El arte gótico, surgido en la baja Edad Media, representa la transformación cultural y arquitectónica de Europa, destacando la catedral como símbolo de las ciudades y el nuevo orden urbano. Este estilo se desarrolló bajo la influencia de la reforma cisterciense y la evolución del pensamiento religioso y filosófico, impulsando una nueva sensibilidad artística. A lo largo de los siglos, el gótico se expandió por Europa, culminando en una rica variedad de expresiones artísticas antes de enfrentar una crisis en el siglo XIV.