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La economía de cooperación

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Boletín de Estudios Económicos
Editado por Deusto Business Alumni
Vol. LXXIV Agosto 2019 Núm. 227

I. Economía de Cooperación. Desde la inspiración arizmendiana
II. Economía colaborativa vs economía de plataforma: el caso
Fairbnb y sus principios inspiradores desde la economía de cooperación
III. Hacia un modelo inclusivo participativo de empresa
IV. Fórmulas de cooperación para la inclusión social
V. Goierri Valley: Elkarrekin urrunago
VI. Gaztenpresa. Una referencia de cooperación entre los sectores
privado, público y plural.
VII. Responsabilidad empresarial en materia de derechos humanos en el derecho internacional.
VIII. La humanización de la actividad empresarial a través de la educación
universitaria

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La economía de cooperación

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  2. 2. BOLETIN DE ESTUDIOS ECONOMICOS Deusto Business Alumni Hnos. Aguirre, 2. Apartado 20044 Teléfonos 94 445 63 45 - 94 445 22 12. Fax: 94 445 72 54 48080 BILBAO (España) E-Mail: boletin.dba@deusto.es Consejo de Redacción Ane Aguirre Jesús Alberdi Joaquin Almunia Iñaki Arechabaleta Torróntegui Antonio Freije Uriarte José Luis Larrea José Luis Sanchís Armelles Comité de Dirección Fernando Gómez-Bezares Susana Rodríguez Vidarte Secretaria Gabriela Mateos Varas Precios de suscripción: España, 40,90 €. Extranjero, 46,60 €. Números sueltos y atrasados: 1.ª Serie: Números 1 al 45: 17,60 €. 2.ª Serie: Números 46 en adelante: 21,20 €. Tarifa Especial Estudiantes: 25% de descuento Publicación impresa en papel ecológico. I.S.S.N.: 0006-6249 Dep. Legal: BI 959-1958 El Boletín de Estudios Económicos es una publicación de Deusto Business Alumni. El orígen de esta asociación se situa en 1922, y publica el Boletín ininterrumpidamente, desde 1942. Cada volumen anual, de alrededor de 600 páginas, se divide en tres números (abril, agosto y diciembre). Los artículos solicitados se aceptan en español e inglés. Su objetivo es la publicación de trabajos originales de economía teórica y aplicada, especialmente dedicada a los problemas de la Empresa. Al primer autor del artículo se le entregan 50 separatas del mismo y 3 ejemplares de la revista. El indice de la revista y los resúmenes aparecen en Internet: (http://www.alumnidba.es/). También puede consultarse en: Latindex; CSIC-CINDOC; Econlit; DICE, Dialnet, In-Recs, ProQuest, etc. Todos los artículos publicados en el Boletín de Estudios Económicos, han sido escritos expresamente para el mismo, y no pueden ser reproducidos, total ni parcialmente, sin citar su procedencia. Si están interesados en alguna reproducción, dirijanse a la dirección de la revista. El Boletín de Estudios Económicos no se hace responsable de los datos utilizados, criterios, opi- niones o conclusiones expresadas en los artículos publicados, que corresponden exclusivamente a sus autores y no reflejan la posición de la revista ni de sus editores. Las erratas de edición de- tectadas, que sean relevantes, se rectificarán en un Boletín posterior. ADeusto Business lumni datos utilizados, criterios, opi- n
  3. 3. ESTUDIOS DE DEUSTO Revista de la Universidad de Deusto Director: Luis I. Gordillo Pérez VOL. 66/2 JULIO-DICIEMBRE 2018 SUMARIO MONOGRÁFICO: Los derechos fundamentales entre la justicia y la adminis- tración pública Coordinado por Manuel Rodríguez Portugués e Ignacio Cubillo López CUESTIONES DE TEORÍA GENERAL DE DERECHOS FUNDAMENTALES Julio Banacloche Palao, El desarrollo de los derechos fundamentales por el Poder Legislativo, el Poder Judicial y el Tribunal Constitucional 17 Juan Cianciardo, Proporcionalidad en la ley y razonabilidad en la interpre- tación de la ley: tensiones y relaciones 47 José J. Albert Márquez, El principio de neutralidad en Internet. Una aporta- ción a la libertad de comunicación en Internet desde el pensamiento de Francisco de Vitoria 71 Estela Camus García, Derechos fundamentales: indeterminación conceptual, plasmación jurídica e interpretación 105 ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y DERECHOS FUNDAMENTALES Leonor Rams Ramos, El derecho fundamental a la protección de datos de carácter personal como límite ¿(in)franqueable? para la transparencia administrativa 119 Marta Albert Márquez, El papel de la Administración en la determinación del contenido del derecho a la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios en el contexto de “nuevos derechos”: los casos del aborto y la eutanasia 153 Manuel Rodríguez Portugués, La extensión al Derecho administrativo san- cionador del derecho humano a ser indemnizado por condenas penales firmes anuladas 191 Monserrat Hermosín Álvarez, Los derechos de defensa y el deber de colabo- ración con la Administración tributaria 219 Carlos Arce Jiménez, Derecho de sufragio, Administración y principio de igualdad 249 EL DERECHO A LA TUTELA JUDICIAL EFECTIVA Pilar Peiteado Mariscal, Consideraciones sobre la relación entre el derecho a la tutela judicial efectiva y la mediación obligatoria 283 María José Catalán Chamorro, El Derecho Fundamental de Acceso a la Justicia de los Consumidores 323 Ignacio Cubillo López, El derecho a la tutela judicial efectiva y el derecho a la ejecución en la jurisprudencia constitucional 347 ESTUDIOS Enrico Andreoli, Rasgos federales, justicia constitucional y búsqueda de un ‘Common Law’ europeo 375 Itziar Casanueva, Soledad Gil y Emilio José Armaza, La decisión marco 2005/212: antecedente y origen de las últimas reformas del comiso como consecuencia accesoria del delito 397 Jesús López de Lerma Galán, El derecho a recibir información veraz en el sis- tema constitucional. El ejercicio profesional del periodismo como garantía democrática 435 Emilio J. Urbina Mendoza, Las funciones de gobierno ejercidas por la juris- dicción constitucional. ¿Es aceptable una modificación de la teoría de separación de poderes por un tribunal constitucional? El caso de la sala constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela 2016-2018 461
  4. 4. Boletín de Estudios Económicos Vol. LXXIV Agosto 2019 Núm. 227 La economía de cooperación Sumario Págs. Presentación. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 229 I. Economía de Cooperación. Desde la inspiración arizmendiana.- Carlos García de Andoin, Miembro del Consejo Rector de Arizmendiarrieta Fundazioa. Director del Instituto Diocesano de Teología y Pastoral de Bilbao . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 233 II. Economía colaborativa vs economía de plataforma: el caso Fairbnb y sus principios inspiradores desde la economía de coo- peración.- Marta Enciso Santocildes, Aitziber Mugarra Elorriaga, Iratxe Muñecas Izaguirre y Aingeru Ruiz Martínez, Equipo EDISPeZ (Desarrollo Social, Economía e Innovación para las Personas) Universidad de Deusto 259 III. Hacia un modelo inclusivo participativo de empresa.- Juan Manuel Sinde, Presidente de Fundación Arizmediarrieta Kristau Fundazioa . . . . 285 IV. Fórmulas de cooperación para la inclusión social.- Txus Arana Landa, Arizmendiarrieta Kristau Fundazioa. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 311 V. Goierri Valley: Elkarrekin urrunago.- Xabier Perez Dorronsoro, Responsable area industrial de Goieki y Responsable Proyectos en Goierri Valley . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 339 VI. Gaztenpresa. Una referencia de cooperación entre los sectores privado, público y plural.- Inmaculada Ramos, Gerente de Fundación Gaztenpresa y Jon Emaldi, Profesor de DBS, fue Vicepresidente de Fundación Gaztenpresa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 361 VII. Responsabilidad empresarial en materia de derechos humanos en el derecho internacional.- Mikel Mancisidor, Profesor en la Universidad de Deusto y en la American University (Washington D.C.). Miembro del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 383
  5. 5. VIII. La humanización de la actividad empresarial a través de la edu- cación universitaria.- Leire Alcañiz, María García-Feijoo y Almudena Eizaguirre, Universidad de Deusto – Deusto Business School . . . . . . . . 411
  6. 6. BOLETIN DE ESTUDIOS ECONOMICOS Vol. LXXIV - N.º 227 - Agosto 2019 (Páginas 229-232) PRESENTACIÓN El Diccionario de la lengua española define “economía” como la “ciencia que estudia los métodos más eficaces para satisfacer las nece- sidades humanas, materiales, mediante el empleo de bienes escasos” y el término “cooperación” como “la acción y efecto de cooperar” que, a su vez, califica como “obrar juntamente con otro u otros para la conse- cución de un fin común”. La crisis económica mundial que nos afecta desde hace una década, y que muchos han calificado como una crisis de valores, ha puesto en cuestión un modelo económico focalizado en la maximización del interés individual, con una óptica de corto plazo y miope en cuanto a sus impac- tos sociales y medioambientales. Las grandes corporaciones han sufrido y sufren el descrédito y la falta de confianza de una sociedad que es cada vez más consciente de los riesgos que amenazan su futura sostenibilidad. Se impone el buscar caminos alternativos; es necesario repensar los modelos y prácticas que han provocado brechas de desigualdad y pobre- za inaceptables, combatir y erradicar en las organizaciones los estilos de gestión tóxicos que frenan el compromiso y la innovación de las per- sonas. En estos últimos años, términos como “economía colaborativa”, “economía circular”, “economía del bien común”, “economía cívica”, “economía solidaria”, “ciudadanía corporativa” han ocupado el terre- no político y económico y concitado un gran interés en los ámbitos cien- tíficos y académicos relativos a la economía y la gestión empresarial. Nacen nuevos paradigmas que cuestionan un modelo económico y de gestión que prima la competencia y rivalidad, y proponen recuperar la centralidad de la “Persona” y los valores de la solidaridad y la coope- ración. El BEE quiere hacerse eco de esta necesidad y desea contribuir a esta nueva reflexión sobre qué tipo de empresas y organizaciones nece-
  7. 7. 230 PRESENTACIÓN sitamos y qué valores tienen que guiar su actuación. Pero esta reflexión no puede ni debe ser exclusivamente conceptual, teórica, academicista. Para que sea eficaz, para que dé fruto, para que la transformación tenga lugar, es necesario que se asiente sobre la base firme de la realidad práctica, porque tenemos que estar convencidos de que un nuevo modo de trabajar es posible. Por ello, en este volumen se integran un conjunto de trabajos que demuestran, con experiencias reales, cómo la Cooperación alimenta y genera la cohesión interna necesaria para que las organizaciones, no solo sean capaces de crear valor económico sostenible, sino que puedan también ser agentes de cambio y progreso en las sociedades en las que actúan. Abre el número un artículo de García de Andoaín que describe las bases del pensamiento y la acción de D. José María Arizmendiarrieta, –sacerdote y alma del cooperativismo vasco– y sirve de introducción y marco para el resto de colaboraciones que completan el volumen. Su tesis: que “desde la cooperación, dentro y fuera de la empresa, se puede lograr una economía al servicio de las personas y competitiva, incrus- tada en la sociedad a la que sirve”. Enciso, Mugarra, Muñecas y Ruiz alertan a continuación de la apli- cación del término “economía colaborativa” a realidades que no están inspiradas por el principio de Cooperación y que deberían ser denomi- nadas más acertadamente “economías de plataforma”. Frente a ellas, están apareciendo alternativas que sí están basadas en la economía social y solidaria, capaces de generar innovación de forma responsable, participativa, comunitaria y sostenible. El caso de FairBnB es un expo- nente de este proceso. Continúa el volumen con un trabajo de J.M. Sinde que nos relata el trabajo que se ha llevado a cabo recientemente gracias a la iniciativa y el compromiso de un conjunto de personas particulares y agentes socia- les y que ha cristalizado en la aprobación en los Parlamentos navarro y vasco de una Proposición No de Ley para “apoyar la implantación, entre las sociedades por acciones, de un modelo de empresa más inclu- sivo, más participativo, mejor entroncado en su ámbito social, en otras palabras, más humanista, pero al mismo tiempo más competitivo y más sostenible”. Txus Arana centra su trabajo en el análisis del fenómeno de la exclusión social, su alcance y las causas que lo motivan, así como las medidas que hasta el momento se han puesto en marcha para solven-
