1) La población española creció lentamente en el siglo XIX debido a altas tasas de natalidad y mortalidad, así como epidemias. La esperanza de vida era baja, de solo 35 años.
2) España experimentó una transición demográfica retrasada, con tasas de natalidad y mortalidad descendiendo lentamente.
3) Cataluña tuvo un fuerte crecimiento demográfico debido a su desarrollo económico, en contraste con el resto del país.