Considere las necesidades y preocupaciones de los demás antes que las propias. ¿Cuánto de lo que usted hace se pasa por alto? (Filipenses 2:3-5) ¿Está satisfecho de que así sea? (Isaías 66:2) Servicio—No espere que otros hagan lo que usted mismo puede hacer. ¿Cómo responde usted cuando lo tratan como siervo? (Mateo 20:27,28) Actitud—Después de pasar algunos momentos, ¿se sienten bien las personas acerca de su potencial espiritual? ¿Qué tipo de actitudes puede usted despertar en los demás? ¿Cómo enfrenta usted el consejo y la corrección? (Filipenses 4:4-8) Gozo—Su estado de ánimo no debe depender de las circunstancias. El “gozo del Señor” es nuestra fortaleza. ¿Es constante su entusiasmo por la vida y su pasión por el ministerio? ¿Cuánto se requiere para desanimarlo? (Nehemías 8:10; Salmo 100) Gratitud—No hemos ganado las oportunidades que se nos conceden. Dios da dones, abre puertas, e incluso da la fe, la determinación, y el poder para que cumplamos la tarea que tenemos por delante. ¿Se interesa más en hacer valer sus derechos en Cristo que en lo que Él demanda de usted? (Colosenses 1:11,12) Compasión—¿Lo dirige su sentido de preocupación a tomar las decisiones correctas? Cuando debe encarar a alguien, ¿percibe la persona preocupación o condenación? (1 Juan 3:16-18) Santidad—La santidad no es pasiva; tiene más relación con lo que usted hace que con lo que no hace. (Levítico 10:10; 1 Tesalonicenses 4:7; 2 Pedro 3:11) ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. 25 Recurso 2G RubberBall,Inc. Jóvenes EEEEllll mmmmaaaaeeeessssttttrrrroooo qqqquuuueeee ddddeeeejjjjaaaa uuuunnnnaaaa vvvviiiivvvvaaaa iiiimmmmpppprrrreeeessssiiiióóóónnnn eeeessss eeeejjjjeeeemmmmpppplllloooo ddddeeeellll ccccaaaarrrráááácccctttteeeerrrr ddddeeee CCCCrrrriiiissssttttoooo Muchos basan su percepción de Dios en lo que ven en las personas que siguen a Cristo, por eso es indispensable que en todos los aspectos de la vida los líderes cristianos muestren un carácter piadoso. Aun nuestros alumnos que conocen a Cristo necesitan un ejemplo conforme crecen en su relación con Cristo. Por esta razón, las cualificaciones de los líderes de jóvenes tienen más relación con el carisma—carácter piadoso—que con los dones. • • • • •
  25. 25. 26 Si usted es como la mayoría de los maestros, dirigir una clase no es la única responsabilidad que tiene en la iglesia. Probablemente usted pertenece al 20% de la iglesia que realiza 80% del trabajo. Pero así como el servicio es importante para la marcha de la iglesia local, el exceso de trabajo de aquellos que sirven obra en desmedro del buen éxito de la iglesia. La lista de tareas espirituales que demandan atención y tiempo puede ser abrumadora. La vitalidad se restaura sólo cuando descansamos de las obligaciones de la iglesia y pasamos tiempo—calidad de tiempo—con Cristo. Sin embargo, no es necesario que deje de enseñar para refrescar su vida espiritual. He aquí algunas ideas que puede aplicar para hacer más productivo su trabajo para Dios en el salón de clase. Permita que la lección cambie su vida Usted gana cuando una actividad puede cumplir una doble función. La preparación de la lección cada semana se puede convertir en una rutina de simplemente presentar buena información y de manera efectiva. Obviamente esto es hacer buen uso del tiempo de preparación. No obstante, este esfuerzo se puede multiplicar si, durante la preparación, usted asimila el mensaje de la lección y permite que este transforme su vida. No es justo (ni tal vez honrado) esperar que el mensaje influya en los demás, si no ha permitido que lo haga en su vida. Resista la tentación de que la actividad de aprendizaje sea meramente cognitiva y basada en la conducta. Considere el conocimiento en términos de relaciones Usted puede profundizar su vida espiritual si enfatiza el aspecto práctico de los principios bíblicos de la lección. Generalmente se ve la Biblia como un libro de texto en vez de guía. A pesar de que se puede extraer gran cantidad de material técnico (por ejemplo: las dimensiones del arca de Noé o la cantidad de años que los israelitas peregrinaron en el desierto), el propósito principal es guiar a los alumnos a una relación con Cristo que influya en otros. La Biblia enseña que la Ley mata, pero que el Espíritu vivifica (2 Corintios 3:6). Como los fariseos en tiempos de Cristo, una persona hoy puede conocer la Biblia con la ayuda de los mejores estudios que se han realizado y aún tener un vacío espiritual (vea Mateo 15:7-9). No permita que el conocimiento lo envanezca. Al contrario, procure que lo acerque a Cristo. Cuando esto ocurra, el conocimiento lo desafiará, lo purificará, y hará que viva en humildad ante Dios (vea Miqueas 6:8). Muchos cristianos han entendido mal la práctica de las disciplinas espirituales. Algunos las consideran duras tareas que dificultan la vida. Este no es el propósito de ellas. Al contrario, las disciplinas espirituales—oración, ayuno, estudio, humildad, quietud, sumisión, servicio (entre otras)—deben ser fuente de gozo. No deben ser esclavitud, sino libertad; no deben restringirnos, sino liberarnos. Otro mal entendido es que las disciplinas espirituales son actividades que podemos usar para manipular a Dios. No nos cuesta aceptar el hecho de que no podemos ganar nuestra salvación, pero tampoco podemos ganar el favor de Dios por los puntos espirituales que acumulamos a través de la práctica de una serie de disciplinas. La participación en las disciplinas espirituales debe ser una respuesta natural y de la voluntad a la relación que tenemos con Cristo. Estas no deben considerarse una obligación, así como no consideramos obligación la relación con nuestro cónyuge. Tampoco debemos pensar que hacemos un favor a Dios cuando pasamos tiempo con Él. El amor que sentimos por Dios debe motivarnos a tener una mayor intimidad con Él. Cuando las disciplinas espirituales se consideran oportunidades en vez de obligaciones, el tiempo que dedicamos a nuestro desarrollo espiritual se enriquecerá y nos sentiremos motivados a progresar en nuestra maduración espiritual. El maestro que deja una viva impresión es ejemplo del carácter de Cristo Recurso2H Adulto ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local.
  26. 26. Capítulo 3 — El maestro que deja una viva impresión conoce a sus alumnos Distribuya copias de las hojas de apuntes de la Sesión 3, que encontrará en la página 89 de esta guía del líder. PREGUNTE: “¿Puede nombrar cinco cosas que conoce acerca de sus alumnos? Escriba esta información en el reverso de las hojas de apuntes.” Después que realicen la actividad, pídales que piensen en la dificultad que tuvieron para realizar la actividad. PREGUNTE: “¿De qué manera la información que conozco acerca de mis alumnos influye en la manera en que preparo y presento el material que enseño cada semana?” Después de que respondan, dígales que en esta sesión comentará que, además de conocer las características de la etapa del desarrollo de los alumnos, el maestro también los debe conocer como individuos. Muestre a la clase el Recurso 3A que contiene las palabras de Larry Burkett con que comienza el capítulo 3. PREGUNTE: “¿Qué implicancia tiene para usted la verdad de estas palabras como maestro de personas únicas?” Haga un resumen de la anécdota que aparece en las páginas 49 a 50 del libro del alumno. PREGUNTE: “Con cuál de los cuatro personajes de la historia usted mejor se identifica?” “¿Cómo influye su personalidad en la manera en que usted aprende y en el tipo de actividades en las que decide participar?” 27 1. 2. 3.
