Se ha denunciado esta presentación.
Utilizamos tu perfil de LinkedIn y tus datos de actividad para personalizar los anuncios y mostrarte publicidad más relevante. Puedes cambiar tus preferencias de publicidad en cualquier momento.
_

 

 

 

 

 

 
 

 
 
 
 

   
 
   
  
 
   
 

 

   

 

         
   
     

.  .. . .  .
‘ q ,  
.4 . .
.  , .  ...
EL LINAJE DE VITORIA DE LECEA
u}?
EL LINAJE DE VlTORlA DE LECEA

ADVERTENCIA O ACLARACIÓN

  

c r: 
.. .

‘A 1. dar comienzo a este libro,  me propuse tan ...
_70_. 

poco tiempo,  es decir en tres generaciones,  pues antes firmaban y eran conocidos
con el nombre de Vitoria de Lece...
__71_

en rigor,  el nombre de Vitoria no es en la familia ilustre de los Leceas,  un apellido
de solar,  ni de sangre,  s...
_72_. 

Lecea y otra de Vitoria,  añadiéndose,  sin probarlo,  que por un casamiento se hablan
unido las dos,  formándose ...
El linaje de Lecea en Alava

y el mismo,  después,  con el nombre

de Vitoria de Lecea,  en Bilbao
, . 
t a ‘
s; 
.,  - )
2.. 
a‘ v , 
, . 
' ¡Y ‘r . .
,  _ y,  y g
w .  ‘ .
El linaje de Lecea en Alava

L solar de Lecea,  conocido y notorio de
hombres nobles e hijodalgos de sangre de
tiempo inme...
S
Las armas de los caballeros Leceas.  o sen
las del Palacio y casa fuerte de Lecea.  en Alu’
va.  son un escudo campo de pl...
Escudo de armas que los libros modernos de

armería atribuyen al litiaie de Vitoria de Lecea. 

sin que nos expliquenms.  ...
EL LlNAJE DE LECEA EN ALAVA
Y EL MISMO,  DESPUES,  CON EL NOMBRE
DE VITORIA DE LECEA,  EN BILBAO

Don Juan Ochoa de Lecea,...
__73__

del Colegio Viejo de San Bartholomé,  Mayor de la célebre Universidad de Salaman-
ca»,  (Madrid,  Andrés Ortiga,  ...
DON SAKcsio RAMiaez BAouaoANo
Señor del Palacio de Ecala. 

 

I Don SAncno RAMiaez BAQKIEDANO  Dom Mm;  RW“; 

DONA MAalA...
_3o__

Del matrimonio de Ruiz Pérez de Lecea y Doña Maiora de Baquedano y San
Martín,  nació,  además de Rodrigo Ochoa y O...
_31_

que murieran por ancianos,  los testigos que en Alava podían acreditary declarar
acerca del linaje de su padre y tío...
_32_

Presidió,  como Alcalde ordinario que era de Bilbao,  la junta y Ayuntamiento
abierto que se tuvo dentro de la igles...
«ima,  .u. ..z. ,i. unutz. xiáyaé. xx. us. a.. .w . 

n»

 r  k  .  , u n-Kxwjvficxmtwwaww

Lauda de Pero Lopez de Vitoria.
_g5_

Don Pedro de Vitoria de Lecea y su mujer Doña María Juana Saenz de Salinas, 
testaron en Bilbao,  ante Ochoa Martíne...
__34__

marca comercial,  y termina en sus ángulos con cuatro rosetones cuatrifoliados al
gusto gótico y dentro en ellos p...
._35_

tintas verosímilmente,  pudiesen ser consignadas con una misma cifra,  que no hay
lugar para varias en el espacio d...
_'36_

conserva en la Biblioteca Nacional y lo ha publicado impreso Don Juan Carlos de
Guerra (San Sebastián,  Hijos de Ba...
_37_

‘vo para acreditar su nobleza,  con los vecinos de Aguinaga,  probó ser hijo legitimo
de Pedro Ortiz de Vitoria de L...
_33_

Don Simón Díaz de Lecea testó por testimonio de Francisco de Guinea en 23 de
Febrero de i626, mejorando a su hija ma...
_39_

a) Don Diego Lopez de Vitoria de Lecea,  que sigue. 

b) Doña Juana Perez de Vitoria de Lecea,  que casó con Don Mar...
_9o_

Entre otros bienes,  Vincularon la casa principal y caserias de Indauchu,  en la
ante-iglesia de San Vicente,  de Ab...
_91_

mujer,  sus ascendientes y mayores,  y después del fallecimiento de aquellos señores, 
quedó la dicha capilla común ...
lX

Don Antonio de Vitoria de Lecea,  Familiar que fué del Santo Oficio de la In-
quisición y quien con este objeto y para ...
X

Don Diego López de Vitoria de Lecea,  Señor de los vínculos de Vitoria de Lecea
e Ibarra,  vecino de la villa de Bilbao...
San Pedro,  en Ojacastro,  bautizado en la parroquial de San Vicente,  de Abando. 

Este señor fué alcalde de Bilbao en lo...
__95_

Fué este señor,  poseedor de los vínculos y mayorazgos de Vitoria de Lecea,  Díaz
de Lecea y de Ibarra y disfrutó d...
_95_. 

Las autoridades eclesiásticas lo reconocieron así y le hicieron señalamiento de
otra para reemplazarla,  en la nue...
DON MANUEL DE VITORIA DE LECEA
Con el uniforme de ntarino.
DON MANUEL DE VITORIA DE LECEA
14 L

 

 

_. 
- C 4
wa.  
' w}.  ' " . 
.
.  i
.
_97_
XV

Don Manuel Maria de Vitoria de Lecea,  lbarra,  Lezama,  Villareal Aríceta, 
Aperribay Mendiola Velez Cachupin,  ...
_93_

a) Don Eduardo de Vitoria de Lecea,  hijo mayor,  que sigue,  y por quien sigue
la casa. 

b) Don Federico de Vitori...
E19»:  fljlgxgiimfqró- gs‘;  "¡unan n} Langa v MÉ [ñhmmflybug
c.
Dom SOFÍA DE ARANA . ' Aman-wa’)
_99_

blan ejercido los más altos cargos en el gobierno del País y en la representación
en Cortes. 

Fué Don Eduardo el pr...
_. ]00_. 

Sofocado el movimiento,  hubo de sustituirles el señor Corregídor en I. ’ de Sep-
tiembre inmediato,  poniendo ...
—101—-

cimiento de aguas;  la nueva Alhóndiga;  el puente de la Merced,  y el desarrollo de la
urbanización de la zona de...
El Linaje de Vitoria de Lecea
El Linaje de Vitoria de Lecea
El Linaje de Vitoria de Lecea
El Linaje de Vitoria de Lecea
El Linaje de Vitoria de Lecea
Próxima SlideShare
Cargando en…5
×

El Linaje de Vitoria de Lecea

1.545 visualizaciones

Publicado el

El Linaje de Vitoria de Lecea.

