Las causas de la Guerra Civil Española incluyeron la polarización política intensa entre la izquierda y la derecha, las profundas desigualdades socioeconómicas que no fueron resueltas por las reformas de la Segunda República, y la reacción de la Iglesia y el ejército contra los cambios republicanos. Estos factores llevaron a una escalada de la violencia política que culminó en el golpe militar de julio de 1936 y el inicio del conflicto armado.