  8. 8. tarlo. Apuesta por la necesidad de diseñar soluciones innovadoras para la inclusión social, que sean realmente eficaces porque se asien- ten en el principio de Cooperación, con las personas participantes, y trabajando colaborativamente con las entidades públicas y privadas implicadas. Cuando el valor de la Cooperación forma parte del ADN organizati- vo es capaz de trascender las fronteras internas de la empresa y fertili- zar procesos con impacto en el entorno en el que ésta se inserta. De ello dan fe los dos trabajos que el lector podrá consultar a continuación. En el primero, X. Perez Dorronsoro explica el impacto en la comarca del Goierri de una cooperación sistematizada entre empresas radicadas en este entorno. En el siguiente, I. Ramos y J. Emaldi describen el proyecto Gaztenpresa, reconocido como referente en la promoción del autoem- pleo y microempresas, en apoyo especialmente a las personas jóvenes y con problemas de empleabilidad. Una empresa respetuosa con su entorno y comprometida con él no puede menos que reflexionar sobre los condicionantes de su actuación en el mundo globalizado en el que hoy opera. M. Mancisidor aporta su reflexión sobre la historia y los últimos desarrollos habidos en el Derecho Internacional en materia de Empresas y Derechos Humanos y el camino hacia una futura Responsabilidad Corporativa en materia de Derechos Humanos. Cierra el volumen el artículo de Alcañiz, García-Feijoo e Eizaguirre que pone de manifiesto cómo la universidad puede y debe colaborar a hacer realidad este cambio de modelo económico y de gestión empresa- rial, asumiendo la misión de “educar para el humanismo” y comprome- tiéndose a “educar de manera humanista”. Al escribir estas líneas nos llega la triste noticia del fallecimiento, a los 92 años de edad, de José María Ormaetxea, figura clave de la Experiencia Cooperativa y primer presidente del Grupo Mondragón. Discípulo destacado de Arizmendiarrieta, dedicó su vida a la genera- ción de proyectos empresariales para crear empleo y riqueza en servicio de la Comunidad. Sus sólidas convicciones personales, su profundo sen- tido de la solidaridad, su visión y capacidad de trabajo le convirtieron en brillante ejecutor de la visión de Arizmendiarrieta siendo el artífice del nacimiento y consolidación del primer grupo empresarial del País Vasco, con más de 250 empresas repartidas hoy por todo el mundo que dan empleo a 80.000 personas. Desde estas páginas queremos rendir un sentido homenaje a su figura, ya que los artículos que integran este 231PRESENTACIÓN
  9. 9. número monográfico del BEE son reflejo de su visión y de los principios que dirigieron su actuación. Por todo ello, agradecemos sinceramente a nuestros colaboradores el esfuerzo realizado preparando sus trabajos y confiamos que sean del interés de todos nuestros lectores. EL COMITÉ DE DIRECCIÓN 232 PRESENTACIÓN
  10. 10. ECONOMÍA DE COOPERACIÓN. DESDE LA INSPIRACIÓN ARIZMENDIANA ECONOMICS OF CO-OPERATION. FOLLOWING ARIZMENDIARRIETA´S INSPIRATION carlos García de Andoin miembro del consejo Rector de Arizmendiarrieta Fundazioa director del instituto diocesano de teología y Pastoral de bilbao RESUMEN este artículo describe las bases del pensamiento y la acción de d José maría Arizmendiarrieta, líder, ideólogo y promotor de Mondragón, hoy el primer grupo coopera- tivista industrial del mundo, con actividades asimismo destacadas en educación y banca. A partir de estas ideas y estas realidades, la economía de cooperación busca contribuir a encontrar, desde la cooperación dentro y fuera de la empresa, entre grupos de interés dife- rentes, entre empresas diversas, entre lo privado, lo público y lo social, respuestas a los retos económicos y sociales actuales. Y ello en favor de una economía al servicio de las personas y competitiva, e incrustada en la sociedad a la que sirve. Palabras clave: economía de cooperación, Arizmendiarrieta, modelo de empresa, cooperación, experiencia cooperativa, doctrina social de la iglesia. SUMMARY this paper describes the foundations of the thought and action of José maría Arizmendiarrieta, a leader, ideologist and promoter of Mondragón, the world’s leading industrial cooperative group today, with outstanding activities in education and banking. building on these ideas and realities, cooperative economy seeks to contribute to finding answers to the current economic and social challenges. to this end, the focus is on coope- ration both inside and outside the company, between different interest groups, between various companies, and between the private, public and social sectors. the aim is to pro- mote a competitive economy aimed at serving people, while at the same time embedded in the society it serves. Keywords: cooperation economy, Arizmendiarrieta, business model, cooperation, cooperative experience, social doctrine of the church. “economía de cooperación” es una propuesta que hunde sus raíces en la tradición socio-económica de la cooperación leída desde la praxis educativa y empresarial liderada por el sacerdote d. José maría boletin de estudios economicos Vol. lXXiV - n.º 227 - Agosto 2019 (Páginas 233-258)
  11. 11. Arizmendiarrieta (1915-1976)1 y conocida internacionalmente como mondragón corporación cooperativa2 . Parte de la convicción de que la cooperación arizmendiana, basada en el pensamiento social cristiano, tiene una capacidad inmensa para susci- tar nuevas prácticas económicas, educativas y empresariales, inspiradas en la experiencia cooperativa de mondragón, aunque más allá de su perí- metro socio-empresarial e incluso de la misma fórmula societaria coope- rativista. en este artículo se presenta la concepción arizmendiana de la coope- ración en su contextualización histórica, sus bases, sus características y su desarrollo, se afirma la actualidad de la experiencia y se desglosan algunos vectores de la “economía de cooperación”. 1. El ideal de una economía basada en la Cooperación Arizmendiarrieta es el inspirador e impulsor de la experiencia coope- rativa de mondragón, ejemplo y referencia internacional del cooperati- vismo. sin embargo, como es bien conocido, no inventó ni la coopera- ción ni el cooperativismo. Propiamente el nacimiento de la experiencia mondragonesa es tardía, así como la adopción de la fórmula cooperativa. ulgor, la primera empresa se crea en 1956, transformándose en 1959 en cooperativa de acuerdo con la legislación franquista de la época, la ley General de cooperativas (1942). una legislación que hunde sus orígenes en los proyectos impulsados en los años 20 por el instituto de Reformas sociales, entidad surgida al calor de la reclamación de la intervención del estado en la cuestión social por la institución libre de enseñanza y, 234 cARlos GARcíA de Andoin 1 José maría Arizmendiarrieta (barinaga-markina, bizkaia, 1915-1976). A partir de 1927 ingre- sa en el seminario, culminando su proceso de formación en el seminario de Vitoria. es ordenado en 1940 después de sufrir la Guerra civil, donde ejerció como periodista en el diario euzkadi del Gobierno Vasco. es destinado a mondragón como coadjutor de la parroquia san Juan bautista en 1941. será nombrado consiliario de Acción católica. creó la escuela Profesional en 1943 y en 1947 envió a 11 jóvenes a estudiar Peritaje industrial a Zaragoza. la escuela y estos jóvenes serían la base de la experiencia cooperativa de mondragón. Fallece el 29 de noviembre de 1976 por afección cardíaca. el 16 de diciembre de 2015 es declarado Venerable por el papa Francisco, hito básico en el proceso de canonización en marcha. http://www.canonizacionarizmendiarrieta.com/es/biografia/ 2 mondragon corporación cooperativa en el ejercicio 2018 presenta los siguientes datos: 11.936 m€ en ingresos totales, 266 cooperativas y empresas, 80.818 personas trabajando, 15 centros i+d. tiene filiales productivas en 41 países y ventas en más de 150 en todos los continentes. Fuente: www.mondragon-corporation.com/eu/. consultado el 30/5/2019.
  12. 12. posteriormente, en la dictadura primorriverista, por largo caballero, que también había sido miembro desde su fundación del instituto de Reformas sociales. en 1928 Antonio Gascón3 , primer catedrático de cooperación y mutualidad de la escuela social de madrid publicaba un documentado trabajo La Cooperación que comenzaba afirmando: “la cooperación ha hecho progresos maravillosos”; habiendo partido de europa “se ha extendido ya por todo el mundo” (Gascón, 1954: 5). A la par decía que, si bien en españa había millar y medio de cooperativas “está lamentable- mente retrasada en cuanto a cooperación se refiere” (1954: 7). el coo- perativismo de cuño católico se orientó al ámbito agrario y de las coope- rativas de crédito, a diferencia del socialista, más industrial y urbano. de esta etapa del cooperativismo es ejemplo en el entorno vasco la eibarresa Alfa, sociedad Anónima cooperativa, nacida en 1920, e impul- sada por un grupo de socialistas, siendo gerente toribio echevarria, con quien Arizmendiarrieta mantuvo una prolongada relación de admiración mutua (echevarria, 1966)4 . Arizmendiarrieta conoció bien el sistema crea- do por el que cada obrero ingresaba con un mínimo de acciones –con el valor nominal del momento–. Para hacer frente al pago de estas acciones el trabajador había de abonar por un tiempo una parte de su sueldo men- sual. la venta de las acciones, cuando el trabajador dejaba de pertenecer a la empresa, se realizaba dando preferencia a los obreros más antiguos. era la forma de conseguir la participación en el capital de los trabajado- res a la vez que la capitalización de la empresa. el proyecto tuvo enor- mes dificultades de capitalización tal como reconoce echevarria: “tuvo 235economíA de cooPeRAciÓn. desde lA insPiRAciÓn ARiZmendiAnA 3 Antonio Gascón y miramón, primer catedrático de cooperación y mutualidad de la escuela social de madrid, y jefe de la sección de cooperación del instituto de Reformas sociales recibió en verano de 1923 el encargo de apresurar los estudios y el trabajo emprendido con anterioridad, para presentar a las cortes en noviembre de ese mismo año un proyecto ley. los propósitos del Gobierno quedaron interrumpidos por la dictadura de Primo de Rivera. sin embargo, fueron retomados pos- teriormente, siendo nombrado el propio Gascón vocal ponente de la comisión encargada del estudio y redacción de normas para el régimen de las Asociaciones cooperativas creadas por Real decreto de 14 de enero de 1925. su trabajo será publicado el 31 de diciembre de 1928 y reeditado por su hijo Juan Gascón Hernández en 1954. 4 la sociedad Anónima cooperativa Alfa fundada en 1920, inicialmente fábrica armera, trans- formó su producción a la máquina de coser. en su primera etapa creó fondos para fines benéficos sociales en 1931. en 1940, tras la Guerra civil, dejó de ser cooperativa. después, de acuerdo con el patrón de la época creó una caja de previsión y socorro para obreros y empleados (1941), una caja de previsión laboral (1947), Viviendas, Patronato de escuelas Primarias, Residencia, comedores, economato, biblioteca y colonia de veraneo para los niños, en ondárroa.