Publicado en: Educación
  • Sé el primero en comentar

  • Sé el primero en recomendar esto

El Linaje de Vitoria de Lecea

  1. 1. _ . .. . . . ‘ q , .4 . . . , . ‘ e a A . 4 . _ . . . . _ F. ._ r . .. , x k . x . u . . 4. . . _. ¡ , . . . a . . . . , < ,
  2. 2. EL LINAJE DE VITORIA DE LECEA
  3. 3. u}?
  4. 4. EL LINAJE DE VlTORlA DE LECEA ADVERTENCIA O ACLARACIÓN c r: .. . ‘A 1. dar comienzo a este libro, me propuse tan solo estudiar el linaje de Iba- rra en la Rioja; pero una vez que vi que esta familia, terminada la línea de varón, pasaba por hembra con su sangre, vínculos, mayorazgos y pa- tronatos a la casa de Mariaca, decidí así bien, reseñar este linaje, y, en efecto, dedi- qué la segunda parte de esta obra. La familia de Mariaca, después de algunas generaciones, también por falta de varón, recayó en línea de hembra y la señora que ostentó por derecho de sangre los honores y mayorazgos de las casas de Ibarra y de Mariaca en la Rioja, se casó con un Vitoria de Lecea, linaje que es el que todavía, en la actualidad, representa a aquellos Ibarras _' a aquellos Maríacas. Dedicado este libro al actual jefe de la casa de Vitoria de Lecea, Don Federico, paréceme ésta razón suficiente, para decir algo acerca de su ilustre familia. Pero antes de comenzar la redacción de lo que acerca de ella he leido y estudia- do, diré que el linaje de Vitoria de Lecea, por su origen, por la importancia que siem- pre ha tenido, por las alianzas que en todo tiempo contrajo con las casas principales de Vizcaya, por la influencia que ha ejercido en la vida municipaly social de Bilbao, y por la riqueza de su archivo admirablemente organizado, como tantos otros del antiguo Señorío, por lturriza, podía y aún debia ella sola dar motivo y materia para un libro. Sin embargo, como yo no dispongo de tiempo para tanto, me limitaré tan solo a establecer con toda certeza la genealogía de este linaje, dejando a otros aficionados a estos estudios, el que glosen mi trabajo y lo amplíen con fechas de documentos importantes y en la parte referente a la influencia que la familia Vitoria de Lecea ejerció en la vida política y en la social de Vizcaya. Antes de pasar más adelante. debo dejar consignadas dos afirmaciones: La primera es, que el linaje que actualmente se conoce con el nombre de Victo- ria de Lecea, asi, Victoria con c, tan sólo se llama de esta manera desde hace muy
  5. 5. _70_. poco tiempo, es decir en tres generaciones, pues antes firmaban y eran conocidos con el nombre de Vitoria de Lecea, Vitoria sin c, y sin que conste el motivo o la ra- zón de haber añadido la c, si bien yo creo se hizo para diferenciarse de otras familias que habia o pudiera haber en Bilbao del nombre de Vitoria, preocupación que siempre tuvieron los de aquel linaje, pues ya hace nueve generaciones que Don Si- món Diaz de Vitoria de Lecea, quien personalmente suprimió el Vitoria en su firma, signando solamente Don Simón Díaz de Lecea, en una probanza y en un pleito, co- sas ambas que sostuvo en el año de i605, mostraba su disgusto de que se le confun- diera con otro linaje distinto al suyo, que había en Bilbao, del nombre de Vitoria, y decía en documento que tenemos a la vista. «que en la dicha villa de Bilbao ha ha- bido de 7o años poco más o menos a esta parte, otros del nombre y apellido de Vito- ria, descendientes de un Alonso de Vitoria La Torre, que fué natural de tierra de Burgos y vino a vivir por el dicho tiempo a la dicha villa de Bilbao y que en reali- dad de verdad son muy diferentes linajes el uno del otro, por la parte del dicho apellido y nombre, ni tienen que ver los dichos de Vitoria La Torre, descendientes del dicho Alonso de Vitoria La Torre, quienes son mucho posteriores con los dichos Vitoria de Lecea, de donde el dicho Don Simón depende y que son mucho más an- tiguos en la dicha villa como todos los testigos saben, por tener entera noticia de un linaje y del otro, y es público y notorio y pública voz y fama». No contento con tal afirmación Don Simón Díaz de Vitoria de Lecea, y para es- tablecer más la separación y diferencia de las dos familias, consígnaba quiénes eran en aquel tiempo los Vitoria que descendían del primer Vitoria La Torre que vino a Bilbao, y les hacía la siguiente genealogía: Primera Segundas ALONSO nn VrrokiA “una” mmm LA Toma»: DOÑA MARÍA ORTIZ Doña PETRONILA que de Burgos vino DE BERTENDANA. DE URRÍBARRI. a Bilbao. : _l___ Don JuAN MARTÍNEZ DE VrromA residente en Abando. I I I- D. ‘ MARÍA Oil-nz D. ‘ MARIA ÓCHOA ue MAMUI) mz ZAMuuio D. ‘ ERMUCO ÜCHOA Don Fauno D. ‘ MARI OcuoA DON Onruño ma VITORIA I ne MAMuD mz VITORIA I DE ZAMUDIO Suma” DE MAMun Por cierto, que andando el tiempo esta familia de Vitoria La Torre y la antigua en Bilbao. de Vitoria de Lecea entroncaron; pero no vale la pena de hablar de ello, por cuanto que no quedó sucesión del matrimonio por el cual se unieron las dos familias. La segunda afirmación que quiero dejar bien sentada y consignada, es la de que
  6. 6. __71_ en rigor, el nombre de Vitoria no es en la familia ilustre de los Leceas, un apellido de solar, ni de sangre, sino tan sólo de residencia. En efecto, la familia ilustre de Lecea de que nos ocupamos, se estableció en Bil- bao, en donde tanta influencia ha ejercido desde entonces, a fines del siglo XIV, o más bien muy al principio del siglo XV, es decir más o menos por los años de i400, con la ida a Bilbao de dos hermanos, Don Juan Martínez de Lecea y Don Pedro Ló- pez de Lecea. Estos señores vinieron a Bilbao, de la ciudad de Vitoria, en Alava, y fueron conocidos en Bilbao con los nombres de Juan Martínez de Vitoria y Pedro López de Vitoria, como cognomen, 0 señal de residencia, cognomen que usaron como apellido corrientemente. No creo conste, al menos yo no he dado con ningún documento que lo acredite, que dichos dos hermanos usaron en Bilbao su verdadero apellido de Lecea, antes al contrario, los vemos figurar en actos públicos y en ejercicio de altos cargos, con el apellido de su antigua residencia de Vitoria y podemos afirmar, al menos de uno de ellos, el menor de los dos hermanos, Don Pedro López, que en vida mandó labrar la preciosa lauda de que luego hablaremos, para que cubriera la carnera de su propie- dad, en la iglesia del Sr. Santiago de la villa de Bilbao, en la que había de ser ente- rrado y que en ella mandó grabar el siguiente lema: «Aqui yace Po. Lopez de Vitorya». Hoy puede verse la dicha preciosa lauda en el museo de Bilbao. No hay pues siquiera lugar a dudas, ya que tenemos documentos fehacientes, coetáneos de los sucesos que narramos de que de la ilustre casa alavesa de Lecea, vi- nieron a Bilbao dos señores, en cuya familia nadie habia usado el apellido de Vito- ria, que no les pertenecía ni por razón de solar ni por razón de sangre, y que estos dos señores recibieron al llegar a Bilbao, desde Vitoria, en donde habian residido, el cognomen de Vitoria, como señal de residencia, cosa que no puede sorprender, sino que es lógica para todo aquel que conozca las costumbres de aquella época. Estos señores hicieron sus probanzas «ad perpetuan Rex memoriam», para de- jar bien establecidas sus genealogías, demostrando ser Leceas de origen y apellido y sus hijos, que afirman que a sus padres los conocían con el nombre de Vitoria, por haber venido a Bilbao desde aquella ciudad, no abandonaron ya el cognomen de Vi- toria, sino que lo antepusieron a su apellido de sangre y solar Lecea, creando de hecho el apellido compuesto de Vitoria de Lecea, que ha subsistido y perdura como tal en i5 ó ib generaciones. Por eso hubiera sido muy grande nuestra sorpresa, si estuviéramos menos habi- tuados a manejar ejecutorias de reyes de armas, e ignoráramos el escaso valor histó- rico que se puede conceder a estos documentos en la parte que no vaya acompañada de pruebas documentales, al encontrar en el rico archivo de la casa de Don Federico Victoria de Lecea, una ejecutoria de un rey de armas fechada en Madrid en mil sete- cientos y tantos años, en la que sin prueba ninguna ni especificación de lugar, ni sitio, se afirma como cosa corriente, que en Alava existía una casa del nombre de
  7. 7. _72_. Lecea y otra de Vitoria, añadiéndose, sin probarlo, que por un casamiento se hablan unido las dos, formándose el apellido compuesto, al que sin razón y sin explicación alguna, el aludido rey de armas, supone con derecho a usar unas armas fantásticas que describe. Todo esto es absurdo y poco serio. En Alava, existía la casa conocida e ilustre de Lecea, con sus armas bien defi- nidas y notorias que van al frente de este capitulo, dibujadas y descritas, y de esa casa, repetimos, vinieron a Bilbao dos señores hermanos, que nunca antes, ni nin- guno de sus mayores se llamaron Vitoria. A estos señores se llamó en Bilbao, los de Vitoria, como signo de residencia; ellos mismos usaron este nombre y sus hijos, bien probado su linaje, mantuvieron su apellido de sangre y solar de Lecea, al que ante- pusieron el cognomen de Vitoria, cor. el que en Bilbao fueron conocidos sus padres. No hay, apesar de cuanto diga el rey de armas y por lo que hace a esta familia, ni casa solar de Vitoria, ni apellido Vitoria en sentido de sangre, ni armas de Vito- ria, que en esta familia nunca existieron, ni les fueron concedidas. La familia actual de Victoria de Lecea, es como sus progenitores, Lecea por sangre y solar y sus armas son las conocidas de Lecea, historiadas por Argote de Molina y otros muchos serios historiadores genealógicos y heraldistas, armas que como antes digimos, van consignadas y descritas al frente de este capítulo. Para probar la importancia de esta familia, desde que se estableció en Bilbao, y la que tenían personalmente los dos hermanos primeros que se avecindaron en Bil- bao, de muchachos, basta recordar que el menor de los dos hermanos, Don Pedro López de Vitoria, en rigor de Lecea, a pesar de no ser de Bilbao, si no haber venido de Alava, fué ya Alcalde y Justicia Real de Bilbao en el año i483 y que uno y otro, los dos hermanos recién llegados a Bilbao, se casaron, el uno con una señora del apellido Bilbao la Vieja, y el otro con otra señora del apellido Pérez de Salinas, linajes ambos de la mayor importancia en el Bilbao de aqpella época.
  8. 8. El linaje de Lecea en Alava y el mismo, después, con el nombre de Vitoria de Lecea, en Bilbao
  9. 9. , . t a ‘ s; ., - ) 2.. a‘ v , , . ' ¡Y ‘r . . , _ y, y g w . ‘ .
  10. 10. El linaje de Lecea en Alava L solar de Lecea, conocido y notorio de hombres nobles e hijodalgos de sangre de tiempo inmemorial, con su casa fuerte y Pala- cio de Lecea, una de las más principales y anti- guas que existen en Alava, con muchas pre- emínencias y calidades aventajadas, se halla en el lugar de Eguinoa, a un cuarto de legua del lugar de Elurduya, en la frontera del Reino de Navarra.
  11. 11. S
