El movimiento artístico del Fauvismo surgió en Francia a principios del siglo XX como una liberación del color y la forma influenciada por Van Gogh y Gauguin. Liderado por Henri Matisse, se caracterizó por el uso audaz del color para expresar sentimientos en lugar de describir la naturaleza de forma realista. Aunque fue un movimiento de corta duración, marcó el nacimiento del arte moderno y la escuela de París.