  13. 13. que pasar por una deficiencia ajena a sus fundadores: la de no haber podido reunir entre los mismos obreros que fueron a trabajar a la coope- rativa todo el capital mínimo indispensable para echarla a andar, porque no llegaban a tanto sus ahorros” (1966: 41). Arizmendiarrieta tiene subrayadas estas líneas en el libro con dedicatoria de echevarria “A José maría Arizmendiarrieta. su admirador. Firma”. sus discípulos dicen que la opción por crear caja laboral vino precisamente de las lecciones que se podían sacar de la experiencia de Alfa. las necesidades de financia- ción no podían ser cubiertas por la capitalización de los trabajadores. era necesario convocar al ahorro de toda la población para el apoyo a las empresas nacientes. en efecto, ya antes de la i Guerra mundial se había llegado a la con- clusión de que la cooperación era la “única experiencia social de la segunda mitad del siglo XiX que había tenido éxito” (1954: 29). A dinamarca se la conocía como “comunidad cooperativa porque allí la cooperación lo informa casi todo” (1954: 5). eran dignas de admiración, además de las cooperativas agrícolas danesas, las cooperativas de consu- midores británicas y las cooperativas alemanas de crédito. la cooperación había resistido el desastre de la guerra. más coope- rativas, más promedio de socios y más volumen de operaciones. en 1924 se organizaba la i exposición internacional de la cooperación y obras sociales. si en el congreso de cremona de la Alianza cooperativa internacional asistieron delegados representando a 10 millones de socios, en Glasgow (1919) fueron 20 millones y cinco años después la cifra se duplicaba a 40 millones de socios (Gante, 1924). A la multiplicación de la economía basada en la cooperación contri- buía sin duda la ampliación de países que en los diversos continentes legislaban la asociación cooperativa: suecia (1911); india (1912); Grecia (1915); Francia (1917); letonia (1919); Japón (1921); sudáfrica (1922); nueva Gales del sur (1923), etc. si inicialmente los objetivos de la cooperación habían sido la mejor retribución del trabajo, la obtención de artículos de consumo al justo pre- cio, el facilitar crédito con la mutua garantía y el ahorro o el socorro en casos de infortunio, la cooperación se fue aplicando “a todo o a casi todo”, a la vivienda, la hospitalización, la enseñanza, el teatro y las fune- rarias, incluso, como en la india, a la administración de justicia (1954: 7). no fue nada fácil ponerse de acuerdo en definir qué era la coopera- ción. Robert owen un siglo antes la había propuesto como un sistema alternativo al capitalista: “un sistema de industria universal, con igualdad 236 cARlos GARcíA de Andoin
  14. 14. de privilegio y equitativa distribución de la riqueza nuevamente creada” (1954: 38). sin embargo, lo que acabó por establecerse como alternativa al capi- talismo no fue la cooperación, sino el socialismo soviético de estado de inspiración marxista. Así que en el nuevo contexto la cooperación repre- sentaba más bien una reforma social y ética de la economía de libre mer- cado. en 1924 las cooperativas italianas la definían como “una forma de actividad económica y social, que pretende eliminar los intermediarios particulares en el terreno de la producción, del trabajo y del consumo” y, por otra parte, “elevar el nivel material y moral de las clases laboriosas, encaminándolas progresivamente hacia normas de organización social y económica conformes con sus aspiraciones morales y con los intereses generales del conjunto de los ciudadanos” (1954: 39). la eliminación de intermediarios, la mejora de las condiciones económicas de los trabaja- dores, y una organización de la vida social y económica más conforme a la dignidad del trabajador y al bien común. esta concepción de la coope- ración, por muchas razones, encontrará respaldo y argumento propio en la doctrina social de la iglesia, en las décadas de los 30 hasta los 60. 2. La cooperación entre capital y trabajo Arizmendiarrieta llega a mondragón en 1941, pocos meses después de concluida la guerra civil en españa (1936-39). Pronto ocupa un lugar en su apostolado la preocupación por ofrecer alternativas a una pobla- ción depauperada y enfrentada por la contienda bélica. su bagaje princi- pal, la educación familiar en el valor del trabajo y, sobre todo, la forma- ción recibida en el seminario de Vitoria, la cual seguirá recibiendo ya ordenado en la escuela social sacerdotal del propio seminario a lo largo de tres veranos de 1947 a 1949. en 1950 será subdirector de la misma. el documento de referencia de la iglesia en esta época para la formación social cristiana es la encíclica Quadragesimo Anno de Pío Xi, que publi- cada en 1931 va destilando una nueva conciencia católica para las cues- tiones socio-económicas, así como nuevas praxis. la formación de Arizmendiarrieta profundiza de la mano de la doctrina social de la iglesia en varios conceptos centrales: la Justicia social, el trabajo, su Remuneración, la Propiedad, la empresa y la participación en los bene- ficios, que intentan plantear una visión cristiana propia frente al capita- lismo liberal y frente al socialismo soviético y al marxista. 237economíA de cooPeRAciÓn. desde lA insPiRAciÓn ARiZmendiAnA
  15. 15. la concepción cristiana de la fraternidad universal hacía difícil la aceptación de la tesis marxista de la lucha de clases como necesidad his- tórica para la superación de la explotación y la miseria del proletariado. Así que, desde la primera encíclica social, en 1891, león Xiii afirmará la necesidad mutua de trabajo y capital: “ni el capital puede subsistir sin el trabajo, ni el trabajo sin el capital” (Rerum novarum 15)* (Rn 15). Quadragesimo Anno** ratifica esta línea, por lo que, ante el capitalismo, “ese tipo de economía donde se procede que unos ponen el capital y otros el trabajo” (QA 100), y ante el marxismo, que pone al trabajo frente al capital, propone la cooperación entre capital y trabajo, en una empresa común: capital y trabajo deben “unirse en una empresa común, pues nada podrán hacer el uno sin el otro” (QA 53). esta llamada a la cooperación de Pío Xi no puede entenderse como equidistante o irenista. se realiza desde un diagnóstico de la realidad que constata que la libre competencia ha llevado a una excesiva concentra- ción de capital en manos de unos pocos, hasta el extremo de la “dictadu- ra económica”. “salta a los ojos de todos, en primer lugar, que en nues- tros tiempos no sólo se acumulan riquezas, sino que también se acumula una descomunal y tiránica potencia económica en manos de unos pocos, que la mayor parte de las veces no son dueños, sino sólo custodios y administradores de una riqueza en depósito, que ellos manejan a su voluntad y arbitrio” (QA 105). la cooperación representa una llamada a contrapesar en la empresa el abuso del capital frente a un trabajo en con- diciones de inferioridad. se trataba de basar los avances en la justicia social, no sobre la base del antagonismo, sino de la cooperación. un argumento prevalece en esta llamada a la cooperación: el subra- yado de la contribución del trabajo a la producción de la riqueza. los bienes que conforman la riqueza de los países “son producidos y brotan de las manos de los trabajadores, ya sea directamente, ya sea por medio de máquinas que multiplican de una manera admirable su esfuerzo” (QA 53). no se puede atribuir por tanto únicamente al capital –como al traba- jo– “lo que es resultado de la efectividad unida de los dos”. es totalmen- te injusto que el capital trate de arrogarse para sí todo lo que hay en el efecto. es un argumento que ya aparecía en león Xiii: “es verdad incuestionable que la riqueza nacional proviene no de otra cosa que del trabajo de los obreros” (Rn 27). 238 cARlos GARcíA de Andoin * en adelante (Rn). ** en adelante (QA).
  16. 16. es esta doble perspectiva, la necesidad de cooperación entre capital y trabajo, como la de reequilibrar la situación en favor del trabajo, la que lleva a Pío Xi a plantear la propuesta integral de participación de los tra- bajadores en la empresa: en la gestión, en los beneficios y en la propiedad de la empresa. Quadragesimo Anno ensalza la práctica por la que “los obreros y empleados se hacen socios en el dominio o en la administración o participan, en cierta medida, de los beneficios percibidos” (QA 65). Quadragesimo Anno (1931) no cita el cooperativismo. sin embargo, como se ha mostrado más arriba, están sentadas las bases de una econo- mía de cooperación que llevará al reconocimiento expreso en los años cuarenta del valor de las “uniones cooperativas”5 por el siguiente papa, Pío Xii. también se abrirá paso en la iglesia la expresión de la “coope- ración orgánica” en la empresa. este papa dirá en 1949 que la iglesia siempre ha intentado superar la oposición entre capital y trabajo, entre empresario y obrero por elevación hacia “una unidad superior, es decir, hacia aquella cooperación orgánica de las dos partes que la misma natu- raleza les señala y que consiste en la colaboración de los dos sectores –el del trabajo y el de la economía– en un mancomunado trabajo orgánico”6 . 3. La mayor justicia del reparto de beneficios los fundadores de la primera cooperativa, ulgor, trabajaron previa- mente en la unión cerrajera de mondragon con responsabilidades direc- tivas. sin embargo, deciden dejar la empresa cuando fue rechazada su propuesta de que los trabajadores pudieran suscribir un 20% de la ampliación de capital planteada a la Junta General de Accionistas (molina, 2005: 341). ormaechea, uno de los jóvenes, resumía así el emplazamiento realizado: “o hacen ustedes socios de la empresa a los obreros, en una distribución equitativa de acciones, o nos veremos obli- gados a crear nuestras propias empresas de las que todos los trabajadores sean socios” (cfr. molina, 2005: 351). el argumento esgrimido contra su reclamación fue que la ley de sociedades anónimas declaraba inaliena- bles los derechos preferentes de los accionistas para optar a tal amplia- ción del capital. Así que dieron el portazo y emprendieron el camino de crear su propia empresa, ulgor, luego Fagor, embrión del conjunto de la experiencia cooperativa de mondragón. 239economíA de cooPeRAciÓn. desde lA insPiRAciÓn ARiZmendiAnA 5 Radiomensaje del 1 de sept. de 1944; cfr. Acta Apostolicae Sedis 36 81944, p. 254. 6 Mit dem Gefühl 10: AAs 41 [1949] 460 apud Gutiérrez García, José luis (1971: 298).
  17. 17. ¿dónde nace esta reivindicación de la participación de los trabajado- res en la propiedad de la empresa que va a ser el big-bang del universo mondragón? en Quadragesimo Anno. la que Arizmendiarrieta les trans- mite y la que él ha asimilado de la mano de su profesor Rodríguez de Yurre7 , al cual lleva en numerosas ocasiones a dar conferencias a los jóvenes de mondragón. el punto de partida de Quadragesimo Anno es la percepción de injus- ticia social que se da en la relación capital-trabajo en el capitalismo industrial, por la que el primero “reivindica para sí todo el rendimiento” mientras los obreros son condenados “a pobreza perpetua o reducidos a un bienestar escasísimo” (QA 54). constata que el “industrialismo” ha generado riquezas copiosas que “no se hallan rectamente distribuidas ni aplicadas con equidad a las diversas clases” (QA 60). Por ello Pío Xi propone “se modere equitativamente la acumulación de riquezas en manos de los ricos” y se “repartan también con la suficiente profusión entre los trabajadores” (QA 61) para que adquieran un ahorro, sostengan a sus familias y puedan proveerse para diferentes incidencias a lo largo de la vida (paro, vejez, discapacidad…). A partir de ahí reflexiona sobre el salario, su ser y su deber ser. en principio, el llamado “régimen de salariado” es justo, pero la experiencia muestra que ha conducido a una injusta distribución de la riqueza. el profesor especialista en socio-economía del seminario, Gregorio Rodríguez de Yurre, profesor de Arizmendiarrieta, de cuyas enseñanzas es un alumno destacado, describe la situación de los salarios a fines de los años 40. el 80% no llegan a ser familiares, no cubren la manutención de toda la familia, por lo que son objetivamente injustos. constataba asi- mismo la pérdida de poder adquisitivo de los mismos. mientras el 240 cARlos GARcíA de Andoin 7 Gregorio Rodríguez de Yurre (1913-1990) es una figura capital para comprender a José maría Arizmendiarrieta. Fue sacerdote, intelectual y profesor del seminario de Vitoria –luego Facultad de teología desde 1967- de Ética y Filosofía social desde 1939-40 hasta 1985-86. crítico con el régi- men franquista, marcó el pensamiento social y político de generaciones de sacerdotes. estudió pro- fusamente los sistemas políticos sobre los cuales publicó libros bien documentados. Sistemas Sociales. El Liberalismo (1945, 1952 2ª) 556 p.; Totalitarismo y egolatría (1962) 890 p., Marxismo. Exposición y crítica (1976) vol. i de 548 p. y vol. ii de 568p. Participó en las conversaciones cató- licas de san sebastián (1947-1950). Además de los libros antedichos escribió La justicia en la gue- rra y en la paz (1942); Historia de la filosofía griega (1944); Teología de los sistemas sociales (1955); Socialismo democrático europeo (1965); Lecciones de filosofía social (1949, 1ª, 1959, 2ª, 1966, 3ª); Civilización y civismo (1968); Ética (1962, 1ª, 1966, 2º, 1969, 3ª); Marxismo, socialismo, capitalismo y cristianismo (1977); Marxismo y marxistas (1978); La estrategia del comunismo hoy (1983).