  12. 12. Las armas de los caballeros Leceas. o sen las del Palacio y casa fuerte de Lecea. en Alu’ va. son un escudo campo de plata. un árbol i‘ atravesados al pie de dicho arbol dos. lobos. de color de sable. y por orla de dicho escudo ocho aspas de oro en campo de gules que es colorado. Esto mismo. que hemos visto en papeles antiguos y tallado y labrado en piedras y ma- deras de la época. es lo que dice Gonzalo AI‘- gole de Molina en su obra «Nobleza de Anda» lucia». en Sevilla. por Fernando Díaz. ano 15.88. pagina 75. capitulo LXXX. en la forma siguiente: El Palacio de Lecea. en tierra de Alava. dos lobos ttegros ¿itravesddos a un árbol ver- de en campo de plata. y por orla, ocho aspas de oro en campo rojo». El mismo Gonzalo Argote de Molina. ha- blando del línaíe de Vitoria de Lecea, dicc: «Las armas de los caballeros Vitorias Leceas. como descendientes del solar y Palacio de Lc- cea son». (la misma descripción de las armas de Lecea, que antes hemos copiado).
  13. 13. Escudo de armas que los libros modernos de armería atribuyen al litiaie de Vitoria de Lecea. sin que nos expliquenms. ya que ellos no lo hacen, el aumento de las aspas.
  14. 14. EL LlNAJE DE LECEA EN ALAVA Y EL MISMO, DESPUES, CON EL NOMBRE DE VITORIA DE LECEA, EN BILBAO Don Juan Ochoa de Lecea, Señor del solar y palacio de Lecea, que está en un llano, en medio de un término redondo que fué suyo propio, y junto a un río fértil, en el lugar de Eguinoa, en la provincia de Alava. Este Señor Don Juan Ochoa de Lecea, primero del linaje de quien se tiene noti- cia, casó con Doña Magdalena de Auris, hija legítima del Señor del Palacio de Au- ris, del Reino de Navarra. Suponen los papeles antiguos que hemos leído, que esta Señora Doña Magdalena, viviendo en el Palacio de Lecea, otorgó su testamento mandando ciertas obras pías al convento de Canónigos de Roncesvalles. ; De este matrimonio, nació, además de Pedro Ochoa y Diego de Lecea, un hijo primogénito, Ruiz Pérez de Lecea, que sigue. ll Ruiz Pérez de Lecea de Auris, quien se dice se batió en la batalla de las Navas de Tolosa, y a quien se dió por orla de su escudo de armas de Lecea, las aspas de San Andrés. Asi bien se dice, que la provincia de Alava le dió poder para que en su nombre hiciera treguas con el Rey de Navarra. Ruiz Pérez de Lecea, casó con Doña Maiora de Baquedano y San lllartín, hija legítima del Señor del Palacio de Baquedano, que fue cabeza de bando en Amezcoa, y una de las cuatro casas de los cuatro linajes que había en el lugar de Albicúa, en el Reino de Navarra, y que se llamaban Baquedano, Vire. Gollanos y Albicúa. De los linajes de Baquedano y San Martin. se dice en la tan interesante «Historia
  15. 15. __73__ del Colegio Viejo de San Bartholomé, Mayor de la célebre Universidad de Salaman- ca», (Madrid, Andrés Ortiga, año 1768), tan rica en datos genealógicos, escrita por Don Joseph de Roxas y Contreras, Marqués de Adventos, etc. , que la genealogía del linaje de Baquedano, que es el de esta Señora que casó con Ruiz Pérez de Lecea, bis- abuelos que fueron de los dos hermanos Lecea, primeros que se avecindaron en Bil- bao por el año 140o, genealogía en que entroncan las familias de Lecea y de Baqueda- no, y por la que vemos quién era el propietario y Señor de la Torre fuerte de Lecea en Alava, por los años de l700, es la siguiente:
  16. 16. DON SAKcsio RAMiaez BAouaoANo Señor del Palacio de Ecala. I Don SAncno RAMiaez BAQKIEDANO Dom Mm; RW“; DONA MAalA FaaNANnez ne BAouanANo Señora del Palacio de Bala. Don Juan FanNANnez BAQueoAxo Señor del Palacio de Baquedano. Don FaanANoo RAniaez BAQUEDANO Señor de los Palacios de Baquedano y Ecala. I DoñA MARÍA CArALiNA RAniizaz BAQUIDANO Señora del de San Martín. Don JUAN RAMikaz BAQUEDANO (llamado Juanot). Señor de dichos Palacios defensor del Casullo de Estella. l Don Dieoo RAmizaz BAoumANo I DOÑA MAGDALENA RAniaaz Señor de dichos Palacios. ne BAQUBDANO Don GONZALO RAMmez BAquaoANo Seno’ de dichos Fundos. DOÑA SusANA na Aaaizu v Ven Don Juan RAMIREZ BAQUBDANO l Señor de dichos Palacios. I l l Dam Mw“ D! Akon“ Don Dima RAniaez BAQueoANo E I Primer Marqués de Andm- DOÑA MARÍA ALvAaaz oa uLAn Don JUAN RAMIREZ Don FERNANDO BAQUHMNO RAMIREZ BAQUEDANO DOÑA Josera RAJA ‘o d A ¡fl _ DON G0N1Al° mmm" Caballero Calatrava. Señora de Ripodas. ¿efiáïfiggñ ecákaïn Del cBkwflbsNfindiu Teniente General de Menase y Zaraquiena. de casmm‘ Oleg“! onselo e - Artillería de Navarra. Mayo, de su cmz, I l Don Jos! Aausrls mz UaiAaTe. LECEA, OcAaiz . D0 ' F cisco Dom Mmm, Josu" Caballero de Santiago. Rkzflághgizfiinnïo RAMIREZ BAoutwANo Sfiltlïireéïgfllahzgrág giga? m Mmqués de And", María de Lecea y Ocáriz. Doa JUAN FERNANDO nn“ MAR“ LU, “ "5 U’"‘"'“‘¿ B“‘¿‘7“"‘“° m: CERECkDA VILLANUEVA D0?‘ JOSÉ A9957“ Señor de los Palacios .1 ÁUIJOM DE Un-“RTE Bmlufim-ÏNO de Uñanev Lecea ¡“"23 S ‘"5 ra de! Orniiillai y de lii edema‘ e" el añ‘) n35‘ Y Ocmm Cakslaïlcastillo de Villanueva Regidor de Soria.
  17. 17. _3o__ Del matrimonio de Ruiz Pérez de Lecea y Doña Maiora de Baquedano y San Martín, nació, además de Rodrigo Ochoa y Ochoa Fernández, Pedro Sánchez de Lecea, que sigue. lll Don Pedro Sánchez de Lecea Baquedano, que a veces se llamó Baquea, hijo se- gundo de los anteriores, quien por consiguiente no heredó la casa-torre fuerte de los Leceas. Este señor hizo información de su nobleza e hidalguía estante en la Real Chancillería de Valladolid, ante los alcaldes de hijosdalgos, y sacó Real Carta Ejecu- toria de su origen, en la que se relata lo que antes contamos de la batalla de las Na- vas de Tolosa y orla del escudo de Lecea. al hablar de su padre. Este señor Don Pedro Sánchez de Lecea de Baquedano, casó con Doña Juana de Albizua, hija legítima del Señor del Palacio de su nombre, en Alava. y de este ma- trimonio nació, entre otros hijos lV Don Martín López de Lecea de Baquedano y Albizua, quien se avecindó en la villa de Salvatierra, distante dos leguas de la ciudad de Vitoria, y en donde fué co- nocido por Martín López de Salvatierra. En Salvatierra se casó con Doña Maria de Araya y Díaz de Santa Cruz, natural de la villa de Salvatierra, en donde tenía su enterrorio en la iglesia de San Juan. Don Martín López de Lecea Baquedano y Albizua, pasó por último a vivir a la ciudad de Vitoria, en donde seguían llamándole Martín López de Salvatierra. Del matrimonio de Don Martin López de Lecea de Baquedano y Albizua, con Doña María de Araya y Díaz de Santa Cruz, nacieron los siguientes hijos: - V a) Don Juan Martínez de Lecea, el hijo mayor y uno de los dos hermanos que de muchachos se avecindaron en Bilbao, en donde recibieron el cognomen de Vito- ria. Este señor. al igual que su hermano, hizo, para avecindarse en Bilbao, probanza «ad perpetuan Rex memoriam». Este señor, a quien ya llamaremos, como a todos los posteriores, usando el cog- nomen de Vitoria, Don Juan Martinez de Vitoria de Lecea, y que en Bilbao fué co- nocido por Juan Martínez de Vitoria, casó en aquella villa con Doña Teresa Martinez de Bilbao la Vieja, de ilustre linaje, bien conocido y notorio, naciendo de este enlace Don Juan Martínez de Vitoria de Lecea y de Bilbao la Vieja, quien ante el temor de
  18. 18. _31_ que murieran por ancianos, los testigos que en Alava podían acreditary declarar acerca del linaje de su padre y tío, primeros de la familia avecindados en Bilbao, y así bien de que se perdieran o hicieran ilegibles los documentos, escrituras, contra- tos matrimoniales, testamentos, etc. de su familia, hizo por testimonio de Ochoa Ruiz de Ocáriz, Alcalde de la Hermandad, probanza de su nobleza e hidalguía en el año de 1488. Fué el primer Vitoria de Lecea nacido en Bilbao, en donde casó con Doña Francisca de Arauco, naciendo de este consorcio. el Bachiller Don Juan Alon- so de Vitoria de Lecea, de quien se dice que fué nombrado para suplicar a la Reina Doña Juana, se dignara confirmar la ley primera del titulo 7 en el año de 1507. Como quiera que este señor no tuvo sucesión, el linaje de los dos hermanos avecin- dados en Bilbao, quedó reducido solamente a la sucesión del otro de los dichos her- manos que se establecieron en Bilbao. b) Don Pedro López de Lecea, el hijo segundo y el otro de los hermanos que de muchachos se avecindaron en Bilbao, en donde recibieron el cognomen de Vito- ria. Este señor, al igual que su hermano, hizo, para avecindarse en Bilbao, probanza «ad perpetuan Rex memoriam». Este señor, a quien ya llamaremos como a todos los posteriores, usando el cog- nomen de Vitoria, Don Pedro López de Vitoria de Lecea, y que en Bilbao fué cono- cido por Pedro López de Vitoria, es por quien únicamente viene la sangre de Vitoria de Lecea, y de quien descienden los actuales de ese apellido, ya que del otro her- mano que antes hemos historiado, terminó toda la sucesión, como ya se ha visto. Este señor Don Pedro López de Vitoria de Lecea, de quien se refiere que era grande hacendado, fué, y ello demuestra su gran poderío y valer, pues no hay que olvidar que tratamos de uno de los dos hermanos primeros de su linaje que se esta- blecieron en Bilbao y no era por consiguiente natural de la citada villa, fué, repeti- mos, Alcalde de la villa de Bilbao y Justicia Real en el año de i483, en el tiempo en que el Licenciado Garci-López de Chuchilla, del Consejo de los Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel, fué enviado al Señorío en comisión para que juntamente con la justicia y regimento de la villa, hiciera unas ordenanzas, que se hicieron y luego confirmaron los Señores. Don Pedro López de Vitoria de Lecea, fué, como todos los grandes Señores de Bilbao de aquella época, comerciante, o como entonces decían, mercader, y aquí conviene recordar el interesante trabajo acerca de la lauda que este señor mandó la- brar y que publicó el erudito señor Don Teófilo Guiard, grande y antiguo amigo- mío, hoy archivero y cronista del Ayuntamiento de Bilbao, en el cuaderno ll del tomo IV del «Boletín de la Comisión de Monumentos de Vizcaya» (Abril, Mayo y Junio del año i912). Mercader sobresaliente en consejo y acaudalado, según que se infiere de los tes- timonios coetáneos, muy notorio en la villa de Bilbao y actor principal en dos he- chos mayores de su revolución: la quitación de bandos y una conciliación de los ne- gociantes de la villa, con los del Consulado y Universidad de Burgos. ll
