La declaración de los derechos del trabajador, promulgada el 24 de febrero de 1947, establece derechos fundamentales como el derecho al trabajo, la redistribución justa de la riqueza, la capacitación, condiciones dignas laborales y la preservación de la salud. También incluye derechos al bienestar, seguridad social, protección familiar, mejoramiento económico y defensa de intereses profesionales. Esta declaración, promovida por J.D. Perón, busca asegurar la dignidad y el bienestar de los trabajadores en la sociedad.