El documento discute tres aspectos clave: 1) Cómo el paradigma tradicional de la universidad ya no es congruente con los cambios actuales y futuros; 2) Cómo la era de la tecnología ha modificado el proceso de enseñanza-aprendizaje para ser más activo y autónomo para los estudiantes; y 3) Cómo la tecnología digital ha permitido nuevas formas de enseñanza a distancia y virtual que facilitan la movilidad de los estudiantes y la competitividad de las universidades.