El documento describe la escultura gótica, destacando tres puntos: 1) La nueva espiritualidad gótica humanizó la divinidad y llevó a un mayor realismo e individualización de las figuras. 2) Las figuras se independizaron del marco arquitectónico y adoptaron posturas más naturales con ropajes de pliegues amplios. 3) Se introdujo la narrativa en las escenas religiosas, representadas como de la vida cotidiana.