  19. 19. _32_ Presidió, como Alcalde ordinario que era de Bilbao, la junta y Ayuntamiento abierto que se tuvo dentro de la iglesia de Santiago el sábado dla 22 de Noviembre del año i483, en que concurrieron los linajes principales: Arbolancha, Bedia, Marti- nez de lrusta, Sanchez del Libano, Bilbao, Martinez de Marquina, Sanchez de Ba- rraondo, Arriaga, Arana, Zumelzu, Fagaza, Basozavala y mucha gente, los cuales se decian ser la mayor parte de la dicha villa. Estos aprobaron y loaron allí unas capitulaciones concertadas para remedio y forma cómo todos se apartasen de apellidos y bandos, asegurados de que el funda- mento de los disturbios, muertes y mengua de justicia que en Bilbao se habla pade- cido estaba en la prosecución de tales parcialidades y banderías. y así acordaron en dicha asamblea que en adelante no se nombrase siquiera bando ni apellido, «de ho- nes nin de gamboa nin de leguicamo nin de curbaran nin de arbolancha nin ba- surto nin bilvao la vieja nin otros apellidos nin quadrillas nin voz de parientes ma- yores nin cofradías algunas salvo las cofradías antiguas que solamente eran por cau- sas pias», mas que todos fueran juntos y jurasen no acudir a llamamientos ban- derizos, ni juntas de cualquier clase, pena de muerte y pérdida de bienes. Todo se practicó asi, según que fué ahora jurado, mudándose el boquear a oñacinos y gam- boinos en el concejo y tomando los nombres de San Pedro y San Pablo, para titular a los opuestos bancos de regidores. En el año de 149g, en nombre y con poderes bastantes que para ello tuvo del Concejo, Justicia y Regidores de la villa y del Fiel y Diputados de sus merca- deres, concilió y compuso una capitulación con el Prior y Cónsules de los negocian- tes de la Universidad de Burgos, cuando entrambas cofradías de mercaderes de Bil- bao y Burgos contendían muy tenaz y denodadamente en acumularse para si el señorío de la negociación mercantil en estas partes. Y así bien concertó las rectifica- ciones que de aquella concordia se hicieron el año de i500, esta vez en comisión con otros caballeros principales de la villa: Flores Gonzalez de Arteaga, Ochoa Sanchez de Larrinaga, Fernan Sanchez de las Ribas y Ochoa Perez de Uriondo. En la relación de Capitanes y naves estantes en la Esclusa el año i486 figura Lopez de Vitoria y consta que Diego de Vitoria, hijo del dicho Pedro Lopez de Vito- ria, fué Cónsul de la nación de Vigcaya en las actas de donación del solar de las casas Dooruike y Gaspaert sobre que se edificó el Prcetorium Cantabricum o casa de Vigcaya en Brujas. Don Pedro Lopez de Vitoria de Lecea, que venimos biografiando, se casó en Bilbao con D. ‘ Maria Juana de Salinas, del linaje bien conocido en el Bilbao antiguo y que Lope García de Salazar anota en sus Bienandanzas, que se hizo de mercaderes patentados, como el de Zurbaran, Bilbao la Vieja, Epalza, Susunaga, Asúa y otros muchos. En el año de i443 se hallaba estante en Brujas, con su nao, el maestre Juan de Salinas, nombrado en el convenio de paz que a tal tiempo ajustaron en dicha ciudad los mareantes de la costa de Vizcaya con los de la Hansa Teutónica.
  20. 20. «ima, .u. ..z. ,i. unutz. xiáyaé. xx. us. a.. .w . n» r k . , u n-Kxwjvficxmtwwaww Lauda de Pero Lopez de Vitoria.
  21. 21. _g5_ Don Pedro de Vitoria de Lecea y su mujer Doña María Juana Saenz de Salinas, testaron en Bilbao, ante Ochoa Martínez de Gueldo, el 23 de Marzo del año 149i. En su testamento, en el que hablan de las casas de Vitoria, que dejan a uno de sus hi- jos, (no hay que olvidar que estamos hablando de uno de los dos primeros que se es- tablecieron en Bilbao), ordenaron también que se les enterrara en la carnera de su propiedad, en la iglesia del Sr. Santiago de Bilbao, para tapar la cual, el dicho Don Pedro Lopez de Vitoria de Lecea, había mandado labrar una lauda en la que además de consignar humildemente su esperanza en la misericordia del Señor, rogar a Dios por sus almas, la de él y la de su mujer, quiso anotar su condición de mercadero. Esta capilla dió lugar a un pleito del que luego se hablará. Reproducimos a continuación, parte del interesante artículo publicado en el «Boletin de la Comisión de Monumentos de Vizcaya», acerca de la lauda de Pero Lopez de Vitoria, por Don Teófilo Guiard (Bilbao, «Boletín de la Comisión de Mo- numentos de Vizcaya», tomo lV, cuaderno Il, Abril, Mayo y Junio i912): «LAUDA DE PERO LOPEZ DE VITORIA sSe conserva en el local de archivo del Ayuntamiento de Bilbao una lauda se- pulcral muy interesante testimonio de arte y documento histórico curioso. Es una lápida de bronce, partida en tres láminas, horizontales, a su proporción, unidas entre si. Dice su leyenda, escrita en caracteres alemanes, grabados, no de resalto: aquy yage ¡Ïo lopes de uitorya mercaderc y dona mary sanches de salinas su muger que fynaron a del mes de año del señor de mill ccc rogad a dyos por sus almas. »Las figuras esculpidas en la lauda, las de entrambos conyuges, se muestran ya- centes, acostadas sus cabezas sobre almohadillas curiosamente señaladas, juntadas cada uno por si las palmas de las manos y elevadas a la altura del pecho, en actitud orante. Reposan a sus pies, correspondientemente, un galgo encollarado y su com- pañera. »En el dueño, el óvalo del rostro se denota grabado con firmeza y la expresión del semblante dignificada, barbi-rapado como clérigo: su vestido es una túnica a modo de sayal franciscano, con su cinto, pendiente la escarcela y ceñida la daga como lo usaban los mercaderes: sin tocado, la cabellera derramada en bucles y re- tocada horizontalmente. El rostro de la dama se advierte delineado con más solici- tud: se halla tocada con el cono y el velo estilados en la época, tendido el velo sobre la frente hasta la altura de los ojos, lo que se señala discretamente con una linea tan- gente a los párpados. »La cenefa de la lápida corre en rombos y cuadrados, alternos, estrellados, a manera de cordón, interrumpida en su mitad de los lados por cuatro escudetes res- pectivos al modo español, los que encierran, en sustitución de blasón, una cifra o
  22. 22. __34__ marca comercial, y termina en sus ángulos con cuatro rosetones cuatrifoliados al gusto gótico y dentro en ellos por su orden una figura de ángel doncel con su nimbo, un toro y un león alados y una águila, también nimbados, lo que es emblema, como se advierte, de San Mateo, San Lucas, San Marcos y San Juan, representados los evangelistas con la peculiaridad de aquella edad. Se entrelazan aquí, dentro de los rosetones y con las figuras de ellos, correspondientes bandas de ornamentos dis- puestas para divisa, pero no se hallan animadas con inscripciones expresivas de su mística significación e instrucción de virtudes. »El fondo de la lauda muestra en el tercio inferior un suelo ajedrezado, y res- paldando a las figuras yacentes hojas y frutos con su corona y disco bien distintos y las hojas caprichosamente dispuestas, sin redundancia. »La composición total es de inspiración sobria, sin fuerte preocupación de mo- vimientos y medidas: su acento entre alemán e italiano. Participa como otros monu- mentos de aquel tiempo, muy visible la senda gótica y menos pujante el gusto plate- resco. »Grabada con firmeza, delicadamente en algunas partes, sin labor prólija, digni- ficadas las figuras, la lauda es un monumento de arte, si no grande de noble carác- ter. Su interés histórico es más ponderable. El grabado fué abierto en vida de sus dueños, como se conjetura por la omisión en las inscripciones y se sigue en las an- danzas del dicho Pero Lopez de Vitoria todavía en el año de 150o, y teniendo acaso presentes sus rostros el artífice: por lo que inducida la exactitud y veracidad de los semblantes y atavíos es este un documento plástico de muy apreciable contribución para el estudio del traje civil en aquella época y de otros pormenores pertinentes y curiosos. No se sabe del artista; las inducciones que en este punto he hecho, me pa- recen demasiado frágiles aún para expresadas (i). »Ordenó labrar la lauda Pero Lopez de Vitoria para tapa de la carnera de él y de su mujer Mari Sanchez de Salinas y además de consignar humildemente en la lápida su esperanza en la misericordia del Señor: «rogad a Dios por sus almas», quiso el dueño anotar la condición de mercadero, y así lo consignó con tal vocablo e hizo or- namentar la lauda con su cifra, metida en escudetes la marca mercantil que le era propia. »No constan el año, mes y día de sus finamientos, y aunque su causa se ponga en la presunción de que la lauda fué labrada en vida de los cónyuges, todavia. se ofrece la dificultad de que las fechas del fallecimiento de doña Mary y don Pero, dis- (1) La peculiaridad local es menor en el ropaje de entrambos, si referida a lo generalmente co- nocido; así bien en las particularidades dichas del tocado. Mide la lauda 96 centimetros de ancho por 1 metro y 88 centimetros de largo; la longitud del trozo de la cabecera 0,70, y los otros dos respectivamente 0,69 y 0.49. Se halla, como se presume. oxidada partes y tachada de materias terrosas. Como de otros monumentos funerarios análogos, se podia hacer de éste un motivo de diversión pertinente, con inducciones acerca de su colocación primera, sobre el suelo de la. carnera o como puerta de bóveda moi-moria. y en razón de otros particulares. Lo que se omite, porque el presente artículo no tenga más ni otro valor que el de un simple apuntamiento.
  23. 23. ._35_ tintas verosímilmente, pudiesen ser consignadas con una misma cifra, que no hay lugar para varias en el espacio de inscripción que dejó vacio el artífice. La particu- laridad no es única en monumentos tales de aquella época en territorio del Señorío, y asi es de mencionar, como ejemplo, la losa sepulcral de Diego López de Madaria y su mujer, labrada con semejante anomalía de inscripción, la cual lápida registra el P. José Eugenio de Uriarte (en su magnífica Historia de Nuestra Señora de la Antigua de Orduña), estante en la iglesia de aquella advocación en dicha ciudad. - Del matrimonio de Don Pedro Lopez de Vitoria de Lecea, único por quien per- dura su linaje, pues hemos visto terminó el de su hermano mayor, con Doña María Juana Saenz o Sanchez de Salinas. nacieron los siguientes hijos: a) Don Pedro Lopez de Vitoria de Lecea, que sigue. b) Don Diego Lopez de Vitoria de Lecea, que sigue también, por haber termi- nado la sucesión de su hermano mayor, el señalado con la letra a. c) Doña María Ochoa de Vitoria de Lecea, la hija mayor, que casó en Bilbao con Don Pedro Diaz de Arbolancha y Alza, hijo de Don Pedro de Arbolancha, de Begoña, y de Doña Maiora de Leguizamón, su mujer, padres que fueron de Doña María San Juan de Arbolancha y de Don Pedro Diaz de Arbolancha, casado con Doña Teresa Saenz de Ribas, de quien tuvo a Doña Maria Ochoa de Arbolancha, casada con Don Pedro Saenz de Ojardo, de quienes proceden los Astobiza. Doña Maria San Juan de Arbolancha, citada como hija de los anteriores, casó con Don Martin Saenz de Arana Salduna, padres de Don Martín Sanz de Arana, que casó con la hija del Comendador Don Lope Martínez de Leguizamón, de donde descienden el proveedor Don Domingo de Arana, familiar del Santo Oficio de la ln- quisición, y Don Domingo de Arana, Caballero de la Orden de Alcántara, y Don Antonio de Arana, de la Orden de Calatrava, Colegial en el Arzobispado Mayor de Salamanca, y Don Antonio de Lezama, Secretario que fué de S. M. , de quien fué hija Doña María Antonia, que casó con Don Francisco de Bargas, Caballero de la Orden de Calatrava y Marqués de Bargas. d) Doña Maria Saenz o Sanchez de Vitoria de Lecea, hija segunda, que casó en Bilbao con Don Juan Fernández o Hernández de Arbieto, y de quienes hay mucha sucesión, con los apellidos de Martinez Trauco, Recalde, Orúe, Landa, Echavarri- Bilbao, Basurto de Acha, Barraicua, Aperribay, Larrinaga, Larrea, Zamudio y Bil- bao la Vieja. Don Juan Fernández o Hernández de Arbieto y su mujer Doña Maria Sanchez de Vitoria de Lecea, fueron enterrados en la capilla de San Antón, en la parroquial de Bilbao, del Sr. Santiago. Con motivo de esta afirmación, recordaré que en la «Cuarta parte de los Anales de Vizcaya, que Francisco de Mendieta, vecino de Bilbao, recopiló por mandado del Señorío», manuscrito que perteneció a la biblioteca de Don Juan Alfonso de Guerra, Caballero de la Orden de Santiago y Cronista de S. M. y que hoy se encuentra y
