El documento resume el arte prerrománico en la Península Ibérica tras la caída del Imperio Romano de Occidente. Se desarrollaron tres estilos principales - el arte visigodo, el arte asturiano y el arte mozárabe - que mantuvieron formas romanas pero también recibieron influencias de pueblos germánicos e islámicos. Estos estilos cristianos coexistieron en un periodo en que los musulmanes dominaron gran parte de la Península.