Nuestra tesis es que las bases puestas por la Comunión Tradicionalista Carlista en el Congreso de la unidad celebrado en el Escorial el año 1986, dan salida a cualquier dificultad real en 2026, con la lógica necesidad de aceptar el Carlismo de siempre, reconociendo que éste es una realidad política aplicable a cada momento presente, dejando hoy por hoy a los demás libertad en el tema dinástico, salvo la necesaria convicción de que una monarquía liberal “no puede” ser de España, como tampoco una España federal fruto de un moderno racionalismo confundido más que en falso con una apariencia tradicional.