Este poema expresa la nostalgia del autor por su tierra natal, Sevilla, a la que recuerda con añoro. Describe los paisajes y sonidos de su infancia que regresan a su mente, como el limonero junto a la fuente y el canto de la golondrina. Sin embargo, sabe que ese tiempo pasado no puede recuperarse. Con interrogantes retóricas enfatiza lo irreparable del recuerdo de su tierra y juventud ahora que se encuentra lejos de ella en el exilio.