  24. 24. _'36_ conserva en la Biblioteca Nacional y lo ha publicado impreso Don Juan Carlos de Guerra (San Sebastián, Hijos de Baroja, igi5), se dice en la página 16: «ViToiniAs. -—Los Vitorias prevalecían en esta era en la villa de Bilbao, como consta del letrero que se halla en la capilla de San Antón, de la iglesia de Santiago, en que dice en el túmulo que allí se halla: «Aquí yacen los onrrados Juan Hernán- dez de Arbieto y Doña María Sanchez de Vitoria, su mujer, (que santa gloria hayan), los cuales edificaron y fundaron esta capilla; pasaron de este mundo al otro a 9 de Agosto de 140o. » En el libro impreso de Don Juan Carlos de Guerra, se publica a continuación, sin decir más, una fotografia o reproducción de la lauda de Pero Lopez de Vitoria y Doña Maria Sanchez de Salinas, padres de Doña Maria Sanchez de Vitoria de Arbieto. Nosotros, no hemos tenido ocasión de ver si en la iglesia del Sr. Santiago existe en la actualidad la capilla de San Antón y en ella el túmulo de los Arbieto-Vitoria, con la leyenda que se le atribuye, pero debemos llamar la atención sobre el hecho posible, pero muy raro, de que marido y mujer murieran en el mismo día y de que esto ocurriera en el año de i400, pues parécenos que la fecha debiera ser posterior. e) Doña Catalina de Vitoria de Lecea, hija tercera, que casó con Don Iñigo Lopez de Anuncibay, de familia muy conocida e ilustre en el Señorío. VI a) Don Pedro Lopez de Vitoria de Lecea, hijo mayor de los anteriores, historia- dos con el número V, quien hizo así bien como primer nacido de su rama en Bil- bao probanza de nobleza e hidalguía ante Fortún Martinez de Bilbao la Vieja el día 2g de Enero del año i512. Casó este señor en Bilbao, con Doña Juana Perez de Boli- var, y uno y otro fueron enterrados en la capilla de su familia, en la iglesia del Señor Santiago, de Bilbao. Del citado matrimonio de Don Pedro Lopez de Vitoria de Lecea y Doña Juana Pérez de Bolivar, nacieron: i) Don Pedro Ortiz de Vitoria de Lecea. que casó con Doña Antonia Díaz de Leguizamón, hermana del preboste mayor, Don Tristán de Leguizamón, quienes fueron padres de Don Antonio Ortiz de Vitoria de Lecea y de Leguizamón, quien se hizo vecino de Usurbil, en el valle de Aguinaga, Guipúzcoa, y para ello litigó y ganó su probanza de nobleza en Valladolid, en el año de i562, probanza que fué confir- mada en el año de i570. La razón por qué este señor Don Antonio Ortiz de Lecea y de Leguizamón se- hizo vecino de Usurbil, fué porque allí se casó con la señora del Palacio de Urdaiga- ya. No tuvieron sucesión. En el pleito que Don Antonio Ortiz de Vitoria de Lecea y de Leguizamón sostu-
  25. 25. _37_ ‘vo para acreditar su nobleza, con los vecinos de Aguinaga, probó ser hijo legitimo de Pedro Ortiz de Vitoria de Lecea y nieto de otro Pedro de Vitoria de Lecea y de Doña Juana Perez de Bolivar, y nieto también, por línea materna, de Don Antonio "Tristán Díaz de Leguizamón y de Doña María Ortiz de Zurbaran. Probó, asimismo, que Don Tristán Díaz de Leguizamón era pariente mayor de la casa y solar de Le- guizamo, la cual dicen casa de Leguizamón, casa muy antigna infanzonada y que la Zurbaran, su abuela, era hija de Lope Martinez de Zurbaran, así bien pariente ma- yor del linaje y casa de Zurbaran, de las más antiguas de Bilbao. Además, tuvieron Don Pedro Ortiz de Vitoria de Lecea y Doña Antonia Díaz de Leguizamón, a Doña María Ortiz de Vitoria de Lecea de Leguizamón, que casó con Don Domingo de Zornoza, de cuyo matrimonio tuvieron al Bachiller Zornoza, de cuya descendencia fué Domingo Ortiz de Zornoza, que casó con Petronila de Villela, padres de Don Domingo, Don Gaspar y Doña Isabel de Zornoza y Villela, con mu- cha sucesión. 2) Don Martín de Vitoria de Lecea, hijo segundo de los anteriores, Don Pedro Lopez de Vitoria de Leceay Doña Juana Pérez de Bolivar, casó con Doña María Martínez de Trauco, fundadora de un vínculo, de cuyo matrimonio nació otro Don Martin de Vitoria de Lecea, quien casó con Doña Catalina Saenz de Alza, padres de Don Simón Díaz de Vitoria de Lecea, quien hizo probanza de su nobleza e hidal- guía en Bilbao, el año i604, ante el Dr. Sarabia, confirmada por ejecutoria que sacó en Valladolid en el año de i608, y casó con su prima en tercer grado, hija de Don Diego de Vitoria de Lecea y de Doña María Ortiz de Anuncibay, Doña Agueda de Vitoria de Lecea. Este señor, Don Simón Díaz de Vitoria de Lecea, no usó nunca el apellido de Vitoria, sino sencillamente el de Lecea, y fué el que hizo la genealogía de los Vitoria la Torre, procedentes de Burgos, sosteniendo que eran nuevos en Bilbao. y linaje completamente distinto del antiguo en Bilbao, de Vitoria de Lecea. Don Simón Diaz de Vitoria de Lecea fundó vínculo y mayorazgo, vinculando las casas y caserías de Zabala en Begoña, pero que recayó, como luego se verá, en otra rama de su familia, pues él, Don Simón Díaz de Vitoria de Lecea, y Doña Agueda de Vitoria de Lecea, su mujer, no tuvieron sino tres hijas. Doña Catalina, que murió soltera; Doña Josefa, que murió así bien sin tomar estado, y Doña María Ortiz, que casó con Don Pedro de Landaverde, de cuyo matrimonio nació un hijo, Don Antonio de Landaverde, que pasó a las Indias sin que luego se supiera jamás nada de él. Don Simón Díaz de Vitoria de Lecea, fué alcalde de Bilbao dos veces, la prime- ra el año de i599 y la segunda en i62i. En el año i621 aparecen congregados en la ermita de San Juan, los propietarios del dezmatorio y campanil de la villa, dueños de viñas en Bilbao y Begoña, quienes se asociaron en cofradía denominada de San Gregorio Nazareno el año i620: era su fiesta el día 9 de Mayo. Se regían por dos mayordomos de Bilbao y uno de Begoña. En la reunión celebrada en el año i62i, aparece como uno de los congregados asis- tentes en primer término, Don Simón de Vitoria de Lecea.
  26. 26. _33_ Don Simón Díaz de Lecea testó por testimonio de Francisco de Guinea en 23 de Febrero de i626, mejorando a su hija mayor, Doña Catalina, en la casa de Zavala, en Begoña, con carga de misas en la capilla de Santiago, casa de Zavala, que vinculó; para D. " María Ortiz de Lecea, hija segunda, también creó un vínculo que, como el anterior, a falta de ellas pasaba, como pasó, a Don Diego de Vitoria de Lecea, sobrino del testador. Doña Agueda de Vitoria de Lecea, viuda ya de Don Simón Diaz de Vi- toria de Lecea, testó ante Tomás de Llona en 8 de Noviembre de i633. 3) Doña María de Vitoria de Lecea casó con Don Gonzalo Saenz de Mamud, de donde vienen los Artunduagas, Señores de la casa solar de su nombre, y los Aben- daños. Uno de los Señores de esta rama es quien entroncó con los Vitoria la Torre, originarios de Burgos, a quienes antes aludimos, por haberse casado con Doña Maria Hermuco de Vitoria la Torre, hija de Alonso Vitoria la Torre y una señora del linaje de Bertendona, sin que quedara sucesión. 4) Doña Catalina de Vitoria de Lecea, que casó con Don Francisco de Zumel- zu, padres de Juan de Zumelzu, que casó con Doña María Ibañez de Oquian, padres. de Juan y Antonio. Este último casó con Doña Catalina de Arbolancha. De este linaje son: Don Juan Antonio de Zumelzu, Caballero de Calatrava; Don Juan de Zumelzu, también Calatrava; Don José de Zumelzu, Caballero de Santiago, quien murió siendo Capitán de Caballos; Don Juan Antonio, Caballero de Santia- go, y los Barraicua, los Arbieto y los Marqueses de Gastañaga, todos con mucha sucesión. b) Don Diego Lopez de Vitoria de Lecea, hijo segundo del primero de su lina- je que vino a Bilbao, o sea Don Pedro Lopez de Vitoria de Lecea y de su mujer Doña Juana Sanchez de Salinas. Por este señor que estamos bíografiando con el n. “ 6 de las generaciones y con la letra (b), Don Diego Lopez de Vitoria de Lecea, viene toda la sucesión de varón con el apellido de Vitoria de Lecea, pues como hemos visto, no quedó ningún varón de las lineas mayores. Don Diego Lopez de Vitoria de Lecea, nacido ya en Bilbao, hizo y litigó proban- za de su nobleza e hidalguía en el año de i5i2. Casó con Doña Elvira Uso de Uribarrí y Vedia, biznieta del primer Preboste en. propiedad de la vasa en Bilbao. De este matrimonio, nacieron: a) Don Antonio de Vitoria de Lecea, que sigue. b) Doña María Saenz de Vitoria de Lecea, que casó con Don N. Bustinza, de- donde vienen los Ariz, con mucha sucesión. c) Doña Toda de Vitoria‘ de Lecea, que casó con Acha Basurto. Vll Don Antonio de Vitoria de Lecea, quien casó con Doña Maiora Garcia de Arbo—- lancha, naciendo de este matrimonio:
  27. 27. _39_ a) Don Diego Lopez de Vitoria de Lecea, que sigue. b) Doña Juana Perez de Vitoria de Lecea, que casó con Don Martin de Belarri- naga, sin sucesión. Don Antonio, habiendo enviudado, debió casar por segunda vez, dejando una hija religiosa y un hijo que pasó a las Indias. VIII Don Diego Lopez de Vitoria. de Lecea y Garcia de Arbolancha. Consta que este señor regaló un frontal y antealtar de damasco, con las armas de Lecea bordadas, para el altar mayor de la iglesia de San Miguel, de llarduya, en donde está el solar, palacio y casa fuerte de Lecea, de donde fueron sus mayores y por tanto él descendía. Este Don Diego de Vitoria de Lecea, fué Alcalde de Bilbao en los años de i530 y i576, y casó con Doña María Ortiz de Anuncibay, y estos cónyuges fueron los que mandaron construir la Torre que llamaban del Arenal, en la calle de San Miguel, de Bilbao. Don Diego Lopez de Vitoria de Lecea falleció en Valladolid, el 28 de Agosto de i583, habiendo testado el 25 de Agosto del mismo año, muy enfermo ya, ante Pedro Ruiz de Ibarra, en Valladolid, testamento que más bien era un poder para testar y fundar vínculo y mayorazgo, para hacer el cual previamente había probado su ge- nealogía y nobleza. En dicho testamento, y en el articulo lX, declaraba dicho Don Diego haber otor- gado poder a su esposa Doña María Ortiz de Anuncibay, en unión de Juan Martínez de Uribarrí, el Bachiller Domingo Ortiz de Zornoza y Felipe de Areizaga, para que ordenasen su testamento como mejor les pareciese y en el cual poder tenía nombra- do el heredero que hubiese de suceder en sus bienes con los vínculos y gravámenes. La viuda del testador, Doña María Ortiz de Anuncibay, en efecto, fundó el mismo año de i583 el vinculo y mayorazgo de Vitoria de Lecea, y más tarde, en Bilbao, en 12 de Marzo de i6i8, y por testimonio de Sancho de Zurbano, Escribano Real de Bilbao, otorgó su testamento disponiendo que fuese enterrada en la sepultura del convento de San Francisco, de Abando, donde yacía su marido, y disponiendo tam- bién que se unan algunos de sus bienes libres al vínculo y mayorazgo que fundó en i583. La fundación del vínculo llamado Vitoria de Lecea, fué en la forma regular de los mayorazgos de España, por testimonio de Gaspar de Villela, Escribano Real de Bilbao, el i8 de Noviembre de i583, en virtud del poder que Doña Maria Ortiz de Anuncibay, viuda de Don Diego Lopez de Vitoria de Lecea, tenía del dicho Don Diego, su marido ya difunto, y que en vida había otorgado en Bilbao, en 4 de Di- ciembre de i581, por testimonio del mismo Villela, 12