  27. 27. Lea la declaración que el autor hace en la página 51 del libro del alumno: “Cuando vienen a la escuela dominical, las personas traen consigo sus diferencias y esperan que se los acepte; además, esperan aprender la verdad y esperan tener un encuentro con Dios.” Después de leer la cita, pida a todos que comenten lo que hacen en su salón de clase para cada semana satisfacer la variedad de expectativas de los alumnos y los conflictos que significan al proceso de enseñanza. Muestre el Recurso 3B, las palabras de Juan 10:1-15. Después de leer el versículo al grupo, PREGUNTE:“¿Cuál es la importancia de que el buen pastor conociera el nombre de sus ovejas?” Conceda por lo menos 30 segundos para que mediten. Después... PREGUNTE:“¿Qué características únicas tienen sus alumnos que los distingue de otras personas?” Presente los Recursos 3C y 3D: “Un maestro que deja una viva impresión conoce a sus alumnos”, y muestre los puntos conforme los comenta. Si usa la presentación PowerPoint, usted puede presentar un punto a la vez. Con cada punto haga comentarios basados en el material del alumno. Aclare que cada punto y la información adicional se encuentran en el libro del alumno. Seleccione preguntas de la sección Evaluación del capítulo 3 del libro del alumno, páginas 63 y 64, a modo de resumen de esta sección del entrenamiento. Pida a los participantes que se separen en grupos según la edad que enseñan. Nombre un moderador de grupo o a un líder que ayude a los miembros a comentar el contenido del material impreso para cada edad. Provea copias a cada participante. El material que usará es Recurso 3E “Primera Niñez”, 3F “Escolares”, 3G “Jóvenes”, 3H “Adultos”. Ayude como supervisor del aprendizaje; cuando sea necesario, ofrezca estímulo y ayuda. Al final de la hora, pida a los alumnos que se vuelvan a reunir en un solo grupo. Reconozca que tal vez no hubo suficiente tiempo para cubrir todo el material y anime a los alumnos para que lo completen en casa o en otras reuniones de liderazgo. Concluya la reunión con oración. 28 6. 7. 5. 9. 8. 4.
  28. 28. Dios hace cada cristal de nieve diferente uno del otro y nos da a todos huellas digitales diferentes, obviamente no tuvo ni tiene dificultad para crear diferente a toda persona que ha vivido o que vivirá.” —Larry Burkett 29 ķĸ Recurso 3A ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. “Si
  29. 29. “De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por su nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.” Juan 10:1-5 30 Recurso 3B ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local.
  30. 30. Un maestro que deja una viva impresión conoce a sus alumnos Razones 1. Conozcamos a nuestros alumnos e imitemos el modelo de enseñanza de Cristo 2. Conozcamos a nuestros alumnos y modifiquemos la manera en que enseñamos Responsabilidades 1. Aceptación y transformación 2. Informémonos 31 ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. Recurso 3C
  31. 31. Preparación 1. Características de la edad 2. Temperamento 3. Aprendizaje Presentación 1. Enseñanza en equipo 2. Su ayudante: el material de enseñanza 3. Su consejero: el Espíritu Santo Expectativas 32 Recurso 3D ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local.
  32. 32. Recurso 3E Primera Niñez U n m a e s t r o q u e d e j a u n a v i v a i m p r e s i ó n CONOCE A SUS ALUMNOS Desarrollemos suficiente capacidad y dejemos una viva impresión MENTAL EMOCIONAL/ SOCIALESPIRITUAL “Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño” 1 Corintios 13:11 CONOCE A SUS ALUMNOS 33 MMMMaaaaeeeessssttttrrrroooo MMaaeessttrroo ddddeeee EEEEssssccccuuuueeeellllaaaa ddee EEssccuueellaa DDDDoooommmmiiiinnnniiiiccccaaaallll DDoommiinniiccaall U n m a e s t r o q u e d e j a u n a v i v a i m p r e s i ó n Características de la primera niñez Los niños preescolares aprenden de manera diferente que los escolares, los jóvenes, o los adultos. Las características de la edad de los preescolares determina lo que pueden aprender acerca de Cristo y la manera en que lo pueden hacer. Lea la lista de características y haga una marca frente a las que usted ha observado en sus alumnos. Si usted quiere perfeccionar su habilidad para enseñar a los niños de manera que entiendan, mantenga una copia de la lista entre las páginas de su libro guía para el maestro. Cuando prepare la clase cada semana, incluya algunos métodos que tengan relación con cada área del desarrollo de los niños. FÍSICO ❏ Aprenden a confiar: Atienda y enseñe. El cuidado cariñoso y constante enseña a confiar. ❏ Primeros conceptos acerca de Dios y Cristo: Cuando hable de Dios y de Cristo comunique felicidad. Diga a los niños que Jesús los ama. Cante canciones alegres acerca de Dios y de Cristo. Asegúrese de que entienden que Dios los ama en todo momento. ❏ Forman actitudes acerca de la iglesia: Planee actividades de aprendizaje que los niños disfruten. ❏ Adoran espontáneamente: Cree un ambiente de admiración ante la Creación de Dios. Ayude a los niños a responder a Dios de corazón. ❏ Piensan de manera literal: Para la historia use objetos concretos: bloques, muñecas, carros de juguete, etc. Use ideas abstractas ocasionalmente. ❏ Poca capacidad de concentración: Para cada lección planee breves actividades. Determine el tiempo según la edad y el interés de los niños. ❏ Vocabulario limitado: Use palabras simples y oraciones cortas. Añada terminología de la iglesia: “orar”, “adorar”, “bendecir”, etc. ❏ Olvidan fácilmente: Prepárese para recordarles las reglas varias veces durante la clase. ❏ Aprenden por repetir: Repita la actividad en tanto muestren interés. Enseñe la misma lección de diferentes maneras. ❏ Aprenden por imitar: Participe en todas las actividades. Enseñe con el ejemplo. ❏ Activos: Planee actividades que los haga moverse (simular que suben un árbol con Zaqueo). ❏ Poca coordinación de los dedos: Para los mayores planee actividades como recortar y pegar. Enseñe actividades manuales básicas a los más pequeños. ❏ Aprendizaje de nuevas habilidades: Planee el uso de nuevas habilidades: dibujar, escalar, etc. Los preescolares responden con entusiasmo ante la posibilidad de aprender a hacer algo nuevo. Use las habilidades para que los niños respondan con entusiasmo ante el aprendizaje de la Biblia. ❏ Sentimientos intensos: Ayude a los niños a expre- sarse con palabras. Responden emocionalmente cuando están cansados o tienen hambre. ❏ Temor, ansiedad: Dedique tiempo para conquistar la confianza de ellos. Ayude a un niño triste a participar en entretenidas actividades. ❏ Juegan con otros: Use juegos, dramas, etc. en que todos los niños participen al mismo tiempo. Provea duplicados de los juguetes preferidos. ❏ Ven la vida desde su propia perspectiva: Enséñeles a respetar su turno, cooperar, y compartir, hasta que se habitúen. ❏ Responden al elogio: Elogie el buen comportamiento. El niño repetirá la buena conducta. ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local.
