Este capítulo destaca la importancia de la interacción entre las personas para lograr el aprendizaje y desarrollo humano. Señala que es a través de esta interacción como los seres humanos pueden llegar a ser verdaderamente humanos, ya que nacemos con la capacidad pero necesitamos de los demás para desarrollarla plenamente. También resalta que tanto el amor como la pedagogía son elementos esenciales en este proceso.