Los compases dividen y ordenan la música en unidades de tiempo. Se representan con dos números que indican el número de figuras musicales en un compás. Los compases pueden ser simples o compuestos dependiendo de si la figura que vale un tiempo tiene o no puntillo. El numerador indica el número de tiempos o subdivisiones por compás, mientras que el denominador representa la figura musical que equivale a un pulso o subdivisión.