La autoestima en los adolescentes varía y puede ser influenciada por factores sociales, familiares y personales, formándose desde la infancia. La baja autoestima puede derivar de abusos, exclusión social y expectativas incumplidas, y es vital para los adolescentes rodearse de personas positivas y desarrollar herramientas como la autoaceptación y la autovaloración. Para mejorar la autoestima, se sugiere manejar críticas internas, modificar pensamientos negativos y reconocer tanto habilidades como defectos.