El filósofo Epicuro fundó la escuela epicúrea en Atenas en el siglo IV a.C. basada en la búsqueda del placer y la ausencia de dolor como camino a la felicidad. Epicuro defendía que los placeres del alma como la amistad y la sabiduría son superiores a los placeres corporales y que la razón debe guiar el aprovechamiento de los placeres para evitar mayores sufrimientos.