1) La escultura romana se caracterizó por su realismo, representando personas de manera fiel a la realidad en lugar de ideales de belleza. 2) Usaron preferentemente el mármol y el bronce, dedicándose principalmente al retrato y a exaltar a emperadores y figuras de poder. 3) El retrato romano evolucionó desde una marcada individualización de rasgos hasta una mayor idealización bajo Augusto y luego un retorno al realismo con Adriano.