  33. 33. 34 Recurso 3F Escolares ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. Cuando trabajamos con niños necesitamos considerar las necesidades del ser integral. Nos referimos a las necesidades físicas, mentales, sociales y emocionales, y espirituales. La comprensión del crecimiento y del desarrollo de los niños lo ayudará a enseñar con mayor efectividad y empatía. Cada niño tiene su propio ritmo para avanzar en las etapas de desarrollo. A esto se debe que en su clase haya una amplia gama de niveles de madurez en los alumnos, a pesar de que todos están en el mismo nivel. Un niño puede ser físicamente maduro para su edad, pero tal vez es inmaduro emocionalmente—o a la inversa. Algunos maestros tienen altas expectativas de los alumnos que físicamente son más maduros que los demás de la clase. Esto puede ser motivo de confusión para un niño cuyo tamaño no es necesariamente indicador de su madurez emocional o de sus habilidades académicas. Dios ha bendecido a los escolares con una gran provisión de energía y de entusiasmo; el maestro de escuela dominical que hace uso de sabiduría planeará maneras de encausar esa energía y ánimo. Como maestros, nuestra tarea es enseñar de manera tal que no apaguemos el deseo de aprender que tienen nuestros alumnos, y que al mismo tiempo les proveamos el entrenamiento y la disciplina que necesitan para una vida cristiana de éxito. El estudio del desarrollo del niño ha llenado volúmenes de literatura y seguirá siendo un tema de gran interés para padres y para quienes trabajan con niños. Nuestras conclusiones, sin embargo, siempre deben pasar la prueba de lo que dicen las Escrituras acerca de la naturaleza de los niños y de cómo enseñarles. Dios ha prometido sabiduría a todo el que la busque: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” (Santiago 1:5). Más abajo encontrará una lista de algunas características comunes de niños de 5 a 11 años de edad. Confío que este breve panorama lo ayudará a desarrollar su don de enseñanza y a crecer en su comprensión de los niños. Comunes características de los niños de 6, 7, y 8 años de edad Un maestro que deja una viva impresión conoce a sus alumnos • Cree lo que se le dice; respeta las autoridades • Tiene un corazón sensible; las historias lo impresionan fácilmente • Se abre al evangelio; reconoce que necesita salvación • Necesita certeza del amor de Dios y de su perdón • Necesita ayuda para aplicar las Escrituras a la vida diaria • Se preocupa con facilidad. Las preocupaciones son reales pero denotan ingenuidad; necesita seguridad y firmeza • Necesita materiales concretos y manipulables que lo ayuden a entender • Inquieto; se cansa de estar sentado por períodos largos; necesita recesos para “liberar energía” • Tiene tendencia a perder el tiempo; no se relaciona con el horario de los adultos • Disfruta las historietas, los acertijos, las rimas, y los chistes Comunes características de los niños de 9, 10, y 11 años de edad • Está abierto al mensaje del evangelio • Le preocupa lo justo, lo que es justo • Necesita ayuda para aprender a perdonar • Acepta la Biblia como autoridad • Comienza a cuestionar las decisiones de los adultos con más frecuencia • Responde a los desafíos de misiones y las causas nobles • Tiene buena memoria, le gusta el desafío de memorizar las Escrituras • Debe enfrentar mayor presión de sus amigos • Se siente motivado a ganar dinero, ahorrar para diferentes causas • Disfruta los juegos y los deportes organizados • Descubre, desarrolla, y refina sus habilidades • Es hablador, desgarbado, y bullicioso; tiene tendencia a las reacciones repentinas • Está desarrollando su poder de razonamiento: planea estrategias y organiza • Quiere participar; le gusta la aventura y es espontáneo • Admira o idolatra héroes, personajes famosos, o figuras deportivas • Se compara con otros en el desarrollo de las habilidades y en popularidad
  34. 34. La palabra de Dios es siempre pertinente, pero la presentación de ella debe considerar la percepción de los adolescentes. La habilidad del mundo de vender productos y promesas—no importa cuán vanos o destructivos—demuestra la importancia “del envoltorio”, especialmente para el mercado joven. Lamentablemente las influencias “del envoltorio” trascienden el mundo del comercio y afectan a la iglesia. En la presentación del evangelio a los adolescentes se deben usar actividades emocionantes y comunicación creativa. Pero más esencial y efectivo es “el envoltorio” de la verdad del evangelio. Cuando usted presenta la verdad de la palabra de Dios a sus alumnos, usted mismo es “el envoltorio”. UUUUnnnn mmmmaaaaeeeessssttttrrrroooo qqqquuuueeee ddddeeeejjjjaaaa vvvviiiivvvvaaaa iiiimmmmpppprrrreeeessssiiiióóóónnnn ccccoooonnnnoooocccceeee aaaa ssssuuuussss aaaalllluuuummmmnnnnoooossss Su vida habla con más poder y fuerza que las lecciones. Si no hay un lazo personal con los alumnos, aun la más elaborada lección puede fracasar en el propósito de hacer contacto con los alumnos. La clave está en que una vez que desarrolle relaciones con los adolescentes, su vida y también sus lecciones serán pertinentes para ellos. ¿Cuáles son algunas maneras prácticas de establecer relaciones con sus alumnos? ¿Por qué es generalmente necesario que usted tome la iniciativa de desarrollar la relación con el alumno? El aprendizaje y el crecimiento son siempre procesos que implican cruzar el puente dos veces: primero, ir donde está el alumno y después regresar con él. Cristo mismo edificó un puente entre Dios y el hombre, cuando vino para llevarnos donde el Padre. Como líderes, debemos desempeñar nuestra labor de constructores de puentes—forjar relaciones con los alumnos que allanen el camino a una más profunda relación con Cristo. Considere la importancia de la siguiente estrategia del constructor de puentes y comente algunas maneras específicas y prácticas en que las puede aplicar. •Confíe en Dios y pida su dirección. Dios conoce a sus alumnos y lo eligió a usted para que toque la vida de ellos. Ore por ellos y con ellos. Todo esfuerzo de pertinencia es inefectivo si no hay oración. •Tome la iniciativa y penetre en el mundo de ellos. No espere que sus alumnos entren en su mundo, si usted no ha traspasado su zona de comodidad para acercarse a la de ellos—actividades y sitios donde usted no tiene obligación de estar. •Permita que entren en su vida y en su hogar. Ayude a los jóvenes a organizarse en pequeños grupos. Llévelos a lugares. Infunda confianza en los adolescentes, pídales que trabajen con usted. Conforme la relación madure, crecerá su influencia en ellos. •Pregunte y aprenda de ellos. Permita que los alumnos le enseñen acerca de sus intereses (y también los suyos) y que desarrollen confianza en usted. Pregunte acerca de las tendencias y tecnología actuales y lo que ocupa la mente de ellos cuando están dentro y fuera de la iglesia. •Concentre su atención en ellos y exprese interés. No se distraiga cuando hable. Escuche con respeto sus intereses y preocupaciones, gánese el privilegio de hablar a la vida de ellos. Recuerde el nombre de cada uno y otra información personal; muestre que ellos son importantes para usted. •Ame, acepte, y reafirme incondicionalmente. Los adolescentes generalmente no cuentan con el tipo de atención reafirmante y por esto quien los anima no pasará desapercibido para ellos. Felicítelos y reconozca ante los demás las virtudes y las victorias de ellos. Casi todo lo que procura enseñar a sus alumnos pasa a través del filtro de las experiencias y de las percepciones de la vida. ¿Por qué es importante saber acerca del trasfondo, el hogar y la situación familiar, y la personalidad de los alumnos? ¿Cómo puede usted tener una mejor comprensión del marco de referencia de sus alumnos? ¿Cómo puede mantenerse al día con la cultura de sus alumnos? ¿De qué manera beneficiaría a su ministerio una mayor comunicación con la familia de los alumnos? ¿Cuáles son algunas maneras prácticas de hacer que su ministerio tenga un mayor enfoque en la familia? ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. 35 Recurso 3G PhotoDisc Jóvenes
