Este documento habla sobre la unión espiritual entre Oriente y Occidente como parte del plan de Cristo para la humanidad. Propone que las enseñanzas espirituales verdaderas de todas las religiones son esencialmente las mismas a pesar de las diferencias aparentes, y que la unificación de las doctrinas llevará a la unión espiritual necesaria entre los seres humanos. También enfatiza la importancia de la humildad, la fraternidad y la colaboración entre todos los seres.