  28. 28. _9o_ Entre otros bienes, Vincularon la casa principal y caserias de Indauchu, en la ante-iglesia de San Vicente, de Abando, la casa que habían comprado a Don Juan de Ribas, la casa y caserias que adquirieron de Maria Pérez de Villela, las que habían adquirido de Juan de San Pelayo y las casas y caserias que Don Diego de Vitoria de Lecea tenía en el camino que va desde la villa de Bilbao a la encrucijada de Abando. Vincularon también las casas y torre principal, sitas en la calle San Miguel de la villa de Bilbao, con sus huertas y pertenecidos, alguna casa en la calle de Santiago, otras en la calle de San Nicolás, y nombraron por primer sucesor en el vínculo y mayorazgo a Don Antonio de Vitoria de Lecea, hijo primogénito de los fundadores. De este matrimonio de los fundadores del vínculo, nacieron: a) Don Antonio de Vitoria de Lecea, que sigue. b) Doña Agueda de Vitoria de Lecea, que casó con su pariente Don Simón Díaz de Vitoria de Lecea, de quien ya antes y en lugar oportuno hablamos larga- mente. Ya al biografiar a este señor, que no dejó sino hijas, hablamos de que había fundado vínculo y mayorazgo, y como quiera que ese mayorazgo vino a recaer en la rama que estamos ahora estudiando, parece este el sitio natural para recordarlo y para referir el pleito que acerca del enterramiento de la familia se suscitó. Hemos dicho antes que Don Pedro Lopez de Vitoria de Lecea, casado con Doña Juana Sanchez de Salinas, uno de los dos hermanos que se avecindaron en Bilbao, compró o fundó un enterramiento en Santiago, de Bilbao, y que para el dicho ente- rramiento mandó labrar una lauda que hoy se conserva en el Museo de Bilbao. Andando el tiempo, el Licenciado Don Domingo de Zornoza y Villela, abogado de los Reales Consejos y Familiar del Santo Oficio, pretendió apropiarse la capilla en que estaba ese enterramiento y que él denominaba de Santa Marina Magdalena, en la iglesia parroquial del Señor Santiago de la villa de Bilbao, que en aquel enton- ces disfrutaban los Vitoria de Lecea, de la línea de Don Diego Vitoria de Lecea. Era por el año i653. Se citó para tratar de este asunto a Don Diego de Vitoria de Lecea y a Doña Antonia de Vitoria de Lecea, viuda de Don Pedro de Landaverde y a Don Diego de Arana, Caballero de Santiago, casado con una hija de Don Diego Lopez de Vitoria de Lecea, y a Don Pedro de Bertendona, como interesados en dicha capilla y deudos de familia, y a Doña Josefa de Lecea y a Don Antonio y Don Juan de Zunielzu. En 2g de Abril de i653 parecieron en Santiago el Caballero Santiaguista Don Diego de Arana, casado con una Vitoria de Lecea, y Don Juan y Don Antonio de Zumelzu, cuya filiación se puede ver en los árboles, y en presencia del usurpador, Licenciado Don Domingo de Zornoza y Villela, Abogado de los Reales Consejos, dijeron que pretendían su derecho, y ellos y Diego de Vitoria de Lecea pedían que el citado Zornoza y Villela ponga todo en el ser y estado antiguo con las señalesy letre- ros y escudos y bultos de los primeros fundadores y autores que estaban en dicha ca- pilla, pues es constante que la dicha capilla la fundaron y tuvieron por suya Don Pedro Lopez de Vitoria, el mayor, y Doña Juana Sanchez de Salinas, su legítima
  29. 29. _91_ mujer, sus ascendientes y mayores, y después del fallecimiento de aquellos señores, quedó la dicha capilla común y familiar de sus descendientes, como son ellos, que siempre la han tenido y poseído, llamándola capilla de la familia de Vitoria, sin cosa en contrario, y que los escudos de armas que estaban en medio del arco de dicha ca- pilla y en medio de su bóveda, son de la misma familia y de los dichos fundadores, que son escudos antiguos. Que Don Pedro Lopez de Vitoria, el mayor. y su legitima mujer, Doña Juana Saenz de Salinas, tuvieron por hijos legítimos a Diego Lopez de Vitoria de Lecea, quien casó con Doña Elvira de Uribarrí y Bedia, y a Don Pedro Lopez de Vitoria de Lecea, que casó con Doña Juana Perez de Bolibar, y que ellos todos son descendientes por rectas líneas de los fundadores y dueños de la capilla; acusan al Licenciado Zornoza de haber quitado el retablo antiguo y puesto otro con sus armas propias, sin que hasta ahora hubiera habido en dicha capilla más escudos que los del fundador, y le acusan también de haber quitado la tabla y el escudo y el retrato del fundador con rótulo y letrero de su entierro y fundación; dicen que en esa capilla se sepultó, entre otros de la familia, a Doña María Ortiz de Leguizamón. Don Diego de Arana, casado con la hija mayor de Don Diego de Vitoria de Le- cea, dice que a su mujer la dotaron incluyendo la parte que le correspondía en la capilla y sepultura de sus mayores, citando la capilla en Santiago que decía había comprado Don Pedro Lopez de Vitoria para hacer su enterramiento, capilla en la que habia estado de tiempo inmemorial hasta aquella fecha en que lo habia quitado hacía dos meses el Licenciado Zornoza sin derecho alguno, el retrato del fundador y sus armas a la entrada de la capilla. También se mostró el testamento de Don Simón Díaz de Vitoria de Lecea, para ver que hablaba de la capilla de Santiago llamándola nuestra capilla. En el año de i655, se firmó una cédula Real en Valladolid mandando que se diera traslado de todo lo actuado en el pleito, a Don Diego Vitoria de Lecea. Los autos que hemos visto son incompletos y no conocemos oficialmente la re- solución de este pleito. Sabemos, sin embargo, de tradición, que debieron ganarlo los Vitoria de Lecea, pues siempre y aun ahora se ha reconocido como propietarios de la capilla. Lo curioso del caso es que los derechos que hubiera podido aducir el Licenciado Don Domingo de Zornoza, aun cuando no los especifica, eran o hubieran sido el ser desciente precisamente del fundador verdadero de la capilla, por la línea Vitoria Le- cea Leguizamón y Vitoria Lecea Zornoza, si bien me temo que en esta línea y más tarde, la probanza legítima era más difícil. c) Doña Marina García de Lecea, que casó con Don Francisco de Fuica Ladrón de Cegama, Familiar del Santo Oficio. d) Doña Maria Ortiz de Vitoria de Lecea, que casó con Don Juan de Jugo Ez- querra, sin que quedara sucesión.
  30. 30. lX Don Antonio de Vitoria de Lecea, Familiar que fué del Santo Oficio de la In- quisición y quien con este objeto y para tomar posesión del cargo hizo y litigó in- formación y probanza de nobleza e hidalguía en el año de i594. Fué también Alcal- de Bilbao el año de i6io. Casó Don Antonio de Vitoria de Lecea, previas capitula- ciones matrimoniales celebradas el 28 de Septiembre del año i592, casó repetimos, en Bilbao el año de i593 con Doña Marta Martín Sanz de Mondragón de Mariaca de Ibarra, hija del Capitán Don Hernando de Martin Sanz de Mondragón de Mariaca, ya difunto, y de su legítima mujer, Doña Antonia de Regoitia y Saenz del Libano. El contrato matrimonial de estos señores se celebró en Bilbao ante Gaspar de Villela, como antes hemos dicho, en 27 de Septiembre de i592, y por dicho contrato consta que Don Antonio de Vitoria de Lecea y Ortiz de Anuncibay llevó al matri- monio todos los bienes del vinculo y mayorazgo fundado por sus padres, y que la dicha futura esposa, Doña Marta. a más de otros bienes libres que llevó, aportó los que le correspondían como patrona que era de las Capellanias y Mandas de la capi- lla de la iglesia mayor de la villa de Ojacastro, y así mismo el titulo de Patrona de dicha capilla con la presentación de capellanes de ella y la votación de las huérfanas con todas las preeminencias y además, la sucesión del vinculo con todos los demás bienes, raices, derechos y acciones pertenecientes a los vinculos fundados por los señores Cardenal Prior Don Pedro Cebrián de Ibarra y el Alguacil Mayor de la Inquisición en Madrid, Don Juan Cebrián de Ibarra. En esta generación, pues, se unieron la antigua e ilustre casa de Vitoria de Lecea que representaba como jefe y pariente mayor de ella y Señor del Mayorazgo de Vitoria de Lecea, el familiar del Santo Oficio, Don Antonio Vitoria de Lecea, y las no menos antiguas e ilustres casas de Ibarra y Mariaca que representaba como jefe y señora de ellas y poseedora de los vinculos, mayorazgos y patronatos, Doña Marta Martín Sanz de Mondragón de Mariaca de lbarra. En i604 se comunicó en concejo que Don Domingo de Gorgolla, natural de Bilbao, había mandado al Ayuntamiento de Bilbao, para cumplir su testamento fundar el Colegio de la Compañia de Jesús en la villa, y acordó el Ayuntamiento convocar a varios vecinos principales para platicar acerca de ello. Entre estos vecinos principales, se convocó a Don Antonio de Vitoria de Lecea. Fueron hijos de Don Antonio de Vitoria de Lecea y su mujer Doña Marta: a) Don Diego Lopez de Vitoria de Lecea, que sigue. b) Don Fernando de Vitoria de Lecea, que falleció en la armada en el año de i62i. c) Doña Antonia de Vitoria de Lecea, que casó con Don Domingo Perez de Zabala, Alcalde de Bilbao en i623, de quienes no quedó sucesión.
  31. 31. X Don Diego López de Vitoria de Lecea, Señor de los vínculos de Vitoria de Lecea e Ibarra, vecino de la villa de Bilbao y de la anteiglesia de Abando, y Patrono de las obras pías y capilla de Ojacastro en la Rioja. Fué alcalde de Bilbao en los años de i632 y i648 y diputado general del Señorío cl año de i655. Sus padres decidieron casarle con la niña Doña Bárbara de Echavarri y de Ape- rribay, Señora del vínculo de Aperribay, cuando Doña Bárbara contaba tan sólo doce años de edad, y al efecto hicieron un contrato matrimonial. Este matrimonio de Don Diego Lopez de Vitoria de Lecea y Doña Bárbara de Echavarri y de Aperribay, se verificó el año i616, en el día 3o de Agosto. Doña Bár- bara era hija única de Don Juan Perez de Echavarri y de Doña María de Aperribay. Del matrimonio de Don Diego Lopez de Vitoria de Lecea y Doña Bárbara de Echavarri y Aperribay, no nació ningún hijo varón y si tan sólo dos hembras, a saber: a) Doña María Antonia de Vitoria de Lecea, que previo contrato matrimonial celebrado en el año de i638, se casó con Don Diego de Arana, caballero de la Orden de Santiago, naciendo de este matrimonio, entre otros hijos que se llamaron Don Gabriel y Don Manuel, Don Martín de Arana y Vitoria de Lecea, caballero de la Orden de Calatrava, que casó con Doña Francisca Antonia de Sierralta, y tuvo de ella por hijo a Don Enrique Manuel de Arana, diputado general del Señorío de Viz- caya por los años de i718, personaje tan importante que, a tener nosotros tiempo, merecería un capítulo aparte, y quien casó con Doña Josefa Antonia de Arriola. Estos señores fueron padres de: Don Francisco de Arana. b) Doña María Francisca de Vitoria de Lecea, que casó con Don Matías de Sa- lazar Muñatones Bañales, Señor de la casa de Salazar, con sucesión. Doña Bárbara de Echavarri y de Aperribay, falleció el año de i638, y viudo ya su marido Don Diego Lopez de Vitoria de Lecea, casó en segundas nupcias con Doña María Ramos de Zebericha, Uribarrí, Zamacona y Cariaga. Estos señores fueron padres de a) Don Antonio de Vitoria de Lecea, que sigue y por quien continúa la casa. b) Doña María Vitoria de Lecea, que casó con Don Juan Antonio de Beurco Larrea, de cuyo matrimonio no hubo sucesión. XI Don Antonio de Vitoria de Lecea lbarra, Señor de los vínculos y mayorazgos de Vitoria de Lecea Díaz de Lecea e lbarra y Patrono de las obras pias y capilla de