  18. 18. aumento nominal de los salarios había sido de un 200%, el coste de la vida había aumentado en un 500% y si la mitad de las subsistencias se compraban a estraperlo, el índice se alzaba a un 700% (1948b: 7)8 . esta situación lleva a Pío Xi a plantear la idoneidad de otro régimen complementario, el del “reparto de beneficios”. lo que dice así: “estaría más conforme con las actuales condiciones de la convivencia humana que, en la medida de lo posible, el contrato de trabajo se suavizara algo mediante el contrato de sociedad” (QA 65). esta misma propuesta es ratificada por Pío Xii: “por lo que a las grandes empresas se refiere, ha de lograrse que el contrato de trabajo se suavice con algunos elementos del contrato de sociedad”9 . ¿Qué es el contrato de sociedad? lo clarifica Gregorio Rodríguez de Yurre, el cual sintetiza así las propuestas de Pío Xi para elevar la dignidad del salario: a) el salario debe ser familiar para sostener al conjunto de la familia; b) el salario debe hacer posible el aho- rro y la pequeña propiedad; c) el contrato de trabajo debe ser mejorado con elementos del contrato de sociedad, “tales como la participación en beneficios y en ciertas funciones de la empresa” (1954: 519). de Yurre elabora a partir de esta propuesta su teoría por la que postula la sustitución del régimen de salariado por el de participación en los beneficios10 . considera que este sistema distribuye más equitativamente los beneficios de la empresa. los beneficios, en sentido estricto, son la parte “que queda, después de apartado lo necesario para salarios”, en lo que corresponde al trabajo, y los “intereses, impuestos, amortización del capital y reservas”, en lo que corresponde al capital (1948c: 9). si cum- plidas estas obligaciones para con el trabajo y con el capital, se dan bene- ficios, estos no son sólo del capital, es una apropiación indebida, sino de todos los miembros de la empresa. ¿cuál puede ser el destino de estos beneficios comunes? una parte pueden darse a obras que favorezcan el 241economíA de cooPeRAciÓn. desde lA insPiRAciÓn ARiZmendiAnA 8 Rodríguez de Yurre no menciona el periodo en el que se producen estos incrementos, Probablemente sea el que va del final de la guerra civil, desde 1940 hasta el año 1948 en que imparte la lección en los cursos de verano de la escuela social sacerdotal. Acudiendo a la base de datos del instituto nacional de estadística, el índice general de precios en las capitales de españa desde 1936 hasta 1949 es superior a un 600%. Por contra, el incremento de los salarios es de 200% por término medio. http://www.ine.es/inebaseweb/treenavigation.do?tn=164782&tns=164734#164734. consultado el 29/05/2019. 9 Radiomensaje del 1 de sept. de 1944; cfr. Acta Apostolicae Sedis 36 81944, p. 254. 10 Rodríguez de Yurre atribuye esta propuesta a Pío Xi. “en suma, según la mente de Pío Xi debe ir dejándose el régimen de salariado, para pasar al régimen de reparto de beneficios” (1948c: 9).
  19. 19. bien social, otras a mejorar conjuntamente la condición del capital y tra- bajo. en este caso puede hacerse a través de primas o pluses, pero tam- bién caben otras fórmulas, para él, mejores, como la de ir “invirtiendo este ahorro de los obreros en acciones nominales de la empresa, con lo que pasarían a participar en el capital de la misma” (1948c: 11). esto es, el acceso del trabajador a la propiedad de la empresa, la cual, a su vez es capitalizada, a través del reparto de los beneficios. Para Rodríguez de Yurre el régimen de reparto de beneficios es más justo y salvaguarda mejor los “derechos inherentes a la dignidad de la persona”. Además, dice el profesor, tiene consecuencias positivas para la empresa: “favorece la confianza entre capital y trabajo, estimula al tra- bajador a un mayor rendimiento, haciendo que se sienta responsable de la gestión de la empresa” (1948c: 10). 4. Un nuevo modelo de empresa acorde a la dignidad del trabajo Arizmendiarrieta estaba convencido de que la visión cristiana debía llevar a transformar la estructura de propiedad de la empresa capitalista. los trabajadores, como proponía Quadragessimo Anno debían participar en la gestión, en los beneficios y en la propiedad. censuraba el modelo de empresa vigente en la época. Había estudiado a fondo la crítica de su profesor Rodríguez de Yurre quien defendía que la iglesia tiene una doc- trina económica, esto es, “un conjunto de principios morales […] cuya fundamental misión es poner a salvo la libertad y dignidad del ser huma- no” que no bastaba con enunciar sino que habían de “ser aplicados al orden económico” (1954: 510). Así de Yurre baja de los principios doctrinales generales a postular un nuevo modelo de empresa porque la empresa capitalista “se organiza de una forma de una monarquía absoluta”. el capital “asume las riendas de la empresa” mientras el trabajo “queda en un plano no sólo de subor- dinación sino de exclusión de la empresa”. continuaba describiendo la posición de debilidad del trabajador en la empresa “sometido a una dependencia total: jurídica, económica, técnica y social que crea esa psi- cología de inferioridad y de sometimiento que hace del trabajador un proletario” (1948e: 3). el profesor de filosofía social del seminario de Vitoria va a desarro- llar una severa crítica a la “empresa supercapitalista” y el sistema accio- narial de las grandes sociedades anónimas. en su libro Sistemas sociales. El liberalismo (1952) que tuvo una primera edición en 1945, hace dos 242 cARlos GARcíA de Andoin
  20. 20. observaciones críticas a esta nueva empresa: el divorcio que se produce entre propiedad y dirección y la oposición de intereses que se deriva de ella. los accionistas buscan obtener el máximo posible de beneficios, limitar los riesgos y que las acciones mantengan o eleven su valor en bolsa, mientas que el grupo de dirección estará interesado no en repartir dividendos sino en invertir los beneficios para el desarrollo de la empre- sa o también para la obtención de ingresos salariales más elevados. el punto crítico de su visión es que la propiedad en la “empresa supercapitalista” está separada de todo trabajo, incluido el de la direc- ción. el concepto de propiedad ha sido transformado a “una serie de títu- los, negociables en el mercado, que están constantemente pasando de una mano a otra”. es un tipo de propiedad que “corre riesgos, pero no implica trabajo” (1954: 233). en la economía clásica el capitalista era empresario, organizador y director de la empresa. la propiedad era esti- mulante del trabajo. en aquel modelo el capitalista “no sólo corre ries- gos, sino que aporta trabajo”. sin embargo, en las grandes empresas sociedades anónimas la propie- dad es de una multitud de accionistas que no conocen la empresa ni inter- vienen en su marcha, donde, además, es una minoría de accionistas la que controla el capital. cita el estudio de berle y means (1932)11 en eeuu que concluye que en el 90% de las empresas hay dicho divorcio entre propiedad y control de la empresa. de ellas, en un 44% el control está en el consejo de administración, no en los accionistas; en un 21% radica en una minoría de accionistas a través del procedimiento conocido como “pirámide”12 ; en un 23% el control es de una minoría a través de delegaciones y sólo en un 5% existe control por la mayoría de accionis- tas (1954: 234). todo ello va en perjuicio de la propia empresa. el ideal de empresa de Rodríguez de Yurre era el de “una comunidad de la que forman parte el capital y el trabajo”. la empresa es de ambos, 243economíA de cooPeRAciÓn. desde lA insPiRAciÓn ARiZmendiAnA 11 A. berle & G. means (1932): The Modern Corporation and Private Property. the macmillan company, new York. este libro sobre la legislación de las corporaciones empresariales de los ee.uu. explora la evolución de las grandes empresas desde una perspectiva legal y económica. Argumenta que en el mundo moderno los que legalmente tienen propiedad sobre las empresas han perdido su control. 12 Rodríguez de Yurre explica así el método pirámide: “un grupo adquiere la mayoría de las acciones de la empresa A. esta empresa a su vez compra la mayoría de las acciones de la empresa b. el grupo que controla A controlará necesariamente a b, aunque ese grupo no haya aportado la mayoría de las acciones de b. los hermanos [Van] sweringen [de cleveland] llegaron a controlar por este procedimiento un conjunto de negocios por valor de tres mil millones de dólares; su apor- tación personal no pasaba de los cien millones” (1948e, pp. 5-6).
  21. 21. del capital y de los trabajadores, por lo que el capitalista “es propietario del capital de la empresa [pero] no de la empresa” en su conjunto (1954: 526). era necesario transformar la estructura de propiedad de la empresa. Fue de Yurre quien dio a conocer que el asunto de la transformación de la empresa era un asunto que preocupaba a la Asamblea de cardenales y Arzobispos de Francia. en 1945 publicaron un documento que recogía su posición: “1º.- el acceso progresivo del obrero a la propiedad privada por medio de una política de justo salario y el establecimiento de condi- ciones de vida que permitan el desarrollo de su personalidad y la eleva- ción de su familia…2º.- la participación progresiva de los obreros a la organización del trabajo, de la empresa, de la profesión y de la ciudad… el obrero aspira a participar en la vida social y económica de la empresa así como a los frutos de su producción” (cfr. 1948e: 9). 5. Cooperación, cooperativismo e inter-cooperación arizmendianas el capital debía vincularse al trabajo y supeditarse a él. Arizmen- diarrieta sostenía la necesidad de la colaboración entre el trabajo y el capital en la empresa, pero entendiendo el primero como fin y el segundo como medio. “la empresa es la primera célula económico-social y en ella hemos establecido la relación fundamental entre el trabajo y el capi- tal de forma que la persona, es decir, el capital humano, sea no sólo el más importante motor de la economía, sino su fin” (Arizmendiarrieta, 2013, n. 446)13 . esa era una firme convicción de Arizmendiarrieta. la otra, había que pasar de la doctrina a la acción: “es necesario proclamar la doctrina social de la iglesia, pero no basta. el mundo obrero no creerá en ella si no la ve encarnada en la realidad de las obras sociales” (cfr. molina, 2005: 344). insistía una y otra vez: “la idea o la palabra buena es la que se convierte en acción” (2013, n. 165). esta es seguramente la originalidad de Arizmendiarrieta, no tanto su pensamiento, cuanto la inteligencia práctica y el liderazgo social para convertir las ideas en realizaciones prácticas. si en la década de los cua- renta prepara las bases a partir de la creación y el desarrollo de la escuela 244 cARlos GARcíA de Andoin 13 las citas siguientes pertenecen al libro Don José María Arizmendiarrieta. Pensamientos (ed. otalora. Azatza, 2013) obra que reúne una selección de pensamientos realizada por Joxe Azurmendi. el libro está publicado también en euskera, inglés y coreano. Aprovecho la ocasión para agradecer al centro de Formación otalora su amabilidad y disponi- bilidad para consultar el conjunto del archivo de don José maria.
