La escultura gótica representa un cambio significativo hacia el naturalismo y la humanización en comparación con la escultura románica, reflejando una nueva espiritualidad más conectada con las emociones humanas. Las figuras góticas muestran posturas dinámicas y expresivas, con un enfoque en la representación de la Virgen y Cristo en formas más realistas y accesibles. La temática de la escultura gótica se centra en lo religioso, permitiendo una mayor identificación del espectador con las narrativas y la iconografía de la fe cristiana.