La cultura Tiahuanaco se desarrolló en la meseta del Collao entre los años 100 y 900 d.C., influyendo en los pueblos andinos con un estado teocrático y militar. Destacaron en agricultura, ganadería y metalurgia, además de ser reconocidos por su arquitectura monumental y cerámica policromada. Su legado incluye la famosa Portada del Sol y otros importantes sitios como Akapana y Puma Punku.