  35. 35. 36 Los competidores de boliche conocen la condición de las pistas y conforme ese conocimiento eligen la bola que usarán. Los marinos estudian la condición del tiempo antes de aventurarse en alta mar. Así también, los maestros deben esforzarse por entender a sus alumnos para enseñar con efectividad. Lea las siguientes sugerencias acerca de los adultos que lo ayudará a comunicarse con ellos como alumnos. Acepte los principios educacionales de los adultos La aceptación de los cuatro principios educacionales básicos de los adultos que popularizó el educador Malcolm Knowles, lo ayudarán a entender lo que los alumnos esperan de su clase. El primer principio es que los alumnos quieren aprender en vez de que se les enseñe. Segundo, los adultos pueden contribuir con el proceso de aprendizaje y participar en él. Tercero, los alumnos quieren opinar acerca de lo que aprenderán. Y finalmente, los adultos quieren un currículo que los ayude a solucionar los problemas diarios. Entienda las estaciones del aprendizaje de los adultos Los adultos aprenden según las estaciones de la vida. Este conocimiento lo ayudará a enfrentar los desafíos que representan los diversos grupos de alumnos que debe enseñar cada semana. A los adultos jóvenes les inquieta la independencia, la identidad, y la intimidad. Los maestros deben proveer ejemplos loables y deben crear el ambiente en que se puedan desarrollar relaciones de apoyo y un contexto para el aprendizaje. En otras palabras, la educación cristiana debe ser el marco de referencia para entender el mundo y para vivir en la sociedad. Los adultos de edad media buscan afecto, seguridad, y realización. A través de la buena enseñanza y de las relaciones, el maestro debe ser un amigo que es ejemplo de fe en un Dios fiel. Los adultos mayores tienen preocupaciones relacionadas con el envejecimiento y el cometido de finalizar la jornada de manera digna. Los maestros de adultos mayores deben desafiar a sus alumnos a que desarrollen nuevas relaciones y nuevas maneras de servir al Señor, y deben también reforzar la importancia de la iglesia y del prójimo. Tenga conciencia de los diversos estilos de aprendizaje Sus alumnos se sentirán más realizados si usted tiene conciencia de que ellos representan una variedad de estilos de aprendizaje y si está dispuesto a planear para cada uno. Los cuatro estilos de aprendizaje que se aceptan comúnmente son (1) el imaginativo, que aprende mejor en un ambiente que incita a la comunión y la interacción; (2) el analítico, que quiere que el maestro sea el proveedor de información; (3) el que hace uso del sentido común y que analiza para descubrir el aspecto práctico de los conceptos; y (4) el dinámico, que hace uso de la creatividad. Anticipe las expectativas de sus alumnos Usted se relacionará mejor con sus alumnos si anticipa las expectativas de ellos. Las siguientes son algunas expectativas comunes del alumno adulto. Primero, quieren un maestro que sea cristiano en todo momento, no sólo en el salón de clase. Los adultos quieren un ejemplo que viva una vida de integridad. Quieren una lección que haga énfasis en la aplicación. La mayoría de los adultos no les interesa una clase de teología. Quieren saber de qué manera la Biblia responde “el aquí y el ahora” de su vida. La atmósfera del salón de clase es también importante. Los maestros deben ser abiertos, amistosos, y tolerantes. El adulto no viene a la escuela dominical a enredarse en un combate o a participar en un alegato hostil. Por último, los adultos quieren un maestro que considere al alumno tan importante como la lección. El maestro debe estar dispuesto a apartarse de la preparación cuando nota una necesidad o un alumno hace una pregunta que crea el ambiente propicio para la enseñanza. Un maestro que deja una viva impresión conoce a sus alumnos Recurso 3H Adultos ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local.
  36. 36. Capítulo 4 — El maestro que deja una viva impresión extrema su influencia Distribuya copias de las hojas de apuntes de la Sesión 4, que encontrará en la página 90 de esta guía del líder. PREGUNTE: “Según su opinión, ¿quién es la persona más influyente en el país?” Escriba los nombres en el pizarrón o en transparencias para retroproyector. Después que haya escrito las respuestas, pídales que comenten las características de estas personas que las hacen las más influyentes en el país. Escriba las características que sugieran. PREGUNTE: “¿Cuáles de estas características pueden ver en la vida del maestro de escuela dominical?” Después de que respondan, dígales que en esta sesión comentará maneras en que el maestro puede influir en la vida de sus alumnos por la causa de Cristo. Muestre a la clase el Recurso 4A que contiene las palabras de John Milton Gregory con que comienza el capítulo 4 del libro del alumno. PREGUNTE: “¿Cuál ha sido su mejor maestro y que hizo para estimularlo a alcanzar conocimiento?” Haga un resumen de la anécdota que aparece en las páginas 69-72 del libro del alumno. Después pida a los miembros del grupo que piensen en un alumno que, desde el punto de vista de la vida espiritual y de la conducta, no satisface las expectativas. Después, pídales que piensen en la siguiente pregunta: “¿Qué cualidades ve en ese alumno en quien pensó y de qué manera estas virtudes mejoran la perspectiva que tiene de él?” Finalmente, instruya a los miembros del grupo que escriban algunas estrategias que pueden aplicar para influir de manera positiva en ese alumno. Lea la declaración que el autor hace en la página 73 del libro del alumno: “En su libro Molder of Dreams [Forjadores de sueños], Guy Doud, que fue Maestro del Año, describe los maestros que influyeron en él en su vida de escolar. En su vida hubo, como él los describe, “forjadores” de sueños y “destructores” de sueños. Después de leer la cita, pida a todos que comenten maneras en que 37 1. 2. 3. 4.
  37. 37. maestros y padres pueden destruir los sueños de los alumnos, o estimular o forjar los. Después de algunos minutos de comentarios, desafíe a los maestros a identificar la categoría en que se clasificarían y a determinar lo que deben hacer para cambiar si descubren que son “destructores”. Muestre el Recurso 4B, las palabras de 2 Corintios 3:2,3. Después de leer el versículo al grupo, PREGUNTE: “Si la vida de sus alumnos fuera una carta de recomendación por la influencia que su vida y ministerio ha tenido en ellos, ¿cuál sería el mensaje que comunicaría?” “Según su opinión, ¿qué aspecto de su persona y de su ministerio ejerce mayor influencia en sus alumnos?” Conforme responden, escriba las respuestas en una transparencia o en la pizarra. Refiérase a la lista y PREGUNTE: “Si estas son las maneras en que influimos en nuestros alumnos, ¿qué podemos hacer para sacar el mayor partido de esa influencia que ejercemos en ellos?” Presente los Recursos 4C y 4D: “Un maestro que deja una viva impresión maximiza su influencia”, y muestre los puntos conforme los comenta. Si usa la presentación PowerPoint, usted puede presentar un punto a la vez. Con cada punto haga comentarios basados en el material del alumno. Aclare que cada punto y la información adicional se encuentran en el libro del alumno. Seleccione preguntas de la sección Evaluación del capítulo 4 del libro del alumno, páginas 84 y 85, a modo de resumen de esta sección del entrenamiento. Pida a los participantes que se separen en grupos según la edad que enseñan. Nombre un moderador de grupo o a un líder que ayude a los miembros a comentar el contenido del material impreso para cada edad. Provea copias a cada participante. El material que usará es Recurso 4E “Primera Niñez”, 4F “Escolares”, 4G “Jóvenes”, 4H “Adultos”. Ayude como supervisor del aprendizaje; cuando sea necesario, ofrezca estímulo y ayuda. Al final de la hora, pida a los alumnos que se vuelvan a reunir en un solo grupo. Reconozca que tal vez no hubo suficiente tiempo para cubrir todo el material y anime a los alumnos para que lo completen en casa o en otras reuniones de liderazgo. Concluya la reunión con oración. 38 5. 6. 7. 8. 9.
