La iglesia de San Vital en Rávena, Italia data del siglo VI. Tiene una planta central octogonal precedida por un nártex y un atrio. La cúpula se eleva sobre un tambor octogonal de tejas huecas. Dentro, ocho pilares sostienen arcos que dividen el espacio. El presbiterio y ábside semicircular cierran uno de los lados. La iglesia combina innovadoramente elementos de Oriente y Occidente con una estructura ligera pero sólida.