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La invasión de la Península Ibérica por parte de los musulmanes a principios del S. VIII supuso que una gran parte de la población hispano‑visigoda se quedase bajo su dominio conservando su religión y culto.  A estos cristianos se les llamó  MOZÁRABES.  CONTEXTO HISTÓRICO
Algunos mozárabes, tras muchos años de vivir en Al-Ándalus, emigran hacia territorios cristianos bien por algunas persecuciones religiosas que se dieron en épocas de integrismo islámico o bien  atraídos por las  “CARTAS PUEBLAS” DE REPOBLACIÓN  realizadas por algunos reyes cristianos. Esto dará lugar a la dispersión del arte mozárabe. CONTEXTO HISTÓRICO
PENÍNSULA IBÉRICA EN EL AÑO 1000
La convivencia de los mozárabes con los musulmanes produjo un proceso de islamización en la comunidad cristiana, que dio como resultado  LA CULTURA Y EL ARTE MOZÁRABE.   El principal foco mozárabe fue Toledo. Pero donde se conservan las mejores obras mozárabes es la mitad norte de la Península debido a las migraciones de mozárabes hacia esta zona para repoblarlas a medida que avanza la Reconquista.  Así se explica la dispersión de los monumentos mozárabes: Valle del Duero y del Ebro, Galicia, Cataluña, Andalucía, etc. Tampoco va a ser igual el arte mozárabe realizado en territorio islámico y el de repoblación, aunque ambos tienen pervivencias visigóticas mezcladas con influencias árabes.   El arte de este siglo tiene gran importancia porque supuso le introducción en el arte cristiano occidental de formas y técnicas orientales.
El arte mozárabe surge en el siglo IX y se extiende a lo largo de casi cien años -como fruto de la  tradición visigoda y la influencia del arte musulmán de los Omeyas. Alcanza su momento cumbre en el siglo X, asentándose, sobre todo, en el territorio de las primeras monarquías astur-leonesas. Su principal manifestación la arquitectura religiosa.
CARACTERÍSTICAS DE LA  ARQUITECTURA Diversas unidades espaciales que se articulan unas con otras como por sorpresa, lo que da una impresión de laberinto. Creación de espacios con carácter vertical. Las iglesias mozárabes no tienen fachadas.  Domina la ley del ángulo recto  Dos principios de la arquitectura mozárabe: - l a destrucción de todo centro focal. - l a acentuación de las formas volumétricas puras.
Hay una destrucción de espacios prolongados o continuos; por el contrario se crean breves espacios ópticos de límites horizontales imprecisos.  Esto se consigue siempre con cierta uniformidad, empleando medios arquitectónicos como las columnas que actúan como cortinajes o bambalinas para romper la línea de fuga o huída de espacios excesivamente largos. También la luz se utiliza para acortar espacios en forma de chorros cegadores que no permiten apreciar los verdaderos límites de estos espacios: discontinuidad.
Los espacios internos no se corresponden con los  volúmenes externos : formas cúbicas en el exterior que contrasta con las formas internas, curvas. Destaca en el exterior una parte central más alta y de forma piramidal en su parte superior.  A su lado se adosan los distintos cubos que limitan los ábsides y sacristías, formando un conjunto simple, de  arquitectura desnuda, desprovista de todo ornato o juego estético que no sea el de la propia arquitectura de volúmenes.
Las iglesias mozárabes no tienen fachadas . Las puertas de acceso se sitúan en el muro derecho.  Edificios de reducidas proporciones
VARIEDAD CONSTRUCTIVA A causa se la dispersión  de los edificios.  Se mezclan elementos musulmanes con los visigodos MATERIAL:  piedra arenisca, marmórea o granítica. Madera escasa. Muros de mampostería unida con argamasa de cal. Los materiales más ricos se reservan para columnas y capiteles.
PLANTAS :  basilical de tres naves, pero también de una y dos naves y de cruz griega.  Los ábsides  son sobre todo de herradura en el interior y rectangulares en el exterior, también se utilizan los rectangulares de tradición visigoda.   Los ábsides  s on espacios por sí independientes, comunicados con la nave o crucero por aberturas que más parecen puertas que arcos triunfales. Domina la ley del ángulo recto como forma generatriz de toda la planimetría.   En contraste con esta geometría angular los  ábsides son ultrasemicirculares.   La estructura de la planta produce una impresión laberíntica  de formas repetidas pero desiguales y colocadas en sentidos diversos. Esto se resalta aún más con la  carencia de un punto de fuga.  Se da poca importancia a un determinado plano sobre los demás. Sólo se destaca el plano ultrasemicircular de la cabecera.