  38. 38. verdadera enseñanza . . . no es la que transmite conocimiento, sino la que estimula al alumno a obtenerlo.” —John Milton Gregory 39 ķĸ Recurso 4A ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. “La
  39. 39. “Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.” 2 Corintios 3:2,3 40 ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. Recurso 4B
  40. 40. Un maestro que deja una viva impresión extrema su influencia Razones Responsabilidades 1. Responsabilidad con las familias 2. Responsabilidad con la comunidad 3. Responsabilidad de fomentar la aceptación y la comunión 4. Responsabilidad de proveer un ejemplo de vida cristiana 5. Responsabilidad de la enseñanza bíblica 6. Responsabilidad de comprometerme a recibir entrenamiento continuo 41 Recurso 4C ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local.
  41. 41. Preparación 1. El plan de clase 2. El objetivo de aprendizaje 3. Elección de los métodos de enseñanza 4. Organización del salón de clase Presentación Expectativas 42 Recurso 4D ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local.
  42. 42. 43 Recurso 4E Primera Niñez U n m a e s t r o q u e d e j a u n a v i v a i m p r e s i ó n EXTREMA SU INFLUENCIA Su tiempo en la escuela dominical es breve y también extenso. Aunque tiene sólo treinta a noventa minutos de clase, usted tiene ese período semana tras semana para influir en el conocimiento, en las actitudes, y en el comportamiento. Aproveche cada minuto; ore y pida a Dios que le muestre el plan a largo plazo para los niños a quienes enseña. Lea las siguientes sugerencias que lo ayudarán a aprovechar cada momento. Comience con su oración Si llega treinta minutos antes, usted tendrá suficiente tiempo para orar y para preparar el salón antes de la llegada del primer alumno. Si es imposible llegar temprano, ore mientras viaja a la iglesia. Si hay otras personas que viajan con usted, pídales que lo acompañen en la oración. La enseñanza en la escuela dominical es una misión espiritual. Usted necesita estar consciente de la presencia de Dios. Comience a enseñar tan pronto llegue el primer niño. Los más pequeños necesitan atención personal. Bendiga con esta atención al primer niño que llegue al salón. Los niños son inquietos. Si usted no tiene una actividad preparada para recibirlos, ellos encontrarán en que ocuparse. Si así sucede, usted tendrá que usar tiempo de la lección para reconquistar la atención de ellos y para enfocarlos en los principios bíblicos que les quiere enseñar. Modifique la lección según la respuesta de los alumnos. Los niños tienen poder de concentración más limitado. Prepárese para enseñar un mismo punto de la lección a través de diversas actividades. Si planeó un juego bíblico de cinco minutos y los niños aparentemente lo disfrutan, extiéndalo otros 2 minutos. Si planeó una historia de 10 minutos y los alumnos se distraen antes del cumplimiento del tiempo, haga una transición a la siguiente actividad; finalice la historia durante el tiempo de la merienda o del trabajo manual. Si la atención de los niños se ha desviado no aprenderán aunque usted decida terminar. Considere el cuidado físico como parte de la lección. Los pequeñitos requieren cuidado físico. Busque maneras creativas de proveerlo. Procure tener en el salón un jarro con agua fría para mitigar la sed. Guarde también bocadillos saludables. Planee juegos con las manos y canciones que pueden cantar en el receso para ir al baño. Cuando atiende sus necesidades físicas, usted les enseña que Dios se preocupa de ellos y fomenta la confianza en Él. La misma clase de confianza les será de utilidad toda la vida conforme las necesidades de ellos crecen. Sea sensible a la dirección del Espíritu Santo. Aproveche la oportunidad de reconocer la presencia de Dios a través de espontáneos momentos de oración y alabanza. Si un niño responde emocionalmente a alguna historia, deténgase y eleve una breve oración que armonice con la respuesta. Si un niño llega medio dormido, frótele la espalda y dé gracias a Dios por él. El Espíritu Santo lo puede ayudar a aprovechar “el momento de Dios” para satisfacer las necesidades de sus alumnos. ©2002 Gospel Publishing House. Permiso para fotocopiar esta hoja sólo para el uso de la iglesia local. “La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús,... al manifestarse como hombre se humilló a sí mismo y se hizo obediente” Filipenses 2:5,8, NVI 1 2 3 4 5 U n m a e s t r o q u e d e j a u n a v i v a i m p r e s i ó n EXTREMA SU INFLUENCIA Comprometámonos y dejemos una viva impresión. MMMMaaaaeeeessssttttrrrroooo MMaaeessttrroo ddddeeee EEEEssssccccuuuueeeellllaaaa ddee EEssccuueellaa DDDDoooommmmiiiinnnniiiiccccaaaallll DDoommiinniiccaall
  43. 43. 44 Recurso 4F Escolares © 2001 Gospel Publishing House. Se otorga permiso para reproducir este material solo para el uso en la iglesia local. Disfrute la enseñanza Fácilmente se puede reconocer el maestro que disfruta la enseñanza. Participa en las actividades con los niños, muestra real interés en sus alumnos, dedica tiempo para atenderlos, y disfruta cuando escucha informes acerca de sus actividades y triunfos. Cuando esto ocurre se forma un vínculo entre el maestro y el alumno. La enseñanza es mucho más fácil cuando los alumnos disfrutan la compañía de su maestro y lo respetan—y cuando los maestros hacen del aprendizaje una experiencia entretenida. Establezca un espacio organizado y creativo Esto no quiere decir que el maestro comprometerá el mensaje o abdicará a su responsabilidad de maestro por ganar la aprobación de sus alumnos. Los niños en realidad prefieren un maestro que tenga convicciones firmes y un buen comando de la clase. Los niños, como los adultos, seguirán al líder que respetan; se sienten inseguros cuando el maestro no establece límites o pautas. La falta de organización y de liderazgo puede ser caldo de cultivo de un ambiente caótico que impide el aprendizaje. En 2 Timoteo 4:2, Pablo instruye a su discípulo a que redarguya, que reprenda, que exhorte con toda paciencia y toda doctrina. La enseñanza es equipar (2 Timoteo 3:17) a los creyentes para buenas obras. Un maestro eficiente es cariñoso y firme cuando guía al niño en su aprendizaje. Procure que en su salón de clase haya una atmósfera equilibrada entre organización y aprendizaje creativo y espontáneo. Amplíe su tiempo de enseñanza Para enriquecer la influencia que ejerce en sus alumnos en nombre de Cristo, aproveche al máximo el tiempo que tiene con ellos por el uso juicioso de la hora de clase. Esta meta se alcanza con oración, preparación, y buena planificación. Usted puede ampliar su período de enseñanza e influencia si llega temprano para conversar con los alumnos antes de la clase o cualquier actividad que haya planeado. Organice su salón y en su planificación dedique suficiente tiempo para la enseñanza y para las actividades de aprendizaje. El valioso tiempo de la clase no debe usarse para verificar la lista de los presentes si esto se puede hacer en otro momento o puede ser responsabilidad de otra persona. Dedique ese tiempo a la interacción con los alumnos. Busque la manera de realizar las tareas rutinarias de modo que no lo distraigan de la atención que debe dar a los alumnos. Comuníquese con sus alumnos durante la semana A los niños les gusta recibir correspondencia. Envíe por correo a todos los alumnos alguna actividad relacionada con la clase: un acertijo, un crucigrama, etc. Comuníquese con sus alumnos durante la semana y envíe tarjetas de cumpleaños o un saludo en una cierta festividad. Aproveche el correo electrónico para anunciar actividades especiales o enviar unas líneas de saludo. Si usted invierte tiempo en la comunicación con sus alumnos, su influencia trascenderá el salón de clase. Si tiene poco tiempo, pida que alguien lo ayude con esos importantes pasos para establecer relaciones que motivarán a sus alumnos a imitar su ejemplo, así como usted imita a Cristo. Un maestro que deja una viva impresión extrema su influencia
