El Sexenio Democrático (1868-1874) en España estuvo marcado por la inestabilidad política tras la Revolución Gloriosa que derrocó a Isabel II. Se estableció un gobierno provisional y una constitución en 1869, pero hubo continuos problemas como la guerra en Cuba, la oposición carlista y las protestas obreras. Tras breves periodos de monarquía y república, se restauró la monarquía borbónica en 1874.