El documento resume el arte bizantino. Se describe como una continuación del arte paleocristiano oriental que recuperó formas clásicas e influencias orientales. Tuvo tres edades de oro y alcanzó su cumbre con la Basílica de Santa Sofía en Constantinopla. Se caracterizó por la arquitectura de planta centralizada con cúpula, mosaicos y los iconos como forma de representación religiosa. Su estilo se difundió por los Balcanes y Europa del Este.