  44. 44. Se dice que “liderazgo es influencia”. No importa su título o su cargo, si no establece una dirección clara y por consecuencia nadie lo sigue, usted probablemente no está ejerciendo su liderazgo. Sin duda, usted tiene un cierto grado de influencia—el asunto es ¿cuánta influencia? y ¿qué clase? Las siguientes medidas lo ayudarán a tener una influencia positiva y perdurable en sus alumnos. ☞ Dedique tiempo a sus alumnos. En Marcos 3:14 encontramos el principal llamado de Jesús a sus discípulos: “para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar”. Los ministerios no tienen buen resultado cuando pasan por alto la naturaleza personal o individual del discipulado. Las relaciones son el corazón del ministerio a los jóvenes. Si el maestro quiere influir espiritualmente en la vida de ellos, las relaciones deben ser el común denominador de todas las actividades. ¿Cómo, cuándo, y dónde puede ser más deliberado acerca de su esfuerzo de pasar más tiempo con sus alumnos? ☞ Sea una persona con quien sus alumnos quieren estar y planee programas en que quieran participar. No es necesario que los alumnos lo vean como el mejor amigo de ellos, pero si no desean ser parte de lo que usted provee, su influencia será extremadamente limitada. Un ministerio que atrae a los jóvenes es el que se caracteriza por la calidez, la aceptación, el estímulo, y la atmósfera de diversión. ¿De qué manera su personalidad y el programa pueden ser más atrayentes a los jóvenes? ☞ Entienda a sus alumnos y provea un ministerio más pertinente. Hay pocas probabilidades de que un adolescente ponga atención a un mensaje—sin tener en cuenta su importancia—si no ve la relación que este tiene con su vida y sus intereses. No obstante, si su acercamiento parece pertinente, los jóvenes considerarán que el mensaje de la palabra de Dios que usted les comunica tiene relación con la vida de ellos. ¿Cómo puede tener la seguridad de que lo que usted enseña tiene relación con los intereses, la personalidad, y la cultura de sus alumnos? ☞ Satisfaga las necesidades de sus alumnos. Cuando lo haga, solos llegarán a su puerta. Las mayores necesidades de los preadolescentes son aceptación, actividad, y realización. Los mayores 45 UUUUnnnn mmmmaaaaeeeessssttttrrrroooo qqqquuuueeee ddddeeeejjjjaaaa uuuunnnnaaaa vvvviiiivvvvaaaa iiiimmmmpppprrrreeeessssiiiióóóónnnn eeeexxxxttttrrrreeeemmmmaaaa ssssuuuu iiiinnnnffff lllluuuueeeennnncccciiiiaaaa quieren participación, responsabilidad, y un sentimiento de importancia en la comunidad y en la vida personal. Los alumnos se sienten atraídos a personas, lugares, y actividades que satisfacen estas necesidades y anhelos. ¿Cómo puede a través del ministerio de su clase ayudar a sus alumnos a encontrar lo que buscan? ☞ Dé a los alumnos la oportunidad de invertir en una causa digna y loable. La mayoría de los alumnos—particularmente los mayores—se sentirán atraídos a hacerse responsables de actividades que dejan una huella en la vida de otras personas. Conforme adquieren mayor conciencia de la “comunidad”, los jóvenes se comprometerán fielmente, sea una persona o sea una empresa la que les dé la oportunidad de participar en una causa digna. ¿Cuáles son algunas maneras importantes de hacer participar a los alumnos en el servicio práctico dentro o fuera del salón de clase? ☞ Viva una vida cristiana consecuente. Las disciplinas prácticas y espirituales no las obtenemos de manera espontánea, y es probable que no se desarrollen en la vida de la persona sin un ejemplo digno y una poderosa motivación. El maestro debe ser íntegro. ¿Qué aspectos de su conducta y de su carácter deben ver claramente e imitar los alumnos que se encuentran dentro de su círculo de influencia? ☞ Dependa de la dirección y de la fortaleza de Cristo. Para que la influencia en sus alumnos sea positiva y perdurable debe radicar de su relación personal con Dios. Es vital que sus anhelos y prioridades armonicen con las de Cristo, que el ministerio a sus alumnos esté saturado de oración y de la Palabra. Ahora mismo, dedique tiempo para conversar con Dios; pídale que lo ayude a sentir una mayor pasión por su tiempo con Cristo y su Santo Espíritu y su dependencia de Él. PhotoDisc Recurso 4G Jóvenes © 2001 Gospel Publishing House. Se otorga permiso para reproducir este material solo para el uso en la iglesia local.
  45. 45. 46 Hay pocas tareas en la iglesia que tienen mayor potencial de influir en la vida de la gente que la de ser maestro de escuela dominical. La influencia de quienes Dios ha llamado al ministerio de la enseñanza tiene valor no sólo en esta vida sino en la eternidad. Aproveche esa oportunidad. He aquí algunas ideas que lo ayudarán. Infórmese acerca del asunto que enseña Un maestro no debe sentirse responsable de saber todo; sin embargo, debe tener un firme dominio de lo que enseña. Los maestros que continuamente comunican información que no ha sido confirmada o que enseñan lecciones para las que no se han preparado rápidamente perderán la confianza de sus alumnos. Muéstrese abierto a admitir que no tiene todas las respuestas; a la vez, presente con seguridad lo que sí sabe. Usted ayudará a sus alumnos a presentar confiadamente sus preguntas y a esperar su orientación dentro del margen de su experiencia. Muestre el amor de Cristo El cargo de maestro de escuela dominical puede ser una experiencia apasionante para algunos. Pero la influencia del maestro de escuela dominical disminuye cuando en vez de humildad hay orgullo en él. La arrogancia generalmente repele las personas. Muestra la inconsecuencia de quien habla de la importancia del amor cristiano pero que no lo vive en la vida diaria. Los alumnos observan a sus maestros para ver una vida consecuente con la enseñanza de la palabra de Dios. Cuando los maestros muestran el carácter piadoso que proclaman, será más fácil que los alumnos escuchen, aprendan, y vivan los principios de las Escrituras. Dedique tiempo a trabajar con las personas No importa lo que usted opine acerca de su propia madurez espiritual, sus alumnos lo verán como una persona espiritualmente madura. Ellos querrán madurar como usted lo ha hecho. Antes de que califique esta declaración de herejía, recuerde que el apóstol Pablo aconsejó a los creyentes del primer siglo que siguieran su ejemplo (1 Corintios 11:1; Filipenses 3:17; 1 Tesalonicenses 1:6). Si seguimos a Cristo, nos debe llenar de entusiasmo la idea de mostrar a otros como vivir la vida cristiana. Algunos maestros tienen tiempo para prepararse para enseñar pero no piensan que tienen tiempo para relacionarse con sus alumnos