DECORACIÓN: los temas con los que adornan sus templos son visigodos.  La decoración se limita a aparecer en los aleros de los tejados: modillones y  frisos de formas circulares que acentúan los límites de las caras de cada cubo arquitectónico.   Decoración similar a la visigoda basada en roleos, esvásticas y temas vegetales y animales formando franjas impostadas.
EL ALFIZ :  constituido por una moldura saliente, que se extiende horizontalmente sobre uno o más arcos y desciende perpendicularmente hasta la altura de los extremos del arco.  No tiene función constructiva, sino decorativa y sobrepuesta. Va unido siempre al arco de herradura y, junto con él, forma el principio estructural de la arquitectura mozárabe.   Hay elementos arquitectónicos que incluso se pueden tomar en función de alfiz: ábsides rectangulares por fuera y de herradura por dentro.
ELEMENTOS SUSTENTANTES SOPORTES:  MUROS MUY GRUESOS , en ellos se utilizan todo tipo de materiales ( ladrillo, mampostería, sillares, dependiendo de las características de la zona)  y pilares con columnas adosadas.   COLUMNAS CON CAPITELES DE TIPO CORINTIO TALLADOS A BISEL . Los fustes son de mármol, monolíticos.
ELEMENTOS SUSTENTADOS   ARCOS:  el más utilizado es el de herradura  de tipo califal  (mas cerrado que el visigodo), enmarcado  con el alfiz  de influencia musulmanas.  Realizados en piedra arenisca en bloques perfectamente cuadrados.
  ELEMENTOS SUSTENTADOS    BÓVEDAS:  muy diversas, las más empleadas son las de  crucería de tipo califal .  en la que los nervios no se cruzan en el centro y  la gallonada ,  las dos de influencia musulmana También se utilizan las de  cañón (semicirculares o de herradura) y  de aristas   de influencia visigoda,  de  cascos cupuliformes .
ELEMENTOS SUSTENTADOS   TEJADOS :  terminan en grandes aleros, muy salientes, apoyados en  modillones de rollos,  serie de cilindros colocados en disminución, tienen gran vuelo fuera del muro. Dentro de ellos se graban a bisel ruedas helicoidales, y rosetas de seis pétalos. Son de influencia musulmana.
b) CATELLANO-LEONESA: San Cebrián de Mazote (Valladolid), de planta basilical  y ábsides contrapuestos;  Santa María de Lebeña (Santander),  destacan sus  pilares con columnas adosadas e influencia asturiana en la cabecera con tres capillas rectangulares;  San Baudilio de Berlanga (Soria),  de planta  cuadrada con una columna central en la que apoyan ocho arcos de herradura a modo de palmera sobre la que hay una diminuta cámara del tesoro;  San Millán de la Cogolla (Logroño),  de dos naves y bóvedas de  crucería;  San Miguel de la Escalada (León),  iglesia de tres naves separadas  por columnas reaprovechadas, planta de herradura en los tres ábsides separados del resto de la iglesia a través de un iconostasio y un magnífico pórtico lateral con arcos de herradura;  Santiago de Peñalba , con ábsides  contrapuestos, planta de cruz latina, bóveda gallonada en el crucero y dos cámaras laterales de tradición visigoda y con restos de decoración mural;  Santo Tomás de las Ollas (Ponferrada)  con bóveda gallonada en la capilla  mayor y de influencia asturiana;  San Miguel de Celanova (Orense),  diminuta  iglesia de tres cuerpos, con bóveda de aristas en la central y arco de herradura, y alfiz en el ingreso a la capilla mayor.
San Cebrián de Mazote es la iglesia mozárabe de mayor tamaño que ha llegado hasta nuestros días .  PLANTA :   basilical de tres naves separadas por arquerías de herradura, sobre columnas y capiteles y una nave de crucero dividida en tres zonas, que sobresale ligeramente de las laterales. CABECERA:   cabecera tripartita, con ábsides planos al exterior, siendo el central de planta interior en forma de herradura. Tiene un ábside contrapuesto, también interiormente en forma de herradura, en el costado occidental de la nave central. CUBIERTAS :  las naves se cubren con techumbre plana de madera, el resto de los espacios está abovedado, en unos casos mediante bóvedas de aristas y en otros con bóvedas gallonadas, de clara ascendencia cordobesa. DECORACIÓN  esculpida en los capiteles que soportan los arcos de separación entre las naves, tallados a trépano, permite observar el desarrollo de un tipo de decoración nuevo y que llega a producir ejemplares de gran calidad.
 
