La escultura románica está profundamente ligada a la Iglesia, fue creada para realzar, decorar y complementar las iglesias. Servía para difundir el mensaje religioso. La escultura medieval cumplía una función evangelizadora que transmitía el mensaje cristiano a todos los fieles. Constituían verdaderas Biblias de piedras, las figuras debían representar el ideal cristiano y conmover a los espectadores.
El escultor románico no intentaba representar la realidad, ni tampoco le atraía la belleza ni las proporciones clásicas. Su intención era reproducir en los espectadores el pensamiento y los sentimientos cristianos de una manera directa e inmediata, y lo conseguía a través de la expresión intensa de sus figuras.
Los escultores románicos representaban a las figuras de acuerdo con la liturgia y los símbolos cristianos. Las imágenes no respondían a la fantasía o creatividad individual, sino que debían respetar las reglas dictadas por la Iglesia y transmitidas de generación a generación. Símbolos conocidos o sentidos por los fieles.
Cada personaje bíblico era representado conforme a convencionalismos estrictos e invariables. Los ejemplo mas característicos son las imágenes de Cristo crucificado y de la Virgen con el Niño. También estaba la representación de los apóstoles.