El documento compara el texto oral y el texto escrito, destacando que el primero es espontáneo, interactivo y efímero, mientras que el segundo es más planificado, duradero y estructurado. Se analizan sus características lingüísticas, funciones y tipos, así como sus diferencias en términos de canal, estructura y propósito comunicativo. Finalmente, se aborda cómo cada forma de comunicación se adapta a diferentes contextos y situaciones sociales.