El documento describe el papel de la imagen en el arte gótico. Explica que la imagen gótica adquirió una nueva función didáctica y decorativa, representando temas religiosos de la Biblia y los santos de forma más humanizada. La escultura y pintura góticas se caracterizaron por un naturalismo creciente, con figuras de volumen, movimiento y expresividad. La clientela era principalmente religiosa.