Importancia de los cursos a distancia para el futuro de la educación universitaria
1. Sábado, 8 de abril de 2017. Madrid. España.
John,
Acabo de arrancar esta página de mi libreta y te escribo a puño y letra, porque lo que tengo que
decirte es tan importante que la estética pasa a ser irrelevante. No nos conocemos, pero somos
hermanos en el 802, y en el Oro y Negro, y cuando recibas esta carta ya habrá pasado un
tiempo, pero espero que no sea muy tarde.
He tenido la oportunidad de leer la comunicación DECANOS DE FACULTAD Y DIRECTORES DE
DEPARTAMENTOS con fecha del 27 de marzo de 2017 con título: PROGRAMAS DOCENTES,
PROGRAMACIÓN DE MATRÍCULA, AYUDANTIAS, PROPUESTAS, INCENTIVOS Y OTROS y
aunque no soy decano, ni director de departamento; me tomo el atrevimiento y el riesgo de
pasar a ser catalogado como entrometido y escribirte con relación al punto 1.Programas
Docentes, inciso D:
“Se coloca en moratoria todos los ofrecimientos en línea (a distancia o híbridos) hasta tanto el
Senado Académico apruebe la nueva certificación que regula los ofrecimientos en línea.”
Este punto que pudiese parecer insignificante dentro de todo el comunicado, es el que me hace
escribirte desde la otra mitad del mundo. A pesar de que no se entra en el detalle de lo que
conlleva la moratoria y el contenido de esa nueva certificación a la que se hace referencia, los
cursos a distancia o híbridos no deberían ser considerados y mucho menos tocados a menos
que sea para asignarle más recursos que conlleven a un aumento en su oferta, diversidad y
calidad.
Los cursos a distancia, son la educación del presente y del futuro, y traigo a la luz mi caso para
que se pueda comprender el impacto de estos. En el año 2012 yo tenía claro que quería
continuar estudios graduados en España, pero para que mi solicitud pudiese ser considerada en
la Universidad Española se me exigía contar con un número mínimo de horas en práctica clínica.
El Colegio no contaba con los mecanismos directos para ofrecerme esas horas de práctica, pero
sin embargo contaba con mecanismos indirectos que fueron facilitadores de oportunidades.
Ese año, cree mi propia oportunidad y conseguí mis prácticas mientras de manera paralela fui
estudiante a tiempo completo con todos mis cursos a distancia.
Como podrás ver en los documentos que te adjunto, es posible que haya sido el primer
estudiante del programa de psicología en haber conseguido que un centro privado externo a la
Universidad le aceptase para rotar de manera voluntaria. Esa experiencia dio paso a una
relación más formal, ya que al finalizar mi periodo como voluntario recibí una oferta de empleo.
Esa carta de recomendación que adjunto no existiría y muy probablemente estas líneas
tampoco si no hubiese sido gracias a los cursos a distancia, porque simplemente no hubiese
tenido la oportunidad de sentar las bases necesarias para continuar con mis metas
profesionales.
2. Muchas veces se piensa que la Universidad debe proveerle todo al estudiante, pero la realidad
es que la Universidad es un facilitador del conocimiento, el verdadero conocimiento está ahí
afuera en todas partes. El rol de la Universidad debe ser proveer las herramientas necesarias y
estimular las habilidades para que el estudiante sea infinitamente curioso y capaz de buscar e
incluso llegar a crear sus propias oportunidades.
En cuanto a mí, al día de hoy he terminado mi maestría en Psicología de la Salud, soy estudiante
doctoral en Epidemiología y Salud Pública, y formo parte de un prestigioso equipo de
investigación europeo en Salud Musculoesquelética. Soy una esponja y si la biología sigue su
curso natural y no me sorprende ningún accidente, espero poder regresar a casa y poner a la
disposición de todos lo aprendido en este proceso. La simple oferta de cursos a distancia marcó
la diferencia para que todo esto sea hoy una realidad y no una línea de un libro de ficción.
Soy consciente de que hay que hacer cambios, pero el Colegio tiene que modificar su discurso y
comenzar a prestarle atención a las cosas simples. Hay que dejar de auto-engañarnos, el
Colegio y la Universidad de Puerto Rico no están a la vanguardia educativa y no hay nada de
malo en ello si somos capaces de aceptarlo y trabajar para transformarlo. Tengo que destacar
que la responsabilidad de esto no recae del todo en la Universidad, sino en que el país no está a
la par con la realidad universal que se vive. Puerto Rico se encuentra atrapado en ideas del
pasado que impiden un desarrollo y evolución natural de todos sus sistemas y la Universidad es
uno de ellos.
Como institución queremos competir con otros países y otras Universidades, pero de nada nos
sirve traernos un trofeo a casa cuando al regresar no contamos con las condiciones adecuadas
para seguir desarrollando esos proyectos e ideas de tal manera que puedan aportar a la
sociedad. Tenemos problemas básicos que resolver y nuestro deber es invertir todas nuestras
energías y esfuerzos en ello. ¿De qué nos sirve ganar una competencia de canoas si no somos
capaces de mantener la Universidad a flote, de qué nos sirve ganar una competencia de
puentes si no somos capaces de conectar con la diversidad para crear consenso, de qué nos
sirve ganar competencias de robótica y computación si no somos capaces de desarrollar
métodos de votación que faciliten los procesos en las asambleas, de qué nos sirve participar en
unas justas si no somos capaces de derramar hasta la última gota de sudor y dejar el corazón en
el verdadero terreno de juego por nuestro Colegio y nuestra Universidad?
Cordialmente,
José Bernardo Negrón