  22. 22. Profesional14 , en la segunda mitad de los 50 establecerá las cooperativas que constituyen los pilares del proyecto cooperativo: ulgor (1956), luego Fagor; la cooperativa san José (1958), luego eroski, y caja laboral (1959). de la floración cooperativa de los 60 y 70, el periodo de la “aurora cooperativista” (2013, n. 537) Arizmendiarrieta pondrá su empeño creador en cuatro de ellos: Alecop (1966) para el trabajo de los estudiantes; Ausolagun, para fomentar el trabajo de la mujer15 (1969); la entidad de previsión social, lagun Aro (1967) y el centro de i+d, ikerlan (1974). Asimismo, impulsará una cuestión crítica del desarrollo posterior del cooperativismo de mondragón: la intercooperación. 5.1. El concepto arizmendiano de cooperación en Arizmendiarrieta la cooperación es un concepto con variados sig- nificados. a) en primer término, es la convocatoria a colaborar en una obra colectiva por encima de individualismos. la cooperación es “un régimen de solidaridad” para que el trabajo pueda ser “un instru- mento de promoción personal y colectiva” (2013, n. 445). es una cooperación que implica renuncias individuales por el bien colec- tivo: la “unión de personas que han sabido aceptar las limitaciones de la propia voluntad en la medida que requiera el bien común” (2013, n. 458) 245economíA de cooPeRAciÓn. desde lA insPiRAciÓn ARiZmendiAnA 14 la creación del centro de Formación Profesional (1943), luego escuela Politécnica (1965), que constituiría la base de la actual mondragon unibertsitatea (4.500 alumnos). en una sociedad de escasez en la que se accede al trabajo a los 14 años y los estudios posteriores están limitados para unos pocos privilegiados, planteó hacer real la igualdad de oportunidades y el derecho universal a la educación. Habilitaron una antigua escuela en desuso y recabaron la aportación voluntaria mediante cuotas mensuales de la población que se adhería, así como la colaboración de empresas con una cuota anual proporcional al número de trabajadores. este pequeño germen genera un movi- miento imparable. crecen las matrículas, se amplían especialidades, la enseñanza se hace mixta, se incrementan grados y cunde en la sociedad mondragonesa la llama de la socialización de la educa- ción. las penurias económicas no son obstáculo. la enseñanza es gratuita para los que no pueden disponer de medios y, a partir de 17 años, se puede alternar el trabajo con el estudio en jornadas compartidas, de forma que el estudiante se autofinancia su formación. 15 Hoy Ausolan, cooperativa de servicios de restauración y limpieza para colectividades. la pusieron en marcha, bajo el empuje de Arizmendiarrieta, 17 mujeres recién casadas con el objetivo de compatibilizar, con un horario de trabajo reducido, su dedicación a la actividad laboral y la fami- liar. Actualmente trabajan más de 13.000 personas, el 95% mujeres.
  23. 23. b) la cooperación es asimismo camino de emancipación social del trabajador a través de la solidaridad mutua: “si hay cooperación podemos ser solidarios y si tenemos solidaridad podemos progre- sar sin amos, es decir, en régimen de libertad y de justicia, eman- cipación social y económica” (2013, n. 81). c) en tercer lugar, la cooperación es método para la organización y administración del trabajo humano, “el diálogo y la cooperación, la libertad y el compromiso, constituyen métodos eficaces en la conjun- ción de voluntades y esfuerzos para organizar y administrar el trabajo humano y, por tanto, para humanizar la economía” (2013, n. 96). d) la cooperación es en el sacerdote Arizmendiarrieta, una vocación, la llamada al hombre a “ser cooperador de dios en la transforma- ción y fecundación de la naturaleza y consiguiente promoción del bienestar humano” (2013, n. 276). con este horizonte, Arizmendiarrieta inculca en sus seguidores la apuesta firme por un tipo de empresa basado en la participación de los trabajadores en la gestión, en los beneficios y en la propiedad de la empresa. tras el portazo a la unión cerrajera el grupo de jóvenes acom- pañados por Arizmendiarrieta decide crear una empresa de nuevo cuño: todos los trabajadores serán socios que aporten trabajo y capital; gestión democrática de la empresa (una persona, un voto); papel subordinado del capital al trabajo; solidaridad retributiva interna y compromiso con el desarrollo de la comunidad. el cooperativismo, decía Arizmendiarrieta “no persigue cambiar de manos la propiedad o gestión de la empresa, sino su naturaleza y función social” (2013, n. 452). 5.2. La fórmula cooperativa entre los problemas a los que debe hacer frente la puesta en marcha de la primera empresa del grupo, ulgor, uno no menor es el de la bús- queda de la fórmula jurídica para la legalización de sus actividades. examina entonces la ley de cooperativas de 1942, pero estima que es una “normativa reguladora coactiva cuyo articulado maniataba la autonomía de la empresa y su gestión obrera mediante una rígida reglamentación” (molina, 2005: 364). de hecho, sometía a las cooperativas a una supe- restructura estatal, la obra sindical de la cooperación, por la que la ini- ciativa cooperativa estaba sometida a tutela total por el sindicalismo cor- porativista oficial. escribía así al obispo Ángel Herrera oria el 11 de noviembre de 1957: 246 cARlos GARcíA de Andoin
  24. 24. la fórmula cooperativa es demasiado restringida y la ley de coopera- ción vigente constituye un molde inadecuado para la flexibilidad y dina- mismo que hace falta en ciertos tipos de empresas. de todas formas, vamos ensayando ambas fórmulas de cooperativa, para ciertos casos, y de sociedad Anónima, para que no sea simple compañía mercantil. Ya sabemos que tropezamos de momento con un derecho constituido, pero siempre vamos a estar igual si no se piensa algo nuevo. Así que entre 1956 y 1958, intenta encajar su ideal en el molde de la legislación de sociedades anónimas. elaboró unos “estatutos de ulgor s.A.” que configuraba el consejo de Administración en tres tercios: uno en representación de los socios capitalistas; otro formado por los traba- jadores y un tercero elegido por ambas partes, en cuanto comité de arbi- traje. sin embargo, el régimen franquista no permite tales planteamien- tos y le remite a la fórmula cooperativa, la única que podía amparar la primacía del trabajador en el gobierno de la empresa (molina, 2005: 365- 373). Para conseguir su aprobación y como último recurso es precisa- mente para lo que había escrito a Herrera oria: los estatutos tenían “tres cláusulas que no pueden encajar” en la ley de sociedades anónimas, “¿cómo se puede salvar este obstáculo sin que la sociedad pierda el vigor estatutario que debe tener? ¿no se podría pensar en una empresa piloto y a tal objeto conseguir de alguna forma una excepción?”. de todos modos, a él no le importaba el nombre sino la cosa, una empresa económico-social, por lo que visto que la única forma de dar cauce al proyecto es la legislación cooperativa, acaba por encajar su ideal de empresa en esta fórmula. la cooperativa decía “es una estructu- ra en la que el trabajo y la persona son la fuente del poder, teniendo el capital un carácter instrumental y subordinado” (2013, n. 449). los estatutos de la cooperativa industrial “talleres ulgor”16 redactados por el propio Arizmendiarrieta incorporaban el concepto de “capital coman- ditario” para abrir la empresa a las aportaciones de capital de socios no trabajadores y recogía la triple concepción de capital, la capitalización de las acciones, la del trabajo y la de la gestión empresarial. brota en Arizmendiarrieta el ideal y el discurso cooperativista. la superación del antagonismo entre capital y trabajo. Ya no hay empresario y trabajador enfrentados: “el cooperativista, además de trabajador, es también empresario” (2013, n. 492). Ya no hay separación entre propie- tarios y trabajadores: “todos propietarios y todos empresarios: todos sin 247economíA de cooPeRAciÓn. desde lA insPiRAciÓn ARiZmendiAnA 16 Aprobados y registrados en el ministerio de trabajo el 3 de abril de 1959.
  25. 25. discriminaciones, a las duras y a las maduras, aportando los capitales disponibles y el trabajo preciso” (2013, n. 493). el sentido de responsa- bilidad es una cualidad esencial del cooperativista: “un profundo sentido de responsabilidad, implicados personalmente en el proceso económico y sujetos a la presión social de su respectiva comunidad” (2013, n. 125). “en la cooperativa todos somos responsables de todo” (2013, n. 127). una militancia que lleva a una enorme exigencia y diligencia en la ges- tión: “los cooperativistas debemos destacarnos por nuestra capacidad de compromiso, por el grado de previsión, planificación, orden y proyec- ción que somos capaces de aplicar en nuestra gestión” (2013, n. 479). 5.3. La inter-cooperación una contribución decisiva de Arizmendiarrieta a la historia de la coo- peración y del cooperativismo es la inter-cooperación. la estructura y el éxito de la primera cooperativa propiciaron el surgimiento de nuevas ini- ciativas empresariales. las cooperativas aisladas, soberanas y autónomas, adquirían mayor consistencia y poder transformador si eran capaces de establecer lazos de cooperación entre ellas. en este marco de inter-coope- ración Arizmendiarrieta planteó la “reconversión de resultados”, compar- tir parte de los resultados económicos; los “afianzamientos mutuos”, esto es, los avales cruzados para la solicitud de préstamos; la “reubicación de personal”, la aceptación en una cooperativa de las personas excedentes de otra y los “fondos comunes de obras sociales”, esto es, el atender juntos a proyectos sociales compartidos. Arizmendiarrieta se percató de que todo ese movimiento requería una institución de crédito que garantizase la financiación y soportara al grupo creciente. ideó, proyectó, trajo los permisos necesarios y acompañó la creación y desarrollo de caja laboral Popular, cooperativa de crédito, que con sus dos divisiones: bancaria y empresarial, será uno de los pilares del desarrollo cooperativo. sin capi- tales, la fórmula sería caduca. el propio Arizmendiarrieta alentó a la población a sacar sus ahorros de la casa y meterlos en caja laboral, “libreta o maleta”. Poner los ahorros en la caja era la mejor forma de luchar contra la emigración en busca de trabajo. bajo esta concepción de inter-cooperación la experiencia cooperativa de mondragón desarrolló prácticas innovadoras para su época, años 60-70, como la inversión social, la formación dual o la investigación aplicada. Juan XXiii publicará Mater et Magistra en 1961. cita expresamente las cooperativas como estructuras especialmente “acordes con la digni- 248 cARlos GARcíA de Andoin
  26. 26. dad del hombre” e idóneas para “estimular en el trabajador el sentido de su responsabilidad” (mm 84). se refiere expresamente a las agrícolas, no menciona las industriales. con todo, Arizmendiarrieta veía en ella un gran respaldo a su quehacer apostólico socio-económico: “nos es grato expresar nuestra complacencia a aquellos hijos nuestros que, en diversas partes del mundo, se esfuerzan por crear y consolidar empresas coopera- tivas y asociaciones profesionales para que todos los que cultivan la tie- rra, al igual que los demás ciudadanos, disfruten del debido nivel de vida económico y de una justa dignidad social” (mm 148). 6. Fundamento antropológico de la cooperación arizmendiana Arizmendiarrieta, hombre de acción, sabe bien de la necesidad que la acción tiene de pensamiento: la transformación “no se hace con los bra- zos, sino primero con las ideas y los planes de acción” (2013, n. 44). su concepción de la cooperación se funda en una antropología cristiana: “lo humano, el hombre (ser inteligente, libre y responsable) es el centro y el eje de la estructura y espíritu cooperativos” (2013, n. 27). el ideal cooperativista no es otro que “el de hacer más hombres” (2013, n. 30). a) Arizmendiarrieta identifica la creencia cristiana con un fuerte sen- tido humanista de dignidad e igualdad: “creer en el evangelio es creer en el hombre, en su vocación y dignidad, más que en su cuna y su cultura, o su dinero o su poder” (2013, n. 152). tiene una idea de la persona cargada de conciencia sobre la igualdad entre los seres humanos, frente al linaje, la riqueza o el poder como fuente de desigualdad. la “proclamación de los derechos de Jesucristo es la afirmación de los derechos de los desheredados” (2013, n. 153). lo repetirá de muchos modos: “la cooperación es incompatible con cualquier grado de servidumbre humana. los hombres, como hombres, no pueden ser expuestos a supeditaciones que compro- metan sus valores humanos (2013, n. 478). se opone a la interpre- tación paternalista del trabajador que aún dominaba en el magiste- rio social de la iglesia. se identificaba con la nueva visión del sacerdote belga cardjin y el movimiento de la (Juventud obrera cristiana) Joc. no cree en la solidaridad sin igualdad: “la frater- nidad y la solidaridad reinan donde hay igualdad: cuando falta esta base son efímeros de ordinario esos sentimientos” (2013, n. 314). desde esta concepción igualitaria confía en la capacidad de los trabajadores, “con fórmulas que ofrecen la máxima responsabilidad y la máxima consideración a la dignidad de personas” (2013, n. 506). 249economíA de cooPeRAciÓn. desde lA insPiRAciÓn ARiZmendiAnA