  32. 32. San Pedro, en Ojacastro, bautizado en la parroquial de San Vicente, de Abando. Este señor fué alcalde de Bilbao en los años de 1675 a i677. Contrajo matrimonio, previo contrato matrimonial ante La Llana. el 18 de No- viembre del año i675, con Doña Micaela de Mendieta e Ibaizabal, hija única de Don Domingo de Mendieta y de Doña Marina Saenz de Ibaizabal. ydescendiente por tanto de los Lecue y Legorburu. Doña Micaela quedó viuda y testó ya en dicho estado del 1g de Diciembre del año i735. Del matrimonio de Don Antonia de Vitoria de Lecea y Doña Micaela de Men- dieta y de lbaizabal, nació: Xll Don Antonio José de Vitoria de Lecea lbarra, Señor de los vínculos y mayoraz- gos de Vitoria de Lecea, Díaz de Lecea y de lbarra y Patrón de las Capellanias y obras pias de Ojacastro, en la Rioja. Fué colegial mayor en Salamanca primero y más tarde del Consejo de S. M. en la Real Chancillería de Valladolid. Fué también regidor y alcalde de Bilbao. El 14 de Agosto del año 1698, otorgó ante Martin de Mallona contrato matrimo- nial y casó con Doña Antonia Teresa de Landecho y de Aranguren y de Ozaeta (los Ozaeta, Caballeros de la Orden de Alcántara). Esta señora, Doña Antonia Teresa de Landecho, era hermana de Don José Pa- blo, de los frailes Francisco y Tomás, de Sor Mariana Rosa de San Agustin, reli- giosa en el convento de la Encarnación de Bilbao, y de Don Juan Martínez de Lan- decho, diputado general de Vizcaya, y unos y otros, como es natural, descendían de la ilustre casa de Landecho, tan notoria e importante en Bilbao, y originaria de Munguía. Del matrimonio de Don Antonio José de Vitoria de Lecea y Doña Antonia Tere- sa de Landecho y de Aranguren, nacieron los siguientes hijos: a) Don José Antonio Agustín Jacinto de Vitoria de Lecea lbarra, que sigue. b) Don José Nicolás de Vitoria de Lecea, colegial mayor del Arzobispo de Sa- lamanca, y más tarde fiscal y oidor de Su Majestad en la Real Audiencia de Valla- dolid, regente de la Real Audiencia de Zaragoza en el Reino de Aragón y consejero en el Real Supremo de Castilla. c) Doña Francisca Xaviera de Vitoria de Lecea; y d) Doña Josefa Jacinta de Vitoria de Lecea. Xlll Don José Antonio Agustín Jacinto de Vitoria de Lecea lbarra, bautizado en la iglesia del Señor Santiago de Bilbao, el día 14 de Agosto del año_de i703.
  33. 33. __95_ Fué este señor, poseedor de los vínculos y mayorazgos de Vitoria de Lecea, Díaz de Lecea y de Ibarra y disfrutó de los vínculos de Aperribay y Mendiola y fué tam- bién Patrón de la capilla y capellanías y obras pías de Ojacastro, en la Rioja. Como todos sus mayores, fué alcalde de Bilbao, cargo que ejerció en los años de i736 y i749, y fué, asimismo, diputado general del Señorío de Vizcaya en el año de i742, y Prior del Consulado de Bilbao. Este señor, Don José Antonio Agustín Jacinto de Vitoria de Lecea, casó, previo contrato matrimonial celebrado ante José de Basauri, el día 9 de Diciembre del año i726, con Doña Manuela Antonia Ramona de Lezama Villareal Ozaeta y Murua, Señora del vínculo y mayorazgo de Lezama Villareal. Esta señora era hija de Don Antonio de Lezama y Axpe (los Axpes, Caballeros de la Orden de Santiago), alcalde de Bilbao y diputado general del Señorío de Vizca- ya. El vínculo y mayorazgo de Lezama, fué fundado por Don Diego de Lezama Vi- llareal y Doña Ursula de Axpe y Munibe el año de i680. Del matrimonio de Don José Antonio Agustín Jacinto de Vitoria de Lecea, Lan- decho. Ibarra y Doña Manuela Antonia Ramona de Lezama Villareal, Ozaeta, Axpe y Murua, ambos señores fallecidos antes del año i767, quedaron los siguientes hijos: a) Don José Antonio de Vitoria de Lecea, que sigue. b) Don Tomás de Vitoria de Lecea, beneficiado de Bilbao y comisario del San- to Oficio de la Inquisición en el año de i792, quien fué apoderado de su hermano el mayor, mayorazgo, cuyos bienes administró. C) Don Diego de Vitoria de Lecea, colegial en el Colegio Mayor de Salamanca, y más tarde canónigo de Calahorra. d) Don Manuel de Vitoria de Lecea; y e) Doña María Francisca de Vitoria de Lecea. XIV Don José Antonio de Vitoria de Lecea, lbarra, Lezama Villareal, Señor de los vinculos y mayorazgos de Vitoria de Lecea, Díaz de Lecea, Ibarra, Lezama Villa- real, Aperribay y Mendiola, y patrón de la capilla, capellanías y obras pias de Oja- castro en la Rioja. Este señor fué diputado general del Señorío de Vizcaya en el año de i762. En el año de i77i , cuando se trasladó la antigua parroquia de los Santos Juanes de Bilbao a la antigua iglesia de los Padres Jesuitas, este Don José Antonio de Vito- ria de Lecea, lbarra, Lezama Villareal, se presentó a las autoridades eclesiásticas e hizo ver, que como poseedor y Señor de los vínculos y mayorazgos de Lezama y Villareal Aríceta era dueño y Señor de la capilla de la Visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel, capilla que tenia un altar privilegiadoy reliquias, en la que le corres- pondían todos los honores y en cuya capilla, que ostentaba sus armas, tenía su car- nera y sepultura.
  34. 34. _95_. Las autoridades eclesiásticas lo reconocieron así y le hicieron señalamiento de otra para reemplazarla, en la nueva iglesia, el día 7 de Febrero del año i771. Previo contrato matrimonial, celebrado en la villa de Laredo, ante José de Pala- cio, el día 2 de Noviembre del año i735, casó Don José Antonio de Vitoria de Lecea, con Doña Josefa Antonia Velez Cachupin y Epalza, Señora de los vinculos y mayo- razgos que fueron fundados por Don Pedro de Albiz y Paternina y Doña Magdalena de Quintano y Zorita, y así bien los que fueron establecidos por Don Leonardo Gu- tierrez Medinilla y Doña María de Salazar. Esta señora Doña Josefa Antonia Velez Cachupin y Epalza, era hija de Don Francisco Antonio Velez Cachupin y de Doña María Josefa de Epalza. Descendía, pues, de los antiguos y famosos Cachupines de Laredo, de que ya se ocupó Cervantes en su inmortal «Quijote», y solamente este preclaro linaje, del que hay mucho papel curioso en el archivo de la casa de Vitoria de Lecea y tantos y tan- tos en la montaña, podría dar materia para un libro. No dejaría de ser también curioso para nosotros, los vascongados, el estudio de este linaje, que nos estableceria, probablemente, la filiación exacta, que aún no he- mos visto, del Licenciado Velez Cachupin, coautor de la famosa e interesante obra de Ibargüen, que recientemente adquirió la Diputación de Vizcaya. Don José Antonio de Vitoria de Lecea testó en Bilbao ante Antonio Esnanrizaga el io de Octubre del año i775 y Doña Josefa Antonia Velez Cachupin y Epalza, su mujer, a la que sobrevivió, el día i de Agosto del año i758, y del matrimonio de estos señores nacieron los siguientes hijos: a) Don José Rafael de Vitoria de Lecea lbarra Lezama Villareal Aríceta Ape- rribay Mendiola Velez Cachupin Epalza, vecino de Bilbao, sucesor inmediato de los vínculos, mayorazgos y patronatos que tenían sus padres. Este señor fué alcalde de Bilbao, el año de i782. En el año de i784, el día 13 de Noviembre, otorgó en Poza contrato matrimo- nial y casó con Doña Ramona Norberta de Albiz y Ruiz del Castillo, hija de Don Felipe de Albiz y Doña Juana Ruiz del Castillo, vecinos de Poza, en el Arzobispado de Burgos. En el año de i785 hizo su información de nobleza para incorporarse al leal cuerpo de la Maestranza de Valencia. No podemos asegurar si perteneció a ella, pues no tenemos, aquí en el extranjero, en donde escribimos estas cuartillas, las listas oficiales de los maestrantes de Valencia, pero seguramente ingresaría en dicho cuer- po, pues tuvimos ocasión de ver en el rico archivo de la casa de Vitoria de Lecea, el expediente completo que hizo con aquella ocasión y que, como era natural, tenía cuantos requisitos eran necesarios para ingresar en aquel noble cuerpo. Del matrimonio de Don José Rafael de Vitoria de Lecea y Doña Ramona Nor- berta de Albiz y Ruiz del Castillo, no hubo sucesión, y por esta razón pasó la casa con sus vínculos, mayorazgos y patronatos a su hermano b) Don Manuel María de Vitoria de Lecea, que sigue. NOTA-Doña Josefa Antonia Velez Cachupin y Epalza. hija, como antes diiimos. de Don Fran- cisco Antonio Velez Cachupin y de Doña Maria Josefa de Epalza, era, así bien, nieta de Don Juan An toiiio Velez Cachupin y Agüero, y de Doña Antonia Ventura y Orcasitas Salazar y Avellaneda.
  35. 35. DON MANUEL DE VITORIA DE LECEA Con el uniforme de ntarino.
  36. 36. DON MANUEL DE VITORIA DE LECEA
  37. 37. 14 L _. - C 4 wa. ' w}. ' " . . . i .
  38. 38. _97_ XV Don Manuel Maria de Vitoria de Lecea, lbarra, Lezama, Villareal Aríceta, Aperribay Mendiola Velez Cachupin, Epalza, Señor de los vínculos y mayorazgos de Vitoria de Lecea, Díaz de Lecea, Ibarra, Lezama, Villareal Aríceta y Patrón de la capilla y obras pías de la Rioja, en Ojacastro. Este señor, previo su expediente de nobleza e hidalguía que litigó y ganó en La- redo el día II de Abril del año de i774, entró en la Real Armada, en dicho año, como guardia marina, y en dicho cuerpo sirvió casi toda su vida como capitán de navio, hasta que por su edad fué jubilado poco antes de la batalla de Trafalgar. Era intimo amigo de Gravina, y esta grande amistad, fué la razón de que se pusiera el nombre de pila de Federico al hijo de nuestro biografiado, nombre que perduró ya en la familia de Vitoria de Lecea. Previo contrato matrimonial, casó Don Manuel María de Vitoria de Lecea, con Doña Antonia Justa de Mazarredo, Salazar, Muñatones, Gomez de la Torre. Ja- rabeitia y Larrinaga. Como se ve por los apellidos de esta señora, pertenecía por to- dos los cuatro costados a las casas más ilustres de Vizcaya, cada una de las cuales podria dar lugar a un extenso trabajo. Histórica es la casa de Salazar Muñatones, que es la del autor del primer libro de genealogías, «Bienandanzas y Fortunas», e histórica es aquella en la que recayó, la de Mazarredo, que existió en el Señorío de Vizcaya con pujanza, que hoy perdura con alta nobleza, desde los tiempos del famo- so Lope García de Salazar y que originariamente procedía de las montañas de San- tander, en Barcena de Cicero, en donde aún puede verse la casa solariega de los Mazarredo, en la que hay documentación muy antigua, muy copiosa y muy intere- sante. Del matrimonio de Don Manuel Maria de Vitoria de Lecea y Doña Antonia Justa de Mazarredo, nacieron tan solo dos hijos: a) Don Federico de Vitoria de Lecea, que sigue: y b) Doña Matilde de Vitoria de Lecea, que casó con Don José Leonardo Iñigo de Angulo, Señor en Burgos. XVI Don Federico de Vitoria de Lecea, Mazarredo, sucesor de su padre en los víncu- los de Vitoria de Lecea, Díaz de Lecea, Ibarra, Lezama, Villareal Aríceta, Aperri- bay y Mendiola, así como en los patronatos de la Rioja y otros. Casó este señor con Doña Sofia de Arana y de Ampuero, de las ilustres casas, bien notorias en Vizcaya, de sus apellidos, señora a quien tuvimos el gusto de tratar en Bilbao los que ya somos viejos, y de este matrimonio nacieron: ¡a
