El documento describe la arquitectura románica en Europa entre los siglos X y XIII. Se destaca que la abadía de Cluny en Francia fue influyente en el desarrollo del estilo románico. Las iglesias románicas tenían plantas basilicales, de cruz latina o centralizadas, y se construían con piedra, arcos de medio punto y bóvedas. Los castillos, monasterios y ciudades también presentaban características defensivas y religiosas propias de la época.