fuera del salón de clase. Este tipo de pensamiento refleja las prioridades cuando se trata de influir en la vida de sus alumnos. El grado de influencia que los maestros tienen en los alumnos es directamente proporcional al tiempo y la energía que están dispuestos a invertir en el discipulado personal. Dispóngase a ser transparente La transparencia es un concepto difícil para muchas personas. Creen que si se muestran vulnerables, perderán credibilidad. La realidad es lo opuesto. Todos tenemos nuestros defectos y sabemos que nadie es perfecto. Hablar de nuestras derrotas y de nuestras victorias nos ayudará a relacionarnos con nuestros alumnos; ellos podrán ver que en los momentos difíciles, la gracia de Dios es suficiente. La transparencia no significa que cada semana frente a sus alumnos usted escarbará “el depósito de la basura de su vida”. Lo que sí se da a entender es que cuando enseñe una lección que lo desafíe, no tema admitir sus luchas espirituales y buscar la oración y el apoyo de su clase. Dios sabía lo que hacía cuando lo llamó a enseñar. Parte de sus expectativas para su ministerio es que usted influya en sus alumnos para beneficio del reino. Haga lo necesario para extremar su influencia y disfrutar la recompensa del ministerio que Dios le ha encomendado. Un maestro que deja una viva impresión extrema su influencia © 2001 Gospel Publishing House. Se otorga permiso para reproducir este material solo para el uso en la iglesia local. Recurso 4H Adulto
  46. 46. Capítulo 5— La enseñanza que deja una viva impresión define una norma de madurez Distribuya copias de las hojas para tomar apuntes de la Sesión 5, que encontrará en la página 91 de esta guía del líder. Pida al grupo que escriba dos o tres metas que cada semana quieren alcanzar en el salón de clase. Después, pida que escriban una meta para la clase de lo que quieren alcanzar en un año. Finalmente, pida que describan el tipo de persona que quieren ver que se desarrolla como resultado del ministerio de enseñanza. PREGUNTE: “¿Qué está haciendo para alcanzar estas metas?” y “¿Cuán importante cree usted que es alcanzar las metas que ha establecido y por qué?” Muestre a la clase el Recurso 5A que contiene las palabras de W. Talmadge Johnson con que comienza el capítulo 5 del libro del alumno. PREGUNTE: “¿Cuál es el propósito que mueve el ministerio de enseñanza en que usted participa?” Haga un resumen de la anécdota que aparece en las páginas 89-91 del libro del alumno. PREGUNTE: “¿Por qué es una tentación evaluar el buen éxito de un ministerio según el número de personas que participan o las palabras de felicitación que se reciben en vez de hacerlo en el cambio que vemos en la vida de los alumnos?” Cuando terminen de responder, PREGUNTE: “¿Qué debe cambiar en nuestro pensamiento y en nuestra cultura cristiana para que no midamos el éxito de nuestro ministerio conforme a las normas de la sociedad, sino conforme a las de la Biblia? 1. 2. 3. 47
  47. 47. Lea la declaración que el autor hace en la página 92 del libro del alumno: “Es importante que el maestro determine las razones de la transformación que espera ver en sus alumnos, que también descubra su responsabilidad, y lo que debe hacer para que esta se produzca.” Después de leer la cita, pida a todos que describan cómo sería la escuela dominical si la enseñanza se centrara en los resultados y cómo difiere de la manera que ellos normalmente desempeñan su función de maestros. Después de algunos minutos de comentarios, anuncie que en esta sesión explicará por qué es vital que todos los maestros tengan metas del resultado que esperan y cómo estas metas los ayudan a ser más efectivos en el ministerio al que Dios los ha llamado. Muestre el Recurso 5B, las palabras de Efesios 4:11-13. PREGUNTE: “Según estos versículos, ¿cuál es la función principal del maestro?” “¿Con cuánta efectividad lleva a cabo esta labor?” Pida a quienes creen que han realizado una labor efectiva que expliquen los pasos que han dado para alcanzar la meta bíblica de la enseñanza. A los demás que no han trabajado de esta manera pero que están dispuestos a cambiar, deles oportunidad de que expliquen por qué no han cumplido el propósito bíblico de la enseñanza en la iglesia local. Presente los Recursos 5C y 5D: “La enseñanza que deja una viva impresión define una norma de madurez”, y muestre los puntos conforme los comenta. Si usa la presentación PowerPoint, usted puede presentar un punto a la vez. Con cada punto haga comentarios basados en el material del alumno. Aclare que cada punto y la información adicional se encuentran en el libro del alumno. Seleccione preguntas de la sección Evaluación del capítulo 5 del libro del alumno, página 105, a modo de resumen de esta sección del entrenamiento. Pida a los participantes que se separen en grupos según la edad que enseñan. Nombre un moderador de grupo o a un líder que ayude a los miembros a comentar el contenido del material impreso para cada edad. Provea copias a cada participante. El material que usará es Recurso 5E “Primera Niñez”, 5F “Escolares”, 5G “Jóvenes”, 5H “Adultos”. Ayude como supervisor del aprendizaje; cuando sea necesario, ofrezca estímulo y ayuda. Al final de la hora, pida a los alumnos que se vuelvan a reunir en un solo grupo. Reconozca que tal vez no hubo suficiente tiempo para cubrir todo el material y anime a los alumnos para que lo completen en casa o en otras reuniones de liderazgo. Concluya la reunión con oración. 48 5. 7. 6. 9. 8. 4.
  48. 48. escuela dominical es una agencia concentrada en las personas y un movimiento dirigido por propósitos.” —W. Talmadge Johnson 49 ķĸ Recurso 5A © 2001 Gospel Publishing House. Se otorga permiso para reproducir este material solo para el uso en la iglesia local. “La
  49. 49. “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.” Efesios 4:11-13 50 Recurso 5B © 2001 Gospel Publishing House. Se otorga permiso para reproducir este material solo para el uso en la iglesia local.
  50. 50. Laenseñanzaquedejauna vivaimpresióndefineuna normademadurez Razones 1. El mandato bíblico 2. La importancia de un acercamiento deliberado 3. Las personas responden a las expectativas Responsabilidades 1. Los maestros y los líderes deben ver la necesidad 2. El maestro debe promover la visión 3. El maestro debe capacitar sus alumnos Preparación 1. Determine un modelo bíblico de madurez 2. Haga un análisis de los recursos disponibles 3. Desempeñe la función de administrador 4. Cultive los dones espirituales 51 Recurso 5C © 2002 Gospel Publishing House. Permission to copy for local church use only.
  51. 51. Presentación 1. Declaración global del valor de Edificamos Gente 2. Edificamos Gente—Declaración de valor #1 3. Edificamos Gente—Declaración de valor #2 4. Edificamos Gente—Declaración de valor #3 5. Edificamos Gente—Declaración de valor #4 Expectativas 1. Expectativa de una transformación espiritual 2. Expectativa de la presencia del Espíritu Santo 3. Expectativa de una relación más profunda con Dios 4. Expectativa de la participación en el ministerio dentro del salón de clase 5. Expectativa de crecimiento numérico 6. Expectativa de una nueva dinámica espiritual 52 Recurso 5D © 2001 Gospel Publishing House. Se otorga permiso para reproducir este material solo para el uso en la iglesia local.