Nave cubierta con techumbre plana de madera
Interior del ábside central en forma de herradura y cubierto por una bóveda gallonada
 
 
 
 
Los arcos formeros son de herradura  sobre columnas, cuyos capiteles y fustes muestran variada tipología, consecuencia del reaprovechamiento de materiales y piezas anteriores, tanto romanas como  hispano-visigodas.
Columnas esculpidas específicamente para el edificio, con capiteles de gran volumen y que se pueden considerar como imitación o degeneración del corintio romano,  tallados a trépano.
 
 
 
SAN BAUDILIO DE BERLANGA Edificio de planta cuadrada, prolongada en un ábside elevado cuadrado cubierto con bóveda de cañón. Este ábside tiene una ventana de herradura, que es la encargada de iluminar el altar mayor.  La separación entre la nave principal y el ábside se realiza por un arco de herradura de estilo califal, con dos escalones para subir al ábside.
SAN BAUDILIO DE BERLANGA Es de principios del siglo XI.  Es una iglesia de trazado cuadrangular y presenta un gran soporte en el centro a modo de gruesa columna, del que salen unos nervios similares a hojas de palmera que configuran la bóveda nervada que cubre este espacio cuadrado.
La nave principal, esta cubierta por una bóveda esquifada, formada por ocho arcos que parten de una columna o pilar central, como si fuesen hojas de palmera (de clara influencia islámica). Los nervios de esta palmera descansan sobre ménsulas.   La palmera es al árbol místico por excelencia, tanto en el mundo cristiano como en el musulmán. Es el árbol de la vida que une lo terrenal con lo celestial.
Puerta de acceso al ábside
 
SAN MIGUEL DE ESCALADA La iglesia del monasterio de San Miguel de Escalada fue fundada a finales del siglo IX por monjes cristianos cordobeses que se asentaron sobre los restos de una iglesia visigoda anterior. Se renovó varias veces por el aumento progresivo de la comunidad, pero con la Desamortización fueron desapareciendo los edificios monásticos.
La iglesia presenta una nave de transepto, a la que se abre una  cabecera de tres ábsides de planta de herradura . La capilla central es de mayores dimensiones. El   interior de la iglesia se  articula mediante arcos de herradura que descansan en columnas y capiteles procedentes de construcciones romanas e hispano-visigodas anteriores.   Tendencia  a  compartimentar los espacios.  SAN MIGUEL DE ESCALADA Templo de  planta basilical, de tres naves  (con superior anchura y elevación la central) cubiertas por  techumbres de madera .
El pórtico consta de doce arcos de herradura, siendo los siete más occidentales obra mozárabe del siglo X, los cinco restantes son añadido posterior con capiteles de mayos tamaño. La torre es románica de finales del siglo XI, reforzada con estribos.
Según nos aproximamos a la cabecera, encontramos una sugestiva jerarquización de espacios. Los planos se multiplican en otros más reducidos y con carácter cerrado. El ángulo recto lo rige todo.
Se ha conservado el iconostasio, de tres arcos, que separa el presbiterio de la nave principal del templo.  Los planos se multiplican en otros más reducidos y con carácter cerrado. El ángulo recto lo rige todo.
 
Cubierta de madera Bóveda de aristas
Cada capila se cubre, interiormente, con bóvedas ultrasemicirculaes  y gallonada, a la manera de los viejos modelos orientales e islámicos
Ventanal que se abre en el muro oeste con un doble arco de herradura.
El pórtico consta de doce arcos de herradura, siendo los siete más occidentales obra mozárabe del siglo X. Los cinco arcos restantes son posteriores y tienen capiteles de mayor tamaño.