  27. 27. b) Fundada en esta visión de la dignidad humana se encuentra su antropología cristiana del trabajo. Arizmendiarrieta tiene una extraordinaria estima del trabajo, que es tanto “un servicio a la comunidad” como “una forma de desarrollarse la persona” (2013, n. 263). el trabajo es “vía de autorrealización personal y solidaria, de perfeccionamiento individual y mejora colectiva; es el expo- nente de la conciencia humanista y social más incuestionable” (2013, n. 277). el trabajo transforma la realidad social. “el mundo no se nos ha dado simplemente para contemplarlo sino para trans- formarlo” (2013, n. 44). lo estima como gracia, como don de dios concedido al ser humano: “el trabajo es el atributo que otorga al hombre el máximo honor de ser cooperador de dios en la transfor- mación y fecundación de la naturaleza y consiguiente promoción del bienestar humano” (2013, n. 276). c) en tercer lugar, hemos de destacar en su visión la dimensión eco- nómica de la transformación social. Así, Arizmendiarrieta tiene claro que, si por un lado la economía debe regirse por el servicio a la sociedad, por otra parte, no se puede hablar de transformación social eludiendo la dimensión económica: “lo social debe acredi- tarse por lo económico no menos que lo económico debe autentifi- carse por lo social” (2013, n. 8). Para el líder de la experiencia coo- perativa el desarrollo económico constituye un deber moral: “el desarrollo económico representa un progreso humano y constituye un verdadero deber moral” (2013, n. 269). A la vez que subraya que el desarrollo no es un fin sino un medio: “no aspiramos al desarrollo económico como fin, sino como medio” (2013, n. 29). no confía “en emancipaciones que carezcan de base económica” y si se quiere que “el cooperativismo sea una verdadera liberación del trabajador”, es preciso aceptar “la implicación y responsabili- dad económica precisa para que nuestras entidades sean fuertes sobre base propia” (2013, n. 501). con este poderoso sentido de la realidad, también va a afirmar, junto a la crítica al capitalismo, la necesidad del capital. “un cooperativismo, sin aptitud estructural para atraer y asimilar los capitales al nivel de las exigencias de la productividad industrial, es una solución transitoria, una fórmula caduca” (2013, n. 486). es precisamente este planteamiento antropológico el que le lleva a unir educación y empresa. el cooperativismo hace personas. Por otra parte, las empresas necesitan personas formadas, técnicas, éticas y coo- 250 cARlos GARcíA de Andoin
  28. 28. perativas. Por eso Arizmendiarrieta decía: “se ha dicho que el cooperati- vismo es un movimiento económico que emplea la acción educativa, pudiendo también alterarse la definición afirmando que es un movimien- to educativo que utilizó la acción económica (2013, n. 218). en este pensamiento fue un adelantado a su tiempo. de un lado, la importancia de la formación en la empresa: “la educación y la formación son mucho más rentables que los saldos de anticipos y retornos” (Pensamientos, 225). 7. Actualidad de la Economía de Cooperación estamos en medio de una transición epocal. un mundo económico marcado por la globalización, la competitividad, la digitalización y el aumento de la formación, a la vez que la crisis ecológica, la precariedad, la desigualdad y el trabajo indecente. son tiempos de cambio, llenos de amenazas, pero también de oportunidades. necesitamos, más que fórmu- las, referentes y horizontes. la economía de cooperación considera que, si bien en otros tiempos el factor crítico de la riqueza y la solidaridad fue la tierra, o más recientemente el capital, hoy en la transición a una eco- nomía del conocimiento, la de la revolución digital, a una economía verde y circular, a una economía de los cuidados e inclusiva, el factor clave son las personas y su capacidad de cooperación. esta era una con- vicción que ya expresó centesimus annus (1981): «si en otros tiempos el factor decisivo de la producción era la tierra y luego lo fue el capital, entendido como conjunto masivo de maquinaria y de bienes instrumen- tales, hoy día el factor decisivo es cada vez más el hombre mismo, es decir, [...] su capacidad de organización solidaria, así como la de intuir y satisfacer las necesidades de los demás» (n. 32). centralidad de las personas, cooperación solidaria, atención a las necesi- dades sociales, estas son las convicciones de Arizmendiarrieta y de la visión de la economía de cooperación que propone Arizmendiarrieta Fundazioa. la visión de Arizmendiarrieta no se agotaba en el surgimiento y extensión de un grupo de cooperativas. concebía la cooperación como una auténtica integración del hombre en el proceso económico y social, que configure un nuevo orden social: “los cooperativistas deben concu- rrir hacia ese objetivo final a una con todos los que tienen hambre y sed de justicia en el mundo del trabajo” (2013, n. 432). concebía las coope- rativas como promotoras del nuevo orden social: “las entidades coopera- tivas tienen que ser elementos de progreso, de desarrollo, de promoción 251economíA de cooPeRAciÓn. desde lA insPiRAciÓn ARiZmendiAnA
  29. 29. de un nuevo orden social” (2013, n. 444). la finalidad del ser humano era hacer un mundo nuevo conforme a dios: tiene que “hacer un mundo nuevo, que en primera instancia tiene que ser humano, para que siendo a la medida del hombre, lo sea del agrado de dios, que ha sido quien ha hecho al hombre rey de la creación” (2013, n. 435). la experiencia de estas décadas habla de la ralentización de la crea- ción de cooperativas. sin embargo, la cooperación, con formas nuevas y más adaptadas a la realidad diversa y compleja, se abre camino y sigue siendo fuente de inspiración y palanca de transformación social. la cooperación, a partir de la experiencia arizmendiana, muestra que es económicamente posible, eficiente y sostenible una experiencia de empresa que conjuga ética y eficiencia económica. A continuación, se exponen un conjunto de vectores que conforman la economía de cooperación, los cuales formula inicialmente Javier Retegui (2017: 166-171), discípulo de Arizmendiarrieta. a) Cooperación como ejercicio de ciudadanía en la comunidad se están dando, de forma todavía emergente, movi- mientos de creación de actividad económica que propician el intercam- bio directo de bienes y servicios sin que intervengan intermediarios. el ejercicio de la ciudadanía no sólo en el ámbito político, sino tam- bién en el económico, en el intercambio de bienes, productos y servicios. el desarrollo de nuevas tecnologías abre nuevas posibilidades de coope- ración directa entre personas. Al eliminar intermediarios innecesarios mejoran la eficiencia en la prestación de determinados servicios y posi- bilitan una relación más personal y humanizada. Podría haber actividades proclives para el desarrollo de la coopera- ción ciudadana directa: huertos ecológicos y consumidores vinculados, vehículos compartidos, intercambio directo de servicios especializados, intercambio temporal de viviendas y otras posibles iniciativas, que se ven favorecidas por las facilidades que ofrecen las tecnologías de comu- nicación y la identidad de sentimientos comunitarios. b) Cooperación en la empresa: modelos inclusivo-participativos la confrontación capital-trabajo limita la participación de las perso- nas trabajadoras en la empresa entendiendo a ésta como ajena a sus inte- reses. su participación se limita a su parcela de trabajo sin asumir mayor protagonismo. 252 cARlos GARcíA de Andoin
  30. 30. la empresa actual requiere la participación de los y las trabajadoras que aportan lo mejor de sus facultades en un proyecto compartido y con el que se siente identificado. la búsqueda de posibles modelos de coo- peración entre el capital y el trabajo que concilien eficacia y humanismo, es una tarea que se debe acometer. la evolución de la ciencia y de la técnica, de la nueva era digital, abren nuevas posibilidades y en las que la empresa depende de la apor- tación del conocimiento de los trabajadores. el éxito se sustenta en la centralidad de la investigación y en procesos de innovación. el desarro- llo profesional y humano aparece como un objetivo necesario para las empresas que se plantean su sostenibilidad a largo plazo. la fuerza de las empresas para competir con éxito en el mercado mundial estriba en los valores de cooperación entre el capital y el trabajo. c) Cooperación para la inclusión social Hay realidades sangrantes en el mundo que ponen en entredicho el respeto a la dignidad humana. en las sociedades occidentales (y entre ellas en la nuestra), así como se ha avanzado mucho en el derecho a la educación y a la salud, se dan mayores problemas en el acceso al trabajo de personas, sobre todo de las más débiles por tener escasa formación, que han quedado excluidas del sistema laboral, sin expectativa de retor- no, y que acceden esporádicamente a trabajos de muy corta duración. si a ese colectivo añadimos personas procedentes de la inmigración, sin papeles ni derechos sociales, el problema alcanza dimensión estructural. urge una nueva visión. la inversión social, esto es, la inversión en las políticas sociales y educativas, no como coste, sino como factor de pro- ductividad. Frente a una economía de la exclusión y el descarte, una eco- nomía de la inclusión. en este ámbito un tercer sector configurador de iniciativas empresariales es crítico. se articulan colaboraciones con los otros sectores –iniciativa pública y social– generando procesos de coo- peración para la recuperación de actividad económica y generar empleo entre la población más vulnerable. d) Inter-cooperación: la cooperación entre empresas un aspecto importante de la competitividad se encuentra en la articu- lación de modalidades de cooperación entre empresas. mediante libres vínculos de cooperación, las empresas incrementan su capacidad compe- titiva y consolidan el tejido empresarial de una región, contraponiéndose 253economíA de cooPeRAciÓn. desde lA insPiRAciÓn ARiZmendiAnA
  31. 31. a la situación de empresas atomizadas que se enfrentan aisladas a los rigores de la competencia, con el peligro evidente de su desaparición. la inter-cooperación adquiere pleno sentido con el arraigo de empre- sas e instituciones económicas en el territorio y comunidad que lo sus- tenta. la vida económica, en un mercado globalizado, genera con fre- cuencia el desarraigo territorial y la exclusiva búsqueda de beneficio mediante la especulación o la ventaja competitiva transitoria, sin com- promisos a largo plazo ni relación con las comunidades que lo sustentan. son entidades “apátridas” desligadas de territorios y comunidades. la cooperación ayuda a superar los problemas de la reducida dimen- sión y de la soledad competitiva de las empresas, generando sinergias que incrementan la eficacia individual y la competitividad colectiva. la adaptación del tejido empresarial a la competitividad global requiere la modificación estructural y ampliación de horizontes de la empresa tradi- cional. e) La cooperación entre los actores públicos y privados si la empresa se mueve por la intuición innovadora que la sitúa en el mercado competitivo, la comunidad se moviliza por la asunción de “pro- yectos estratégicos” de país, que suponen importantes retos competitivos imposibles de ser asumidos en solitario y que requieren la conjunción de esfuerzos de entidades diversas. son proyectos que representan un salto cualitativo sobre lo que se viene haciendo y que establecen nuevos nive- les competitivos sustentados en la innovación. Hay tres actores económicos: el sector público, el sector privado con ánimo de lucro y el privado social, también llamado tercer sector. es fre- cuente pensar las relaciones en términos de concurrencia o, por lo menos, sin aprovechar todas las posibilidades que ofrecen la cooperación y el partenariado. la definición y diseño de proyectos estratégicos puede venir desde cualquiera de los tres actores económicos, pero debe ser lo suficiente- mente atractivos como para movilizar las mejores voluntades hacia su consecución. ejercen la función de orientar voluntades dispersas hacia objetivos compartidos en los que se sientan identificadas. también encuentran en el proyecto la vía más adecuada para el desarrollo de su propio potencial competitivo avanzando por caminos inexplorados. el protagonismo de la empresa, o de grupos de empresas unidas por lazos cooperativos, se ve reforzada por la implicación de entidades uni- 254 cARlos GARcíA de Andoin
  32. 32. versitarias y de investigación, por entidades financieras, por entidades públicas y por la aceptación y compromiso de la sociedad civil. f) La cooperación en la escala global: arraigo e internacionalización no quedaría completa la economía de cooperación sin abordar la dimensión internacional de la misma. el traslado de actividad empresa- rial, si se hace exclusivamente en función de la rentabilidad económica, puede suponer el desgarro de la economía de la región de origen a la vez que el desarrollo especulativo en las comunidades de destino. no se puede enfocar la transferencia de actividad económica sin tener en cuen- ta las repercusiones sociales y medioambientales que la decisión genera. es preciso encauzar la internacionalización, por las vías de la racio- nalidad para que suponga un factor de desarrollo equilibrado en las par- tes que intervienen. las comunidades de origen pueden contemplar esta opción como oportunidad competitiva y para evolucionar, internamente, hacia activi- dades de mayor valor añadido. las comunidades de destino reciben la nueva actividad que supone un fuerte apoyo a su desarrollo, pero requie- ren que su asentamiento sea duradero y que sirva para el impulso de la vida económica y social de la región. el desarrollo económico genera nuevas necesidades sociales y debe estar complementado con sistemas de organización que le ofrezcan coherencia social. A la empresa se le debe pedir que se arraigue en la región, se integre en los afanes comuni- tarios y que contribuya al progreso humano y social de la misma. Ambas comunidades, la de origen y la de destino, se pueden ver beneficiadas mediante procesos de cooperación. 9. Conclusión: Cooperación sostenible el papa Francisco, en el discurso a la federación italiana de coopera- tivistas de inspiración católica17 , con ocasión de su centenario, reivindica “el milagro de la cooperación” frente a una economía demasiado indivi- dualista e insolidaria, “esa economía que mata”, de Evangelii Gaudium 255economíA de cooPeRAciÓn. desde lA insPiRAciÓn ARiZmendiAnA 17 Roma, 16 de marzo de 2019. http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/ 2019/march /documents/papa-francesco_20190316_confederazione-cooperative. html. consultado el 30/05/2019.