  52. 52. 53 Recurso 5E Primera Niñez L a e n s e ñ a n z a q u e d e j a u n a v i v a i m p r e s i ó n DEFINE UNA NORMA DE MADUREZ EnJuan 10, Jesús habla de sí como un buen pastor. Él esperaba que sus discípulos también asumieran la responsabilidad de pastores espirituales. Después de su resurrección, en una conversación con Pedro tres veces le preguntó: “Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? ... Pastorea mis ovejas.” Como maestros de la primera niñez, somos pastores espirituales de los más pequeños. Nuestra meta es alimentarlos espiritualmente para que crezcan y se conviertan en devotos seguidores de Cristo. Para iniciar el proceso, queremos incluirlos y que se sientan parte del “rebaño”. También queremos enseñarles para que vayan “a los verdes pastos y a las aguas de reposo”, donde crecerán y desarrollarán el potencial que Dios ha planeado para ellos. Cuanto más use deliberadamente estrategias de enseñanza que incluyen e instruyen a los más pequeños, tanto más probable será que los niños maduren y se conviertan en obedientes seguidores que quieren vivir en Cristo y dejarse guiar por Él. ¿Cómo calificaría su labor de buen pastor? La primera columna de la tabla del buen pastor presenta las características que describe Juan 10 y una declaración de valor del proceso de evangelismo y discipulado que conocemos como Edificamos Gente. Lea la primera columna. Después, en la segunda columna, encierre en un círculo la letra S si está de acuerdo con la declaración, o la letra N si no está de acuerdo. La tercera columna presenta estrategias para que los más pequeños se sientan parte de la escuela dominical y que les enseñará a acercarse a Dios como resultado de las lecciones que usted presente. Lea las estrategias, después en la cuarta columna, encierre en un círculo el número que mejor califica la efectividad con que aplica la estrategia en la enseñanza. © 2001 Gospel Publishing House. Se otorga permiso para reproducir este material sólo para el uso en la iglesia local. Estoy preparado para dar la bienvenida al primer niño que llega al salón. Me inclino hasta quedar al alcance de la vista de los niños y mientras hablo y enseño, llamo a cada uno por su nombre. Me alegro cuando veo a los niños y les digo que Jesús se alegra también. Cuando hablo con los padres en presencia de los hijos, siempre digo algo positivo acerca de ellos. Conozco las necesidades, las habilidades, y los intereses de los niños que enseño. Modifico las lecciones a las necesidades e intereses de los niños en mi clase. Cuando no entiendo la conducta de un alumno, observo, oro, y leo lo que sea necesario para saber cómo enseñar. Cuando mejora la conducta de uno de mis alumnos, celebro con él o ella y le digo que Dios también celebra con nosotros. Rasgo Juan 10: Toma en cuenta a todas sus ovejas, las llama por nombre (v.3). Edificamos Gente: Todo niño tiene derecho de recibir el mensaje del evangelio a su nivel de comprensión. Rasgo Juan 10: Él dirige, las ovejas lo siguen (v.4). Edificamos Gente : Todo niño necesita una brújula bíblica y moral que lo guíe y proteja en su vida. Característica del buen pastor Equivalencia en la enseñanza de la primera niñez ¿Estoy de acuerdo? Sucede en mi clase de escuela dominical SIEMPRE RARA VEZ 5 4 3 2 1 5 4 3 2 1 5 4 3 2 1 5 4 3 2 1 5 4 3 2 1 5 4 3 2 1 5 4 3 2 1 5 4 3 2 1 S N S N S N S N L a e n s e ñ a n z a q u e d e j a u n a v i v a i m p r e s i ó n DEFINE UNA NORMA DE MADUREZ Todo niño es valioso y es el centro de nuestro ministerio. —modificado de Edificamos Gente Adquiramos conciencia de la importancia de dejar una viva impresión. MMMMaaaaeeeessssttttrrrroooo MMaaeessttrroo ddddeeee EEEEssssccccuuuueeeellllaaaa ddee EEssccuueellaa DDDDoooommmmiiiinnnniiiiccccaaaallll DDoommiinniiccaall
  53. 53. 54 Recurso 5F Escolares © 2001 Gospel Publishing House. Se otorga permiso para reproducir este material solo para el uso en la iglesia local. El crecimiento y el desarrollo espiritual de un niño No es fácil criar niños en estos días. Muchos padres se preocupan por la condición espiritual de sus hijos. Se preguntan si se están desarrollando en ellos el carácter y los valores morales. Usted, como maestro, tal vez se pregunta si hay una manera de medir el progreso espiritual de sus alumnos. Los médicos usan las tablas de crecimiento para determinar el crecimiento físico del niño. La educación pública usa las tarjetas de calificaciones para medir las habilidades académicas de los niños. Y aunque estas no son una medida perfecta o decisiva del buen éxito del niño en la escuela, sí ayudan a evaluar cuánto ha progresado un niño de un año a otro. Con la ayuda de la evaluación de un maestro de escuela, los padres pueden determinar si el niño ha asimilado la enseñanza o si ha experimentado un cambio dramático en su progreso académico. Si consideramos la importancia del desarrollo físico, mental, social, como padres y maestros nos preocupa cuando no vemos un progreso significativo en el desarrollo moral de nuestros niños. Esta es una preocupación válida porque sabemos que temprano en la vida los niños necesitan instrucción moral y espiritual. Las Escrituras hablan con claridad acerca de la enseñanza en las primeras etapas de la vida. El Dios que creó a los niños—y que los conoce mejor que nadie—nos encomienda enseñarles cuando todavía tienen un corazón tierno y receptivo: “Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios” (Marcos 10:14, énfasis del autor). Los maestros de escuela dominical y otros que trabajan con los niños en la iglesia desempeñan una importante función en el desarrollo espiritual de ellos. Los padres necesitan el respaldo de personas que no son del hogar y que tienen talento para enseñar a los niños; deben considerar el valor de los maestros y del minis- terio de ellos. Los niños se benefician de la alianza entre padres y maestros. Evidencias de madurez La Biblia dice: “Aún el muchacho es conocido por sus hechos, si su conducta fuere limpia y recta” (Proverbios 20:11). Podemos esperar que veremos señales de crecimiento en los niños que creen lo que se les enseña. El crecimiento espiritual comienza después de la experiencia de la conversión y continúa conforme escuchamos la Palabra y la obedecemos. He aquí algunos indicadores que debemos buscar en la vida de los niños que han recibido a Cristo. La enseñanza que deja una viva impresión define una norma de madurez * Tiene interés en aprender más de Dios * Expresa su amor a Cristo y quiere agradarlo * Tiene un corazón sensible a Dios; no es duro de corazón * Tiene el anhelo de que sus padres y sus amigos conozcan a Cristo * A pesar de la tentación, quiere hacer lo correcto * Se siente sinceramente arrepentido cuando comete una falta * Respeta a sus padres, sus maestros, y otros adultos * Trata con amabilidad a los niños más pequeños, a los pobres, y a los ancianos * Le preocupa cuando otro niño está triste o se ha herido * Tiene el deseo de dar, quiere ayudar * Está dispuesto a compartir con otros * Quiere ir a la iglesia—especialmente si hay un ministerio a los niños * Toma sus decisiones según principios bíblicos: “¿Qué haría Jesús en mi lugar?” * Comienza a pensar cómo servirá a Dios cuando sea adulto * Comienza a aprender cómo dar testimonio de sus convicciones personales * Comienza a desarrollar control de sí mismo El crecimiento espiritual requiere de tiempo. Los niños, especialmente, necesitan crecer espiritualmente. Todavía están desarrollando su capacidad y mental formando su concepto de Dios. Sus alumnos crecerán espiritualmente debido al aprendizaje directo en el salón. Las acciones suyas, como maestro, validarán o contradirán su enseñanza. Si usted es fiel en su asistencia, ellos aprenderán a ser cumplidores; si usted muestra su interés en los demás, ellos aprenderán a ser compasivos; si usted habla la verdad en amor, ellos aprenderán a ser honrados. Aún después que sean promovidos a otra clase, cuando sus alumnos lo vean recordarán su ejemplo.

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