El poema describe de forma humorística y exagerada una nariz gigantesca a través de varias metáforas, comparándola con objetos como un espolón de galera, una pirámide egipcia o las doce tribus de Israel. Se trata de un soneto perfecto en su rima y estructura, a excepción del ritmo, que critica sutilmente a otro escritor conocido por tener una prominente nariz.