  33. 33. (n. 53). menciona nuevamente la experiencia cooperativista de su padre, que él conoció cuando era joven (1954). desde entonces está convencido de que “la cooperación cristiana es el camino correcto”. Puede que “eco- nómicamente parezca más lento, pero es el más efectivo y seguro, el que llega más lejos”. la economía de cooperación encuentra afinidad –además de con el movimiento cooperativo y la autogestión– con la economía solidaria, la economía de comunión, la economía civil de mercado, la ética de la empresa, la economía del bien común, la economía popular y solidaria, etc. en todas ellas hay una afirmación personalista, una economía cen- trada en la persona, frente al individualismo, a la par que una economía incrustada en la sociedad, comprometida con la comunidad, con la socie- dad de la que forma parte. el progreso económico no puede sostenerse sobre la inequidad entre géneros. la economía de cooperación impulsa la igualdad de hombre y mujer, en el acceso al trabajo, a la formación, en los niveles salariales, en la participación y poder en las empresas y en las condiciones de tra- bajo. tampoco puede sostenerse en la dominación y la explotación del ser humano sobre la naturaleza, sobre la explotación intensiva de recursos limitados y sin reparar en los impactos medioambientales de este modelo de crecimiento, hasta la irreversibilidad. es precisa una nueva dimensión de la cooperación, no sólo entre per- sonas, o entre capital y trabajo, sino entre seres humanos y medio ambiente. no estaba en el horizonte mental de Arizmendiarrieta. el modelo actual de desarrollo no es universalizable, pero además está basado en una mirada a corto plazo que compromete la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus necesidades. necesitamos una cooperación sostenible. Francisco en Laudato Si ha planteado la pro- puesta de una “ecología integral” (ls, nn. 137-162). la cooperación necesita releerse y resignificarse desde esta propuesta. Hoy una economía humana y competitiva no puede entenderse al margen de la reducción de las emisiones de carbono y del uso eficiente de los recursos. es un problema que debe ser abordado tanto desde la dimensión social, como desde la dimensión económica. la economía circular, sobre la base de un menor consumo y un mayor aprovechamien- to y reciclaje. la economía verde por la que ya no es pensable en térmi- nos duales la relación entre persona y capital, sino triangulares, persona- capital-ecosistema. 256 cARlos GARcíA de Andoin
  34. 34. en el ámbito de la comunidad es urgente propiciar la modificación de los estilos de vida: para la reducción del consumo de materias primas, reducción de consumo de energía y recuperación del entorno natural compatible con una explotación racional. en la actividad económica tra- dicional y de dimensión local o regional, ha habido un equilibrio razona- ble entre naturaleza y explotación de recursos. la naturaleza dotaba a la comunidad de recursos y su explotación ayudaba al equilibrio natural. Arizmendiarrieta aspiraba a un “nuevo orden social” (2013, n. 432). la economía de cooperación también, alentada y acreditada por el movimiento que creó y lideró. con mirada larga, con paso corto, como él decía. se trata de una contribución a la búsqueda de respuestas a los retos económicos y sociales actuales basándonos en la convicción de la necesidad de la cooperación desde sujetos diversos y en múltiples direc- ciones en favor de una economía al servicio de las personas e incrustada en la sociedad a la que sirve. Bibliografía AGuiRRe oRÁA, José maría (2013): El pensamiento ético-político de Gregorio De Yurre. documento pdf creado el 4/4/2016. 22p. ARiZmendiARRietA, José maría (2013): Don José María Arizmendiarrieta. Pensamientos. selección de Joxe Azurmendi. otalora, Azatza. AZuRmendi, Joxe (1992): El hombre cooperativo. Pensamiento de Arizmen- diarrieta. Azatza, s.l. Aretxabaleta, 868 pp. ecHeVARRiA, toribio (1966): La experiencia socialista en España vista desde mi pueblo. editorial Pablo iglesias, méxico. FRAncisco (2013): Evangelii Gaudium (eG). —(2015) Laudato Si (ls). GAscÓn, Juan (1954): La Cooperación y las cooperativas (iniciación a su estudio). madrid. GutiÉRReZ GARcíA, José luis (1971): Conceptos Fundamentales de Doctrina Social de la Iglesia. Vol i. centro de estudios sociales del Valle de los caídos, madrid. JuAn XXiii (1961): Mater et Magistra (mm). JuAn PAblo ii (1981): Centesimus Annus (cA. leÓn Xiii (1891): Rerum Novarum (Rn). molinA, Fernando (2005): José María Arizmendiarrieta (1915-1976). caja laboral-euskadiko Kutxa, mondragón. Pío Xi (1931): Quadragessimo Anno (QA). ReteGi, Javier y GARcíA de Andoin, carlos (2017): “José maría Arizmendiarrieta, apóstol de la cooperación” en: Corintios XIII 163 (jul-set 2017) pp. 156-175. 257economíA de cooPeRAciÓn. desde lA insPiRAciÓn ARiZmendiAnA
  35. 35. RodRíGueZ de YuRRe, Gregorio (1948a): “trabajo”. material ciclostilado. escuela social sacerdotal. seminario de Vitoria. —(1948b): “Remuneración del trabajo”. material ciclostilado. escuela social sacerdotal. seminario de Vitoria. —(1948c): “el trabajo y su Retribución”. material ciclostilado. escuela social sacerdotal. seminario de Vitoria. —(1948d): “Propiedad”. material ciclostilado. escuela social sacerdotal. seminario de Vitoria. —(1948e): “empresa, Gestión, Participación de los beneficios”. material ciclostilado. escuela social sacerdotal. seminario de Vitoria. —(1952): Sistemas sociales. El liberalismo. Victoriensia, Vitoria. 258 cARlos GARcíA de Andoin
  36. 36. ECONOMÍA COLABORATIVA VS ECONOMÍA DE PLATAFORMA: EL CASO FAIRBNB Y SUS PRINCIPIOS INSPIRADORES DESDE LA ECONOMÍA DE COOPERACIÓN COLLABORATIVE ECONOMY VS PLATFORM ECONOMY: THE FAIRBNB CASE AND ITS INSPIRING PRINCIPLES BASED ON COOPERATIVE ECONOMY Marta Enciso Santocildes Aitziber Mugarra Elorriaga Iratxe Muñecas Izaguirre Aingeru Ruíz Martínez Equipo EDISPe2 (Desarrollo Social, Economía e Innovación para las Personas). Universidad de Deusto RESUMEN En estos tiempos la mal llamada ‘economía colaborativa’ está siendo objeto de ataques y presiones por parte tanto de colectivos sociales y empresariales como de instituciones públicas. Se extienden los casos de asociaciones de vecinos protestando por la presión en el mercado del alquiler y la gentrificación de los cascos antiguos en Barcelona, San Sebastián… pero también en Lisboa, Venecia, Berlín… en un fenómeno internacional. Se está extendiendo una nueva denominación para estas plataformas online, más ajustada a sus verdaderas características defi- nitorias: ‘economía de plataforma’. Y están surgiendo nuevas propuestas basadas en la tradi- ción europea de la economía social y solidaria. Presentamos una de las más recientes iniciati- vas de economía colaborativa para el alojamiento, FairBnb, sus principios inspiradores en el marco de la economía de cooperación, así como sus retos para innovar de forma responsable, participativa, comunitaria y sostenible, frente al modelo de negocio de Airbnb. Palabras clave: Economía colaborativa, economía de plataforma, gentrificación turís- tica, cooperativa multistakeholder, economía solidaria. SUMMARY In these times the misnamed ‘collaborative economy’is under attack and pressure from social and business collectives as well as public institutions. The cases of neighbourhood associations protesting the pressure on the rental market and the gentrification of old town centres are spreading in Barcelona, San Sebastián... but also in Lisbon, Venice, Berlin... in an international phenomenon. A new name is spreading for these online platforms, more in line with their true defining characteristics: ‘platform economy’. And new proposals are emerging based on the European tradition of the social and solidarity economy. We present one of the most recent collaborative economy initiatives for accommodation, FairBnb, its inspiring principles within the framework of the cooperative economy, as well as its cha- BOLETIN DE ESTUDIOS ECONOMICOS Vol. LXXIV - N.º 227 - Agosto 2019 (Páginas 259-283)
  37. 37. llenges to innovate in a responsible, participative, communitarian and sustainable way, in the face of Airbnb’s business model. Key words: Collaborative economy, platform economy, turism gentrification, multista- keholder co-operative, solidarity based economy. 1. Introducción: Panorama terminológico Desde hace unos años venimos asistiendo a la utilización de un con- junto de nuevas denominaciones relativas al mundo de la economía y de la empresa. Se relaciona este fenómeno con la crisis económica produci- da en 2008, que ha provocado entre otros efectos el cuestionamiento del paradigma económico, objetando el modelo económico hegemónico basado en la empresa lucrativa tradicional (AVILA Y MONZÓN, 2018). Estos mismos autores consideran que se trata de una segunda oleada de neoconceptos, siendo la primera la que dio lugar a la aparición ‘moder- na’ del concepto de Economía Social y el non profit, precisamente como reacción ante la crisis del petróleo. Se trata de corrientes que proponen teorías alternativas, o quizá más bien complementarias, al sistema capitalista. Por un lado, cuestionándo- se la acumulación de beneficios como fin de la economía y no como medio; y por otro la responsabilidad del propio sistema en cuanto a desi- gualdad, inestabilidad financiera, insostenibilidad ecológica e incluso la crisis del estado de bienestar (GÓMEZ Y GÓMEZ-ÁLVAREZ, 2016). Estas expresiones han tenido un alcance, incidencia y evolución muy distinta, con dificultades para su definición y consecuencias e impactos de diverso calado en su puesta en práctica. Algunas de estas expresiones hacen referencia a nuevos nichos y oportunidades de negocio, usando los colores como hilo transmisor. Así, se habla de economía verde (relacionada con cuestiones medioambienta- les), azul (oportunidades que ofrecen los mares y los ríos), naranja (empresas y negocios relacionados con la actividad cultural) o economía gris y plateada (relacionada con las necesidades producidas por el enve- jecimiento de la población). Otras experiencias inciden en los modelos de las empresas, poniendo el foco en valores y atributos intangibles, así como en su impacto social. Así se habla de B Corps., empresas sociales o empresas ciudadanas, junto con las ya conocidas entidades de economía social y solidaria. El Papa Francisco (2013, 2015), por su parte, nos conmina a una eco- nomía de la honestidad y la erradicación de una economía del descarte, no solo de bienes sino también de personas. 260 M. ENCISO, A. MUGARRA, I. MUÑECAS, A. RUÍZ