  39. 39. _93_ a) Don Eduardo de Vitoria de Lecea, hijo mayor, que sigue, y por quien sigue la casa. b) Don Federico de Vitoria de Lecea, que casó con una señora de la casa de Mazarredo, con sucesión. c) Don Leonardo de Vitoria de Lecea, que casó con una señora de la casa de Hevia, con sucesión. d) Doña Leonor de Vitoria de Lecea. e) Don Manuel de Vitoria de Lecea. XVII El Excmo. Sr. Don Eduardo de Vitoria de Lecea y de Arana, de Mazarredo y de Ampuero, sucesor de su padre en los honores, vínculos, mayorazgos y patronatos de la casa. Fué abogado, diplomático (carrera que tuvo que abandonar siendo secretario en Bruselas, a la muerte de su padre, para atender a su casa), alcalde de Bilbao, varias ‘veces (la primera cuando solo contaba 32 años) diputado general del Señorío de Viz- caya, diputado a Cortes, senador del Reino, caballero Gran Cruz del Mérito Militar y caballero intachable de relieve extraordinario, que fué siempre figura preeminente y honra de la invicta villa de Bilbao. Casó este señor con Doña Carmen de San Pelayo y de Basozabal, y de este ma- trimonio, nacieron: a) Don Federico de Vitoria de Lecea, que sigue, y por quien continúa la casa. b) Doña Sofía de Vitoria de Lecea, que casó con Don José de Echevarría la Llana y de Bengoa, Arriaga, Marqués de Villagodio, con sucesión; y ' c) Doña Carmen de Vitoria de Lecea, soltera en la actualidad. Con ocasión del triste acontecimiento de la muerte de Don Eduardo de Vitoria de Lecea, otro ilustre señor, bilbaíno de adopción, guipuzcoano de nacimiento, Don Pablo de Alzola y Minondo, publicó un escrito, que me complazco en copiar aquí, como homenaje de respeto y simpatía, tanto al autor del trabajo, como a aquel a cuya memoria iba dedicado: «APUNTES NECROLÓGICOS DEL EXCMO. SR. D. EDUARDO VICTORIA DE LECEA SU PERSONALIDAD Falleció el día 2 de Septiembre de i907, a la edad de 72 años, el ilustre bilbaíno que ha constituido una figura de verdadero relieve en la vida local, durante el largo lapso de cuatro decenios. Pertenecía a una familia de las más linajudas de Vizcaya, cuyos miembros ha-
  40. 40. E19»: fljlgxgiimfqró- gs‘; "¡unan n} Langa v MÉ [ñhmmflybug
  41. 41. c.
  42. 42. Dom SOFÍA DE ARANA . ' Aman-wa’)
  43. 43. _99_ blan ejercido los más altos cargos en el gobierno del País y en la representación en Cortes. Fué Don Eduardo el primogénito, y como a su elevada condición social se unie- ran los méritos personales de una inteligencia clara, demostradaïen los estudios de su carrera de abogado. asl como en las aficiones artisticas y en su vocación literaria, se encontró en las más favorables circunstancias para brillar y ejercer un papel impor- tante en Bilbao y en Vizcaya. Durante los años juveniles de los hijos de Don Federico de Victoria, era la casa solariega de Zabalbide un ameno centro de reunión para la sociedad de esta capital. En sus amplios salones se leían poesias y se representaban con maestria diversas co- medias, destacándose Don Eduardo como actor consumado en el papel de El Hombre de Mundo, que era a la sazón obra de gran fama. Perteneció a la carrera diplomática y hallándose destinado en Bruselas al ocurrir el fallecimiento de su padre, en i864, se vió obligado a regresar a Bilbao y a abando- nar tan distinguido Cuerpo. Reunla el finado, además de claro juicio y buen criterio, otras cualidades que matizaron su personalidad en los tiempos turbulentos en que se destacó su figura. Profesaba, con profunda convicción, las ideas marcadamente liberales del partido progresista, y esto, unido a su carácter distintivo que consistía, en el temple de acero y la firmeza nunca desmentida, le prepararon el marco en que había de sobresalir con el desarrollo de las luchas políticas de la época, aquel temperamento vigoroso y aquella voz que resonaba con viril elocuencia en la defensa de los ideales políticos de su comunión. LOS SERVICIOS PÚBLICOS A los 3a años fué designado, en i867, para alcalde de Bilbao, y se rodeó de otros jóvenes inteligentes y entusiastas que constituyeron el Concejo, núcleo al que la crí- tica popular bautizó con el expresivo nombre de El Colegio de Don Higinio, rechifla procedente, sin duda, de haber visto con anterioridad al frente del cabildo a ediles más graves y machuchos. Dentro de la modesta vida municipal de entonces y de los escasos recursos de la villa, el Sr. Victoria de Lecea, secundado por Amann, Ortiz, Azúa, Ansótegui y otros bilbaínos animosos, realizó obras artísticas importantes en la restauración de la Basílica de Santiago; se transformaron los jardines del Arenal, datando de aquel tiempo varios muelles de encauzamiento de la ría y las gestiones, prolongadas du- rante largos años, para conseguir la anexión de terrenos al estrecho recinto de Bilbao. Con la revolución de Septiembre de 1868 tomó cuerpo la agitación de los ele- mentos tradicionales, y convocadas las Juntas de Guernica en Julio de 187o, fueron elegidos diputados generales del bando oñacino y gamboino Don Pedro María Piñera y Don Fausto de Urquizu, quienes se lanzaron poco después al campo, enarbolando la bandera de Carlos Vll.
  44. 44. _. ]00_. Sofocado el movimiento, hubo de sustituirles el señor Corregídor en I. ’ de Sep- tiembre inmediato, poniendo al frente del Gobierno Universal del Señorío de Vizca- ya a Don Eduardo Victoria de Lecea y a Don José María de Murga. La labor realizada durante el bienio inmediato fué fructífera, a pesar de mante- nerse latente unas veces y ostensible en otras, la conspiración tradicionalista. Convo- cadas de nuevo las Juntas so el árbol de Guernica y en la iglesia Juradera de la An- tigua, se celebraron tres solas sesiones: desde el 5 al 7 de Diciembre de 1872. Se dió cuenta de la bien escrita Memoria redactada por el diputado Sr. Victoria. en la que exponía con método y claridad la labor de la Corporación foral, que com- prendía: las obras realizadas en el ferrocarril de Triano, en la construcción de carre- teras, en la Casa de Beneficencia de San Mamés y algunas cárceles, así como otras materias relacionadas con tan azaroso periodo. La Junta acordó por unanimidad que constase en acta el agrado con que habia escuchado la lectura de la Memoria, disponiendo su impresión. Asimismo declaró «que con su abnegación y patriotismo habían salvado los diputados salientes el de- pósito foral que se les confió en momentos aciagos para el país». No faltaron situaciones criticas durante aquella época: una de ellas la ocasionó el Convenio de Amorebieta que el partido liberal juzgó bochornoso, dando lugar a un recibimiento en Bilbao nada halagüeño para el general Serrano, Jefe del Gobier- no, todo lo cual creó un estado de cosas muy vidrioso para las demás autoridades de esta capital. Cuando en 1873 comenzó el bloqueo de Bilbao, figuraba el Sr. Victoria en el Ba- tallón de Auxiliares, pero como quedase sólo el diputado foral Don Manuel M. ‘ de Gortázar, por encontrarse fuera del cerco su compañero Don Francisco de Cariaga, se nombró, de nuevo, a Don Eduardo para aquel alto puesto, en el que le esperaban otras pruebas aún más dificiles. Entonces, en medio de las largas privaciones y de los horrores del largo asedio, pudo aquilatarse toda la energía de aquel carácter en- tero e inflexible. Cooperó, con algunas otras entidades, a mantener vivo el espíritu, a prestar toda clase de auxilios a la Junta de Armamento y Defensa, a conjurar el conato de sedición contra el Gobernador de la plaza, general Castillo, y a salvar a Bil- bao de una catástrofe. El Gobierno de S. M. recompensó tan relevantes servicios, concediendo al señor Victoria de Lecea la Gran Cruz del Mérito Militar, creada para premiar los de carác- ter especial, pero por un puritanismo, quizás exagerado, no adquirió las insignias de tan valiosa distinción, aunque figura en la Guia Oficial, por no ser de carácter re- nunciable. Desde i. ° de Julio de 188i a igual fecha de i885 fué, de nuevo, alcalde, presi- diendo en otros dos bienios el Ayuntamiento de Bilbao, La villa habia experimenta- do la transformación derivada del Ensanche y del acrecentamiento de la riqueza y del vecindario, a las que hubo de hacer frente el Concejo formando un plan de obras nuevas que abarcó: la construcción de Escuelas y de la Casa Consistorial; el abaste-
  45. 45. —101—- cimiento de aguas; la nueva Alhóndiga; el puente de la Merced, y el desarrollo de la urbanización de la zona del Albia. Con motivo de un discurso vehemente que pronunciara en Mallona en la con- memoración del 2 de Mayo, surgió un conflicto entre las Corporaciones allí convo- cadas, y el partido liberal le regaló un bastón de mando, costeado por nutrida sus- cripción pública. Los repetidos servicios prestados al Ayuntamiento de Bilbao y a la Diputación, le elevaron al cargo de senador en i889, y en i. “ de Febrero de i891, alcanzó el triunfo como diputado por el distrito de esta capital, en unas elecciones sumamente reñidas. TAREAS POSTERIORES El Sr. Victoria. por su abolengo y los cargos públicos que desempeñó, avalora- dos por el prestigio personal, era en Bilbao una especie de Institución, masa medida que iba avanzando en años se verificabn un cambio radical en la manera de ser de Vizcaya. Durante medio siglo, contado a partir del término de la primera guerra civil, ejercieron aqui la dirección de la política local los partidos monárquicos, con predo- minio, primero, de los mayorazgos, sustituidos desde la ley de desvinculación por los propietarios y también por capitalistas enriquecidos en el comercio. Pero tomaron rápido vuelo las explotaciones mineras y el desarrollo de la industria, y al cristalizar las nuevas iniciativas en grandes fortunas rápidamente acumuladas, trajeron consigo, secundadas por la implantación del sufragio universal, reformas radicales en la he- gemonía de la politica local. La universalización del voto favoreció a los partidos extremos y a las personas que unian a su riqueza la dirección de grandes núcleos obreros, desapareciendo en el cambio, asi originado, el Comité Liberal, agrupación de los dinásticos de distintos matices en el que Don Eduardo Victoria ocupaba un puesto preeminente. Desde entonces quedó eclipsada su figura política, a pesar delos estrechos víncu- los de amistad que le ligaban con el jefe del partido liberal Don Práxedes M, Sagasta. La ley municipal considera como motivo fundado de exención en los trabajos comunales la condición de sexagenario; de modo que había ganado legalmente el descanso debido a sus largas tareas, pero jamás rehuyó Victoria de Lecea su decidido concurso a las Juntas y Corporaciones que lo reclamaban para obras de beneficencia o de cultura. Presidía la Junta Directiva del Colegio de Sordomudos de Deusto y la Asociación de Propietarios; fué durante muchos años vicepresidente de la Junta de Patronato de la Escuela de Ingenieros industriales, cargo que dimitió recientemente, por entender que no se hablan mantenido los fueros del principio de autoridad y la disciplina en el desenlace de la huelga estudiantil; formaba parte de la Junta de lns- trucción Pública; era Consejero de la Asociación Vizcaina de Caridad y recientemen- te recibió el nombramiento de Delegado Regio, Presidente del Consejo Provincial de

×