El Imperio Inca se extendió por gran parte de Sudamérica y alcanzó su máximo esplendor entre los siglos XI y XV. Gobernado por el Inca desde Cuzco y dividido en cuatro regiones, el Imperio logró la cohesión de numerosos pueblos a través de su idioma, religión y sistema de gobierno. La civilización inca desarrolló una agricultura avanzada, una compleja organización social y construcciones impresionantes.