  38. 38. Asimismo, es bien conocida la propuesta de la Economía del Bien común, propuesta por Felber (2012), que se fundamenta en valores como honestidad, dignidad, solidaridad, altruismo, felicidad o compasión. Por ello propone medir el éxito y el buen desempeño de una empresa no por sus beneficios o su aportación al PIB, sino por su aportación al bien común. Por su parte, la Economía circular persigue un cambio de paradigma sustancial respecto del modelo económico prevalente de patrón lineal basado en “tomar-fabricar-consumir y eliminar” y en la hipótesis (refu- tada por la realidad) de la abundancia, disponibilidad, facilidad de obten- ción y eliminación barata de los recursos. Por parte de la Unión Europea ha tenido una importante acogida institucional y recibe un impulso deci- dido por medio de diferentes políticas y medidas (COMISIÓN EUROPEA, 2010, 2011, 2014a, 2015a). En cuanto a modelos de intercambios, encontramos tres tendencias relevantes. Por un lado, la que se denomina Gift economy, donde el inter- cambio de bienes y servicios no se lleva a cabo con un acuerdo de otra entrega posterior equivalente. Se trata más bien de un proceso altruista donde lo relevante son sus efectos sociales y comunitarios intangibles. Junto a esta se presenta la Barter economy, donde dos personas privadas se intercambian bienes o servicios sin dinero de por medio, pero de un valor equivalente. Y por último, la que más se conoce, Sharing economy, donde los particulares alquilan y comparten sus bienes (vehículos, casas y otros activos no corrientes) o su tiempo con otros particulares. Este modelo se basa en la relación entre iguales: consumer-to-consumer (C2C), o peer to peer (P2P), y de ahí el nombre de peer economy. Este modelo es sustancialmente opuesto al modelo tradicional: business to consumer (B2C). En estos modelos C2C o P2P lo importante es acceder a los bienes y no tanto ser su propietario-a. Se encuentra muy unido a cambios sociales profundos de mayor flexibilidad personal y/o laboral (a veces buscada y muchas veces impuesta) y a nuevos modelos de consumo (BOSTMAN Y ROGERS, 2010). Encontramos también mayores incertidumbres sobre movilidad, temporalidad del trabajo, jornada laboral o ingresos, con lo que este sistema permite acceder a los bienes que se necesitan, y por otro ofrecer los bienes que se poseen y completar así los ingresos. Esto último ha logrado su propia expresión, gig economy, que recoge la situación en la que los contratos son esporádicos, según necesidades o demandas de los clientes (de ahí que también se hable de on-demand 261ECONOMÍA COLABORATIVA VS ECONOMÍA DE PLATAFORMA: EL CASO FAIRBNB ...
  39. 39. economy), aportando la persona los elementos necesarios para la activi- dad1 . Son trabajadores autónomos o freelance (en terminología anglosa- jona) que se caracterizan por un alto nivel de autonomía, cobro por cada tarea o encargo y relaciones con los clientes a corto plazo. Estas primeras ideas han ido evolucionando de manera no siempre positiva, pues en algunos casos son realmente ‘falsos autónomos’. Por otro lado, han producido una serie de cambios sustanciales en las rela- ciones laborales (LUECK ET AL., 2016; EUROFOUND, 2016) y lo que ha venido en llamarse ‘modelo de trabajo 3.0’ (RODRÍGUEZ-PIÑERO, 2016). Muchos de estos trabajadores perciben ingresos muy bajos y sus condi- ciones laborales pueden calificarse de precarias. Por otro lado, la mayor parte de estas iniciativas pueden extenderse y ampliar su círculo de acción geográfica por el uso de la tecnología, a tra- vés de apps, páginas webs o plataformas. De ahí que también se use el término de platform economy o economía de plataforma. Asimismo, se conoce por crowdwork el trabajo realizado a través de las plataformas, que llevan a cabo el emparejamiento (matching) de la oferta y la deman- da (de ahí que también se hable de matching economy). Esto surge en el contexto más amplio de la revolución digital –de hecho, se habla tam- bién de economía digital– que ha afectado no solo al consumo, sino al trabajo, las finanzas, la educación o la producción, entre otros. En este momento los dos conceptos más extendidos y también más discutidos son el de Economía colaborativa y Economía de plataforma, discutiéndose si son sinónimos y si se están usando correctamente, sobre todo el primero. Así, hay autores que entienden que es más adecuado usar access eco- nomy que economía colaborativa (ECKHARDT Y BARDH, 2015), ya que no se trata realmente de compartir sino de acceder a bienes de otra persona, y además a través de una empresa intermediaria. En este sentido, algunos autores (SOLTZ, 2016) entienden que nos encontramos en todo caso ante una economía colaborativa corporativa. De hecho, se habla de capitalis- mo de plataforma, pues se trata de un conjunto de nuevos modelos de negocios, que pueden ser calificados de disruptivos, en el contexto de un 262 M. ENCISO, A. MUGARRA, I. MUÑECAS, A. RUÍZ 1 El termino gig economy fue acuñado por la periodista Tina Brown, editora de The Daily Beast, usando la expresión gig, propia del ámbito del jazz y en general de la música, donde son contratados para actuaciones concretas. En castellano esta expresión podría definirse como “bolos”.
  40. 40. modelo económico de capital basado en las nuevas tecnologías digitales y las oportunidades que éstas brindan. Los cambios que han producido en las relaciones laborales, la prestación de servicios o los modelos de consumo han venido para quedarse. De hecho, ya se habla de ‘uberiza- ción’ de la economía, para referirse a estos cambios. En todo caso, será necesaria una importante reflexión sobre sus efectos indeseables, sobre todo en materia laboral y de cohesión social. 2. Economía colaborativa vs economía de plataforma Una vez revisado brevemente el panorama terminológico, nos centra- remos en el concepto de economía colaborativa, el debate que ha susci- tado y su diferenciación con la economía de plataforma, clave para entender la problemática que nos ocupa. Cuando se habla de economía colaborativa, se hace referencia a un conjunto de actividades que pueden agruparse a su vez en cuatro catego- rías (CAÑIGUERAL, 2014): consumo, producción, financiación y conoci- miento. En este caso nos centraremos en la parte de consumo, si bien para poder ver el potencial completo del concepto, se va a proceder a una breve descripción de los otros tres ejes. 1) Producción contributiva. Recoge modelos de producción peer-to- peer, que constituyen una evolución del movimiento DIY (Do it yourself) iniciado en la década de los 50 del siglo pasado. También es conocido como movimiento maker, término acuñado por Dale Dougherty2 en 2005. Estos makers pueden ser artesanos, creadores o inventores, que usan las herramientas de la industria del software para revolucionar la forma en que se elaboran objetos tangibles, y por ello se dice que los makers tratan a los átomos como a los bits, ya que son la generación del software creando hardware. En 2006 Dougherty organizó la primera feria maker en California, pero actualmente son organizadas en todo el mundo3 . Asimismo, se han 263ECONOMÍA COLABORATIVA VS ECONOMÍA DE PLATAFORMA: EL CASO FAIRBNB ... 2 Cuando fundó la revista Make. (https://makezine.com) Su última publicación es How the Maker Movement Is Changing Our Schools, Our Jobs, and Our Minds, en colaboración con Ariane Conrad, publicada en 2016 por North Atlantic. 3 La más reciente edición de Bilbao Maker Faire se ha celebrado en octubre de 2018.
  41. 41. multiplicado los Makerspaces4 o Hackerspaces5 . Son también muy conocidos los FabLabs (Fabrication Laboratory), ideados en el MIT en 2001 y extendidos ya a nivel global, constituyendo una red global de laboratorios locales6 . Estos laboratorios son espacios producción de objetos físicos utilizando maquinaria controlada por ordenador. 2) Finanzas P2P. Se trata de modelos en los que se accede a finan- ciación entre iguales, sin la intervención de una entidad financiera. La Unión Europea, desde hace ya unos años, ha prestado atención al crowdfunding (o micro financiación colectiva), considerando que muchos proyectos no saldrían a la luz sin este mecanismo, que además completa fuentes tradicionales y contribuye a la financia- ción de la economía real (COMISIÓN EUROPEA, 2013, 2014b). Se define (COMISIÓN EUROPEA, 2014b) como aquella convocatoria pública, normalmente a través de redes sociales, donde un número elevado de personas aportan normalmente pequeñas cantidades, y en algunas ocasiones a cambio de algún tipo de recompensa como un producto o servicio (en este último caso se habla de micro mecenazgo). La diferencia con el equity crowdsourcing es que, en este caso, el aportante se convierte en socio o accionista de la empresa ya que participa en el capital de la empresa y recibe su retorno a través de dividendos o nuevas acciones o participaciones. Se dan también supuestos en que las personas recurren a campañas de micropréstamo colectivo (en inglés también se les denomina lending clubs) y toman dinero prestado del público y se compro- meten a devolver el capital en condiciones predefinidas con o sin intereses, según los casos. 3) Conocimiento abierto u Open Knowledge en su denominación inglesa. Constituye uno de los pilares de la economía colaborativa e implica poner en común prácticas y herramientas de un modelo 264 M. ENCISO, A. MUGARRA, I. MUÑECAS, A. RUÍZ 4 Se define makerspace como un espacio de trabajo colaborativo dentro de un colegio, biblioteca o cualquier otro edificio público o privado para hacer, aprender y explorar compartiendo entre usua- rios. Se usa la tecnología aplicándose ésta a proyectos no necesariamente tecnológicos. https://www.makerspaces.com/what-is-a-makerspace/. 5 Se define hackerspace como un espacio físico comunitario y de encuentro donde las personas comparten sus intereses experimentando con la tecnología, trabajan en proyectos y aprenden unos de otros. https://hackerspaces.org/ 6 Para mas información ver http://fabfoundation.org/

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