Esta escultura de Bernini representa el éxtasis de Santa Teresa cuando un ángel le atraviesa el corazón con una flecha. Se trata de una composición teatral que integra escultura, arquitectura y luz para transmitir la emoción del momento místico. Los recursos barrocos como contrastes de luz y texturas buscan conmover al espectador y reforzar la fe católica.