El documento describe los contrastes y desequilibrios territoriales entre las diferentes Comunidades Autónomas de España. Las principales diferencias son en términos de extensión territorial, número de provincias, densidad de población, y desarrollo económico. Estos desequilibrios tienen su origen en los procesos de industrialización e inversión del siglo XIX y durante la dictadura franquista, que favorecieron más a algunas regiones como Cataluña, País Vasco y Madrid.